sábado, 22 de agosto de 2020


DE LA CONSULTA MÉDICA A LA CREACIÓN LTERARIA (*)
Por: Domingo Caba Ramos

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VICTOR ESTRELLA

 (Santiago de los Caballeros, 1942 -2015).  Médico pediatra, nació en la ciudad de Santiago de los Caballeros el 12 de marzo de 1942 y en 1965 obtuvo el título de doctor en Medicina en la Universidad de Santo Domingo.  Posteriormente realizó una especialidad en Pediatría en la Universidad de Barcelona, España (1969).  Fue un polifacético artista que cultivó las más diversas expresiones del arte y la literatura, razón por la cual de él puede afirmarse que entre estas dos actividades y la gestión cultural, transcurrieron casi todos sus años de vida. Además de poeta, fue escritor, pintor, escultor, cuentista y ensayista.  Su producción literaria (cuentos, poesías, ensayos literarios…) fue abundante. Más de cuarenta títulos la conforman.  Y abundante fue también su cosecha pictórica: veintisiete exposiciones individuales y más de cuarenta colectivas. Con su obra “La Tragedia de Rita Celestina” (1978), ganó el segundo lugar en el concurso literario organizado por la Asociación Médica Dominicana.  Al principio de la década de los ochenta publicó   “Fario”, su primera obra poética. Falleció a los setenta y tres años de edad, el 6 de mayo del 2015.

OSCAR HOLGUIN BRITO – VERAS TABAR 

(Montecristi, 1944). Médico odontólogo, poeta, novelista, cuentista, ensayista y miembro del Movimiento Interiorista del Ateneo Insular, cursó estudios (1963-1968) de Odontología en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, centro donde ejerce como profesor e investigador en el área de microbiología.  En su trayectoria literaria ha escrito tres libros de versos: Poema inconcluso de la plenamar, (1999) Sinfonía en la sombra desmadejada (2013) e Ínsula mía (2013). En el género del cuento con la publicación de varios libros de cuentos para niños como son “Grum Grum el Centolla” (1990)   y “La doncella encantada de las aguas blancas” (1997), así como un texto de cuentos con temática para adultos titulados “Olvido y desamor en Palo Seco” (1999).

PEDRO ANTONIO CAMILO 

(Salcedo, 1947).  Médico y narrador. Se doctoró en Medicina en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (1975).  Dirigió hospitales en diferentes municipios de la región del Cibao e impartió clases en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). En su condición de autor literario ha sido miembro   varios talleres literarios y seguidor de la corriente interiorista que lidera el Dr. Bruno Rosario Candelier.  Camilo se ha destacado como cuentista.  Entre sus obras merecen citarse los siguientes libros de cuentos: “Ritual de los amores confusos“(1994), “El caballito de cartón y otras crónicas de asombro”, (1995), “La impecable visión de la inocencia”, (2001); “Los espacios perdidos y otros relatos”, (2010) y “Un hombre en Ruicala”, (2012). En el año 2001 publicó su primera novela corta, “Chat”, obra que fue traducida al italiano en el año 2005. Tiene inédita otra novela corta, “La noche no borrará el sendero”. En reconocimiento a su labor escritural, ha sido objeto de numerosas distinciones o premiaciones literarias. 

ANGEL RIVERA JULIAO

 (Hato Mayor, 1951). Aunque montecristeño por adopción, este poeta y médico pediatría nació en Hato Mayor; pero años después estableció residencia definitiva en Puerto Plata (1980), donde ejerce su profesión, desarrolla sus actividades culturales y perteneció al grupo literario “Virginia Elena Ortea” del Ateneo Insular. Bajo el influjo del Movimiento Interiorista, del cual forma parte, Rivera Juliao ha producido varios poemarios: “Ángel de Luz” (1999) “Memoria de Sal” (2000), “frágile” (2005) y “Tierra Vertical” (2011).  A juicio del crítico literario Bruno Rosario Candelier, en sus poemas, Rivera Juliao”refleja la luz que le enmanta el corazón desatando la más honda de las apelaciones y la más densas de las posiciones irredentas“.  Las poesías del doctor Ángel Rivera han sido recogidas en diferentes antologías del Ateneo Insular, así como en muchos medios de circulación nacional.

OFELIA BERRIDO

 (Santiago, 1951). Escritora, crítica, novelista, poeta y ensayista dominicana, se graduó de doctora en Medicina en la UASD y en esta misma universidad realizó una especialidad en Ginecología y Obstetricia y una subespecialidad en Ginecología Oncológica.  Si bien nació en Santiago de los Caballeros, la mayor de sus años de vida los ha pasado en Santo Domingo, lugar donde ha desarrollado su quehacer profesional, cultural y literario. Es autora de las novelas "El Sol Secreto" (2006) y “El infiel” (2012), así como de los poemarios “Pájaros del olvido” y “La muerte del ahora” Es Miembro Correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua, coordinadora da la tertulia literaria y miembro del Grupo Mester de Narradores de dicha institución lingüística. Es además miembro del Movimiento Interiorista y del Ateneo Insular.

JOCHI HERRERA 

(Santiago de los Caballeros, 1958) Narrador, poeta, ensayista, docente universitario y destacado cardiólogo.  Su vida se ha desarrollado alrededor de sus dos grandes pasiones: la Cardiología y la creación literaria. “Quien se adentre en sus páginas profanas – escribe sobre este autor, el crítico y ensayista domínico – cubano Luis Beiro - descubrirá la presencia de un escritor en plena madurez, de un hombre instruido, culto, con mucho que decir y poseedor de los recursos para hacerlo. Su vocación fundadora lo ha llevado a crear una estética cultural donde cine, filosofía, artes visuales, teatro, poesía y demás manifestaciones tienen, como ventana, trasfondos humanísticos. Sorprende que alguien de su elevado prestigio dentro del campo de la cardiología se detenga a tratar los problemas del espíritu”.  

Durante más tres décadas residió en los Estados Unidos, país   donde desarrolló una brillante labor literaria, profesional, intelectual y académica. Algunos de sus libros publicados son: “De fugas y visones” (2009), “Seducir los sentidos” (2010) y “La flama magna” (2014)

HERBERT STERN

 (Santo Domingo, 1958) Poeta, novelista, ensayista y afamado médico oftalmólogo dominicano. En la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña se gradúa de doctor en Medicina, 1983, y en Madrid cursa la especialidad en Oftalmología. Publicó la novela “La Cúpula” (1998), y el libro de versos “Dos Caminos” (2005)

EDUARDO GAUTREAUX DE WINDT

 (Santo Domingo, 1962) Poeta, articulista, ensayista, narrador, gestor cultural, médico neumólogo y cirujano torácico. Cirujano y profesor de postgrado de Neumología y Cirugía en el Hospital Dr. Salvador B. Gautier y de grado en Medicina en la UASD y otras universidades nacionales. Conocido activista cultural, Eduardo Gautreau De Windt es miembro del Movimiento Interiorista, y desde hace varios años coordina en Santo Domingo la tertulia poética Thessaurus que se ha convertido ya en un referente sobre poesía dominicana. Ha publicado los poemarios "Susurros de luz" (2011), su primera obra dada a la luz y “Sublime Incompletud” (2016), así como su libro de cuentos “Relatos de un silbo” (218) y “Los linderos del fuego (2020).  Cuentos y poemas suyos han sido incluidos en varias antologías, nacionales y latinoamericanas.

ENRIQUE MANCEBO.

  (Las Matas de Farfán, 1962)  Médico ginecólogo, poeta y compositor. Aunque oriundo de las Matas de Farfán, reside en Puerto Plata. En su condición de poeta, se ha destacado como compositor de canciones que han logrado lugares relevantes en concursos y festivales internacionales.  Composiciones como “Convénceme“, nominada a los premios Grammy Latino, 2002, “Tan sólo un día”, “Eres mucho más que tú”, “Soy quien más te ama” y la bellísima canción “Puerto Plata” forman parte del productivo repertorio de este popular galeno. 

LORENZO ARAUJO

 (San Cristóbal). Reconocido intelectual y médico siquiatra. Nació en San Cristóbal. Es un activo miembro de la diáspora dominicana residente en los Estados Unidos que se ha destacado como escritor, poeta, cuentista y crítico literario. En la UASD estudió Letras y Medicina, y en Bellas Artes, realizó estudios de Arte Dramático. En Brooklyn se graduó con honores en Lenguas Modernas. Ha publicado una colección de cuentos con el título de “Muertos que viven” y dos libros de poesías: “Un breve canto de amor y muchos sueños” y “Poesía sin tiempo”, entre otras obras literarias conocidas. Su primera colección de poemas data de 1959.  En el 2019 publicó el libro “Nostalgia de los tiempos idos”

FRANCISCO JIMENEZ GUILAMO

 (Higuey) Poeta y médico cardiólogo. Nació en Higuey, pero la mayor parte de sus años de vida los vivió en Santiago de los Caballeros, ciudad en cuya universidad, la PUCMM, se graduó de doctor en Medicina y años después realizó una especialidad en Cardiología en Ciudad México. A la hora de su muerte, marzo 2017, ofrecía sus servicios en el Centro Cardiovascular del Hospital Metropolitano de Santiago (HOMS).  En marzo del 2013    publicó el libro “Cuaderno de poemas”

ARGELIA AYBAR 

(Santiago). Poeta, perteneciente al Movimiento Interiorista, narradora, ensayista y doctora en Medicina, especializada en Patología. Formó parte del Grupo Literario “Domingo Moreno Jimenes” del Ateneo Insular. Ha publicado varios libros de ensayo en el área de la Medicina, y en el ámbito de la ficción dio a la luz el poemario titulado “Desde la sombra“(1996)

FRANKZ ESPINO

 (Santiago, 1954). Novelista, ensayista, articulista, actor teatral y médico ginecólogo. En 1981 obtiene el título de doctor en Medicina en la PUCMM y seis años después, 1986, el de especialista en Ginecología y Obstetricia en el Hospital Universitario José María Cabral y Báez. Cursó también, 1995, una subespecialidad en Perinatología en Río Piedras, Puerto Rico. Durante diez años formó parte del grupo teatral de la PUCMM y en noviembre del 2014 publicó su primera novela titulada “El niño que vivió en la cárcel”

Pero no solo poesías, novelas, dramas y cuentos.  El cancionero dominicano registra también los nombres de profesionales de la medicina, muchos de los cuales   han saltado a la fama por la depurada calidad de las letras de sus composiciones.  Entre estos merecen citarse a los doctores Manuel Sánchez Acosta (1914-2006), considerado el más  renombrado de todos en esta faceta del arte;  Ángel Chan Aquino (1923-2008), de quien se afirma cantaba o compartía sus canciones con los pacientes internos;  Luis Tomás Oviedo, compositor de canciones de contenido social, además de novelista y ensayista y   Manuel Tejada Tabar (1957 ), médico veterinario, brillante pianista, compositor de canciones populares y piezas sinfónicas y uno de los más destacados arreglistas de la República Dominicana y el ya citado Enrique Mancebo, entre otros.

La panorámica exposición que aquí llega a su fin, constituye la más fehaciente muestra de que muy contrario a lo que podría pensarse y yo creía antes de escribirla y realizar la investigación correspondiente, son muchos los médicos dominicanos que, al margen de su tenso oficio, han destinado parte de su muy ocupado tiempo a la creación literaria. Son numerosos los profesionales de la medicina que una vez terminadas sus habituales consultas, han sabido despojarse de su simbólica   bata blanca, desconectarse de la queja, el llanto y el dolor, para de inmediato internarse, animados de los más creativos o artísticos propósitos en el mundo siempre maravilloso del arte y la literatura.

(*) - NOTAS.  El contenido que conforma las dos entregas del presente artículo, constituye una síntesis del tema que nos correspondió exponer junto al poeta y escritor Apolinar Núñez y al Dr. Francisco Espino (marzo 2019) en la tertulia literaria “Oficio de la palabra”, la cual se realiza el penúltimo miércoles de cada mes en el Bar del Gran Teatro del Cibao, bajo la coordinación de doña Marcela Monte de Oca de Mirabal.


sábado, 25 de julio de 2020

LOS PADRES NO TIENEN QUIEN LES ESCRIBA


Por: Domingo Caba Ramos.




“Dime papá, ¿por qué se secan las flores?, 
¿de dónde vienen las lluvias?, 
y ¿por qué sale la luna?,
cuando me voy a acostar…”

(Manuel Alejandro)

¿Conoce usted, amigo lector, un himno a los padres? ¿Conoce usted aunque sea un solo poema famoso dedicado a los padres?

 A parte del ya clásico “Viejo, mi querido viejo”, popularizada por Piero, “Pregunta a pregunta”, compuesta por Manuel Alejandro e interpretada magistralmente por Rafael de España y “A mi padre”, compuesta e interpretada por José Luis Perales, ¿conoce usted, amigo lector, otra canción inspirada en el padre?

Indiscutiblemente que en el ámbito de la creación literaria, el padre, contrario a los que ocurre con la madre, históricamente ha sido el gran olvidado, el gran excluido.

Quizás se deba tal marginación a la conducta irresponsable mostrada por muchos malos padres en el cumplimiento de sus deberes paternos. Probablemente tenga que ver con la imagen rígida, autoritaria fuerte y correctiva como tradicionalmente ha sido concebido el padre, percepción que podría convertirlo en una figura poco inspirable. O talvez se deba a que su desempeño, por más eficiente que resulte, siempre será opacado por el amor, ternura, entrega y papel trascendental desempeñado por la madre.

Vale aclarar, sin embargo, que esa imagen patriarcal, represiva y autoritaria que antes teníamos del padre, ha cambiado sustancialmente en los tiempos posmodernos.

Hoy ya nos encontramos con padres más amorosos, tiernos y mucho más conscientes de sus responsabilidades familiares.  Padres que en ocasiones desempeñan también el papel de las madres. Esos padres merecen que exista alguien que les escriba.

Desafortunadamente tenemos que reconocer que en la acera opuesta están los otros: los padres charlatanes e irresponsables, especie de briosos sementales, varracos o machos cabríos destinados exclusivamente a engendrar, “pintar” o lanzar muchachos al mundo a sufrir o padecer todo tipos de calamidades. Padres que erróneamente entienden que los deberes de manutención con su niño terminan cuando terminan las relaciones conyugales con la madre de este.   Esos padres no merecen que nadie, ni mucho menos yo les escriba.

Uno de los pocos poetas dominicanos que ha sabido recrear o expresar en versos el amor, nobleza y ternura del padre, fue nuestra gran Salomé Ureña. De ella trascribimos y dedicamos a los  auténticos  padres, su ternísimo y nostálgico poema “Tristezas” (1888), el cual refiere cómo sufría el entonces niño Pedro Henríquez Ureña ante la ausencia de  su progenitor,  el médico, poeta y escritor, Francisco Henríquez y Carvajal, en el momento en que este se encontraba en París cursando una especialidad relativa a su carrera :

TRISTEZAS.

«Nuestro dulce primogénito,
que sabe sentir y amar,
con tu recuerdo perenne,
 viene mi pena a aumentar.

Fija en ti su pensamiento,  
no te abandona jamás,
sueña contigo, y despierto,
habla de ti nada más.

Anoche cuando de hinojos,
con su voz angelical,
dijo las santas palabras,
de su oración nocturnal.

Cuando allí junto a su lecho,
sentéme amante a velar,
esperando que sus ojos,
 viniese el sueño a cerrar.

Incorporándose inquieto,
cual presa de intenso afán,
con ese acento que al labio,
  las penas tan sólo dan.

Exclamó como inspirado,
  “¿Tú no te acuerdas mamá?
¡El sol ¡que bonito era,
cuando estaba aquí papá! »

(SALOMÉ UERÑA)