Por : Domingo Caba Ramos
El 21 de marzo de 1844, cuando era general de brigada, comandante del Departamento de Santo Domingo y miembro de la Junta Central Gubernativa, esta designa a Juan Pablo Duarte jefe de una división que debía dirigirse al sur de nuestro país, específicamente a Sabana Buey, Baní, como oficial superior adjunto al general Pedro Santana, a combatir las fuerzas haitianas comandadas por el general Riviere Herard. Para su viaje a ese lugar, donde se encontraba acampado Pedro Santana, a Duarte se le entregó la suma de $1,000.00 pesos fuertes, de los cuales tan sólo gastó $173.00 pesos fuertesmartes, 18 de mayo de 2021
LA EXTRAORDINARIA HONESTIDAD DE JUAN PABLO DUARTE
miércoles, 12 de mayo de 2021
DON FELIPE ROJAS ALOU
Por: Domingo Caba Ramos
“Hay gente que no respeta la estatura de los años”
Como manager, conviene reiterarlo, ha triunfado en más de una oportunidad. Y ello ha sido posible no sólo por la vasta experiencia y amplios conocimientos que en materia de béisbol posee el exjabalinero. Ha triunfado y triunfará:
sábado, 24 de abril de 2021
ABRIL Y LA PRIMAVERA
Por : Domingo Caba Ramos
Primavera es la cara opuesta al otoño. El otoño es declinación, agotamiento, lo viejo, la ruta hacia el final. La primavera es flor que retoña, vida que comienza, juventud, ruta inexplorada, potencia vital.lunes, 19 de abril de 2021
LAS MAÑAS EN EL ARTE DE ESCUCHAR
Por: DOMINGO CABA RAMOS
¿Por qué se originan tales fallas?
Sencillamente, porque no prestamos atención a
quien nos habla, dedicamos poco tiempo a escuchar con empatía y en la conversación
no esperamos que el otro termine de hablar, vale decir, lo interrumpimos
constantemente para terminar lo que está diciendo o para expresar “una idea brillante” que se nos ha
ocurrido acerca del tema tratado. En otras palabras, porque muchas personas
solo transmiten o hablan más que lo que oyen y, en tal virtud, centran su
atención más en lo que dicen que en lo que escuchan.
Merced a los planteos precedentemente
externados, bien puede afirmarse que la escucha activa, especialmente en la
República Dominicana, se encuentra muy, pero muy en crisis. Y esto, desde el
punto de vista psicológico, quizás se deba a que en ocasiones procedemos asido
a un elevado autoconcepto tan fijo o consolidado en nuestra conciencia que, consciente o inconscientemente, nos
conduce a pensar que en un determinado conversatorio solo importa el punto de
vista del yo, no así la opinión o juicio del tú. De ahí que siempre he considerado que el
protagonismo discursivo constituye la más auténtica expresión de las mentes
mediocres, egocéntricas, presumidas o carentes de humildad.
José Martínez Ruiz, Azorín, (1873 – 1967), el célebre escritor español, miembro prominente de la Generación del 98 y uno de los más finos prosistas de la lengua española, en su muy citado libro “El político” (1946), sostiene al respecto lo siguiente:
«Una de las artes más difíciles es saber escuchar. Cuesta mucho hablar bien; pero cuesta tanto el escuchar con discreción. Entre todos los que conversan, unos no conversan, es decir, se lo hablan ellos todo; toman la palabra desde que os saludan y no la dejan; otros, si la dejan, os acometen con sus frases apenas habéis articulado una sílaba, os atropellan, no os dejan acabar el concepto; finalmente, unos terceros, si callan, están inquietos, nerviosos, sin escuchar lo que decís y atentos sólo a lo que van ellos a replicar cuando calléis» (Espasa, p. 43)
Como
bien puede apreciarse, Azorín, en forma magistral, clasifica al sujeto - oyente en tres
categorías, a partir de las “mañas” que este muestra o pone de manifiesto en el
intercambio comunicativo. A saber:
1. Los que hablan, hablan sin parar y no hay manera de que se callen. Saben muy bien cómo iniciar el discurso; pero se les hace bastante difícil o parecen ignorar por completo cómo terminarlo.
2. Los que callan o guardan silencio momentáneamente o durante apenas segundos; pues en el mismo momento en que el otro comienza a hablar, de inmediato lo interrumpen.
3.
La tercera categoría, según Azorín, está conformada por un grupo muy singular de
oyentes : por aquellos que a pesar de mantenerse callados y
no interrumpir al
interlocutor , no están, sin embargo, escuchando absolutamente nada de lo que este dice ; pues en lugar de concentrarse, con el fin de
desentrañar el sentido profundo del mensaje percibido, solo están atentos a los
que deberán decir tanto pronto el otro termine de hablar. Su nerviosismo,
inquietudes y lenguaje del cuerpo así lo revelan o ponen de manifiesto el deseo
del receptor de que emisor –hablante concluya lo más rápido posible su discurso.
¿Qué hacer para evitar tales “mañas”, según
Azorín?
Para superar tan irregulares prácticas comunicativas, el afamado novelista, ensayista, periodista y crítico valenciano, recomienda al respecto:
«Téngase sosiego y atención; una buena charla es aquella en que se platica sosegadamente, con mesura… Cuando se hable en corro o frente a frente, a solas con un amigo, dejemos que nuestro interlocutor exponga su pensamiento; estemos atento a todas las particularidades; no hagamos con nuestros gestos que apresure o compendie la narración. Luego, cuando calle, contestemos acorde a lo manifestado, sin los saltos e incongruencia de los que no han escuchado bien. Si es persona de calidad a quien nosotros queremos agradar aquella con quien hablamos, demostrémosle que tomamos grande gusto en lo que ella nos va diciendo» (Ob. Cit., págs.43/44)
En el proceso de la comunicación oral, si
pretendemos que esta resulte efectiva, hablar lo necesario y escuchar con
atención constituyen la clave del éxito. Merced a este planteo, conviene
entonces tener siempre presente lo que a alguien se le ocurrió decir alguna
vez:
«Dios nos dio dos oídos y una sola boca por
una buena razón: debemos escuchar el doble de lo que hablamos»
martes, 13 de abril de 2021
EL DOMINICANO Y SU DIFICULTAD PARA PARA ESCUCHAR Y DEBATIR
Por: Domingo Caba Ramos
“Dios nos dio dos oídos y una boca por una buena razón:
debemos escuchar el doble de lo que hablamos”
(Anónimo)
De izq. a derecha Dr. Guerrero Heredia y Agustín Laje
El debate es
uno de los llamados géneros discursivos de la comunicación oral. Consiste en la
discusión mediante la cual dos o más personas emiten opiniones contrapuestas
acerca de un tema determinado. Su propósito es, pues, vencer el punto de vista
del interlocutor.
Para que un
debate se desarrolle con el rigor científico o académico esperado, deben
cumplirse, entre otras, las siguientes condiciones:
1. Sólido dominio del tema que se debate
2. Presentarse al debate vestido con el
científico traje de la humildad o antiarrogancia y animado solo con la intención de aportar al
conocimiento y no de avasallar o ridiculizar al otro; armado solo de
juicios contundentes y no de la subjetiva presunción del “sabio” o del “intelectual” que siempre
tiene la razón.
3. Escuchar con atención al oponente y
no interrumpirlo mientras habla.
4. Respetar el tiempo y demás reglas establecidas para el debate
5. No descalificar o subestimar al otro.
6. Nunca salirse del tema que se está
debatiendo.
7. Tratar de convencer con argumentos de
irrebatible rigor académico y no con gritos
ni elevación del tono de voz
8. Evitar los insultos.
9. Combatir siempre el punto de vista
del otro y no a la persona que lo sustenta ( Falacia Ad –hominem o contra el hombre )
10. Ser preciso y conciso, vale decir,
evitar argumentar más de la cuenta.
¿Por qué a
un dominicano se le hace tan difícil debatir de manera profesional? ¿Por qué el
argentino Agustín Laje parece llevar la voz cantante cada vez que debate con un
dominicano el muy polémico tema del aborto y sus tres causales?
domingo, 11 de abril de 2021
SE NOS FUE MARCIO!
Por: Domingo Caba Ramos
domingo, 21 de marzo de 2021
¿DÓNDE ENCONTRAR VERDADERA POESÍA?
(A propósito del “Día Mundial de la Poesía”)
El 21 de marzo de cada año, se celebra el Día Mundial de la Poesía; pero no se
crea que solo hay poesía en la secuencia de versos que conforman o configuran
la estructura de una obra poética. No solo eso. Auténtica poesía podemos también encontrarla
en las más diversas expresiones de nuestro mundo natural.
Auténtica poesía podemos encontrarla en la risa
y sonrisa de un bebé; en la lluvia con su armónico canto e impresionante
descenso hacia la Tierra; en las ramas de los árboles que mecidas por el viento
ejecutan un baile casi fantástico, así como en el mañanero y sinfónico canto
del ruiseñor.
Auténtica poesía existe en las olas que cual
veloz e impetuosa sierpe se desplazan por nuestros mares tropicales; en los
sonidos de polifónica esencia emitidos por el coro de grillos y otros
invisibles pajaritos en nuestras noches campestres.
Hay auténtica poesía en una puesta de sol, en un
bello atardecer, en una noche de luna llena, en el alba que anuncia un nuevo
día, en el murmullo de las olas o en el estruendo por estas emitido al
estrellarse contra las rocas.
Hay, finalmente, verdadera poesía, en la sonrisa
incierta del anciano y en la imagen de la madre que tierna y amorosamente amamanta a su angelical criatura.
En conclusión, allí donde hay belleza capaz de
despertar las más diversas sensaciones y sentimientos, hay poesía.
Además de felicitar a todos los poetas de nuestro país, propicia es la ocasión para recordar a todos aquellos bardos que honran las páginas de la literatura dominicana, como son, entre otros : Salomé Ureña, José Joaquín Pérez, Félix María del Monte, Javier Angulo Guridi, Gastón Fernando Deligne, Fabio Fiallo, Osvaldo Bazil, Federico Bermúdez, Otilio Vigil Díaz, Pedro Mir , Franklin Mieses Burgos, Héctor Incháustegui Cabral, Manuel Rueda, Aída Cartagena Portalatín , Manuel del Cabral, Tomás Hernández Franco, Máximo Avilés Blonda, Rubens Suro, Carmen Natalia Martínez y Domingo Moreno Jimenes.







