Por : Domingo Caba Ramos
(Publicado en el diario La Información en fecha 26/8/94)
Selección de artículos, la mayoría publicados por el autor en la prensa nacional. DOMINGO CABA RAMOS : Educador, linguista, profesor universitario de Lengua y Literatura, articulista y Miembro Correspondiente de la Academia Dominicana de la Lengua. Además de Maestro Normal Primario ( Esc. Normal "Luis Núñez Molina"), cursó estudios de licenciatura en Educación : Mención Filosofía y Letras (UASD) y de Maestría en Educación Superior : Mención Linguística ( UASD) E-mail : dcaba5@hotmail.com
Por : Domingo Caba Ramos
(Publicado en el diario La Información en fecha 26/8/94)
Por:
Domingo Caba Ramos
2.
«Deber de +
infinitivo»
En el
primer caso, la perífrasis expresa obligación.
a)
“Mi hijo, debes usar siempre la mascarilla”. ( = obligación)
b)
“Mis hijos, deben mantener siempre el
distanciamiento físico”. ( = obligación)
c)
“Debéis fumar menos”. ( = obligación)
En el
segundo caso, la perífrasis expresa suposición.
b)
“Ellos deben
de haber llegado ya”. ( = suposición)
c)
“Debe de
haber perdido el tren”. ( = suposición)
b)
“El delincuente debe ser uno de los
tantos deportados que últimamente han llegado a nuestro país”. (
Mejor : El delincuente debe de ser uno
de los tantos deportados que últimamente han llegado
a nuestro país)
2. REANUDAR Y REINICIAR.
en
marcha a partir del punto en que se suspendió. Merced a estos conceptos, se
infiere que para reiniciar algo es necesario volver al principio. De ahí que se
reanuda, no se reinicia, el juego momentáneamente suspendido por causa de la
lluvia, vale decir, se arranca desde el punto en que se interrumpió. Ahora
bien, si la lluvia no para y el juego hay que suspenderlo en forma definitiva,
cuando todavía no había sido declarado
oficial, este habrá de reiniciarse, no reanudarse, en una nueva fecha. En tal
caso, dicho juego deberá comenzar desde
el principio, y no desde el punto en que fue
suspendido.
En la
prensa, tanto nacional como internacional, es común encontrarse con el uso
frecuente del sintagma o construcción léxica veredicto final. Al usarse esta, ciertamente, se incurre en caso de
pleonasmo o redundancia, toda vez que el término veredicto es en sí mismo un
dictamen o fallo final emitido por juez, jurado o autoridad competente. Por ser
así, el solo uso de veredicto basta
para garantizar el justo sentido de lo expresado. El adjetivo final sobra, nada agrega a la idea
general que se intenta transmitir.
Los hispanohablantes, y muy particularmente los dominicanos, somos bastante
prolíferos inventando o creando formas verbales. Sustantivo y adjetivo que
aflora a nuestros cerebros es sustantivo o adjetivo que de inmediato lo
transformamos en verbos. De ahí que formas como “implementar”, “correccionalizar”, “asquerosear”, “cualquierizar”, “desguabinar”
y “chanciar”, entre otras, así como el verbo que nos ocupa, “aperturar”, se escuchen o lean con
inusitada frecuencia en el uso cotidiano de la lengua.
Aperturar:
término formado a partir del sustantivo apertura, se ha puesto de moda, especialmente
en el léxico bancario. Según la RAE, se
considera un neologismo innecesario utilizado en lugar de abrir. Lo mismo sucede con su antónimo reaperturar, empleado en vez de reabrir. El uso de una y otra voz,
de acuerdo al criterio académico, carece de aceptación y pertinencia léxica, razón
por la cual, debe evitarse. En su lugar, como ya se consignó, se recomienda
abrir y reabrir. Significa esto, que una cuenta bancaria, en lugar de
aperturarse o reaperturarse, más bien se abre o se reabre.
Por: Domingo Caba Ramos
El falso
juicio se ha masificado, propalado y repetido de manera tal que,
indudablemente, ha alcanzado la categoría de auténtico mito:
Afortunado: es el participio regular del verbo afortunar. En tanto participio, el precitado verboide se comporta
como un adjetivo y, según el Diccionario de la Real Academia, soporta los
siguientes significados:
aQue tiene fortuna o buena
suerte.
b) Que es resultado de la buena
suerte.
c) Feliz, que produce felicidad o
resulta de ella.
d) Oportuno, acertado, inspirado…
De afortunado, procede otro adjetivo : desafortunado (“Carente de
fortuna, desacertado, inoportuno..” ) y el adverbio modal afortunadamente
(“Por fortuna, felizmente, de manera afortunada” ), el cual, a su vez,
origina el también adverbio de modo desafortunadamente, voz
prefijada de correcta estructura morfológica, y la que por los elementos
léxicos que la conforman entraña los significados de no afortunado, por
desgracia y lamentablemente : « Desafortunadamente, nada se puede hacer para
salvarle la vida»
Conforme a lo antes expuesto , no existen, pues, razones de naturaleza
morfosintáctica y léxicosemántica que puedan justificar la no validez del
término desafortunadamente,
independientemente de que este aparezca o no registrado como entrada en el
diccionario de la RAE, esto es, el hecho de no figurar en el precitado texto
académico, de ningún modo significa que el susodicho adverbio sea inexistente o
no forme parte del léxico activo del mundo hispanohablante.
La página Wikilengua aclara, a propósito, lo siguiente:
«El sufijo -mente sirve para formar adverbios, principalmente de modo, a
partir adjetivos. Es un sufijo muy productivo y con él se forman palabras a
menudo y con facilidad, aunque con ciertas restricciones… El DRAE solo recoge
una selección de los derivados en mente, por lo que no incluye adverbios
correctos como desafortunadamente o brevemente»
(http://www.wikilengua.org/index.php/-mente)
La propia Real Academia Española, en su página de Twitter (RAE (@RAEinforma)
establece que «El DRAE no recoge todos los derivados correctamente por
economía de espacio, en especial los adverbios terminados en mente» Y
al relacionar semánticamente uno y otro adverbio, lo docta corporación
lingüística establece de manera escueta que «Ambos
son igualmente correctos y de sentido equivalente». Esto quiere decir, que
tan válido es el uso de infortunadamente como desafortunadamente.
Por esa razón, y contrario a lo que podría pensarse de manera colectiva,
no resulta extraño que en una de las actualizaciones de la versión en línea del
diccionario, 2017, Edición Tricentenario (http://dle.rae.es/?id=CNPcYcG), la
RAE haya incluido el término desafortunadamente
con los siguientes significados:
a) «Por desgracia o lamentablemente»
b) «Con poco acierto u oportunidad»
Infortunadamente, según el DRAE, significa «De
manera infortunada o desgraciada» «Sin
fortuna, con desgracia»
Basta una simple comparación de los sentidos que soportan ambos términos,
para concluir que uno y otro significan relativamente lo mismo (“desgraciadamente,
lamentablemente, no afortunado…”). Ambas formas, como bien lo prescribe la RAE,
son sinónimas y gramáticamente correctas.
(Publicado en Diario Libre 17/2/2022 )
Las pensiones especiales: Carta abierta al presidente Abinader
Por: DOMINGO CABA RAMOS
Señor presidente:
En su campaña electoral, usted prometió que de ganar las
elecciones, el suyo sería “el gobierno del cambio”. Y
ciertamente en su gobierno se han realizado cambios importantes y ejecutado
medidas en bien de la población nunca vistas en la República Dominicana. Sin
embargo, señor presidente, para que se verifique un auténtico o verdadero
cambio, usted debe descontinuar la impopular práctica de otorgar alegremente pensiones especiales
a personas famosas, que
posiblemente no la necesitan ni tampoco las
han solicitado; pero que usted y otros presidentes se las han concedido , solo por su condición de ser famosas.
Personas que hasta les aumentan el monto de sus especiales
pensiones sin que ellas lo reclamen. Los cañeros, en pos de ese beneficio,
tienen, sin embargo, que realizar piquetes frente al Palacio Nacional. Personas
que nunca han trabajado para el Estado; pero que, extrañamente, el monto de sus
pensiones duplica, triplica y hasta cuadruplica el salario de miseria que por
concepto de pensiones y jubilaciones recibe la casi totalidad de humildes
trabajadores, hoy en su mayoría enfermos, que durante más de treinta años
mellaron su salud y gastaron su juventud sirviendo en la administración
pública.
Eso no es posible, señor presidente.
¿Sabía usted, señor presidente, que el maestro pensionado o
jubilado antes del año 2008, recibe como salario RD$20,000 y menos de esa
cantidad?
¿Sabía usted que el Instituto Dominicano de Seguros (IDSS), en
virtud de lo que establece la Ley 1896 sobre pensión por vejez, por iniciativa
propia no pensiona a nadie, y el empleado que osa emprender la tormentosa y no
menos traumática misión de solicitar tal beneficio, si es que tiene tiemplo y
fuerza para darle un estricto seguimiento a su caso, podría durar hasta cinco
años para recibir la pírrica suma de RD$10,000?
¿Sabía usted, señor presidente, que uno de mis parientes depositó
en fecha 27/12/2017 los documentos correspondientes para optar por esa pensión
por vejez que otorga en teoría el IDSS, y hasta la fecha ni respuesta ha
recibido?
¿Sabía usted, señor presidente, que en virtud de lo que establece
la Ley No. 451-08, Art. 170, párrafo II: «Los sueldos de los
docentes pensionados y jubilados serán revisados por lo menos cada tres (3)
años para hacer los ajustes adecuados a la variación de índice de precios del
país, pero nunca serán menores que el sueldo mínimo del sector oficial », y que
esa disposición, sin embargo, nunca se ha cumplido?
Eso
no es posible, señor presidente. Eso requiere cambios urgentes.
No
es posible, señor presidente, que mientras Rafael Bello Andino recibe
mensualmente el beneficio de una pensión especial por la suma de RD$150,000, la
viuda de Víctor Víctor, RD$96,000, Fefita la Grande, RD$70,000 y la viuda de mi
ídolo Johnny Ventura, RD$76,000, mis tres hermanos exmaestros reciben RD$20,000
cada uno por concepto de la jubilación que por ley les corresponde después de
haber permanecido más de treinta años en ejercicio. Uno de esos hermanos laboró
como maestro y director de escuela y liceo público durante casi cuarenta años.
Nótese que la sumatoria de los tres salarios de mis parientes está muy por
debajo del devengado por uno solo de los famosos antes citados.
Los
artistas antes citados son y fueron mis ídolos o artistas preferidos y, en tal
virtud, entiendo que todo se lo merecen; pero como dice el refrán: «Amor no
quita conocimientos». Son y fueron mis ídolos; pero esos ídolos que nunca
fueron empleados públicos y que ganaron muchísimos dineros no pueden ser
favorecidos de manera especial con un salario tan distante al del monto
devengado por ley por un servidor que como un maestro, por ejemplo, ha
permanecido treinta, treinta y cinco y hasta cuarenta años luchando en una
calurosa aula para sacar de las tinieblas el producto humano que la sociedad
puso en sus manos
De ningún modo quiero
parecer egoísta al proyectar la idea de que me opongo a que artistas,
comunicadores y personas famosas sean favorecidas con una pensión especial. No,
jamás. De lo que sí estoy convencido y hasta me molesta, señor presidente, es
que personas que jamás desempeñaron un puesto público, que en
el pasado ganaron mucho dinero, que hoy quizás cuentan ellos, o los parientes
de los cuales dependen, con buenas condiciones económicas , reciban una pensión hasta seis veces por encima de quienes «guayamos
la yuca » en el Estado .
Su
gobierno, señor presidente, es el gobierno del cambio, como usted mismo lo ha
proclamado. Merced a esa proclama y a la luz de los conceptos más arriba
emitidos, usted tiene, la última palabra.
(PUBLICADO
EN DIARIO LIBRE 17/12/2021 )
Por : Domingo Caba Ramos
Un día como hoy, 16 de febrero de 1997, un fulminante y traicionero infarto paralizó para siempre los latidos de su noble corazón. Y de esa manera, siete horas después de una alegre celebración familiar, falleció ella, mi madre, doña Librada. Falleció como un pajarito, sin martirio, sin amargura, sin manifestaciones de dolor, en paz. Como sólo saben morir las almas nobles.
A veces mi mente admite que realmente hace veinticinco años partió de este mundo, y su tierna imagen maternal aparentemente se aparta de mi memoria; mas, de repente, como un torbellino, y en el momento menos esperado, la tengo ahí, más cerca que nunca, más viva que nunca, más amorosa que nunca; tan cerca y tan viva que parece que la veo, que me habla, besa y me abraza dulcemente. Es entonces cuando mi subconsciente trata de convencerme de que ella no ha muerto, que aún vive. Y es entonces cuando comprendo la grandeza o profundo sentido que entrañan los versos de nuestro siempre inmenso Manuel del Cabral:“Hay muertos que van subiendo/cuanto más su ataúd baja… ”
Por: Domingo Caba Ramos
Cuando
un niño se mueve mucho, es posible que, refiriéndose a él, alguien diga que: «Ese
es el muchacho más “desinquieto” que he visto».
Si
dos adolescentes, niños o jóvenes protagonizan una riña, de seguro que uno de los
adultos presentes ordenará que los “desaparten“.
Y si
alguien nota que a una mujer o a una hembra animal se le "alborotan"
las hormonas o exhibe conductas que revelan compulsivos deseos de
apareamientos, de esa mujer o de esa hembra animal (yegua, mula, burra, etc.) acto
seguido se dirá que está “descalentada”
En cada una de las voces
prefijadas entrecomilladas, presentes en los párrafos precedentes, el desajuste
semántico, sin embargo, es mucho más que notorio. Esa
distorsión se origina como resultado de la
configuración morfológica de las susodichas voces. Veamos:
La voz compuesta “inquieto” está
formada por el adjetivo «quieto», que significa pacífico o carente de
movimientos, y el prefijo «in», que significa negación (no, nunca, jamás…) . Merced a esa morfológica construcción, “inquieto”
entraña el significado de “no quieto”. Si a dicho vocablo, “inquieto”, se
le antepone el prefijo “des”, que también
significa negación, fácil resultará concluir afirmando que “desinquieto”
quiere decir “no inquieto” esto es , quieto,
tranquilo, pacífico, sin movimientos. Lo mismo sucede con el verbo “desapartar“:
Des = negación
Apartar = separar
Desapartar = No separar
¿Qué significa eso?
Sencillamente, que mandar a «desapartar» a dos niños o personas
que estén peleando, es afirmar todo lo contrario de la intención del mensaje
que se desea expresar. O, lo que es lo mismo, es ordenar que esos niños se
unan, abracen y propinen más golpes.
¿Y qué decir de una mujer o hembra animal descalentada?
Se tratará, indiscutiblemente, de una mujer o una hembra fría o
carente por completo de deseo sexual, razón por la cual, lo menos que desearía
en ese momento, sería sostener sexuales vínculos con un macho o varón, toda vez
que si “calentar”
soporta los significados de «Infundir
calor a un cuerpo… » y «Excitar
sexualmente a alguien… », en el contexto de la relación sexual, «descalentada»,
por el contrario, significa no caliente,
no excitada, no ardiente o carente de fuego sexual; pero a pesar de lo
antes aclarado, una de las voces léxicas antes comentadas, “desapartar”, debido talvez a la fuerza del uso que en el mundo
hispanohablante ha logrado, figura como entrada en el “Diccionario de la lengua española” con el significado de “apartar”.
Y por esa misma razón, en el habla dominicana, común resultará
siempre escuchar a un usuario de la lengua decir que tal o cual ser humano es «desinquieto», en lugar de inquieto; que
tal o cual mujer o hembra animal está «descalentada»,
en vez de caliente, excitada, ardiente...; o que «desaparten» a los niños que han iniciado una riña, en lugar de que
los “aparten" o "separen..."