domingo, 18 de marzo de 2012

EL EJEMPLO DE NUESTROS LIDERES Y LA LECCION DE DON QUIJOTE.

Por : Domingo Caba Ramos

Nuestros líderes políticos, religiosos, artísticos y deportivos se constituyen el ejemplo o modelo a imitar por las personas que los siguen, especialmente, por los niños, jóvenes y adolescentes. Un líder, por esta razón, es una especie de divo y, en tal virtud, debe ser sumamente cuidadoso con su comportamiento público.

El líder auténtico de reunir una serie de requisitos que son los que, en última instancia, conforman el perfil requerido para que sea considerado como tal. Entre esas condiciones, la prudencia, la humildad, el trato justo y equilibrio emocional parecen situarse a la cabeza de la lista.

La conducta del líder, pues, tiene necesariamente que estar articulada al perfil que le ha trazado la sociedad o de lo contrario la sanción colectiva no se hará esperar.

En lo que atañe a su comportamiento lingüístico, el liderazgo nacional, tanto en el pasado como en el presente, no le ha brindado los mejores ejemplos al pueblo dominicano. El elevado nivel que todos esperamos en el debate de las ideas desciende y se arrastra con frecuencia, abarrotando el habla cotidiana de las más soeces frases y de los más contundentes calificativos.

Al doctor José Francisco Peña Gómez, por citar solo algunos ejemplos, recuerdo que Juan Bosch solía llamarlo “loco” y “degenerado”, en tanto que a Jacobo Magluta, públicamente lo llamó “homosexual”

Refiriéndose también a Peña Gómez, el Cardenal López Rodríguez utilizó en una ocasión veintiocho calificativos contundentes con el fin de restarle méritos a la imagen pública del extinto líder del P.R.D. Y años después, en la campaña electoral de 1996, el candidato Hipólito Mejía llama “gallina” a su contrincante, Leonel Fernández, el cual riposta llamándole “burro” al primero. Así, con esa “ejemplarizadora” gallardía se comportan los líderes que le sirven de espejo a la nación dominicana. El ataque personal, las acusaciones y contraacusaciones se imponen al debate de las ideas. El fanatismo se impone al juicio racional

La manera como socialmente debe comportarse un dirigente o líder, pero fundamentalmente un gobernante, aparece magistralmente expresada en los consejos que le diera Don Quijote a Sancho Panza en el momento en que a su iluso escudero los duques le hicieron creer que había sido juramentado gobernador de la Ínsula Barataria. A saber:

1. Primeramente, ¡oh, hijo!, has de temer a Dios; porque en el temerle está la sabiduría, y siendo sabio, no podrá errar en nada. Lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puedes imaginarte.

2. Has gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores; y préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio. Innumerables son aquellos que, de baja estirpe nacidos, han subido a la suma dignidad pontificia e imperatoria; y de esta verdad te pudiera traer tantos ejemplos que te cansarán.

3. Si acaso viniere a verte, cuando estés en tu ínsula, alguno de tus pariente, no lo deseches ni lo afrentes; ante le has de acoger, agasajar y regalar, que con esto satisfarás al cielo, que gusta que nadie se desprecie de lo él hizo, y corresponderás a la naturaleza bien concertada.

4. Si trajeres a tu mujer contigo, enséñala, adoctrínala y desbástala de su natural rudeza; porque todo lo que suele adquirí un gobernador discreto suele perder y derramar una mujer rústica y tonta.

5. Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico, como entre los sollozos e importunidades del pobre.

6. Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia.

7. Anda despacio; habla con reposo, pero no de manera que parezca que te escuchas a ti mismo, que toda afectación es mala.

8. Sé templado en el beber, considerando que demasiado vino no guarda secreto ni cumple palabras.

9. No has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles; que muchas veces los traes tan por los cabellos que más parecen disparates que sentencias.

Ojalá que nuestros funcionarios y dirigentes políticos leyeran y pusieran en práctica todos estos ilustradores consejos. Solo así el debate ideológico podría elevarse a la altura de la investidura de cada uno de ellos, y ante los ojos del mundo, nuestras contiendas electorales comiencen a verse con un perfil más civilizado y revistada de menos salvajismo.

jueves, 12 de enero de 2012


CAPSULAS LEXICOSEMANTICAS


1. ¿Puede un preshow ocurrir antes de un no show?

Un periódico digital dominicano (http://dominicanosennoticias.com), en fecha 27/11/2011, publicó una noticia en cuyo segundo párrafo se informa que:

“Danilo Medina presentó el discurso de cierre del acto formal de presentación de la fórmula presidencial del PLD, representada en el propio Medina y Margarita Cedeño de Fernández, candidata vicepresidencial."

Se refiere el texto noticioso, al acto organizado y realizado en noviembre del pasado año, en la Arena del Cibao, por el Partido de la Liberación Dominicana.

En la continuación del desarrollo de la noticia (párrafo 11) se afirma que:

“Previo al acto formal se presentó un pre show con la interacción de los conductores de programas Miralba Ruiz, Brenda Sánchez, Enrique Cueli, con la interacción de Sergio Carlos y los comentarios de Roberto Rodríguez de Marchena y Julio Martínez Pozo”

En relación con la voz “pre show”, vale aclarar lo siguiente:

1. El prefijo pre significa anterioridad, antes de. Siendo así, si se habla de “pre show”, se estaría diciendo que en la Arena del Cibao se llevó a cabo un show, antes del cual se realizó un acto diferente ( un” pre show”); afirmación que el propio redactor se encarga de desmentir cuando en el segundo párrafo ya citado aclara que se trató de un “acto formal de presentación de la fórmula presidencial del PLD… “

2. El redactor incurre en un pleonasmo o redundancia imperdonable cuando escribe aquello de que “Previo al acto formal se presentó un pre show…”, por cuanto el término previo significa exactamente lo mismo que pre, por lo que si en un lugar de un acto, hubiera sido realmente un show de lo que se trataba , entonces lo que se le estaría comunicando al lector era nada más y nada menos que “Previo al show formal se presentó un pre show”

3. Por último, según la nueva Ortografía de la lengua española, los prefijos deben siempre aparecer unidos a la base léxica o a las palabras que acompañan. Conforme a este precepto, debe escribirse preshow, no pre show.

11. ¿Cuándo es agradable la temperatura?

En uno de sus acostumbrados informes del tiempo, el predictor meteorológico le informa a la ciudadanía que “Las temperaturas continuaran bastantes agradables principalmente en horas de la noche y primeras horas de la mañana como consecuencia del patrón frió dejado por el sistema frontal.”

Me gustaría que alguien me orientara sobre cuándo, en términos numéricos, una temperatura es agradable.

Agradable es todo lo que agrada o produce placer. Se trata de un término cuyo contenido semántico entraña una cualidad, y toda cualidad se inscribe en el plano de lo subjetivo, vale decir, lo que es agradable para unos puede ser desagradable para otros. Así, en el momento en que yo me desplazo enfundado en un cálido abrigo, mi hermano Pedro, que muy rara vez siente frío, lo hace pletórico de felicidad, “como si nada”, posiblemente en pantalones cortos y camisas sin mangas.

Predecir el tiempo, constituye un acto en el que necesariamente deben manejarse variables científicas, y su expresión, por tal razón, tiene que realizarse en términos numéricos, de tal forma que los resultados que se nos presenten estén siempre conectados con la realidad ( objetividad) y libres de toda interpretación ( subjetividad)

lunes, 26 de diciembre de 2011

SICOLOGÍA DE LOS HIPÓCRITAS

Por : Domingo Caba Ramos.

La sinceridad, autenticidad e integridad personal, en la sociedad dominicana, se nos presentan como tres de los valores tradicionales progresivamente en vía de extinción o como parte de las luces que poco a poco van dejando de iluminar el comportamiento humano.

La lucha por la supervivencia o el “sálvese quien pueda”, nos ha transformado en verdaderos seres simuladores, cínicos, hipócritas, “mediatintas”, “fofos”, plásticos y artificiales. Y hasta la sonrisa, en ocasiones, parece grapada en el rostro de muchos de los hombres y mujeres con los cuales necesariamente tenemos que interactuar en nuestras cotidianas relaciones sociales (laborales, familiares, políticas, sindicales, culturales, etc.)

Un determinado interés genera una determinada conducta no siempre benigna, sino perversa; pero escondida tras la máscara maldita y no menos perversa de la simulación. Y como en los mundos políticos y del trabajo es donde con mayor énfasis se ponen de manifiesto las luchas de intereses, es en esos ámbitos donde fluyen las más dañinas lacras comportamentales, como fluye a la superficie del agua, el olor pestilente del cadáver que por mucho tiempo se mantuvo oculto en el fondo del océano.

Mundos en los que hay que mantenerse siempre a la defensiva e interpretando, para no sucumbir, las verdaderas intenciones que se esconden detrás de cada palabra, cada gesto, cada acción y hasta detrás de cada manifestación de cortesía. Mundos en los que aquel que no te soporta ha hecho todo lo posible por no tenerte a tu lado o excluirte de la organización en la que comparte compromisos, por delante te colma de elogios, aunque por detrás te inserte el dardo que neutraliza para siempre tus habituales movimientos.

Somos, pues, una sociedad pletórica de simuladores. Y ante cada nueva y fingida actitud, parece cobrar vigencia el contenido de un artículo que hace varios años publiqué en la prensa nacional con el título de “Sicología de los hipócritas”, y el que, por considerarlo de interés, nos permitimos transcribir a continuación:


SICOLOGÍA DE LOS HIPÓCRITAS.

“El hábito de la mentira paraliza la lengua del hipócrita cuando llega la hora de decir la verdad”
(José Ingenieros)


El diccionario de la Lengua Española  define los términos hipocresía e hipócrita de la siguiente manera:

“Hipocresía: Fingimiento y apariencia de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”

“Hipócrita: Que finge o aparenta lo que no es o lo que no siente”

“La hipocresía – apunta José Ingenieros (1877 – 1925) - es el arte de amordazar la dignidad. Es el guano que fecundiza los temperamentos vulgares, permitiéndoles prosperar en la mentira: como esos árboles cuyo ramaje es más frondoso cuando crecen a inmediaciones de las ciénagas” (El hombre mediocre, pág., 1975, 83)

Sostiene Ingenieros que: “La hipocresía es más honda que la mentira. Esta puede ser accidental, aquella permanente. El hipócrita – amplía” - transforma su vida en una mentira metódicamente organizada. Hace todo lo contrario de lo que dice, toda vez que ello le reporte un beneficio inmediato” (ob. cit., pág.87)

De las ideas presindicadas se infiere que la mentira es la materia prima de los hipócritas, vale decir, el hipócrita es necesariamente mentiroso, y en virtud de esta cualidad es, sobre todo, un ser simulador, cínico, desconfiable y traicionero.

Si la hipocresía es una de las más perversas expresiones del egoísmo, los hipócritas son por naturaleza egoístas. Para ellos el yo de los demás carece de importancia. Sólo importa su propio yo. De ahí que siempre actúen movidos por sus particulares intereses, nunca inspirado en el interés colectivo.

Los hipócritas suelen tener cómplices circunstanciales, pero no amigos fieles y permanentes. Son utilitarios, oportunistas, individualistas y ambiciosos; pero fundamentalmente traicioneros. Con tal de materializar sus planes o propósitos son capaces de traicionar hasta su más íntimos amigos o más cercanos parientes.

Los centros de trabajo, sindicatos y partidos políticos están pletóricos de estos diabólicos personajes.

El hipócrita es un ser peligroso a quien hay que temer. En él todo es falsedad, engaño y apariencia. Por eso ríe cuando desea llorar y llora cuando quiere sonreír. Receta la medicina para curar el mal que él mismo ha provocado y suele desear larga vida al ser que desearía ver muerto. E l triunfo ajeno constituye su propia derrota. Por eso odia reconocer el mérito de los demás, y cuando lo hace, sus elogios resultan ser siempre falsos, irónicos y sarcásticos.

La lengua del hipócrita es mortal como el veneno de la víbora y destructora como la furia del huracán. Una palabra suya puede provocar el divorcio de dos amantes y la enemistad de dos amigos.

Estos individuos se rebajan sin saberlo. Su propia condición los transforma en entes chismosos, envidiosos, intrigantes y mediocres.

Conocer su verdadera identidad no siempre resulta fácil, pues aparte de actuar con gran habilidad, astucia y sagacidad, están también dotados de una increíble capacidad histriónica. Proceden como esos veteranos actores cuyos rostros parecen estar cubiertos por máscaras invisibles que les permiten ejecutar libremente sus maléficas acciones.

Más, sin embargo, conviene hacer todo lo posible para identificar en cualquier lugar a estos magos de la simulación, como única forma de no perecer devorado por sus garras mortífera.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

LOS ACTORES DEL TEATRO POLITICO DOMINICANO.

“Los políticos constituyen una casta especial de hombres, infeccionados de un egoísmo morboso, devorados por las más bajas pasiones que usted pueda imaginarse y que aman apasionadamente la Hacienda Pública. La verdadera calamidad del trópico, son estos señores políticos, los mosquitos, los huracanes y el paludismo”

DR. FRANCISCO MOSCOSO PUELLO. - " Cartas a Evelina " (1930)

En la República Dominicana, contrario a lo que podría creerse, no todo está perdido.

A pesar de los hechos negativos que a diario suceden, todavía conservamos “valores” importantes. A pesar de los actos de corrupción, el auge de la delincuencia, el narcotráfico y la inversión de valores que corroe los cimientos éticos de nuestra sociedad; y a pesar de que el sistema eléctrico dominicano nos regala con frecuencia hasta diez horas consecutivas de apagones, obligándonos a pagar un servicio que no consumimos, reiteramos una vez más, no todo está perdido en la República Dominicana.

En algunos renglones somos los últimos, pero en otros somos los primeros. Los ejemplos sobran: el nuestro es uno de los territorios de América que cuenta con mayor número de canales de televisión, carros de lujo, yipetas, universidades privadas, personas iletradas, orquestas bailables y hasta de enfermos del Sida.

Pero lo que es más importante: Santo Domingo es la cuna de los más brillantes actores del Nuevo Mundo. Al leer esto, posiblemente sean muchos los que se sorprendan y hasta riposten alegando que no es así. Basarán su punto de vista afirmando que aquí sólo contamos con una cantidad bastante reducida de buenos representantes de las tablas, registrados en la historia del teatro dominicano; pero ocurre que fuera de esa historia, específicamente en el escenario político nacional, es que se mueven los más famosos y auténticos actores.

Siga el rumbo de los diferentes procesos electorales y notará que el histrionismo de nuestros dirigentes políticos es impactante. Observe el comportamiento, y escuche lo que dicen los candidatos a cargos públicos y seguros estamos que usted no tardará mucho tiempo en convencerse. Los verá con su artificial sonrisa a flor de labios; pues ha de saberse que no existen en la Tierra seres más simpáticos que los políticos dominicanos cuando están en campaña electoral. Los escuchará, a todos sin excepción, ofrecer villas y castillos a las masas de votantes. Los verá en la pantalla de la televisión o retratados en los periódicos sonriéndole paternalmente al niño que descansa entre sus brazos, y en los mítines y caminatas los observará confundirse con la muchedumbre, saludando, besando y abrazando a todo el mundo.

Mas cuando culmina la escena electoral, el telón se cierra y se abre de nuevo. Esta vez notará que el escenario ha cambiado por completo. Los actores son exactamente los mismos pero ya no se mueven en las calles, sino en el poder. El cambio de conducta es evidente. Ya no sonríen. Sus rostros de repente se han tornado circunspectos como si les interesara vender una imagen de gran señor. El sudor de las personas que antes besaban y abrazaban, esta vez parece espantarles o asquearles. Y de sus bocas ahora sólo se escuchará un “dile que yo no estoy” o “ahora no puedo recibirlo"

Cuando termina el período gubernamental, el escenario cambia de nuevo, y la sonrisa, la luz de la artificial sonrisa de los actores del teatro político criollo comienza a despertar nuevas ilusiones en el ánimo de los votantes que cada cuatro años se presentan a las urnas a votar por un futuro mejor.

domingo, 4 de diciembre de 2011

TRANSFUGISMO, OPORTUNISMO Y CRISIS DE IDEOLOGIA EN LA REPUBLICA DOMINICANA.

En los procesos electorales se ponen de moda frases y palabras que en su sentido profundo describen o definen las intenciones de los actores que intervienen en dichas contiendas . Algunas de esas expresiones pueden ser creadas en el momento: “Comesolos”, “llegó Papá”, “esa pela va…”, “e’pa fuera que van…”, etc.

Otras, ya formaban parte de nuestro repertorio lingüístico; pero escasamente empleadas en nuestra diaria conversación. Este es el caso del término “tránsfuga”, el cual, según el Diccionario de la Real Academia (1970, Pág. 1286), soporta los significados de:

1) «Persona que pasa huyendo de una parte a otra»
2) « Persona que pasa de un partido a otro»

El trasnfuguismo, conforme a los conceptos precedentes, no constituye de por sí un comportamiento socialmente condenable. Es normal que una persona, por razones diversas, cambie de partido político en un determinado momento. Esto quiere decir, que cuando ese paso se lleva a cabo por convicción, sólidos principios o impulsado por la patriótica intención de defender los mejores intereses en bien de la nación, vale la pena ser tránsfuga; pero si por el contario el cambio se origina con el propósito de adquirir dinero, poder u otro beneficio personal, entonces sí debemos condenar el transfuguismo y considerar a los tránsfugas como seres peligrosos, despreciables, oportunistas y carentes por completo de ideología, principios y sentimientos patrióticos.

El transfuguismo representa la más auténtica expresión del oportunismo, concebido este, por el ya citado lexicón, como el “Sistema político que prescinde en cierto modo de los principios fundamentales, tomando las circunstancias de tiempo y lugar…” (pág. 945)

De ahí que como la serpiente que estudia cuidadosamente a su presa para no fallar cuando ejecute sobre ella su salto mortal, el tránsfuga verdadero, cuando cambia, siempre elige el partido con mayores posibilidades de triunfo, o, lo que es lo mismo, el paso lo da siempre “pensando en lo mío” Es por esa razón que el bachatero u otro artista que ayer le cantaba emocionado al candidato del PLD, hoy le cante a Hipólito Mejía y viceversa.

Nunca como en el pasado proceso comicial, el transfuguismo se nos había presentado con tanta fuerza e igual grado de desfachatez. Tanto, que posiblemente fue la del 2008 la más prostibularia de las campañas polticas que históricamente se han desarrollado en la Republica Dominicana. Nunca la desvergüenza había estado tan presente en la conducta política de los dominicanos.

Pero no sólo ahora.

Los tránsfugas siempre han existido en nuestro país. Baste sólo recordar la conducta asumida por el célebre Tomas Bobadilla, hombre hábil y sumamente astuto, quien durante el período de la ocupación haitiana ( 1822-1844 ) colaboró con el gobierno haitiano, nunca creyó en el proyecto de independencia concebido por Juan Pablo Duarte, ni este y los demás trinitarios, despectivamente llamados por él llamado “ jóvenes ilusos e inexpertos”, podrían materializarlo ; pero cuando vio que la independencia era un hecho, o que las condiciones para su proclamación se habían creado, se sumó al proceso independentista, y una vez proclamada la República le cupo el honor de presidir la Junta Central Gubernativa, cargo que por méritos ganados debió corresponderle a Duarte, designado, irónicamente, como simple vocal del referido gobierno provisional.

Fue Bobadilla, como bien lo define Rufino Martínez, “un político de oficio y palaciego que estuvo con todo el mundo y no estuvo con nadie”

También podemos encontrar la misma conducta en nuestro laureado poeta popular Juan Antonio Alix, el cual hizo del oportunismo político su principal medio de existencia.

Fiel seguidor del general Ulises Heureaux (Lilis), en mayo de 1897, asi le cantaba el genial bardo a su líder cuando este ejercía el cargo de presidente de la República:

«Y más que nadie Santiago,
debe obsequiar lo mejor,
al Gran Pacificador,
y hacerle un bonito halago,
pues nunca será bien pago,
por nuestro pueblo querido,
todo el bien que ha recibido
de Lilis, el grande hombre,
que loado sea su nombre,
y por siempre bendecido…»


El 26 de julio de 1899, el tirano cae en Moca abatido por las balas redentoras de Mon Cáceres y otros valientes mocanos. Muerto Heureaux, cinco meses después fue sustituido en el cargo por Juan Isidro Jiménez. Juan A. Alix, olvidando los encendidos elogios que en vida le había tributado al primero, lo remata con unos versos en los que a su vez alaba la gestión encabezada por el nuevo mandatario:

« En la puerta de la iglesia,
dicen que sale Lilís,
preguntándole al que pasa,
cómo se encuentra el país,
y una vieja que lo vio,
le dijo a ese condenado:
el país que tú has matado,
que en tus manos se arruinó,
un buen gobierno encontró,
que toda la gente aprecia,
al que nadie hoy desprecia,
como a tu maldito mando,
que por eso estas penando,
en la puerta de la iglesia»

Ese arribismo conductual, el llamado Cantor del Yaque intentó justificarlo en unos versos que, al decir de Joaquín Balaguer, “todavía hoy podrían ser citados como modelo de cinismo”. Versos, agrego yo, que además de recitarlos todas las mañanas, son muchos los políticos del patio que deberían reproducirlos, enmarcarlos y exhibirlos con orgullo en las salas de sus casas u oficinas. En ellos aclara nuestro genial y muy citado decimero:

«Como Alix Antonio Juan,
gana la vida cantando,
en nada se anda fijando,
para conseguir el pan,
lo que más que decir podrán,
es que ayer cantó a un tirano,
y hoy le canta al ciudadano,
Jiménez, noble caudillo,
patriota probo y sencillo,
prez del pueblo quisqueyano
yo le canto al Padre Eterno
les canto a Dios y a sus santos,
a los demonios y a cuantos
habitan en el infierno»

En nuestro país nos encontramos con personas que han militado en casi todos los partidos políticos mayoritarios. ¿Quiénes son esas personas?

Los amables lectores tienen, al respecto, la última palabra.

viernes, 4 de noviembre de 2011

JONRONES, DENOMINACIONES Y EL ESTILO PINTORESCO DE LOS CRONISTAS DEPORTIVOS.

Por : Domingo Caba Ramos

Para el abogado, profesor y periodista español José Luis Martínez Albertos, “la crónica deportiva tiene en mi país cierta tradición esteticista; mientras que fuera de aquí se cultiva un estilo “más bien populachero” (Redacción Periodística, 1974).

Yo no sé si llamar “populachero” o pintoresco al estilo cultivado por los cronistas deportivos de la República Dominicana; pero lo cierto es que estos periodistas parecen disfrutar de algún tipo de licencia para jugar a lo popular con el léxico, creando de esa manera las más extrañas terminologías o las más insólitas construcciones. En tal virtud vemos cómo unos titulares se apartan por completo de la natural transparencia que debe caracterizar a todo texto periodístico para expresar en el más jocoso y ambiguo de los acentos:

“Escogido baila el sua, sua, con las Estrellas”; “Los Azucareros despluman a las Águilas”; “Licey clava garras al León”; “Licey corta trote a Potros”; “Potros del noroeste patean Leones del Escogido”’ “Los Toros del Este amansan a Leones del Escogido”; “Ahora en el valle de la muerte las Águilas parecen ciguitas..."

Pero es en el momento de denominar el jonrón cuando la creación léxica de nuestros cronistas adquiere su mayor esencia pintoresca. Veamos sólo algunos ejemplos extraídos de la prensa nacional, publicados en el período 1998-2009:

“Sosa se convirtió en el jugador de color que más tetrabases ha sumado en una temperada”

• “El martes pasado, McGwire pegó su palo de vuelta entera 62”


 • “Por lo regular, un bateador de poder necesitaría dos temporadas para arribar a la cantidad de leñazos por encima de la cerca que ha coleccionado Sammy Sosa”

• “Sosa lleva un total de 19 películas completas frente a los cuatro clubes que le faltan”

• “McGwire lanzó cuatro bambinazos en siete turnos, llegando a los 51 tablazos”,


• “El histórico aldabonazo del jugador nativo de Macorís mandó la bola hacia la tribuna del jardín izquierdo...”


• “Señaló que el estelar patrullero nativo de San Pedro de Macorís, desde que llegó a 50 estacazos de cuatro esquinas...”

• “Many Ramírez conectó dos cohetazos...”

• “Many Ramírez volvió a conectar dos batazos de vueltas completas...”

• “¡Tremendo majaguazo el que acaba de conectar Fernando Tatis!”

• “Moisés participó en 115 encuentros y fletó nueve batazos de cuatro bases”

• “En 1994 el estelar pelotero dominicano alcanzó los veinte jonrones en una estación de grandes ligas al despachar 22 vuelacercas”
 • “Después, en 1995, una vez más Moisés redujo su capacidad de juego, sin embargo, esto no fue un obstáculo para descargar 14 tablazos de vuelta entera”

• “Posteriormente, en 1996, el talentoso jugador del patio volvió a superar las docenas de cuadrangulares en una temporada, en esta oportunidad descargó 21 rompecercas”
• “El Panqué de Haina registró un estratosférico promedio de bateo de 327 y 31 veces se fue para la calle con sus palos largos”

• “Foster en 1952 voló la verja 52 veces”

• “Moisés Alou es otro criollo con posibilidades de unirse a un buen grupo de latinos que conseguirán la cuatro decena de batazos de circuito corrido”

• “Mays y Foster tuvieron temporadas de 52 películas de vuelta completa”

• “McGwire durante su carrera ha coleccionado 457 tablazos de cuatro esquinas en la Gran Carpa...”

¡Sorprendente verdad!
 Hasta hace poco, yo creía que el batazo que lograba sacar la bola por encima de la verja del estadio se llamaba simple y llanamente jonrón o cuadrangular; pero los cronistas deportivos me han enseñado que un jonrón es mucho más que eso. Me han enseñado que un jonrón es :  

Un "tetrabases", un "palo de vuelta entera", un "leñazo por encima de la cerca", una "película completa", un "tablazo", un "aldabonazo", un "estacazo de cuatro esquinas", un "batazo de vuelta completa", un "cohetazo", un "batazo de cuatro bases", un "vuelacercas", un "tablazo de vuelta entera", un "rompecercas", un "batazo de cuatro esquinas", un "batazo de circuito corrido", un "tablazo de cuatro esquinas " un "palo largo" y , como diría don Papi Pimentel, un jonrón es también un "majaguazo"

jueves, 20 de octubre de 2011

TAMBORIL, SU NUEVO PARQUE Y LAS VUELTAS ANTIGUAS.

La alcaldía del municipio de Tamboril inauguró en agosto recién pasado la remodelación del parque central de esta localidad, el parque “Doña Trina de Moya”, posiblemente uno de los más hermosos de la región del Cibao.

Eso quiere decir que los tamborileños, muy particularmente los ausentes radicados en los Estados Unidos que en el presente mes han regresado para disfrutar las fiestas patronales que a en su pueblo celebran, están estrenando, más que una reconstrucción, un nuevo parque.

Aunque parezca extraño, construir una obra de esa naturaleza, casi siempre resulta más fácil que preservar, no solo sus instalaciones o imagen física, sino también la tranquilidad e imagen moral que esperan los ciudadanos. Y es más difícil esto último por cuanto implica la adopción de drásticas medidas contra aquellos que en su espacio actúen de manera indecorosa y con espíritu destructivo. Así se lo manifesté el día de acto inaugural a mi amigo, exalumno y hoy alcalde, Anyolino Germosén; pero no solo las autoridades del ayuntamiento deben velar por el mantenimiento y buena imagen del parque cuyo nombre honra la memoria de la autora de las letras del “Himno a las madres”

Esa es una tarea de todos porque todos con el pago de sus impuestos hicieron posible la construcción de la obra, y a todos, por tanto, esa obra les pertenece.

Hablar del parque de Tamboril, es recordar, necesariamente, las clásicas vueltas, que impulsadas por la llama de la pasión, ejecutaban los jóvenes en parejas, románticos giros , producto de los cuales posiblemente sean muchos los matrimonios que hoy por ahí se encuentren y los mortales, talvez sin apellidos, que por las calles de la Pajiza Aldea deambulen . Por eso en relación con el parque y las hoy desusadas vueltas, hace dos años escribí yo en este mismo diario lo siguiente:

“Dicho parque cubrió todo una época de ensueños, romanticismo, armonía y sana convivencia municipal. Una época en la que la familia tamborileña se concentraba allí, tarde y noche, especialmente los fines de semana, para airearse con la fresca brisa que se desprendía de la copa de los árboles, o deleitarse con los acordes ejecutados por la banda de música, brillantemente dirigida por el maestro Hussaíno Germosén, en las entonces famosas y hoy desafortunadamente desaparecidas retretas dominicales. Una época en la que parejas de jóvenes enamorados, con sus manos entrelazadas, se sentaban en los bancos del parque a intercambiar las más sugerentes, amorosas y románticas de las miradas, o procedían a darle a este vueltas y vueltas que en ocasiones parecían interminables “(23/8/2009)

Y afirmaba más adelante:

“Hoy, el parque de Tamboril ya no es el mismo. Su esencia recreativo – familiar hace tiempo se perdió. La globalización y la posmodernidad arrasaron con ella. Se trata, el de Tamboril, un parque concebido y por mucho tiempo utilizado para el sano esparcimiento ; pero en donde hoy se oye de todo, se ve de todo, se hace de todo , se consume de todo y se acepta todo, especialmente después de la media noche…)

Las vueltas al parque, otrora costumbre típica de los tamborileños, es hoy cosas del pasado. La postmodernidad con su aceleramiento, desprecio a las tradiciones y carencia de arrebatos románticos barrió con ellas; pero el pueblo, sin embargo, ha vuelto a visitar a su parque, ha recobrado su confianza. Esperamos que esa confianza se mantenga y que con el concurso de todos, el parque de Tamboril vuelva a parecerse a lo que antes fue : un lugar de sano esparcimiento espiritual.