sábado, 9 de septiembre de 2023

EL NECIO Y EL SABIO : DIFERENCIAS LINGUÍSTICAS


« Si lo que usted va a decir no es más hermoso que el silencio, entonces cállese»

(Proverbio chino)

En las sociedades poco desarrolladas, como la nuestra, matizadas por evidentes rasgos aldeanos o en las que late el alma del suburbio y la cultura del vecindario, es muy común la conducta lingüística que muestra el necio en oposición a la del sabio:

 El sabio utiliza la lengua con sumo tacto, prudencia y sentido común. El necio, en cambio, actúa con torpeza, irrespeto, imprudencia y ligereza.

El sabio sabe qué, dónde y cuándo hablar. El necio no mide lo que dice, esto es, habla de todo, en todo momento y en cualquier lugar.

El sabio cuando pregunta espera en silencio que le respondan. El necio cuando pregunta interrumpe con frecuencia al interlocutor que le responde.

El sabio sabe qué, cómo y cuándo pregunta. El necio todo lo pregunta no importa el momento, el lugar y lo íntimo o personal que sea el tema sobre el cual pregunta.

El sabio suele ser discreto. El necio es siempre indiscreto: todo lo dice, nada calla, nunca «le da vacaciones a su lengua»

El sabio piensa y luego habla. El necio habla y luego piensa.

El sabio, por sabio, sabe cuándo debe callar. El necio, por torpe, nunca calla y “dice todo lo que se le viene a la boca”, restándole así efectividad al acto comunicativo

Olvida el necio que la esencia de una efectiva comunicación consiste en decir lo que no se debe callar; pero callar lo que no se debe decir.

 Olvidan los necios, en fin, que en el uso de la palabra hay que ser lo más cauto o prudente posible, muy especialmente en el instante en que haya que emitir una opinión o hacer una pregunta; pues de lo contrario, podría ocurrirnos lo mismo que a la famosa mona curiosa de que nos habla la literatura cubana: por sus inoportunos juicios y necias preguntas, siempre tenía problemas o vivía en permanentes conflictos con los demás animales de la selva.

En fin, el sabio por su gran prudencia y cautela en el uso de la lengua, genera confianza, afecto y credibilidad. El necio por su imprudente y despistado comportamiento lingüístico origina desconfianza, distancias y desafectos.

30 MARZO/2023

LA ESCUCHA ACTIVA Y LAS «MAÑAS» QUE LA IMPIDEN

Cuando al destacado jonronero dominicano, Ricardo Carty, una vez se le preguntó acerca de qué era lo más difícil para él en un juego de béisbol, su respuesta no se hizo esperar: “batear”.

 De manera parecida a mí, en una ocasión, alguien me preguntó qué era, a mi parecer, lo más difícil de lograr en el proceso de la comunicación, y mi respuesta, igualmente, no se hizo esperar: escuchar con atención”. Para muestras, “dos botones bastan“:

Un día de estos, en las primeras horas de la mañana, durante no más de dos minutos y por primera vez, escuché uno de los tantos programas de opinión que se trasmiten a través de la televisión nacional. Me resultó casi imposible entender lo que decían; porque casi siempre los seis comunicadores que lo conducían hablaban todos a un mismo tiempo. Lo que cada uno decía, el otro ni lo escuchaba ni le importaba. A eso hay que agregarle el volumen, muchas veces chillón, de las voces de una parte de ellos, y elevado hasta niveles insospechados con el fin de opacar o apagar la de los demás interlocutores.  Semejante conducta lingüística convertía el precitado acto comunicativo en un verdadero infierno.

Ese mismo día, horas más tarde, sintonicé también durante breve tiempo el tradicional programa “El show del mediodía. Hubo un momento en que cuatro de las personas que lo realizaban, hablaban todos a la vez. Allí solo se hablaba; nadie escuchaba a nadie, y las interrupciones e indiferencia ante el juicio del otro parecían constituir las reglas de juego.

José Martínez Ruiz, Azorín, (1873 – 1967), el célebre escritor español y uno de los más destacados miembros de la Generación del 98, llamó a esa irregular práctica comunicativa, «mañas en escuchar». Merced a estas «mañas» o ausencia de “escucha activa”, afirmaba yo en uno de mis artículos:

« ¡Qué difícil es escuchar con atención a los demás! ¡Qué difícil resulta esperar que el otro termine de expresar sus ideas! ¡Qué difícil es no interrumpir a quien nos habla! ¡Qué difícil es callar mientras el otro habla! ¡Qué desagradable es hablar cuando el otro habla! ¡Qué gratificante y agradable es escuchar con atención a quien nos habla! ¡Qué difícil es, en fin, la escucha activa!»

El propio Azorín así, magistralmente, lo describe:

«Una de las artes más difíciles es saber escuchar. Cuesta mucho hablar bien; pero cuesta tanto el escuchar con discreción. Entre todos los que conversan, unos no conversan, es decir, se lo hablan ellos todo; toman la palabra desde que os saludan y no la dejan; otros, si la dejan, os acometen con sus frases apenas habéis articulado una sílaba, os atropellan, no os dejan acabar el concepto; finalmente, unos terceros, si callan, están inquietos, nerviosos, sin escuchar lo que decís y atentos sólo a lo que van ellos a replicar cuando calléis»

Escuchar con atención y discreción, callar mientras el otro habla y nunca interrumpir su discurso, constituye formas de conducta que ponen de manifiesto el respeto, la prudencia y la grandeza espiritual y educativa de un ser humano. Por proceder de esa manera, los grandes líderes son esos: grandes líderes.

Marzo 1/2023

EL VERBO Y SUS IMPLICACIONES EXPRESIVAS


Por: DOMINGO CABA RAMOS 

 

1.      Concepto 

 

 El verbo es una de las ocho categorías morfosintácticas formales que conforman el discurso o estructura oracional. Al decir de Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña, los verbos «Son formas especiales del lenguaje con la que pensamos la realidad como un comportamiento del sujeto». El verbo, además:  

1.     Expresa acción, pasión, esencia o estado del ser.  

2.     «Expresa un juicio mental» (Rafael Seco)  

3.     «Es una palabra fundamentalmente predicativa» (J. Roca – Pons) 

4.     Una «Clase de palabras cuyos elementos pueden tener variación de persona, número, tiempo, modo y aspecto» (DRAE ) 

5.     Indica lo que el sujeto hace, siente, piensa, situación o estado en que se encuentra, etc. Por eso «El verbo – al decir de Álex Grijelmo – es el motor de la lengua».  

2.      Su naturaleza cambiante.  

En su forma gramatical, el verbo es la parte del discurso que más flexión, accidentes gramaticales o cambios experimenta en su configuración interna.  De ahí los múltiples errores que su uso origina, tanto en la lengua oral como escrita.  Esos errores se ponen de manifiesto desde el mismo momento en que el niño comienza a articular sus primeras palabras. 

 3.      Errores frecuentes en el uso del algunos verbos del español 

Errores de conjugación:  

 a) “Negocea…” (Negocia…) 

b) “Cuando tú regrese, llámame ” (Cuando tú regreses, llámame) 

c) “En ese horno, el pan se cose mejor” (En ese horno, el pan se cuece mejor.  

d)  “Mientras  solda las piezas no para de cantar” (Mientras suelda las piezas, no para de cantar”. 

e) “¡Por fin!, satisfací mi deseo” (¡Por fin!, satisfice mi deseo! 


 Uso del modo subjuntivo en vez del indicativo:  

a) “Los dominicanos tengamos que estar siempre alertas” ( Los dominicanos tenemos que estar siempre alertas”) 

b) “Ahora mismo vengamos de Santo Domingo…” (Ahora mismo venimos de Santo Domingo) 

Empleo del verbo hacer en futuro de probabilidad.  

a) “Los diputados aprobaron el proyecto hará dos meses” (Los diputados aprobaron el proyecto hace dos meses)  

Uso del modo subjuntivo en vez del condicional. 

 a) “Si lo habría sabido, se lo habría hecho” (Si lo hubiera sabido, se lo habría hecho.  

 b) “Si se hubiera quedado le hubiéramos ayudado” (Si se hubiera quedado le habríamos ayudado  

c) “Si te amara, ciertamente te lo dijera (Si te amara, ciertamente te lo diría  

 Frecuente uso de perífrasis verbales con el verbo ir para expresar sentido de futuro:  

a) “Si no me entregan el trabajo en el tiempo indicadno les voy a conceder los diez puntos de su valor” (Si no me entregan el trabajo en el tiempo indicado no les concederé los diez puntos de su valor) 

b)  “Yo quiero que él se retracte públicamente de lo que dijo acerca de mí, o de contrario lo voy a demandar por difamación e injuria” (Yo quiero que él se retracte públicamente de lo que dijo acerca de mí, o de contrario lo demandaré por difamación e injuria.)  

 Uso de los verbos hacer y haber en plural en oraciones impersonales: 

a) “ Ya hacen cincuenta y siete años que estalló la guerra de abril” (Ya hace cincuenta y siete años que estalló la guerra de abril)  

b) “En la conferencia   solo habían como quince personas” (En la conferencia   solo había como quince personas. 

c) “Aquí habemos muchos dominicanos dispuestos a luchar por la patria”. (Aquí hay muchos dominicanos dispuestos a luchar por la patria) 

 Reemplazo de hiatos por seudodiptongos en las formas personales y no personales de verbos cuyos infinitivos terminan en ear:  

a) Pasiar” (pasear)  

b) “Pasiabas” (Paseabas)  

c) “Miando” (Meando) 

d) “Pasiado” (Paseado) 

e) Secretié” (Secreteé) 

f)  “Secretiando” (Secreteando) 

g) “Vocié” (Voceé)  

Reemplazo de diptongos por seudos o falsos hiatos:  

a)  “Negocea” (Negocia) 

  Prefijación irregular:  

  a)   “ Los jóvenes comenzaron a pelear, pero muy pronto fueron desapartados” ( Los jóvenes comenzaron a pelear, pero muy pronto fueron apartados o separados” 

b)“ Cuando la yegua se muestra descalentada, indicada que desea aparearse” (Cuando la yegua se muestra calentada o excitada, indica que desea aparearse”  

 c)    “¡Qué niño más desinquieto!, no para de moverse” (¡Qué niño más inquieto!, no para de moverse) 

 Doble infinitivo:  

a) “Ningún presidente  ha realizado los esfuerzos necesarios para poder eliminar por completo los actos de delincuencia ” (Ningún presidente  ha realizado los esfuerzos necesarios para eliminar por completo los actos de delincuencia )  

Desde el mismo momento que el niño inicia el proceso de adquisición de su lengua materna, los verbos comienzan a generarle problemas. No entienden los pequeños nada de tiempo verbal, concordancia, flexión gramatical ni de otros tipos de tecnicismos lingüísticos de carácter preceptivo. Y es que, como bien decía Azorín, citado por Samuel Gili Gaya, «Los niños ven el mundo nuevo; parece que la naturaleza habla por ellos…» (Estudios de lenguaje infantil, 1972:97). Por esa razón, la expresión del tiempo, en ellos, se realiza de manera muy particular, vale decir, el tiempo, los niños lo expresan a su manera. 

 En el uso de la lengua, el niño procede por analogía, bastante pragmático o muy apegado a su propia lógica. Y en tal virtud, cuando del verbo se trata, él solo entiende que si se dice, por ejemplos: “yo vendí”, “yo corrí”, “yo comí”, ¿por qué no decir: “yo viní” (yo vive), “yo dijí” (yo dije), “yo poní” (yo puse) y “yo trají” (yo traje) etc.? O si el hablante dice “yo cargo”, “yo lavo…”, ¿por qué no decir “yo sabo” (por yo sé) y “yo cabo” (por yo quepo? 

 Nunca olvido, al respecto, las graciosas construcciones verbales de mi hija Nicol, en los años en que  empezó a establecer contacto comunicativo, a través de la palabra,  con sus seres más cercanos : a) “Papi, ¿ya tú lo ponite? b) “Él ya lo pusió…”  c) “Pónele eso…”  d) “Ya lo trajió…” e)  “No está abrido…” f)  “No ido al parque” g)  “Ya yo viní…” 

Y lo que es más importante y, si se quiere, gracioso, como si se tratara de evitar posibles complicaciones morfosintácticas con el uso de una determinada forma verbal, el niño prefiere omitirla y mencionar solo las palabras que modifican su significado y el sujeto que realiza la acción, afirmando de esa manera: “Tú feo” (Tú eres feo), “Mami linda” (Mami es linda), “Eso mío…” (Eso es mío…) 

23/2/2023

EL CORONEL CAAMAÑO : ANTIIMPERIALISTA, GUERRILLERO, COMPOSITOR Y TAMBORERO.


(Con motivo del cincuenta (50) aniversario de su muerte)

 Por: DOMINGO CABA RAMOS


Primavera es la cara opuesta al otoño. El otoño es declinación, agotamiento, lo viejo, la ruta hacia el final. La primavera es flor que retoña, vida que comienza, juventud, ruta inexplorada, potencia vital.


 Abril, por nacer casi a la par con la primavera, parece arrastrar muchos de los rasgos distintivos de esta venerada estación. “Cumplió quince abriles”, suele afirmarse para referirse a la lozana y hermosa quinceañera nacida en un mes cualquiera del año.

Hablar de abril es recordar, necesariamente, entre cosas, la siguiente galería poética del gran bardo español, Antonio Machado:

 «La lluvia iba pasando, 
sobre el campo juvenil,
 yo vi en las hojas temblando,
 las frescas lluvias de abril» 

Y también esta otra:

“Son de abril las aguas mil, 
sopla el viento achubascado,
 y entre nublado y nublado, 
 hay trozos de cielo añil» 

 Pero hablar de abril es inevitablemente recordar también la guerra de corte nacionalista que en 1965 libraron los dominicanos para liberar al país de la segunda intervención armada de los Estados Unidos. Y es recordar, necesariamente, al líder de dicha contienda bélica: al coronel Francisco Alberto Caamaño (1932 – 1973), coronel de abril y comandante de caracoles. (
El 3 febrero de 1973 desembarcó en playa Caracoles con un grupo de nueve hombres, en una expedición armada cuyo objetivo era derrocar el gobierno de Balaguer, que se había hecho en extremo impopular. Trece días después del desembarco, 16 de febrero, fue asesinado en Nizaíto, San José de Ocoa, junto a sus compañeros guerrilleros, Heberto G. Lalane y Alfredo Pérez Vargas)

Obviamente, que cuando pensamos en la trayectoria y personalidad del bravo coronel, nos imaginamos al militar de firmes decisiones y sólidos ideales patrióticos, con fusil en manos y enfundado en su traje de oficial, impartiendo órdenes en el campo de batalla. En otras palabras, jamás nos lo imaginaríamos ejecutando acciones de carácter artístico, como serían: tocando una tambora, una güira o un acordeón e interpretando un merengue de su propia inspiración. Sin embargo así sucedió.

En los entrenamientos previos al desembarco por la bahía de Ocoa, Caamaño aprovechaba los momentos de recesos para esparcir su espíritu tocando la tambora y cantando merengues por él compuestos. Así se lee en un libro poco conocido en nuestro país, titulado Caamaño (1984) y escrito por los periodistas cubanos Ricardo Saenz Padrón y Hugo Ritis B.:

«Para los ratos libres – afirman los autores precitados - improvisó con otros compañeros un conjunto típico que interpretaba merengues a los que era muy aficionado, gustaba de tocar todos los instrumentos tradicionales, pero sobre todo la tambora, de la que a veces no se separaba hasta el final de las muy escasas veladas recreativas que seguían a los duros entrenamientos , en el propio campamento. Algunos de los merengues que se interpretaban en plena campiña eran obras suya, sea porque los improvisaba sobre la marcha o porque los compusiera con anterioridad» (P.225)

Uno de esos merengues (p.226), escrito con rasgos lingüísticos propios de las  variantes dialectales cibaeña y capitaleña, dice así:

 «Yo me fui pooi guto,
 a la sierra é Bahoruco,
 y bajé pá la ciudá,
 ai congreso o la mitaa, 
aí me agarró la guaidia,
 y me patió poi lo fundillo, 
yo me vuelvo pá la loma, 
a bucai mi libeitá. 

Libeitá –libeitá,
 yo peleo po ti no má,
 libeitá, libeitá,
 yo peleo poi ti nomá. 

Encontré lo guerrillero,
 me enseñaron a peliá,
 con un fusil en la mano,
 pa podeime liberá. 

De aquí llami a mi taita,
 a mi mamá, a mi mujei,
 que dejen to lo que tengue,
 y que vengan que esto e lei,
 que esto e lei,
 que esto e lei ,
que esto e lei,
 que esto e lei…»

 

Como ya antes se indicó, Caamaño, contrario a lo que pudiera pensarse, en los años que recibía entrenamiento en Cuba (1966 -1973) con miras al desembarco que en febrero de este último año, el 16 de febrero, habría de realizar por Playa Caracoles, San José de Ocoa, aprovechaba parte de su tiempo libre, en el campamento, para esparcir su espíritu, ya sea componiendo merengues o tocando tambora y otros instrumentos utilizados en la ejecución de nuestro baile típico dominicano.

 Pero no solo merengues. El excomandante de Caracoles y héroe de la revuelta armada que se inició el 24 de abril de 1965, compuso además un himno (1970) de lírica esencia (1970) e inconfundible acento antiimperialista, y cuyos versos se nos presentan como la  más auténtica proclama de la acción guerrillera que tres años después llevaría a cabo en las montañas de Ocoa.

 Acerca de tan desconocido canto épico, los ya citados periodistas cubanos, señalan lo siguiente:

« Entre los documentos a llevarse, por sus fuertes manos pasaron, en más de una ocasión, las estrofas del himno que compuso en 1970 y que a ratos tarareaba con sus compañeros en el duro entrenamiento. Confiaba que, con una música más apropiada que la ideada por él con sus débiles conocimientos en la materia, fuera en el futuro una canto de lucha y victoria en la patria» (p.244)

 Los versos que conforman dicho el himno son los siguientes:

 «Volvemos a combatir, 
como lo hicimos en abril,
 contra el yanqui invasor,
 volvemos a combatir,
 volvemos a combatir,
pues queremos patria libre,
 patria libre o morir. 

Soldado guerrillero,
 soldado popular, 
empuña firme el arma,
 que vamos a pelear. 

Soldado guerrillero,
 ataca con tesón,
 al yanqui miserable,
 genocida y cobardón. 

 Estaremos en la loma,
 hasta la liberación, 
pues aquí ya defendemos,
 nuestra patria con valor.

 Campesino y soldado,
 obrero e intelectual,
estudiante y patriota,
a luchar, a luchar. 

 Las montañas y los bosques,
 nos dan la seguridad, 
de forjar nuestro ejército,
 en la combatividad. 

Los fusiles, nuestras armas, 
los sabremos empuñar,
 combatimos contra el yanqui,
lo podemos derrotar.

 ¡Compatriotas, compatriotas!
 ¡A luchar, a luchar, a luchar!
 ¡A luchar, a luchar, a luchar! 

Ponernos en contacto con esta faceta oculta o desconocida del coronel Caamaño es comprender que el héroe de la revolución de abril y de Caracoles no fue un mito creado por la imaginación popular. Es darnos cuenta que este aguerrido combatiente era un ser humano como los demás, un hombre como los demás. Un ser que reía, sufría, se divertía y sentía como los demás. Un ser que no solo era capaz de accionar el gatillo heroico en el frente de batalla, sino también componer, en los momentos de esparcimientos, un pimentoso merengue y cantarlo al son de típicos instrumentos por él ejecutados.

(16/2/20223)

sábado, 3 de junio de 2023

HONOR A QUIEN HONOR MERECE

 

Por : Domingo Caba Ramos

«Los hombres no pueden ser más perfectos que el sol. El sol quema con la misma luz que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz»

  (José Martí )


El alcalde tamborileño,  Anyolino Germosén, entrega el texto de la resolución que declara al Dr. Francisco Grullón (Pepe), «HIJO ADOPTIVO DE TAMBORIL»


 La idea se gestó aquella fría noche de un sábado cualquiera del mes de diciembre del recién pasado año (2022). Carlos José Rosario y yo compartíamos en la residencia de una amiga común muy querida, la cual nos había invitado a degustar de un cálido y no menos sabroso sancocho de cabeza de puerco. Mientras las orejas, el hocico y demás órganos porcinos boyaban desesperados en el amplio caldero puesto al fuego, y la voz poética de José Luis Perales esparcía nuestro espíritu, nosotros, junto a los atentos anfitriones, conversábamos acerca de los más diversos temas. En semejante contexto, no sé por qué, el nombre del doctor Francisco Gullón afloró a nuestras mentes y ocupó o se convirtió en el centro de la animada conversación. Y acerca de él, hablamos de todo un poco: hablamos del Grullón médico, del Grullón artista, del Grullón ciudadano y del Grullón ser humano.

 Y, de manera especial, hablamos de los grandes aportes que en los ámbitos del arte y la medicina, el pueblo de Tamboril ha recibido de este activo y digno ciudadano. Y como el vino enciende las pasiones, activa la imaginación, suelta las amarras del superyo y libera las ideas reprimidas en el subconsciente, yo no tardé en decirle a mi apreciado amigo, Carlos José, aquello de que « Tamboril tiene una deuda de gratitud contraída con el doctor Grullón, que ya es tiempo de que se le pague, razón por la cual pienso que debemos formar un comité y organizarle un reconocimiento como él se lo merece»

 La idea caló de inmediato en el ánimo de Carlos, razón por la cual su respuesta no se hizo esperar, diciéndome al respecto: « Estoy totalmente de acuerdo, y ese comité lo vamos a formar»

 De esa manera, se habló con el Ing. Domingo Rodríguez y la Lic. Icelsa Collado, quienes con gran entusiasmo acogieron la propuesta y no vacilaron en dar su aprobación para formar parte del ya mencionado comité. Ya conformado este, se pensó que la distinción deseada debía coronarse con una resolución de la Sala Capitular del ayuntamiento de Tamboril que declarara al médico que nos ocupa «Hijo Adoptivo de Tamboril» La solicitud se le hizo al Lic. Anyolino Germosén, alcalde, el cual tampoco vaciló para responder con un convencido «SÍ« y ofrecer todo el apoyo que tan positiva respuesta implicaba.

 Pero no solo Anyolino Germosén, Carlos José Rosario, Icelsa Collado y Domingo Rodríguez acogieron con entusiasmo la idea del merecido reconocimiento que esta noche nos convoca, sino, posiblemente, todos los moradores que en este emprendedor y laborioso municipio residen. De ahí que en la noche de ayer, el veterano periodista Juan Bonilla, nativo de aquí, dijera en su muy visto programa de televisión lo siguiente:

 « Merecidísimo reconocimiento el que se le hará mañana al doctor Francisco Grullón, en mi pueblo de Tamboril. Se trata de un respetado médico y pintor santiaguero que tanto le ha aportado a esa comunidad, un santiaguero que ya se siente tamborileño y que nosotros también, lo consideremos y queremos como un tamborileño más…»

 Ese tipo de valoración, a los miembros del comité nos llena de gran satisfacción, pues nos convence de que valió la pena materializar o convertir en realidad aquella idea que se gestó arrullada por la decembrina   brisa de un frío invierno, entre copas de vino, los versos musicalizados de Perales de fondo y previo a la degustación de un provocador sancocho de cabeza de puerco.

Nos place hasta la algarabía que el pueblo de tamboril haya organizado este muy significativo acto para reconocer la luminosa trayectoria y grandes aportes de quien dentro de unos minutos será declarado «Hijo Adoptivo de Tamboril». Los valiosos aportes de Francisco Gullón, por mí considerado como el más pintor de todos los médicos dominicanos, una especie de “Quijote sin Mancha” que, en el poco incentivado o escasamente patrocinado mundo del arte y la cultura dominicanos, no para de crear, enseñar y organizar actividades independientemente de que los recursos económicos brillen por su ausencia.

Francisco o Pepe Gullón, el hijo de uno de los maestros de la pintura dominicana, don Mario Gullón, que aparte de su labor como médico y facilitador pictórico, se ha desenvuelto entre exposiciones individuales y colectivas, no solo en Santiago y Santo Domingo, sino también en Tamboril, donde además de una clínica fundó una escuela de artes, y donde reside después que los moradores de este municipio decidieron un buen día robárselo a la Ciudad Corazón de la que es oriundo.


Francisco Gullón: expresivo, parlanchín, espontáneo, amigo de los amigos y a veces hasta medio irreverente, es un apasionado gestor cultural que siempre ha estado vinculado a este ámbito del arte y la cultura.

Doctor Francisco Gullón: médico, pintor y, sobre todo, amigo, yo, en términos personales, el comité organizador de este grandioso acto, el ayuntamiento y pueblo de Tamboril, por aquello de que «honrar honra», hoy nos sentimos honrados y altamente satisfechos del deber cumplido; porque por fin, hoy, nos hemos reunidos en este cultural recinto bibliotecario para rendirle honor a un ser que mucho honor merece. Y ese ser es usted…

Muchas gracias.

Tamboril, R.D

2 de junio del 2023

(Palabras de motivación pronunciadas por el autor en el acto de reconocimiento en el que el doctor Francisco Grullón (Pepe ) fue declarado «HIJO ADOPTIVO DE TAMBORIL», mediante resolución de la Sala Capitular del honorable ayuntamiento de este municipio )