jueves, 12 de septiembre de 2013

EN TORNO AL LIBRO "PARTE DE MI VIDA", DE RAMÓN ANTONIO VERAS.

Por: Domingo Caba Ramos.
 ( A don Ramón de Luna)

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 NOTAS PRELIMINARES.

 En el recién pasado mes de julio fue puesto en circulación, a casa llena, en el Gran Teatro del Cibao, el libro “Parte de mi vida”, del laureado abogado santiagués, Ramón Antonio Veras (Negro). El autor les dedicó la obra a sus hijos, nietos y nietas.

No me arrepiento de haber hecho el esfuerzo o realizado los ajustes correspondientes en mi diaria agenda para estar presente en el muy emotivo y concurrido acto, y mucho menos me arrepiento de haber leído el instructivo texto casi de un tirón.

Los muchachos y jóvenes de mi generación, cuando constituía un grave peligro y hasta un pecado mortal ser joven, crecimos escuchando constantemente el nombre del Dr. Ramón Antonio Veras. Y escuchábamos dicho nombre siempre asociado a su lucha en defensa de los mejores intereses de la Patria. A la defensa de los derechos humanos y las libertades públicas y, fundamentalmente, a la defensa de manera gratuita de los presos y perseguidos políticos durante los tétricos doce años de gobiernos represivos que encabezó el doctor Joaquín Balaguer.

Tanto a través de la prensa como en las escuelas y liceos públicos donde estudiábamos, nos enterábamos de los apresamientos golpeaduras y torturas recibidos por el Dr. Negro Veras, de parte de la Policía Nacional. Su voz tronante no solo se escuchaba con vigor y valentía en la tribuna política, sino también en las salas de los tribunales, defendiendo a los adversarios del régimen, injustamente encarcelados.

Merced a ese patriótico protagonismo, los muchachos y jóvenes de mi generación, como nos ocurrió igualmente con el combativo y veterano comunicador, don Ramón de Luna, además de confiar siempre en la palabra del Dr. Veras, crecimos admirándolo y respetándolo. Esa admiración y ese respeto se mantienen hasta nuestros días. Por esa razón, compartimos las palabras del Ing. José Israel Cuello, cuando al referirse a su amigo y compañero de luchas, expresa lo siguiente:

 «De Negro Veras es necesario decir, ya en el ocaso de nuestras vidas, que ha dejado una huella de servicios impresionantes aquí y en muchas partes del mundo donde le tocó asumir lo dominicano en dimensiones universales…»

 Conforme al perfil que tipifica su hoja de vida, todo lo que escriba Negro Veras es necesario leerlo y despierta el interés de quienes conocemos su tortuosa, pero luminosa trayectoria existencial; más si el tema a que se refiere trata nada más y nada menos que acerca de una parte importante de su vida. Y sobre esto último versa el contenido de su último parto bibliográfico, “Parte de mi vida”. Este libro, que bien puede leerse como memoria, autobiografía o código de conducta, nos presenta un recuento descriptivo de los hechos que conformaron sus primeros años de vida, como bien lo expresa el autor en los párrafos preliminares del texto:

 «El presente escrito – apunta el Dr. Veras – tiene por objetivo que mis hijos, mis nietos y mis nietas conozcan lo que fue parte de mi vida material y espiritual en la niñez, y que, de igual manera, se enteren de episodios de los primeros años de mi existencia que, aunque los he narrado oralmente, nunca los había expuesto en forma detallada, como lo hago en este relato» 

Aunque concebido para los hijos , nietos y nietas del autor, los edificantes mensajes que estructuran el tejido textual de Parte de mi vida, por su esencia formativa, valen por igual para los hijos, nietos y nietas de los demás. En eso, a nuestro juicio, radica su principal importancia.

Son numerosas las lecciones o enseñanzas que entraña la lectura de este valioso e interesante texto. A esas enseñanzas me referiré en la próxima y última entrega.

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