sábado, 9 de septiembre de 2023

LAS MAYÚSCULAS Y SU «CAÓTICO» EMPLEO


 y 3

 «El uso de las mayúsculas es la cuestión más caótica de nuestra ortografía»


(María Moliner)

11. Los nombres correspondientes a los días de la semana, de los meses y las estaciones del año, ¿deben escribirse con mayúscula o minúscula inicial?

Según el punto de vista académico, esos nombres (lunes, enero, primavera, norte…), no son propios, sino comunes, y en tal virtud se recomienda escribirlos con minúscula inicial, excepto cuando aparecen al comienzo del enunciado, inmediatamente después de punto o cuando forman parte de denominaciones o unidades léxicas en las que funcionen como nombres propios: a) Jueves, 29 de junio del 2023; b) Un Viernes Santos nació mi hija.

 Lo mismo sucede con los nombres de los puntos cardinales (norte, sur…). «Aunque en épocas pasadas – explica al respecto la Ortografía de la lengua española – solían escribirse con mayúscula inicial, asimilándolos a los nombres propios, se consideran ortográficamente nombres comunes, aunque de referente único, que deben escribirse con minúscula…» (2010: 456)

12. ¿Es cierto que todos los nombres que designan cargos deben escribirse con letra inicial minúscula?

Así es. Los títulos, cargos y nombres de dignidad, como rey, papa, duque, presidente, ministro, diputado, senador, coronel, vicepresidente, general, etc. se escriben con letra inicial minúscula, vayan o no acompañados del nombre de la persona que los  tiene o desempeña:  «El papa Francisco es nativo de Argentina»  «Felipe VI es el actual rey de España» «El comandante general del Ejército supervisó los recintos militares fronterizos» «El ministro de Educación no satisfizo las demandas de la A.D.P. » « El presidente inaugurará varias obras».

Sin embargo, en casos como estos, es común que se apele a la llamada “mayúscula de relevancia o dignidad”, utilizada para marcar el respeto o prestigio otorgados social o individualmente a determinadas personas. En tal virtud, se entenderá que se deberá escribir “Princesa”, peno no sirvienta; “Papa”, no sacerdote; “Vicepresidenta”, pero no enfermera…

« En el país – afirma al respecto el maestro, académico y lingüista Rafael González Tirado –se mayusculiza con harta frecuencia. De esa manera se sacraliza el objeto – sujeto aludido. Esta forma revela que en la mente del que escribe prima una suerte de dignificación ortográfica para algunos empleos: Presidente, Juez. Fiscal…» (Las mayúsculas dominicanas, 1999:30).

13. ¿Es admisible la práctica muy común consistente en combinar mayúsculas y minúsculas en el interior de una misma palabra?

Semejante práctica no es propio del sistema ortográfico del español, razón por la cual debe evitarse. Escribir, por ejemplo, « DoMiNgO» constituye la más auténtica expresión del caos ortográfico en que, según, María Moliner, se incurre en el uso de las letras mayúsculas.

14. ¿Cuándo se recomienda escribir enteramente en mayúsculas?

En la escritura ordinaria, lo normal es que se use como letra base la minúscula, y cuando de manera excepcional se emplea la mayúscula, esta, por regla general, debe aparecer al inicio del enunciado. Solo en contextos muy específicos y en textos cortos, cuando se pretende   facilitar la legibilidad y visibilidad, se recomienda escribir en mayúsculas enteras lo siguiente: las palabras o frases que aparecen en las cubiertas y portadas de los libros y documentos, así como los títulos que identifican cada una de sus divisiones. También las cabeceras de diarios y revistas, los lemas y y leyendas que figuran en banderas, escudos y monedas, las inscripciones de lápidas, monumentos o placas conmemorativas, entre otros casos prescritos en la Ortografía de la lengua española (OLE, 2010: 512). Debe evitarse la práctica de escribir enteramente en mayúsculas por simple capricho o creer erróneamente que de esa manera no se incurre i en faltas, en casos de omitir una o más tildes.

15. Por regla general, debe escribirse con letra inicial mayúscula la primera palabra de un escrito y la que va después de punto. A propósito valdría preguntar: ¿Existe algún caso en el que palabra que la encabeza un texto o enunciado pueda escribirse con minúscula inicial?

Eso es solo posible cuando esa primera palabra, en la reproducción de una cita textual, va precedida de los puntos suspensivos utilizados para indicar que en el fragmento citado fue omitido el comienzo del enunciado en el texto original.

16. ¿Es cierto que además de los nombres propios de las divisiones territoriales de carácter administrativo (Moca, Santiago, Espaillat, Tamboril, Santo Domingo…)   debe escribirse con mayúscula inicial el nombre común genérico (capital, municipio, provincia, distrito municipal, diócesis…) que los precede?

No es cierto. Con inicial mayúscula solo debe escribirse el nombre propio de la división territorial o administrativa, y en minúscula el nombre genérico común que aparece antepuesto: municipio de Moca, provincia Espaillat, municipio de Tamboril, diócesis de Santiago, distrito municipal Juancito. Vale aclarar que las formas derivadas de esos nombres genéricos también se escriben con letra inicial minúscula: municipal, distrital, provincial, etc.

17. ¿Es cierto que además de los nombres propios de barrios, urbanizaciones, calles, espacios urbanos y vías de comunicación, debe escribirse con mayúscula inicial el nombre común genérico que los precede?

No es cierto. El sustantivo genérico común (calle, avenida, barrio, carretera, plaza, paseo, autopista…)  que precede a los nombres antes mencionados, según la norma académica, se escriben con letra inicial minúscula : autopista Duarte, calle Sánchez, barrio Capotillo, plaza La Bandera, carretera Peña, avenida Tiradentes.

18. ¿Nunca el nombre genérico común (isla, rio, cordillera, sierra, mar, lago, océano, etc.)  que se antepone al nombre de un accidente geográfico, debe, como este, escribirse con inicial mayúscula?

En tal caso, la mayúscula inicial puede utilizarse siempre que el sustantivo genérico forme parte de la denominación (Sierra Maestra, Mar Rojo, Ciudad de México…). De lo contrario, como ya especificó en otra parte de este trabajo, el nombre genérico se usará en minúscula (sierra de Bahoruco, cordillera Septentrional, río Yuna, lago Enriquillo, isla Beata…)

19. ¿Debe emplearse mayúscula inicial en los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de festividades civiles, militares o religiosas, así como de los periodos litúrgicos?

Muy cierto. Por esa razón, los nombres de algunas de esas festividades se prescribe escribirlos como sigue: Navidad, Año Nuevo, Nochebuena Día de las Madres, Día del Maestro, Día Internacional de la Mujer, AdvientoSemana Santa

20. ¿Cuándo el artículo que aparece delante de un nombre propio debe escribirse con mayúscula inicial?

Solo cuando forma parte de dicho nombre (El Salvador, La Romana, La Habana, El Seibó, Las Vegas…). Si por el contrario, el artículo no forma parte de la denominación, siempre se iniciará con minúscula: el Chavo, el Penco, el Quijote, la Celestina, los Estados Unidos, la India, la Biblia.

21. ¿En los medios de comunicación es frecuente ver escritos con mayúscula inicial apellidos que comienzan con la letra /d/. ¿Se considera válida esa forma de escritura?

En la Ortografía de la lengua española se indica que si un apellido comienza por preposición, o por preposición y artículo, estos se escriben con minúscula cuando acompañan al nombre de pila (Bethania de la Cruz, Pedro de la Rosa, Félix María del Monte…). Sin embargo, si se omite el nombre de pila, la preposición debe escribirse con mayúscula inicial (señora De la Cruz, señor De la Rosa, poeta Del Monte).

22. Los nombres de constelaciones, estrellas, planetas y astros, ¿cómo deben escribirse, con mayúscula o minúscula inicial?

 

Estrictamente considerados como tales, esos nombres, según está pautado, se escriben con letra inicial mayúscula: a) El Sol es el astro central de nuestro sistema planetario; b) La Tierra oscureció totalmente a la Luna. Por el contrario, si el nombre se refiere, como en el caso del Sol y de la Luna, a los fenómenos sensibles de ellos derivados, se escribirá con minúscula: a) El sol quema hoy más que nunca; b) Noches de luna llena.

  23. ¿Por qué una palabra que a simple vista se percibe como un nombre propio, suele verse escrita con letra inicial minúscula?

Eso se debe a que  la norma ortográfica establece que cuando el nombre propio se use como común, es decir, cuando pase a designar un género o una clase de objetos o personas, deberá escribirse con minúscula. Ejemplo: «No soporto el autoritarismo de mi jefe. Es un verdadero trujillo». En este caso, “trujillo”, más que el nombre de una persona, debe concebirse como una clase de individuos con los mismos rasgos autoritarios que el dictador Trujillo.

 En ocasiones, sin embargo, sucede lo contrario: el nombre común es usado como nombre propio, vale decir, el nombre originalmente común, abandona su rol clasificador para asumir la función identificadora o particularizadora propia de los nombres propios, pasando, por efecto del fenómeno de la antonomasia a designar un ser concreto o específico con un fin señalador. (Se denomina antonomasia a la figura que consiste en utilizar un nombre común con el valor de un nombre propio).

La palabra monumento, por ejemplo, es un nombre común; pero en la República Dominicana, y especialmente en Santiago de los Caballeros, cuando alguien dice «Te espero en el Monumento…», ya se sabe que mediante un uso antonomástico, ese alguien se está refiriendo a la histórica torre arquitectónica ubicada en el mismo centro de la Ciudad Corazón.

24. ¿Por qué en muchos libros, el título aparece escrito con minúscula inicial?

Se trata de una estrategia de mercadeo de la impresora que diseña el texto con el único fin de llamar la atención del receptor o para producir un efecto estético o artístico. Para esas empresas publicitarias, no solo vale la información que se transmite, sino también la apariencia del mensaje. De esa manera se prefiere violar la norma ortográfica indicada con el fin de lograr el efecto publicitario deseado.

Hasta aquí, este breve recorrido ortográfico acerca del uso de las letras mayúsculas o de lo que María Moliner considera como la más caótica cuestión de la escritura española; pero no solo Moliner. En iguales o parecidos términos se expresó Salvador Gómez, miembro de la Real Academia Española y coordinador de la actual Ortografía de la lengua española (2010), cuando en el periódico español ABC escribió, hace ya trece años lo siguiente:

«El uso de las mayúsculas y minúsculas es la parte de la escritura menos regulada, la que presentaba mayor grado de incertidumbre y de usos mudables; por lo tanto, mayor cantidad de problemas». (20/12/2010)

LAS MAYÚSCULAS Y SU« CAÓTICO» EMPLEO


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El término caos, según el diccionario académico, significa ´confusión´, ´desorden´. Y de esta última voz, el preindicado lexicón afirma que es la «Manera incorrecta, según un criterio o una norma determinados, de estar dispuestas las cosas o las personas en el espacio o de sucederse los hechos en el tiempo». Esto significa que el caos solo se manifiesta allí donde impera el desorden, la confusión, el error y el incorrecto proceder. Es lo que sucede, por ejemplo, con el uso de las mayúsculas en la práctica escritural, tanto en el español dominicano como en el mundo hispanohablante. Y de ahí, las sabias palabras de María Moliner cuando afirma que: ««El uso de las mayúsculas es la cuestión más caótica de nuestra ortografía»

Pero no se crea que ese desorden manifiesto en el uso de las también denominadas letras altas es solo ortográfico. El caos es también mental, vale decir, según lo que se piense acerca de estos signos gráficos, así se reproducirán en la escritura. Y no se crea, igualmente, que en los errores resultantes solo incurren los usuarios de la lengua de más bajo nivel de instrucción, sino todos los pertenecientes a los diferentes niveles socioculturales.

 Por esa razón, en un escrito de demanda laboral llegado hasta mí, hace ya varios años , un  conocido abogado y profesor universitario  mocano  escribe con mayúscula inicial las palabras "Doctor" , "Abril", "Licenciado" , "Tribunales",  "República", así como los nombres de las divisiones territoriales  "Distrito Municipal", "Ciudad", "Provincia" y "Municipio". Y con minúscula inicial, el nombre propio "ángel" y del documento "cédula de identidad y electoral", entre otras voces y locuciones, erróneamente colocadas todas en medio o final del enunciado.

¿Apoyado en cuál o cuáles normas ortográficas, valdría preguntarse, escribió el precitado profesional del Derecho cada una de las anteriores mayúsculas y minúsculas iniciales?

Pero no solo el susodicho abogado. En iguales o parecidos desaciertos incurren también periodistas, maestros, médicos, ingenieros, autores literarios, etc.  Y hasta escritores de reconocida nombradía. De ahí que en textos de diferentes categorías, como en los casos antes transcritos, fácil resulta encontrar mayúsculas iniciales irregularmente escritas en palabras o nombres colocados en posición no inicial de la frase. Entre estos, formas de tratamientos como :"Don", "Doña", "Señor", "Señora"; cargos : "Presidente", "Diputado", "Ministro" ,"Senador..."; títulos académicos no abreviados : "Licenciado", "Doctor", "Ingeniero") ; meses del año :"Abril"," Febrero", "Enero..." ; artículo que antecede a los apodos o sobrenombres : "Gonzalo Castillo, El Penco, ""Fernando Villalona, El Mayimbe", "Héctor Acosta, El Torito..."

DUDAS Y PREGUNTAS FRECUENTES

Las  preguntas frecuentes que sobre el tema se formulan, ponen de relieve las dudas, la inseguridad y el desconocimiento que generan el empleo caótico o irregular de las letras mayúsculas. Por considerarlo de interés, nos permitimos reproducir solo algunas de esas interrogantes con sus respectivas respuestas:

1.   « ¿Deben acentuarse las letras mayúsculas?»

El empleo de la mayúscula, establece la Ortografía de la lengua Española (OLE) no exime de poner tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación. Las mayúsculas, al igual que las minúsculas, tambiénllevan tilde si así lo requiere la palabra de acuerdo con las normas de acentuación. Nunca han existido reglas que prescriban lo contrario. Merced a esta falsa creencia, son muchos los que, especialmente en las redes sociales, escriben las ideas enteramente con mayúsculas, muy convencidos de que si omiten las tildes no incurren en faltas.

2.     « ¿Cómo deben escribirse los títulos de libros, nombres de instituciones, entidades y partidos políticos?»

Aunque está bastante arraigada la costumbre de escribir con  mayúscula inicial  cada una de las palabras que forman parte del título (Cantos de Vida y Esperanza)  de un libro,  así solo deberá escribirse la primera palabra : "Cantos de vida y esperanza", "Veinte poemas de amor y una canción desesperada". Sucede lo contario con  el nombre de instituciones, entidades, organismos, partidos políticos, cuyas palabras (sustantivos y adjetivos) que lo componen, salvo los nexos,  deben escribirse cada una  con letra inicial mayúscula :Museo del Hombre Dominicano, Partido Revolucionario Dominicano...

3.     «Cuando se trata de apodos y sobrenombres, ¿deben escribirse con mayúscula tanto estos como los artículos que los preceden?»

Tanto la Ortografía de la lengua española (OLE, 2010), como el Diccionario panhispánico de dudas (DPD,2005) establecen que en  los sobrenombres, apodos o alias y seudónimos deben escribirse con letra inicial mayúscula, los sustantivos y adjetivos que los componen, y en minúscula inicial, el artículo que habitualmente los precede, por no formar este parte de la denominación, como bien se aprecia en los ejemplos que siguen:  Héctor Acosta, el Torito; Frederick Martínez, el Pachá; Fefita, la Grande; Gonzalo Castillo, el Penco ; Isabel la Católica. En los diarios dominicanos, sin embargo, casi se ha convertido en norma la práctica de escribir con mayúscula inicial el artículo antepuesto al sobrenombre.

4.     «Algunas veces he visto las palabras don y doña escritas con mayúscula inicial y otras veces con minúscula. ¿Cuál es la forma correcta?»

Los sustantivos don y doña, salvo que se inicie con ellos el enunciadono deben escribirse con mayúscula inicial mayúscula, tal como indica la Ortografía de la lengua española. De acuerdo con las normas prescritas en  de este texto académico, lo adecuado es escribir con minúscula inicial todos los tratamientos, ya se antepongan al nombre (dondoñasanta...), ya se empleen en ausencia de este: "El señor Antonio falleció", "El señor falleció" "Roberto Gómez y don Ramón fueron dos grandes comediantes mexicanos"

5.     « ¿Cómo debo escribir los sustantivos que designan profesiones?»

Todo depende. Se escriben con inicial mayúscula solo si están abreviados (Dr., Lic. Ing.). De lo contrario,  con minúscula (doctor, licenciado ingeniero).

6.     «Los nombres de los accidentes geográficos compuestos por un sustantivo genérico (mar, río, lago...) y un nombre propio (Mediterráneo, Pacífico, Ozama, Caribe...), ¿deben escribirse con mayúscula inicial tanto el nombre propio como el sustantivo genérico?»

En tal caso, solo en el nombre propio debe utilizarse mayúscula inicial: océano Atlántico, cordillera Central, río Ozama, pico Duarte...

7.     « Si en lugar de Dios, empleo atributos divinos que se refieran a él, ¿qué letra de inicio debo utilizar para escribir tales atributos? »

Los atributos divinos o apelativos referidos a Dios, Jesucristo o la Virgen María se escriben con mayúscula inicial. Ejemplos: Todopoderoso, Cristo, Mesías, Inmaculada, Purísima, Padre, Santísimo...

8.     « ¿Es correcto en un poema iniciar cada verso con mayúscula?»

Hasta el siglo XIX era costumbre utilizar la mayúscula inicial al comienzo de cada uno de los versos del poema.  Esa mayúscula, en la actualidad, carece de uso, razón por la cual solo el primer verso de cada estrofa o texto poético deberá iniciar con mayúscula.

«Nuestro dulce primogénito,
que sabe sentir y amar,
con tu recuerdo perenne
viene mi pena a aumentar»
(Salomé Ureña)

10. «He visto la palabra iglesia, una vez escrita con letra inicial mayúscula y otra vez con minúscula, y eso me confunde»

Existen nombres que en contextos específicos significan entidad o colectividad como un organismo determinado. Con ese significado, esos nombres deben escribirse con letra inicial mayúscula: Iglesia, Estado, Gobierno, Universidad, Justicia, Policía. Ejemplo: La Iglesia condena el aborto. Si en cambio el nombre designa una iglesia en particular, este se escribirá con inicial minúscula: En la iglesia de mi sector se oficiará la misa.

JUNIO 14/2023

LAS MAYÚSCULAS Y SU CAÓTICO EMPLEO

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 «El uso de las mayúsculas es la cuestión más caótica de nuestra ortografía»

(María Moliner)

Para María Moliner (1900 – 1981), la afamada lexicógrafa y lexicóloga española, «El uso de las mayúsculas es la cuestión más caótica de la ortografía». Ciertamente se trata este, de un juicio que no soporta discusión ni adversa argumentación, por cuanto en el mundo hispanohablante en general y en el español dominicano, en particular, tanto las letras mayúsculas como minúsculas se utilizan como si no existieran normas que pauten su escritura. Esas reglas, sin embargo, están claramente definidas en la Ortografía de la lengua española (OLE, 2010, cap.1V).

El desconocimiento de las normas de aplicación de las mayúsculas gesta en la mente del escritor, además de dudas, confusión y vacilación, una visión distorsionada de su realidad ortográfica. Tal visión entraña la concepción de mitos o falsos conceptos que conducen al usuario de la lengua a utilizar dichas letras, basado en criterios eminentemente subjetivos, vale decir, apoyado en lo que él considera, entiende o cree acerca del tema. Contradice esta manera de pensar y obrar, a la luz de la práctica escritural, el criterio académico o lo que al respecto y en la cita que sigue establece la OLE:

«Las normas de uso de las mayúsculas, como las de cualquier otro elemento de un sistema, deberían ser idealmente objetivas e inequívocas en su aplicación. Sin embargo, en el uso de las mayúsculas influye, como en tantos otros aspectos de la ortografía, el peso de la tradición e intervienen otros muchos factores, como la intención de quien escribe, el tipo de texto o el contexto de aparición…» (Ídem, p.446)

Pero contrario al juicio de RAE, en la variante dialectal dominicana, como ya se indicó, prima el punto de vista individual, lo subjetivo o pensar propio. Por esta razón, en el uso de las letras mayúsculas, cada quien parece proceder guiado por su propio código ortográfico. De ahí que mientras unos usan mayúsculas y minúsculas en contextos no permitidos según la regla, otros las omiten donde deberían estar presentes. Se originan, de esa manera, los desaciertos que ponen de manifiesto ese desorden o caos que, según María Moliner, caracteriza el sistema ortográfico del español.

 Ese caos ortográfico, no solo se pone de manifiesto en los múltiples errores que en su aplicación se cometen, sino también en los mitos y falsas creencias que lo generan, así como en las preguntas que al respecto se formulan. Se trata de preguntas que, además de dudas y confusión, revelan ignorancia casi total de las normas que prescriben la correcta escritura de las mayúsculas. A muchas de esas interrogantes, fuera y dentro de mi quehacer docente, he debido darles respuestas en diferentes momentos. Algunas de las más significativas de estas preguntas y respuestas, por considerarlo de interés, las compartiremos en el contenido correspondiente a la próxima entrega.

7 JUNIO 2023

CÓMO CREAR UN DELINCUENTE

 Ahora que los actos de violencia y delincuencia campean por sus fueros en la RepúblicaDominicana. Ahora que el hijo atraca a su padre, el amigo hace lo mismo con su «enllave» de infancia y el empleado asesina a su empleador para robarle. Ahora que   las columnas que servían de sostén a los valores tradicionales de la sociedad dominicana, parecen haberse derrumbados.

Ahora que hasta niños de diez años violan y matan al ser violado, y a sabiendas de que la conducta del hijo constituye el más fiel reflejo de la educación recibida de los  los padres. Ahora que, como sabiamente decían nuestros mayores, todo parece indicar que ya no hay padres para hijos,  ni hijos para padres,  ni hermanos para hermanos,    quizás convenga compartir de nuevo el contenido del presente artículo, publicado hace varios años en la prensa nacional :

 «Emilio Calatayud es abogado, escritior y popular juez de menores de Granada, España, que dentro y fuera de su país se ha hecho famoso por sus educativas y rehabilitadoras sentencias, dictadas a la hora de aplicar justicia a los menores de edad, las cuales persiguen, más que castigar, reeducar la conducta de todos aquellos menores que incurren en prácticas o acciones reñidas con la ley, y hacer que estos descubran sus más importantes valores.

Considera este singular magistrado que aparte de otras causas, la delincuencia juvenil es originada o está íntimamente asociada a la mala educación que los padres brindan a sus hijos. Que detrás de la conducta delincuencial infantojuvenil existe una familia disfuncional, un niño maleducado y unos padres incompetentes, vale decir, unos padres creadores de hijos delincuentes.

Plantea Calatayud que todo el mundo puede regenerarse, y que la mejor forma de lograr esto, fundamentalmente cuando de menores se trata, es mediante la educación, y no necesariamente a través de la represión, el castigo y la privación de libertad. Esta visión del delito y la justicia es lo que ha llevado a dicho magistrado a emitir numerosas sentencias, consideradas ejemplares por el propio juez, que, por originales, han impactado considerablemente y generado sorpresas en la sociedad española .

 Pero ha sido su muy interesante "Decálogo para formar un delincuente", publicado en su libro: Reflexiones de un juez de menores (2007), lo que más fama le ha dado al singular juez que nos ocupa. Como considero, lo mismo que este, que muchos padres y madres se comportan como genuinos o auténticos constructores de delincuentes, me permito presentarles a ellos el contenido del referido decálogo:

DECALOGO PARA FORMAR UN DELINCUENTE

1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece. 

2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente. 

3. Cuando diga palabrotas, celébreselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas. 

4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad. 

5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás. 

6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura. 

7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño. Así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre. 

8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar. 

9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones. 

10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo. 

Y cuando su hijo sea ya un delincuente, proclame que nunca pudo hacer nada por él»

 Así concluye el famoso magistrado español su muy interesante y aleccionador decálogo, texto al cual yo le agregaría un párrafo final, para recomendarle a papá y a mamá lo siguiente:

Si usted desea tener en su casa un "pichón" de delincuente o un hijo antisocial, sencillamente apruebe todos los actos de travesuras que este cometa, nunca lo reproche ni castigue y defiéndalo "a sangre y fuego". Ante la sociedad, preséntelo como un ángel bajado del cielo, dígale que todo lo que él hace está bien, apele a todos los recursos posibles para ocultar sus actos de travesuras y, en situaciones de conflictos, trate de mostrarle al mundo las bondades e inocencia de su adorado "muchacho

PABLO NERUDA Y SUS «VERSAINOGRAMAS A SANTO DOMINGO»


Pablo Neruda o Pablo de América (1904-1973) fue un poeta universal, Premio Nobel de Literatura y uno de los más grandes poetas de las letras hispanoamericanas. Inició su producción poética cantándole al amor, a la mujer, a las lilas, a la “metafísica cubierta de amapolas”, a la lluvia, a la naturaleza, sueños y grandes volcanes de su Chile Natal. Corresponden a esta etapa, entre otros, su libro Crepusculario (1923) y sus muy famosos Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924).

Pero el estallido de la Guerra Civil Española (18 de junio de 1936) le sacudió tan profundamente su conciencia que el poeta no sólo cambió el rumbo temático de su poesía, la cual se transforma en un testimonio directo, sino también su visión del mundo ante los problemas sociales y políticos. Asume una actitud de abierto compromiso con la causa republicana o antifranquista, abandona el tono intimista presente en sus versos de iniciación, abraza la poesía social, su voz se convierte en la voz de los pueblos latinoamericanos, y es entonces cuando escribe sus libros España en el corazón (1937), Canto general a Chile  ( 1942),  Canto de amor a Stalingrado ( 1942 ) y su obra de mayor relieve poético,  Canto General ( 1950 )

En febrero de 1966, publica en Isla Negra (Chile) uno de los más solidarios y contundentes cantos de protesta que se haya escrito para condenar la segunda y brutal intervención que soldados de la Armada estadounidense llevaron  a cabo en la  República Dominicana en abril de 1965.  Se trata de un poético grito de repudio de perceptible acento épico – lírico que la historia de la literatura hispanoamericana registra con el título de Versainograma a Santo Domingo.


VERSAINOGRAMA A SANTO DOMINGO

«Perdonen si les digo unas locuras,
en esta dulce tarde de febrero,
y si se va mi corazón cantando,
hacia Santo Domingo, compañeros.

Vamos a recordar lo que ha pasado allí,
desde que don Cristóbal, el marinero,
puso los pies y descubrió la isla,
¡ay mejor no la hubiera descubierto!
porque ha sufrido tanto desde entonces,
que parece que el diablo y no Jesús,
se entendió con Colón en ese aspecto.

Esos conquistadores españoles,
que llegaron desde España, por supuesto,
buscaban oro y lo buscaron tanto,
como si les sirviese de alimento.

Enarbolando a Cristo con su cruz,
los garrotazos fueron argumentos,
tan poderosos que los indios vivos,
se convirtieron en cristianos muertos.

Aunque hace siglos de esta historia amarga,
por amarga y por vieja se la cuento,
porque las cosas no se aclaran nunca,
con el olvido ni con el silencio.

Y hay tanta inquietud sin comentario,
en la América hirsuta que me dieron,
que si hasta los poetas nos callamos,
no hablan los otros porque tienen miedo.

Ya se sabe en un día declaramos,
la independencia azul de nuestros pueblos,
una por una, América Latina,
se desgranó como un racimo negro,
de nacionalidades diminutas,
con mucha facha y con poco dinero.

(Andamos con orgullo y sin zapatos,
y nos creemos todos caballeros)

Cuando tuvimos pantalones largos,
nos escogimos pésimos gobiernos,
(rivalizamos mucho en este asunto,
Santo Domingo se sacó los premios).

En esta variedad un tanto triste,
tuvieron a Trujillo sempiterno,
que gracias a un balazo se enfermó,
después de cuarenta años de gobierno.

Podríamos decir de este Trujillo,
(a juzgar por las cosas que sabemos),
que fue el hombre más malo de este mundo,
(si no existiese Jhonson, por supuesto),
se sabrá quién ha sido más malvado),
cuando los dos estén en el infierno),

Cuando murió Trujillo respiró,
aquella pobre patria de tormentos,
y en un escalofrío de esperanzas,
subió la luna sobre el sufrimiento.

Corre por los caminos la noticia:
Santo Domingo sale del infierno,
por fin elige un presidente puro:
es Juan Bosch que regresa del destierro,
pero no les conviene un hombre honrado
ni a los gorilas ni a los usureros.

Decretaron un golpe en Nueva York,
le echan abajo con cualquier pretexto,
lo destierran con su constitución,
instalan a cualquier sepulturero,
en el tronco del mando y del castigo,
y los verdugos vuelven a sus puestos.

"La democracia representativa,
ha sido restaurada en este pueblo"
dijo El Mercurio en su "editorial" escrito,
en la Embajada que sabemos.

Pero esta vez las cosas no marcharon,
de un modo interesado aunque severo,
a norteamericanos y gorilas,
les salieron los tornillos en el queso,
y con voz de fusibles en la calle,
Salió a cantar el corazón del pueblo.

Santo Domingo con su pueblo armado,
borró la imposición de los violentos:
tomó ciudades, campos y en el puente,
con el pecho desnudo y descubierto,
aplastó tanques, desafió cañones.

Y corría impetuoso como el viento,
hacia la libertad y la victoria,
cuando el tejano Jhonson, el funesto,
con la sangre de muchos en las manos,
hizo desembarcar los marineros.

Cuarenta y cinco mil hijos de perra,
bajaron con sus armas y sus cuentos,
con ametralladoras y napalm,
con objetivos claros y concretos:
"Poner en libertad a los ladrones,
Y a los demás hay que meterlos presos".

Y allí están disparando cada día,
contra dominicanos indefensos.

Como en Vietnam el asesino es fuerte,
pero a la larga vencerán los pueblos.

La moraleja de este cuento amargo,
se las voy a decir en un momento,
(no se lo vayan a contar a nadie:
soy pacifista por fuera y por dentro!):

Ahí va:

Me gusta en Nueva York el yanqui vivo
y sus lindas muchachas, por supuesto,
pero en Santo Domingo y en Vietnam,
prefiero norteamericanos muertos»

(“Versainas de protesta por el desembarco de marines en Santo Domingo, publicadas en hojas sueltas en Valparaíso y en Santiago de Chile, 1966”)

 12 DE ABRIL DEL 2023

 

DOS PESOS DE AGUA O LA MAGIA DE DOÑA REMIGIA

La actual sequía en la República Dominicana parece no tener fin. El sol quema. El calor se torna insoportable. El agua escasea. Las lluvias se alejan cada día más. Las grietas en los terrenos ya comienzan a percibirse. Los embalses de agua se van secando de manera progresiva. El servicio de agua potable a la población disminuye y los productores agrícolas, como en el Paso Hondo de doña Remigia, comienzan a desesperarse.Compartir

La historia de la vieja Remigia y Paso Hondo parece repetirse en cada rincón del país.

Paso Hondo es el ambiente imaginario en donde se desarrolla el hecho (una sequía) que magistralmente relata Juan Bosch en uno de sus cuentos capitales: “Dos pesos de agua”, incluido en el volumen “Cuentos escritos antes del exilio” (1982)

En términos generales el cuento relata la historia de Remigia, la vieja campesina, y el extremo optimismo o fe inquebrantable de esta ante los peores desastres que en la vida puedan presentársele. Y el argumento es bastante sencillo:

Paso Hondo, lugar donde reside la vieja Remigia, es afectado por una gran sequía que genera la desesperación y la emigración en masa de los residentes de este lugar. La tragedia natural no solo afecta a la anciana campesina, sino también a sus vecinos, quienes forzados por las circunstancias deciden abandonar sus tierras y salir en busca de mejores condiciones de vida.

Al decir de los lugareños, la sequía, cual castigo divino, se presentó en el momento en que menos se esperaba. Así lo expresa el narrador:

« Todo iba bien. Pero sin saberse cuándo ni cómo se presentó aquella sequía. Pasó un mes sin llover, pasaron dos, pasaron tres. Los hombres que cruzaban por delante de su bohío la saludaban diciendo:

« - Tiempo bravo, Remigia.

Ella aprobaba en silencio. Acaso comentaba:

-Prendiendo velas a las Ánimas pasa esto» (1982: 19)

Fue así como poco a poco, la angustia fue aposentándose en el cerebro de todos los residentes en Paso Hondo:

«Comenzó la desesperación. La gente estaba ya transida y la propia tierra quemaba como si despidiera llamas. Todos los arroyos cercanos habían desaparecidos; toda la vegetación de la loma había sido quemada…» (p. 20)

Antes de abandonar el lugar, los vecinos de la vieja pasaban a despedirse de ella y a externar el último lamento:

«-Yo no aguanto, Remigia; a este lugar le han echado mal de ojo...» (p.21)

Todos se marchan, menos Remigia, la cual se queda, confiando en que las Ánimas del Purgatorio, a las cuales ella ha estado prendiendo velas, un día se compadecerán de Paso Hondo y mandarán la lluvia.

«La vieja Remigia se resistía a salir. Algún día caería el agua; alguna tarde se cargaría el cielo de nubes; alguna noche rompería el canto del aguacero sobre el ardido techo de yaguas…» (p.18)

Tiempos después que sus insistentes pedidos habían sido ignorados, las Ánimas descubren que Remigia ha gastado nada más y nada menos que dos pesos en velas. Es entonces cuando de inmediato comienzan a dar respuestas a sus oraciones, enviando la tan esperada lluvia, causando, inconscientemente, una segunda tragedia: la inundación que destruye a Paso Hondo y que se lleva consigo a doña Remigia.

Remigia, que fue capaz de soportar estoicamente los embates de la primera tragedia (sequía) sucumbió ante la furia de la segunda (inundación):

“Cuando sintió el bohío torcerse por la tormenta, Remigia desistió de esperar y levantó al nieto. Se lo pegó al pecho; lo apretó, febril; luchó con el agua que le impedía caminar; empujó, como pudo, la puerta y se echó afuera. A la cintura llevaba el agua; y caminaba, caminaba. No sabía adónde iba. El terrible viento le destrenzaba el cabello, los relámpagos verdeaban en la distancia. El agua crecía, crecía. Levantó más al nieto. Después tropezó y tornó a pararse. Seguía sujetando al nieto y gritando: - ¡Virgen Santísima, Virgen Santísima!” (p. 18)

Abril/6/2023