Por : Domingo Caba Ramos
Consistió dicha actividad es una especie de turismo
funerario (necroturismo) consistente en un recorrido guiado por las rutas que
conducen a las tumbas adonde yacen los restos de grandes
poetas, sepultados en el Cementerio Municipal de la calle 30 de marzo, de
Santiago. Un recorrido que también suele llevarse a cabo en diferentes
camposantos del mundo; pero de cuya materialización, vale reiterarlo, no se
conocían precedentes en el ambiente cultural dominicano.
El 17 de octubre del 2026, a partir de las 4p.m, un
incandescente manto lírico pareció tenderse a lo largo y ancho de los nichos
que guardan las cenizas de los bardos homenajeados en el cementerio ya
referido. Los versos de estos, de nuevo cobraron vida y el eco de sus cantos
resonó con toda su energía en el fúnebre espacio a través de las voces de los
declamadores allí presentes.
En cada tumba visitada, los organizadores y guías del
significativo, educativo, original y pionero “peregrinaje cultural”, a modo de
contextualización, ofrecían al público presente y caminante un breve, pero muy
documentado perfil del poeta reconocido. Y en cada tumba, autores y gestores
literarios, intelectuales y profesionales de diversas ramas del saber procedían
a declamar uno de los principales poemas compuestos por el vate autor allí
sepultado.
Durante el recorrido, se visitaron las tumbas y rindió homenaje
a los poetas santiagueros Eugenio Perdomo, Ramón Suárez
Vásquez, Juan Chery Victoria, Federico Pereyra hijo, José María Jiménez
Rodríguez, Tomás Morel Tavares, Víctor Antonio Estrella Rodríguez, Pedro y
Tomás Casals Pastoriza Valverde, Luis María Camejo Aracena, José Virgilio Martínez
Reyna, Sara Paulino de Morera, José Morera Silverio, Manuel de Jesús González,
León Federico Sosa Bornia, Manuel Germán Soriano Corcino, José Bretón y Nelson
Julio Minaya.
Y la lectura
de sus versos, entre otros escritores, poetas, intelectuales y gestores culturales,
estuvo a cargo de Luis Córdoba, Domingo Caba Ramos, Enegildo Peña, Arelis
Albino, Daniela Cruz Gil, Carmen Pérez Valerio, Sandra Tavárez, Rafael Amansar
Mármol, Héctor Gullón Moronta, Pablo Casals Rodríguez, Braulio Rodríguez,
Sergio Acosta Puig, Puro Tejada y Marlon Anzellotti González.
El
trascendental e innovador acto tuvo un valor agregado, por cuanto al mismo
asistieron, como ya se indicó, no solo familiares y amigos de los poetas
homenajeados, sino también poetas, escritores, intelectuales, profesores
universitarios, estudiantes, gestores culturales y representantes de las
principales instituciones de Santiago, tales como el Ateneo Amantes de la Luz,
Casa de Arte y la Alianza Cibaeña, entre otras.
Felicitamos,
pues, al poeta y ensayista Andrés Acevedo, así como al también ensayista y
destacado historiador, miembro de la Academia de la Historia, Edwin Espinal,
por tan innovadora experiencia o celebrada iniciativa, la cual, en última
instancia, solo tuvo y siempre tendrá como propósito salvar el nombre de nuestros
principales creadores literarios de la sombra del olvido, perpetuándolo así en
la memoria colectiva de Santiago y la región del Cibao, y mantener vivos o vigentes sus versos en los
mismos espacios donde eternamente descansan sus restos.
(PUBLICADO EN DIARIO LIBRE EN FECHA 23 OCTUBRE 2026)


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