jueves, 11 de abril de 2019

BREVES RFLEXIONES SOBRE EL ABUSO INFANTIL Y OTROS TEMAS RELACIONADOS.



Por: Domingo Caba Ramos.
                                                                             Kelvin Francisco Núñez (Payaso Kanqui)


1.      El abuso infantil : ¿Crueldad, bestialidad o perversidad?

En la mente del niño no existe la maldad, la malicia o la mala intención. Por eso los niños escasamente mienten. Por eso solo “en ellos está la verdad…”, como dice mi cantante preferido, José Luis Perales. Por eso el niño confía mucho en el adulto. Por eso el niño cree que el adulto jamás le puede provocar daños. Por eso el niño no prevé el peligro. En el cerebro o mente del niño solo hay nobleza, ingenuidad, inocencia y fantasía. El adulto entonces, que sí tiene el cerebro preñado de maldad, aprovecha esa ingenua visión o inocencia infantil para abusar del niño o provocarle los más inesperados y contundentes daños. La gravedad del daño, pienso, entonces se triplica y adquiere rango de crueldad, bestialidad y/o perversidad cuando ese daño se provoca aprovechando la inocencia, la ingenuidad y el estado general de indefensión del ser que lo recibe. Es por eso que no debemos confiar por completo o ciegamente en las personas que mantienen una cercana relación con esos seres indefensos y/o vulnerables.

2.       2 Cuando los jueces y los fiscales trataban los casos judiciales solo en los tribunales.

Todavía yace fija en mi mente la imagen del juez y el fiscal que conocí en mis tiempos de muchacho: aquel que solo hablaba por sentencias o externaba en el tribunal sus decisiones y planteamientos. Aquel que rara vez usted se encontraba con él siendo entrevistado por un periodista. Con sinceridad lo confieso: no me gusta ver a jueces y fiscales hablando tanto por radio y televisión, y, mucho menos, tratando a través de estos medios los casos que deberían reservarse para la sala del tribunal. En tal virtud, no me gusta ver a un procurador fiscal adelantándole o comunicándole a la prensa el tipo de medida de coerción que solicitará para un acusado. Yo sé que los tiempos han cambiado; pero a pesar de eso, prefiero aquel juez y/o procurador fiscal no parlanchín o que simplemente hablaba por sentencias o emitía sus consideraciones jurídicas en el juicio correspondiente.

3.      3. Nuestros periodistas y los personajes artísticos.

Como resultado del escándalo protagonizado por el señor   Kelvin Francisco Núñez Morel, acusado de abuso infantil, en la prensa reciente se leen titulares como los siguientes:

a)    “Arrestan y trasladan al palacio de justicia de Santiago al payaso Kanqui” ( Noticias SIN, 10/4/2019 )
b)    “Habla el Payaso Kanqui a su llegada al país...” (Listín Diario, 10/4/2019)
c)    “Payaso Kanqui regresó al país; fue detenido en el aeropuerto del Cibao” (Diario Libre, 8/4/2019)
d)    “Emiten orden de arresto contra el payaso Kanqui” (El Caribe, 7/4/2019)
e)    “Emiten orden de arresto contra payaso Kanqui”( Nuevo Diario, 7/4/2019)
f)     “Payaso Kanqui es arrestado por las autoridades”( La Información, 10/4/2019)

En el mundo del arte escénico, una cosa es el personaje y otra la persona (artista) que lo representa. El personaje es una construcción mental a quien su creador le asigna una lengua (parlamento) una imagen y unas acciones o papeles. Si bien uno y otro están íntimamente relacionados, sus roles no los podemos confundir. Las personas son seres reales, auténticos, vale decir, los actores que en el escenario representan o protagonizan los papeles desempeñados por los personajes. En fin, las personas o actores pertenecen al mundo de la realidad. Los personajes, al mundo de la ficción. Merced a estos juicios, a quien realmente arrestaron y trasladaron al Palacio de Justicia de Santiago, quien habló y regresó al país no fue el Payaso Kanqui, sino Kelvin Francisco Núñez. Kanqui permanece en libertad y en la mente fantástica de cada niño. Quien está detenido es Kelvin Francisco, nombre que, en el caso presente en que se encuentra envuelto, es el que deben utilizar los periodistas, única forma de que los niños que siguen al payaso Kanqui no resulten afectados sicológicamente.
Pero nuestros periodistas entienden de otra manera el asunto o la relación que nos ocupa, esto es, consideran que persona, actor y personaje es todo lo mismo. Por eso en todos los periódicos dominicanos continuaremos leyendo payaso Kanqui allí donde debería decir Kelvin Francisco Núñez Morel