Por : Domingo Caba Ramos
Sergio Vargas es uno de los más grandes cantantes de merengues de nuestro país, según los entendidos; pero este artista adolece de tres de las taras o defectos lingüísticos característicos de los hablantes dominicanos: no tiene frenos en la lengua, sentir placer con destacar las sombras en el comportamiento humano y querer «hacerse el gracioso» o «robarse el show» con chistes del mal gusto o posturas humorísticas que en ocasiones rayan en lo ridículo. Por esa razón, en un acto – homenaje a esa gloria del arte y la cultura dominicanas, Luis, Díaz, después de unas breves palabras de elogio a este, acerca del mismo Sergio Vargas se atrevió a decir aquello de que «aquí nadie huelió ni bebió más que ese…».
LA COMUNICACIÓN EFECTIVA CONSISTE EN DECIR LO QUE NO SE DEBE CALLAR, Y CALLAR LO QUE NO SE DEBE DECIR…
«SI LO QUE USTED VA A DECIR NO ES MÁS HERMOSO QUE EL SILENCIO, ENTONCES CÁLLESE…»


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