viernes, 10 de enero de 2020

EL USO DE LA ARROBA (@) COMO SIGNO LINGUÍSTICO.

 
Por: Domingo Caba Ramos

Los defensores del antisexismo lingüístico o promotores de la llamada lengua con perspectiva de género, para evitar los tormentosos y engorrosos dobletes genéricos del tipo: los/las; todos/ todas; maestros/ maestras, etc., han puesto de moda el símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo, por entender, erróneamente, que dicho símbolo incluye en su trazo las vocales a y o: es@niñ @. También han popularizado, con el igual propósito, el uso de las barras: las/los; nuestro/nuestra.

Conviene aclarar, en tal sentido, que la @ es una unidad de medida, no un signo lingüístico, razón por la cual se reputa como un recurso desacertado o carente de valor gramatical cuando se emplea para integrar en una misma palabra los dos géneros gramaticales: apreciad@s amig@s.

Pero además de su esencia no lingüística, en ocasiones este recurso, la @,   no siempre resulta aplicable por cuanto transgrede las normas de la concordancia.  Es lo que sucede en la secuencia “Día del niñ@”, toda vez que del es un artículo contracto que se refiere solo al masculino y, en consecuencia, nunca podría ser antepuesto a un nombre femenino. Aparte de todo esto, dicho símbolo resulta impronunciable, vale decir, solo es posible aplicarlo en el discurso escrito, no así, en la expresión oral

Más explícito es lo que al respecto se establece en el Diccionario panhispánico de dudas” (2005):
«Para evitar las engorrosas repeticiones a que da lugar la reciente e innecesaria costumbre de hacer siempre explícita la alusión a los dos sexos (los niños y las niñas, los ciudadanos y ciudadanas, etc.), ha comenzado a usarse en carteles y circulares el símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo, ya que este signo parece incluir en su trazo las vocales a y o: l@s niños. Debe tenerse en cuenta que la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo; a esto se añade la imposibilidad de aplicar esta fórmula integradora en muchos casos sin dar lugar a graves inconsistencias, como ocurre en Día del niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculino niño» (p.311)

En parecidos términos se expresa la “Nueva gramática de la lengua española”. Es por esa razón que la RAE proscribe el uso del susodicho símbolo como recurso gráfico integrador en una sola palabra de las formas masculina y femenina del sustantivo.