Por : Domingo Caba Ramos
Los dos caballeros que en la foto aparecen en primer plano, Ing. Víctor Polanco y el médico epidemiólogo, Dr. Félix Caraballo, fueron reconocidos ayer, sábado, como «Hijos Meritorios del Municipio de Tamboril» por el ayuntamiento de este municipio y el Comité de Fiesta Patronales «Tamboril 2024». Simple y sinceramente: supermerecidos.
VÍCTOR POLANCO: ingeniero civil, caballeroso, jovial, decente, conversador, sencillo, solidario, buen amigo, orgulloso padre y, sobre todo, gloria indiscutible del volibol superior por allá, por los años setenta y ochenta, período en el que debido a su brillante actuación en la cancha contribuyó grandemente, junto a sus no menos estelares compañeros, para que su pueblo se convirtiera en verdadero azote o monarca de esta disciplina deportiva, tanto en la provincia de Santiago como en la región del Cibao. En el área de su profesión, son cuantiosas sus soluciones o aportes en bien de Santiago y de su amado municipio.
FÉLIX CARABALLO: Nativo de San Víctor Moca, declarado en el pasado «Hijo Adoptivo de Tamboril», donde reside desde hace muchos años y ha desarrollado parte de su profesión. Doctor en medicina con una especialidad en Epidemiología, reúne igualmente todas las condiciones humanas del primero. Su don de gente y sincero accionar no merecen discusión. Su capacidad para granjearse el cariño y la confianza de los demás es increíble. Y todo por su sincera, transparente y sencilla forma de comportarse al margen de esas poses pletóricas de presunción que tanto distancian y generan desconfianza y desafectos.
Con gran sentido humano, principios éticos y espíritu solidario ha ejercido la carrera de medicina, un quehacer profesional que le ha permitido reproducir los valores y principios que un padre educador y una madre consagrada supieron integrar a su modo de comportarse desde los más tiernos años de su infancia.
Como valor agregado a sus labores sociales, profesionales y deportivas, Víctor, el ingeniero y Félix, el médico, tienen en común el ejemplar comportamiento por cada uno mostrado, tanto en su entorno laboral, social y familiar; pues ha de saberse que de nada valen los méritos laborales y profesionales, así como el éxito económico de una persona si su conducta social se oculta tras machas oscuras y una doble moral que le restan valor a la falsa imagen que pretende proyectar. Es por eso que califico de merecidísimo el reconocimiento que justamente a cada uno le fue otorgado en tan memorable y sabatina noche.
¡MUCHAS FELICIDADES!
1 comentario:
Excelente, profesor
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