domingo, 10 de marzo de 2019

BAITOA, APOLINAR NÚÑEZ Y SUS «POEMAS DECIDIDAMENTE FUÑONES»


Por : Domingo Caba Ramos
(A mi hermano Basilio)

«Creo en los filos del hacha y el machete
que levantan conucos
para que broten golpes de belleza
en montes y llanuras»

(Apolinar Núñez)
 
                           Apolinar Núñez

 Parece extraño, pero hasta el miércoles 27 de febrero del presente año no conocía a Baitoa, pequeño municipio perteneciente a la provincia de Santiago y enclavado al sur del municipio cabecera de esta demarcación. Extraño, por cuanto entre Baitoa y la ciudad de Santiago de los Caballeros, donde resido, apenas median  ventidós  kilómetros de distancia. 

De Baitoa solo había leído sus perfiles sociogeográficos trazados poéticamente por uno de sus hijos distinguidos, el poeta Apolinar Núñez * (1946), en uno de sus más populares y no menos irreverentes de sus poemas: «Baitoa es casi un hoyo», publicado en su muy polémico poemario «Poemas decididamente fuñones» (1972) . « Fue en Santiago, República Dominicana, - aclara al respecto el crítico y escritor Pedro Conde Sturla -  donde ocurrió la implosión, hace ya mucho tiempo. Aquellos “Poemas decididamente fuñones” (1972) de Apolinar Núñez se hicieron sentir por lo que tenían o querían tener de provocadores e irreverentes, como provocadora e irreverente fue la venta, el éxito de venta de una edición que personalmente realizó el autor…».

Según el poeta :

« A mi pueblito lo manean
pendientes, cañadas, barrancos
y contadas planicies
dispuestas como a posta
para huertos o atajos
Baitoa es casi un hoyo»

 
Sugerente imagen formada en la cúspide de una de las pendientes referidas por el poeta

Pero contario al decir de este baitoero apasionado, tengo que afirmar, porque así lo pude apreciar, que más que «casi un hoyo», Baitoa es un verdadero hoyo. Para llegar hasta aquí, es necesario descender, ruta abajo, por la vía que hasta allí conduce. Y una vez aquí, se percibe que todo el entorno conforma una hondura semiurbana bordeada, como bien describe el poeta, de «pendientes, cañadas» y «barrancos », y en la que, como también afirma el bardo que nos ocupa, los llanos o planicies son contados o casi brillan por su ausencia.

Conocido es por todos quienes poblamos estos entornos cibaeños, que los baitoeros, junto a los moradores de Sabana Iglesia y demás comunidades circunvecinas, se cuentan entre los primeros migrantes hacia los Estados Unidos, por allá, por la década de los sesenta. La bulla, dinamismo y alegría que estos hijos ausentes le imprimen a su pueblo al regresar de vacaciones atrapa la atención del poeta, quien, merced a esa atención, aclara que Baitoa:

« A veces se encumbra
con el regreso
de nativos ausentes                                                   
venidos por cortas temporadas
(en una caprichosa muestra de decencia)
para modelar sus angustiadas alegrías
engendradas por la prisa de New York…»

 
Vista parcial del parque de Baitoa

Y mientras los nativos ausentes se mueven velozmente allá, con su prisa y sus fríos, los presentes, como hombres de trabajo, permanecen aquí, rotulando las lomas y preparando los canteros y los ranchos para el procesamiento del tabaco que tanto les endurecen sus huesos y ensucian sus manos. Y a esos baitoeros presentes, entre los que no faltan los tipos pintorescos y/o populares que poblaron la otrora aldea, el poeta, como un nativo más, parece conocerlos a todos con sus luces y sus mañas. Así se revela en la tercera de las cinco partes que conforman la estructura poética de la composición, y en la que el ímpetu de la irreverencia, como en Roque Dalton y el chileno Nicanor Parra (1914 – 2018) late en cada uno de sus versos:

«Te conozco baitoero con tediosa calma
detrás de los bueyes
y con las recuas
a ramalazos
cargando andullos y serones… »

Pero no solo al boyero. También conoce a Tino, cuyo fétido olor se confunde con el de los canes que lo bordean:

«Te conozco Tino,
degollador insigne,
siempre hiedes,
junto a los perros,
que aguardan despojos…»

A Confesor, el catequista de la Aldea, posiblemente el único catequista homosexual conocido:

«Te conozco Confesor, catequista
recogía limosnas
y te llamábamos maricón…»

A la gorda y canquiñera Dolorita, cuyo sobrepeso no le permitió parir:

«Te conozco Dolorita canquiñera,
gordota
la manteca
casi no te dejaba parir… »

 
Vista general del pueblo y parque de Baitoa


El poeta, igualmente, conoce muy bien a Teodoro, encaramado en su burra, rumbo a la iglesia a tocar las campanas en las misas dominicales:

«Te conozco Teodoro
siempre en burra
a misa
los domingos para tocar
las campanas
y todas las noche llevas el rosario
frente a San Ramón Nonato… »

Y conoce, por último, al que me parece el más gracioso y pintoresco de los personajes que desfilan por las rutas de sus versos irreverentes: me refiero a Neno, con sus pervertidas inclinaciones zoofílicas:

«Te conozco Neno,
aprovechador de chivas,
y becerras,
hasta que un día,
una yegua te jodió…»

Se trata de versos que en su sentido profundo entrañan el mismo cinismo, el mismo sarcasmo y la misma irreverencia presentes en la obra poética de quien con justicia ha sido considerado como el Poeta Nacional de El Salvador: el ya citado Roque Dalton (1935/1975), de quien se afirma, lo mismo que de Apolinar Núñez apunto yo, era tan irónico y bufón, que en ocasiones se reía de sí mismo. Para entender en su justa dimensión la relación existente entre las creaciones literarias de estos dos bardos hispanoamericanos, basta leer el poema de Dalton «Engorde y no joda más, doctor»:

«El poeta Gingsberg se acostó con catorce muchachos,
ese no es un poeta maricón,
ese es un tragaespadas de feria…»

No resulta extraño que en otro de sus fuñones poemas, De lado, escriba Apolinar:

«De lado no debe tener
una relación sexual
y menos después de cada comida
o antes de comulgar
o después de un largo viaje
o antes de mear antes de explotar
o después de uno morirse
o antes de uno calcular
extensión
erección
y buena puntería»

Tampoco ha de soprender el carácter ultraincisivo de unos lacónicos, provocadores y no menos originales versos recogidos bajo el título de «Poemas brevísimos» :

 a) «Eres tan fea como si estuvieras hecha de boquetes y cicatrices»
b) «Los muslos son más suaves cuando se acarician»
c)   «No recuerdo tu cara porque para siempre me he olvidado de tus besos»

La misma provocación, la misma roncha y la misma llaga que producen versos  como los que conforman el poema «Mi secretaria» :


«Mi secretaria quiso ser actriz
hasta que entre muchas luces le exigieron toda su desnudez,
después se entusiasmó por servir en jet
hasta que los mareos la trastornaban con los vómitos,
luego se metió a modelo
hasta que le objetaron la voluminosidad carnosa de sus nalgas
entonces vino hacia mí
y todavía compartimos muchos clientes, urgencias
y la misma cama...
»


Talvez por esa naturaleza cortante y provocadora de sus versos, acerca de Apolinar Núñez apunta el también poeta, Enriquillo Sánchez (1947 - 2004) lo sguiente :

«Apolinar Núñez es un guerrillero de la poesía : acosa por el lugar menos esperado, sorprende con una emboscada absurda, apenas da el frente, dispara por la espalda. Guerrilero o no, Apolinar Núñez es poeta. Él mismo pide al reseñador que lo proclame poeta. Ocurre que el hombre de Baitoa se recrea en el cinismo. Quiere para sí un título que nadie puede concederle, porque él lo posee a fuerza de palabras, de miedo, de rabia. Aspira a un título que su humor de tierra adentro le ha otorgado...»



 

 No sé si Tino, Confesor, Teodoro y Neno respiran todavía. No sé si ese baitoero tan magistralmente conocido por el poeta baitoero continúa «con su tediosa calma/detrás de los bueyes/ y con las recuas/cargando andullos y serones…»

No lo sé…

Lo que sí sé, o de lo que sí estoy muy seguro, después de conocer recientemente a esa Baitoa maneada por “pendientes, cañadas, barrancos/y contadas planicies, es que, muy por el contrario a lo declarado poéticamente por uno de los más preclaros de sus hijos, Baitoa no “es casi un hoyo, vale decir, Baitoa, sencillamente, es un verdadero hoyo.

Santiago de los Caballeros
9/3/2019


( *) - APOLINAR NÚÑEZ.- Nació en Baitoa, Santiago, República Dominicana en 1946. Realizó estudios en el seminario Santo Tomás de Aquino, en la Universidad Católica Madre y Maestra, en la Universidad de Nueva York, Búfalo, y en la Universidad de Puerto Rico, donde cursó una maestría en Literatura Hispanoamericana. Laboró por varios años en el Departamento de Letras de la PUCMM y también fue director del periódico La Información, de Santiago. Como poeta y escritor ha publicado los siguientes libros: Poemas decididamente fuñones (1972), Poemas sorpresivos (1973), En tiempos de un dictador (1976), Nociones de ortografía (1976), Textos de pensadores hispanoamericanos (1977) Cuentos y poesías de Hispanoamérica (1980) y Pasión por la vida y la muerte (2005)













lunes, 18 de febrero de 2019

¡OTRA VEZ ALVARITO!


Alvarito Arvelo, un conocido antivalor y siniestro personaje de muy enlodada imagen y sin gloria alguna, se ha convertido en especialista en enlodar la imagen de nuestras verdaderas glorias nacionales, entre estas, Juan Pablo Duarte y Juan Luis Guerra. Recientemente quiso inventar con otro de nuestros grandes valores, el afamado músico y compositor Rafael Solano, en contra de quien, en una sucia y sistemática campaña, ha dicho que plagió la canción «Por amor», vale decir, que esta universal pieza musical no fue él quien la compuso, sino otro brillante compositor dominicano llamado Manuel Troncoso

Contrario a Juan Juan Luis Guerra, que ha preferido ignorar los ladridos de este dañino y perverso anciano, el maestro Solano decidió demandarlo por difamación e injuria y violar la Ley sobre delitos de alta tecnología. En tal virtud, solicita una indemnización de cien millones de pesos. Saludo esa demanda, pues entiendo que ya es hora de que este señor, endiosado por muchas mentes carentes de ilustración, se les frenen de una vez y para siempre sus letales excesos verbales.


jueves, 14 de febrero de 2019

LA INDIFERENCIA DE LA ADP FRENTE A LOS PROBLEMAS DE LOS MAESTROS PENSIONADOS


 Por : Domingo Caba Ramos


 Es lamentable que para el Ministerio de Educación, los maestros pensionados no existen; pero mucho más lamentable es que para la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), esos educadores que dejaron su juventud en las aulas, y que tanto aportaron al país, tampoco existen. Siempre ha sido así, pero ahora más que nunca

Para los dirigentes del gremio magisterial, importancia solo tienen los maestros activos. Los que ya agotaron su ciclo laboral, no merecen que en ellos se piense ni que en su favor se luche. Y al proceder acorde con semejante parecer, esos dirigentes adepeístas , indiscutiblemente, se comportan no como defensores de los maestros, sino como auténticos cómplices de las autoridades educativas. Lo que sucede mensualmente con el pago del salario a una parte de los antiguos servidores del sistema educativo constituye el mejor ejemplo.

 Lo primero que el lector ajeno al quehacer docente debe saber es que si bien los maestros pertenecen al Ministerio de Educación, una vez pensionados o jubilados, sus salarios los reciben vías tres organismos diferentes de Estado : a una parte le paga el Ministerio de Hacienda, a otra , el Ministerio de Educación , un tercer grupo cobra vía el Instituto Nacional de Bienestar Magisterial (INABIMA) y, ¡extrañamente!, existe un cuarto grupo a quien la mitad del salario se lo paga el Ministerio de Hacienda y la otra mitad el Ministerio de Educación.¿ Usted quiere mayor irregularidad que esa?

 ¿Y la ADP, qué ha hecho para lograr que esa situación se regule o se unifique la nómina de pago? Sencillamente, NADA. Y nada hace, porque ya en términos reivindicativos ese gremio NO EXISTE

 ¿Por qué se paga de esa manera?

 No lo sabemos, y las autoridades, al magisterio nacional, tampoco se lo han explicado. Lo que sí sabemos es que posiblemente no existe otro Estado en el mundo que cuente con un sistema de pago más desorganizado o carente de planificación que el que rige en el Ministerio de Educación de nuestro país. Para entender mejor el “tollo”, quizás convenga ofrecer algunos detalles al respecto:

 Mediante el decreto 329-13, emitido en diciembre del 2013 por el presidente Danilo Medina, a los maestros pensionados y jubilados que devengaban menos de RD$15,000 mensuales, les fue aumentado sus salarios a este monto, con retroactividad a octubre de ese mismo año. El monto anterior al aumento, esos profesores lo cobraban de manera puntual, y así lo siguen cobrando, vía el Ministerio de Hacienda, los días 18 de cada mes, fecha oficialmente establecida para pagarles a los pensionados y jubilados civiles del Estado; pero ¡INEXPLICABLEMENTE!, el completivo o monto aumentado quien lo paga es el Ministerio de Educación, y ese pago se realiza, no el día 18, como lo hace Hacienda e INABIMA, sino un día. Ese día puede ser al final del mes o principio del que sigue.

 Eso quiere decir que los maestros pensionados que reciben como salario mínimo RD$15,000 mensuales, cobran puntualmente una parte de este dinero los días 18 a través de Hacienda, y el resto, el Ministerio de Educación lo paga, como dice el pueblo, “cuando le da la gana”. Tratándose del mes enero, por ejemplo, esa segunda parte el Ministerio de Educación la depositó en el Banco de Reservas el 4 de febrero recién, es decir, diecisiete días después de la fecha oficial de pago.

Todo lo dicho antes quiere decir que tanto Hacienda como INABIMA les pagan a los maestros pensionados de manera puntual. El problema está con Educación, bastante puntual para pagar retrasada la partida aumentada en diciembre del 2013.

 ¿Es posible que eso ocurra en un momento en que se habla de revolución en la educación dominicana? ¿Cómo es posible que los servidores de una misma institución estén registrados en nóminas diferentes? ¿Cómo es posible que dos ministerios del Estado no se puedan poner de acuerdo para unificar la nómina de pago de los maestros pensionados? ¿Cómo es posible que en Era de la tecnología y la automatización de los procesos no se pueda diseñar un sistema informático de manera tal que el pago completo a los maestros pensionados y jubilados se realice de manera regular en la fecha oficialmente establecida? ¿No resulta hasta cierto punto lastimoso ver a un maestro yendo cuatro y hasta cinco veces en un día a un cajero automático a revisar si definitivamente fueron depositados los “chelitos” milagrosos? ¿Merecen esos educadores semejante trato, luego de haber dejado su juventud en las aulas escolares?

 ¿Y la ADP, qué hace al respecto? Absolutamente NADA. Y nada hace, porque ya en términos reivindicativos ese gremio NO EXISTE.

 Pero no solo eso.

 En enero del 2016, el gobierno incrementó en un 10% los salarios de los profesores y demás personal que labora en el Ministerio de Educación, incluyendo – dice el decreto del presidente- “a los 14,076 pensionados y jubilados del sector educativo que devengan un salario menor a los RD$20,000 por mes.”

A los maestros pensionados, ese aumento nunca se les aplicó, vale decir, el Ministerio de Educación, con Amarante Baret a la cabeza, desacató el mandato presidencial. 


 ¿Y la ADP, qué hizo al respecto? Absolutamente NADA. Y nada hizo, porque ya en términos reivindicativos ese gremio NO EXISTE.

 Recuerdo las grandes conquistas o reivindicaciones logradas en los años dorados de la ADP, cuando yo era maestro del sistema público, vale decir, cuando la ADP era la ADP: seguro médico magisterial, pago por tanda, igualación del pago campo/ciudad, COOPNAMA, entre otras. Recuerdos que la mayoría de los dirigentes de la época, Rafael Santos, Sigfrido Cabral, Celio Guerrero, José Izquierdo, Pablo Alfonso Rosario, Fernando Rodríguez, mis hermanos Pedro y Gernalda Caba Ramos, Melanio Paredes y  Élido Rodriguez (Q.E.P.D.), entre otros, pensaban más en los maestros que en sus intereses personales. Poseían conciencia de clase. De repente, todo cambió.

 Ahora, el otrora combativo sindicato magisterial ni siquiera es capaz de lograr que a un maestro pensionado se le pague puntualmente y de manera equitativa. Esto último, porque existen profesores que por haber sido pensionado o jubilado después del 2004 reciben en un solo mes el valor (RD$60,000) que los pensionados antes de este año tendrán que esperar cuatro meses.

 La indiferencia, insensibilidad y ausencia de conciencia de clase de los actuales dirigentes adepeístas, en su mayoría, hizo acto de presencia en el mismo momento en que los ingresos mensuales de los miembros del Comité Ejecutivo Nacional comenzaron a superar los cien mil pesos, y en cada seccional, su plana directiva comenzó a defender más los intereses del gobierno que los de los maestros.

 Mientras esa indiferencia o actitud persista, continuaremos viendo a unos desesperados maestros pensionados, días después de la fecha (18) oficial de pago, en peregrinación continua hacia el cajero automático para ver si por fin el Ministerio de Educación les depositó los pesos milagrosos.

domingo, 10 de febrero de 2019

¿DÓNDE ENCONTRAR VERDADERA POESÍA?


No solo podemos encontrar auténtica poesía en el rítmico encadenamiento de los versos que forman un poema. En ocasiones, la verdadera poesía está presente en un amanecer, en un atardecer, en una puesta de sol, en una noche de luna llena,  en la lluvia que con su melodía casi sinfónica desciende hacia la Tierra, en la tierna risa o sonrisa de un bebé, en las ramas de los árboles que se mecen o bailan al son de la música ejecutada por el viento, en el canto armónico de los grillos y demás pájaros madrugadores, en las «ondas y brisas, brumas, rumores, suspiros y ecos del ancho mar...» de que nos habla el poeta y, en fin, la auténtica poesía está presente también y tenemos que buscarla en el mismo corazón y comportamiento de la madre naturaleza.