Por: Domingo Caba Ramos
«Escribir es una forma de terapia. A
veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, los que no componen
música o pintan, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror pánico
inherente a la condición humana»
«La lectura es una actividad, una operación, un proceso mental que capacita al hombre para alcanzar diferentes metas y enfrentar muchos de los problemas que la vida le plantea. En los tiempos modernos la lectura ocupa un lugar de primerísima importancia. Cada vez se hace más imperiosa la necesidad de poseer una mayor información y formación cultural, esto es, de estar al día de los últimos acontecimientos acaecidos tanto en el ámbito nacional como internacional. Y eso, obviamente, solo se logra a través de la lectura. La lectura nutre el intelecto, recrea el espíritu, activa la imaginación y orienta el rumbo que conduce a la meta deseada. Ella nos permite captar una nueva y más amplia visión del mundo y un agudo conocimiento del medio que nos rodea. La lectura franquea el camino del arte y abre las puertas del conocimiento científico…»
Y sobre la escritura, ¿qué se ha dicho y qué se hace
para incentivarla?
Quizás no
tanto. La escuela, por ejemplo, es muy dada a propiciar recurrentes e intensos
espacios de lectura, no así de escritura. Y cuando hablo de escritura, me
refiero, fundamentalmente, a la escritura creativa, no a la reproductiva. Caso
extraño, pues como ya afirmé en el primer párrafo de estas notas, la escritura
precede a la lectura, esto es, sin la primera, la segunda carecería por
completo de existencia. O, lo que es lo mismo, para que exista alguien que lea,
primero tuvieron otros que plasmar sus pensamientos, emociones y sentimientos
en un sistema de escritura llamado texto. En fin, sin escritores no hay
lectores.
La escuela, por ejemplo, es muy dada a propiciar
recurrentes e intensos espacios de lectura; pero no así de escritura. Y cuando
de escritura se habla, surgen de inmediato preguntas del tipo:
¿Qué es escribir? ¿Por qué es importante la escribir?
¿Para qué se escribe? Y surgen también
las respuestas:
Escribir constituye un
complejo proceso comunicativo, creativo y cognoscitivo que exige la apropiación
del código gráfico del sistema lingüístico. Este proceso requiere una constante
revisión del texto producido, una reflexión sobre la información para que sea compressible, una organización de ideas, de procedimientos de cohesión
utilizados, de ortografía, de puntuación y una adecuación al registro
comunicativo.
1) Desarrolla la capacidad de observación.
2) Fomenta la capacidad de asombro o
curiosidad científica y artística,
3) Es uno de los métodos más eficaces para
desarrollar la sensibilidad, la imaginación, la memoria y el razonamiento.
4) Constituye el más idóneo recurso para la fiel
expresión de la personalidad de quien escribe
5) Igual que la lectura, amplía el
conocimiento y posibilita el desarrollo de nuestras competencias lingüísticas y
comunicativas.
6) Es una importante herramienta fundamental
para todas las formas de conocimiento.
7) Es el medio por
excelencia para registrar las ideas y perpetuar los contenidos científicos y
artísticos producidos por los seres humanos a través de la historia.
Merced a lo precedentemente planteado, todo el
que escribe lo hace por diferentes motivos, vale decir, se escribe para:
a) Fijar la memoria histórica.
b) Expresar emociones y sentimientos
c) Construir y transmitir nuevos conocimientos
d) Como un recurso catártico, desahogo o
válvula de escape.
e) Expresar nuestras inconformidades,
disgustos y protestas frente a los vicios, debilidades y desajustes del medio
que nos rodea.
f) Compartir con los demás lo que sabemos,
pensamos y sentimos. Escribir entraña así, un sentimiento profundo de
solidaridad.
g) Reafirmar nuestras creencias y sistema de
conceptos.
h) Someter nuestros conocimientos al
escrutinio público.
i) Contribuir al desarrollo del conocimiento y
actualizar los conocimientos que ya tenemos.
j) Formar y autoformarnos
k) Generar habilidades que puedan ser
transferidas a la práctica profesional, estimulando la capacidad de búsqueda,
de síntesis, de análisis crítico.
l) Fomentar nuestra práctica lectora. No se
puede escribir acerca de lo que se desconoce.
Pero no
basta escribir. Es importante también saber escribir o manejar los recursos
lingüísticos para el logro de una efectiva y adecuada escritura. En tal virtud,
cuando se redacta conviene tener en cuenta lo siguiente:
1) Ser lógico, evitando incoherencias,
contradicciones, desórdenes de ideas, etc.
2) Evitar equívocos, presentando
interpretaciones claras que solo admitan una sola interpretación y no ofrezcan
ambigüedades que oscurezcan el sentido de la idea expresada.
3) Procurar un estilo propio u original. Se
tendrá muy en cuenta la sencillez, exactitud, prudencia, huyendo de los juicios
tópicos, las frases hechas y las metáforas gastadas o lexicalizadas.
4) Evitar la pobreza expresiva, intentando
enriquecerla con expresiones bien elegidas
5) Citar, pero no copiar. El plagio, además de
ilegal, revela poco compromiso con el conocimiento.
6) Moderar las palabras populares o
malsonantes, los modismos y los extranjerismos.
7) Y,
finalmente, Evitar los errores conceptuales, ortográficos, morfosintácticos y
lexicosemánticos
Todo lo
hasta aquí expresado revela de manera inequívoca que no solo la lectura: la
escritura también posee sus magias.
(PUBLICADO EN DIARIO LIBRE EN FECHA 6/2/2026)

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