jueves, 29 de noviembre de 2012

ACERCA DE LA VOZ "PRIMERAMENTE" Y OTROS MITOS LINGUÍSTICOS.


Por: Domingo Caba Ramos.

En  el uso y enseñanza de la lengua española son diversos los falsos conceptos o mitos gramaticales que cada cierto tiempo se crean y difunden. Y es tal la magnitud y/o reiteración de su difusión, que no obstante su esencia falaz, lo hablantes  los asumen y defienden como si se tratara de verdades incuestionables. Alcanzan, de esa manera, la categoría de auténticas falacias: argumentos falsos aparentemente verdaderos.

Entre los más comunes y divulgados mitos gramaticales merecen citarse los siguientes:

·       «El  acento destruye el diptongo»
·       «Las letras mayúsculas no se acentúan»
·       «La palabra ‘etcétera’ ya no se usa, sino ‘entre otros’»
·       «La z debe pronunciarse diferente a la s »
·       «No se debe decir ‘primeramente’, porque no existe ‘segundamente’, ‘terceramente’, etc.»
Son falsos o carentes de soportes lingüísticos los juicios precedentes porque:

1.       El diptongo nunca se destruye. En palabras como ‘María’, por ejemplo, nunca ha existido diptongo, sino hiato. Y en virtud de este planteo, a todas luces carece de pertinencia lingüística alegar que la tilde presente en dicho nombre destruyó el diptongo; sencillamente porque no se puede destruir lo que no existe.

2.       El empleo de las mayúsculas no exime de marcar la tilde siempre que así lo establezcan las reglas generales de acentuación.

3.       Es incierto  que la palabra etcétera  ya no se usa o fue excluida del repertorio léxico del mundo hispanohablante. Tanto la voz ‘etcétera’ como la construcción léxica ‘entre otros’ se emplean para cerrar   enumeraciones inconclusas, como bien lo establece el Diccionario Panhispánico de dudas (2005), de la Asociación de Academias de la Lengua Española : « Procedente de la expresión latina ‘et caetera’, se usa siempre para cerrar enumeraciones incompletas. En la escritura va siempre precedida de una coma y se emplea frecuentemente en forma abreviada» ( Pág. 279)

4.       Una de las características del español de América es el  SESEO, fenómeno lingüístico que consiste en pronunciar como s la z y la c, esta última ante las vocales e, i, (ciguapa – ceguera. Tales letras representan el mismo fonema (el fonema /s/), razón por la cual  no debe establecerse entre ellas distinción fonética. De ahí que la sílaba za, en la palabra zapato, deba pronunciarse igual que la sílaba sa, en la palabra sapo. O, lo que es lo mismo, en Hispanoamérica se escribirá “zapato”, pero se pronunciará siempre “sapato”.Sencillamente, en el mundo hispanohablante la z nunca debe pronunciarse.

¿Primeramente o en primer lugar?

En cuanto a la voz “Primeramente”, vale aclarar que se trata de un adverbio de tiempo que significa “Previamente, anticipadamente, antes de todo”. Con este valor, dicha voz tiene como correlatos o términos alternativos los adverbios “Últimamente” y “Finalmente”.   Esto significa que  la acción que no se realizó primeramente, fue porque se ejecutó últimamente o finalmente.


 a) “Tan pronto llegamos, fuimos primeramente a visitar a nuestros padres.
b) Primeramente deben devolver el dinero, luego veremos lo que hacemos.

 Primeramente se emplea también  como adverbio de orden: Así aparece recogido en el Diccionario de la Real Academia Española. En este texto   igualmente aparecen los términos: segundamente, terceramente, y cuartamente; pero se indica que están en desuso. Como adverbio ordinal   se utiliza para introducir el primer elemento de una enumeración o de una serie discursiva. Sus correspondientes correlatos son: En primer lugar, en segundo lugar, en tercer lugar, etc.:

a)     Primeramente leyó la obra, luego la analizó y después la expuso ”
b)     “Primeramente redactó un resumen, luego estudió el contenido y al final se examinó”

Todo lo antes expuesto es más que ilustrativo para reiterar que se trata de un falso concepto o mito gramatical el tan propalado argumento de que no debemos decir "primeramente" porque no existe "segundamente" ni "terceramente", etc.

domingo, 25 de noviembre de 2012

ODA HEROICA A LAS HERMANAS MIRABAL



Por: Domingo Caba Ramos.

"…Muchos dominicanos fueron asesinados en 1960, entre ellos tres hermanas de la sección de Conuco, Salcedo, pertenecientes a la respetada familia Mirabal, cuyos esposos estaban encarcelados por participar en la conspiración originada por la invasión del 14 de Junio del año anterior. El asesinato de las Hermanas Mirabal, ocurrido el 25 de Noviembre de 1960, colmó los ánimos de la gente sensata y decente contra Trujillo y acrecentó la atmósfera de profunda animadversión que ya existía contra el Gobierno…"

( FRANK MOYA PONS )




En esta fecha, 25 de noviembre ,  el pueblo dominicano recuerda con dolor el bestial asesinato de las hermanas Patria, Teresa y Minerva Mirabal perpetrado por  el régimen trujillista un día como hoy, pero del año  1960.

 “El ojo de la bestia”, dice nuestra aguerrida poetisa Carmen Natalia, “les siguió las pisadas” hasta dispararles o introducirles “plomo a la espalda como hacen los cobardes”

 En su “Oda heroica a las hermanas Mirabal”, a mi juicio, uno de los más bellos y
estremecedores poemas lírico-épicos de la literatura dominicana, Carmen Natalia Martínez, petromacorisana y militante antitrujillista, condena la acción ejecutada en contra de tres mariposas que si bien fueron “hechas para el beso”, fueron “pasto de las balas”. 

Veamos el contenido del poema :


ODA HEROICA A LAS HERMANAS MIRABAL

           «No hubo blancura igual a su blancura,
           nardo, azucena, lirio…magnolia de su carne,
           carne hecha para el beso, fue pasto de las balas,
           las Mirabal cayeron bajo el plomo cobarde.

           No hubo dulzura igual a su dulzura,
           los ríos se crecieron para llorar por ellas,
           palomas con el pecho florecido en claveles,
           las Mirabal cayeron de cara a las estrellas.

           Ayudadme a subirlas al pedestal de piedra,
donde grava la historia los nombres de sus mártires,
ayudadme a decir qué cosa grande hicieron
estas mujeres- cíclopes, estas mujeres-ángeles.

Allí donde más hondo fue el dolor de los hombres,
y más honda la herida sangrante de la tierra,
donde fue más profundo el surco de las lágrimas,
y más amargo el llanto… allí bajaron ellas.

Allí donde más alto fue el grito de combate,
y más enhiesto el puño frente a las bayonetas,
donde más levantada fue la frase precisa,
y  más erguido el pecho… allí bajaron ellas.

Allí donde más lejos llegó la valentía,
y apuró el sacrificio su retama postrera,
allí donde más lejos plantara el heroísmo,
su bandera de sangre… allí bajaron ellas.

El ojo de la bestia les siguió la pisada,
ojo y plomo a la espalda, como hacen los cobardes,
la tierra abrió los brazos para ceñir sus cuerpos,
las Mirabal cayeron taladas como árboles…»

Las manos del verdugo deshojaron los nardos,
cortaron, como, tallos las lenguas silenciadas,
las estrellas besaron su carne por vez última,
las Mirabal cayeron con el plomo a la espalda.

Mas ya el nardo no es nardo, pues se ha vuelto piedra,
piedra el enhiesto puño. Piedra la frente alta,
piedra el pecho y los ojos y la boca sin lengua,
las Mirabal cayeron para alzarse en estatuas.

Y sus bocas, sin lenguas, han de seguir hablando,
y sus tres corazones palpitando en la piedra,
perennemente vivas en el alma del pueblo,
las Mirabal cayeron para volverse eternas.