viernes, 7 de junio de 2019

IMPLICACIONES DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO EN EL USO DE LA LENGUA


Por: Domingo Caba Ramos.

“La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos.” 

(Real Academia Española)

Las deficiencias lingüísticas y comunicativas que muestran los estudiantes dominicanos que cursan estudios en los niveles primario y secundario es cada vez mayor. En tal virtud, seguimos ocupando los primeros lugares en el mundo. El último informe PISA, por ejemplo, reveló que el rendimiento de los estudiantes dominicanos en Lectura, Matemática y Ciencia está por debajo del resto de los países de América Latina. En los tres renglones, nuestro país ocupó la peor posición y el peor lugar entre todos los países de habla hispana.
En el caso particular del uso de la lengua, tales fallas se aprecian claramente en los estudiantes que cursan las asignaturas básicas del nivel superior. Su incompetencia salta a la luz: no saben leer, escribir ni mucho menos interpretar o desentrañar el sentido profundo de un texto. Su capacidad para conceptualizar y expresar sus ideas en forma coherente y lógica es casi nula. Y su cultura general, brilla por su ausencia.

Tan grave situación, sin embargo, a las autoridades educativas poco parece importarles. Por eso, en lugar de diseñar estrategias para enfrentarla, prefieren concentrar gran parte de sus energías en un proyecto de secundaria y/o cuestionada importancia como  es la puesta en práctica de la política o ideología de género en la escuela dominicana. Como parte de esta política, nuestras a autoridades les interesa más enfrentar el llamado sexismo lingüístico y la supuesta discriminación que este acarrea, y no las incompetencias lectoras y expresivas que muestran nuestros estudiantes. Por el momento, su máxima aspiración es que en la escuela dominicana y, por extensión, en todo el país, se institucionalice el uso de la absurda, redundante, antieconómica, cursi y no menos ridícula doble mención genérica (Todos y todas; bienvenidos y bienvenidas; los niños y las niñas; los maestros y las maestras)

1.     1. . ¿Y qué es el sexismo lingüístico?

El feminismo define el sexismo lingüístico como todos aquellos vocablos o frases que, debido a la forma de expresión escogida por el hablante, resultan discriminatorios por razones de sexo. Para evitarlo, entre a otras alternativas, recomienda el uso de dobletes genéricos del tipo “Todos y todas”, “los ciudadanos y las ciudadanas; los dominicanos y las dominicanas”, etc. El uso de estos dobletes , me parece un recurso cursi, absurdo, ridículo innecesario y carente por completo de soportes lingüísticos.

2.     2.  La Real Academia Española (RAE) y el uso de la lengua no sexista.

Las propuestas  para el uso de una lengua no sexista, encuentran su rechazo o entran en contradicción con lo planteado y  prescrito al respecto por la Real Academia  Española (RAE) en dos de sus textos fundamentales: El Diccionario  panhispánico de dudas (2005) y la Nueva gramática de la lengua española (2010),  ambos de carácter panhispánico y consensuados por la Asociación de Academias de la Lengua Española.

« En los sustantivos que designan seres animados – se lee en el Diccionario panhispánico de dudas (pág. 311) – el masculino gramatical no solo se emplea para referirse a los individuos de sexo masculino, sino también para designar a la clase, esto es, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: El hombre es un animal racional; El gato es un buen animal de compañía. Consecuentemente, – amplía el precitado lexicón - los nombres apelativos masculinos, cuando se emplean en plural, pueden incluir en su designación a seres de uno y otro sexo: Los hombres prehistóricos se vestían con pieles de animales; En mi barrio hay muchos gatos (de la referencia no quedan excluidas ni las mujeres prehistóricas ni las gatas). Así, con la expresión los alumnos podemos referirnos a un conjunto formado exclusivamente por alumnos varones, pero también a un colectivo mixto, formado por chicos y chicas… »

En relación con la sistemática y persistente campaña que con el propósito de “desmaculinizar” la lengua, desarrolla y ha desarrollado durante años el movimiento feminista, la Real Academia, en el texto de referencia, apunta lo siguiente:

« A pesar de ello, en los últimos tiempos, por razones de corrección política, que no de corrección lingüística (Subrayado nuestro, D.C), se está extendiendo la costumbre de hacer explícita en estos casos la alusión a ambos sexos. Se olvida de que en la lengua está prevista la posibilidad de referirse a colectivos mixtos a través del género gramatical masculino, posibilidad en la que no debe verse intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva... » (pág. 311)

Aludir a los dos  sexos ( los niños y las niñas, los ciudadanos y las ciudadanas ),   con el afán de no incurrir en   la supuesta “discriminación lingüística” constituye, según la RAE,  una “innecesaria  costumbre”, generadora de “engorrosas repeticiones”, las que, unidas al deseo de mitigar  la pesadez de la expresión que esas repeticiones provocan, se tratará de evitar  mediante “la creación de soluciones artificiosas que contravienen las normas de la gramática: las y los ciudadanos” ( pág. 311) Sin embargo, así es que el Ministerio de Educación desea que los estudiantes dominicanos hablen y escriban.

La doble mención genérica, de acuerdo con el criterio académico, solo es admisible, cuando se interpreta como señal de cortesía en ciertos usos vocativos: señoras y señores; amigas y amigos; damas y caballeros, etc.