sábado, 4 de abril de 2026

ABRIL Y LA CONCIENCIACIÓN SOBRE EL AUTISMO


(Al gobierno dominicano, a las autoridades educativas y al magisterio nacional)

 

Por: Domingo Caba Ramos



«
Los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD) conforman un sistema heterogéneo, el cual está basado en procesos neurobiológicos, que dan origen a déficits en múltiples áreas funcionales, llevando al niño a una alteración difusa y generalizada en su desarrollo
»

 

(Mariela Arce Guerschberg)

 

LIMINAR

 

Ahora que una periodista capitaleña y un médico santiaguero han encendido los medios de comunicación con un debate relativo al debido tratamiento de los niños afectados por el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Ahora que, como resultado de esa polémica pública, por primera vez el tema del autismo aparece en bocas de ciudadanos representativos de los más diversos sectores de la sociedad dominicana. Ahora que el Estado dominicano aún no ha establecido políticas claras, amplias y permanentes encaminadas a financiar y crear las instituciones correspondientes que sirvan de apoyo en el tratamiento de una condición que tan altos costos genera y que tan difícil les resulta a los padres de escasos recursos cubrirlos.

 

Ahora que todavía en los colegios y las escuelas públicas persiste la exclusión de niños autistas.  Ahora que aún existen padres de niños con esta condición   bastante convencidos de que asumir su cuidado y tratamiento es responsabilidad parcial o exclusiva de las madres, no de ellos. Consciente de todo eso, y convencido de que en el seno de la sociedad en general y de la familia del ser autista en particular conviene cada día elevar los niveles de concienciación sobre este trastorno del desarrollo, consideré oportuno compartir de nuevo el texto que a continuación se transcribe, publicado hace siete años en la prensa nacional:

 

Abril: Mes de la concienciación sobre el autismo

 

«En el año 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 2 de abril como el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo . Tal designación tuvo como propósito subrayar la necesidad de ayudar a mejorar la vida de los niños y adultos que sufren este trastorno con el fin de que puedan llevar una vida plena y satisfactoria. Desde entonces, organizaciones dedicadas al autismo en todo el mundo han colaborado para dar a conocer ese día.

 

Pero no solo en esa fecha ni en el mes de abril debemos en el mundo encender la llama de esa concienciación. Con las palabras de Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, vale precisar y/o destacar que siempre “… debemos reafirmar nuestro compromiso con esos valores, que incluyen la igualdad, la equidad y la inclusión y nuestra determinación de promover la plena participación de todas las personas con autismo, asegurándonos de que dispongan de las herramientas necesarias para ejercer sus derechos y libertades fundamentales".

1.      ¿QUÉ ES EL AUTISMO?

 

Técnicamente conocido como Trastorno del Espectro Autista (TEA) el autismo, entre otros conceptos, ha sido definido como:

 

a)      “Un retraso y una desviación de los patrones evolutivos normales, que afectan básicamente la comunicación, la interacción social y la conducta “

 

b)      “Un trastorno psicológico que se caracteriza por la intensa concentración de una persona en su propio mundo interior y la progresiva pérdida de contacto con la realidad exterior”

 

c)       “Un trastorno del desarrollo que afecta a la comunicación y a la interacción social, caracterizado por patrones de comportamiento restringidos, repetitivos y estereotipados”.

 

Nótese que todas las definiciones entrañan la idea de que el autismo no es más que un trastorno que afecta o impacta el desarrollo normal del cerebro, en áreas relacionadas con la interacción social y con las habilidades comunicativas, y es por eso que suele denominársele como “Discapacidad del desarrollo”. En otras palabras, el autismo no es una enfermedad, ni mucho menos, una enfermedad mental. El autista, entiéndase no es loco ni idiota. Es solo una condición.  De ahí que autistas famosos han demostrado poseer un coeficiente intelectual (CI) por encima del promedio.  Fueron o son autistas, artistas y científicos tan brillantes como Albert Einstein, Isaac Newton, Ludwig Van Beethoven, Bill Gates, Michael Jackson, Woody Allen y Amadeus Mozart


2.      INCIDENCIA.

 

Según la autora Mariela Arce G., en su muy documentado libro “Autismo” (2008: 20):

 

“La estadística más citada es que el autismo se manifiesta en 4.5 de cada 10,000 niños nacidos vivos”, de acuerdo a estudios realizados en los Estados Unidos e Inglaterra. “Además – continúa explicando esta investigadora – se calcula que los niños que muestran conductas parecidas al autismo se sitúan entre 15 y 20 casos por cada 10.000”; pero “los casos de prevalencia del autismo – aclara – varían dependiendo del país, desde 2 por 10.000 en Alemania, hasta 16 por 10.000 en Japón”

 

Y en cuanto a la incidencia por sexo, plantea Mariela Arce que “Es tres a cuatro veces más probable que el autismo afecte más a los hombres que a las mujeres. Esta diferencia de sexo – finalmente aclara la susodicha autora - no es única para el autismo, ya que muchas incapacidades del desarrollo son más frecuentes en hombres que en mujeres…”

 

Merced al trastorno que padecen, los niños y demás personas autistas merecen el afecto y comprensión no solo de los padres, sino de todos los miembros de la familia y de la sociedad en general. Y, lo que es más importante, merecen que el Estado y las instituciones privadas les respeten sus derechos, especialmente el derecho a la educación, evitando cualquier forma de discriminación o exclusión social que afecte aún más su desarrollo y su inserción en seno de la sociedad.

 

Esto último lo decimos, pues para nadie es un secreto los altos niveles de rechazo que sufren los niños autistas en la República Dominicana, especialmente en la mayoría de colegios y escuelas públicas, donde se les niega la inscripción o intentan expulsarlos tan pronto los maestros descubren que se trata de niños o adolescentes afectados por el referido trastorno. Merced a este planteo, entiendo que ya es tiempo de que el Ministerio de Educación destine parte de su jugoso presupuesto con miras a formar maestros con las competencias requeridas para tratar con este topo de niños. De esa manera carecería de justificación y validez la tan manejada excusa de directores de centros, cuando los padres solicitan inscripción para   sus hijos afectados por el trastorno del espectro autista: “Lamentable te no contamos con maestros entrenados en la enseñanza de niños con ese trastorno…”

 

 En Santiago de los Caballeros, por ejemplo, esa práctica excluyente es muy común hasta en colegios (evangélicos) en los que el nombre de Cristo, un ser que nunca excluyó, es pronunciado cada treinta segundos por seguidores suyos que no prestigian con sus ejemplos lo que predican. Sin embargo, y aunque escasos, agraciadamente existen centros educativos que practican con indiscutible convicción y humana conciencia la inclusión, y esos niños especiales o con discapacidades del desarrollo son acogidos allí con todo el amor, respeto e igualdad que la condición humana demanda.

 

Por último, no puedo terminar estas palabras sin antes hacerles un llamado a muchos padres de niños autistas que tan pronto sus vástagos son diagnosticados con semejante trastorno, lo abandonan para siempre, terminan la relación conyugal y se marchan de la casa para que sea la madre del infante afectado quien cargue con toda la responsabilidad en todo lo que tiene con ver con el tratamiento del problema. Tan insensible, irresponsable y antipaternal conducta constituye un acto cruel, perverso e inhumano.

El padre que así procede parece carecer de la más elemental conciencia como para entender que el gran sacrificio que entraña la crianza y cuidado de un niño especial, es misión permanente no solo de la progenitora, sino de los dos, vale decir, tanto del padre como de la madre. El padre que así se comporta, estoy más que convencido, aunque se ufane de ser “cristiano”, debería prohibírsele terminantemente pronunciar el nombre de Dios»

(PUBLICADO EN DIARIO LIBRE EN FECHA 3/3/2026)

HUSSAÍNO GERMOSÉN : GLORIA DEL ARTE MUSICAL DOMINICANO



Por: Domingo Caba Ramos

 

NOTAS: (El presente artículo fue publicado en la prensa nacional el 10 de abril del 2011. Esta vez se publica de nuevo con motivo de cumplirse el próximo domingo el decimoquinto aniversario de la muerte del eminente músico acerca del cual se escribió)

El martes 29 de marzo del 2011, falleció a los ochenta y dos años de edad el brillante músico, maestro y director de orquesta tamborileño, Hussaíno Germosén. Con su muerte, Tamboril pierde a uno de sus más distinguidos hijos, y Moca, Santiago y el Cibao a uno de sus más preclaros músicos y maestros musicales.

Además de padecer graves problemas de salud , había perdido por completo la visión; pero aun en esas condiciones físicas, permaneció durante muchos años al frente de la banda de música de su venerada Pajiza Aldea (Tamboril)

Silfredo Hussaíno Germosén Germosén nació en el municipio de Tamboril, de la provincia de Santiago, el 1 de septiembre de 1929. Hijo de don Manuel de Jesús Germosén y doña Cándida Rosa Germosén, cursó sus estudios primarios en la Escuela «Sergio A. Hernández», de su pueblo natal, los secundarios en el Liceo «Francisco Guzmán Comprés», de la ciudad de Moca, y en la U.C.M.M inició, pero no terminó, estudios universitarios.

Su sólida formación musical la adquirió gracias a su talento natural y a los diversos estudios que al respecto realizó: en la Academia Municipal de Tamboril estudió música con sus tíos Miguel y Clemente Germosén; en Santiago de los Caballeros, con el profesor Federico G. Camejo y en Moca estudió Armonía y Composición con el maestro Arístides G. Rojas; y piano, con doña Gilda Cruzado de Gitte.

En la región del Cibao fundó y dirigió varias orquestas y bandas de música. Y también fundó y dirigió academias musicales. En Moca, entre los años 1950 y 1971, fundó la Banda de Música, la Orquesta Quisqueya y la Academia Municipal de Música. En Tamboril funda y dirige la Banda Municipal de Música, la Academia Municipal de Música y la orquesta Sonido 2000. Y en 1979 crea, en Santiago de los Caballeros, la prestigiosísima orquesta «Los Caballeros Montecarlo», compuesta en su totalidad por verdaderos maestros.

Aparte de brillar como maestro de música, director de orquesta y virtuoso instrumentista, especialmente del clarinete y el saxofón, este «Hombre regla», como lo denominaban sus hermanos, se destacó también como fino compositor de piezas musicales, algunas de ellas pertenecientes al género sinfónico. Compuso marchas, danzones y zarzuelas; así como sus memorables «Swits 2 de mayo», dedicada a los héroes y mártires del 2 de mayo de 1863, y la «Swits 30 de marzo», compuesta en honor a los héroes de la Batalla de Santiago.

Incursionó además en el arte literario con creaciones tanto en versos como en prosa que, desafortunadamente, nunca publicó . En 1994 puso en circulación el libro Tamboril por fuera y por dentro, en el que según sus propias palabras presenta «una combinación de datos precisos del tamboril de ayer y de hoy, descrito de arriba abajo por dentro y por fuera…»

Aunque tamborileño de nacimiento, Hussaíno Germosén residió gran parte de su vida en Moca (1950 – 1971), ciudad en la que supo ganarse el cariño y respeto de toda la población, y en la que fue venerado como uno más de sus hijos. Aquí, este reputado artista y caballeroso ser humano, aparte de convertirse en uno de los principales promotores del arte musical mocano, fue miembro fundador del Club Activo “20 – 30” y de la Sociedad Mutualista “Los Doce”. En esta comunidad procreó cinco de sus siete hijos, entre ellos, el Ing. José Germosén, director del otrora conjunto musical “Los astros del ritmo”, y calificado por su condiscípulo, el maestro Luis Ovalles, como un excelente saxofonista. Y aquí, en Moca, formó Hussaíno toda una generación de experimentados músicos, muchos de los cuales brillaron dentro y fuera del país, como fue el caso del ya citado y destacado saxofonista Luis Ovalles, director de la famosa y ya disuelta orquesta “Los Juveniles de Moca”

El juicio de los discípulos pone de manifiesto la grandeza del maestro:

— « Hussaíno Germosén – apunta Luis Ovalles - sentó las bases de nuestra formación musical. Una formación bastante sólida. A todos sus alumnos nos trataba por igual, incluyendo sus propios hijos. Fueron muchos los músicos excelentes que pasaron por sus manos, entre ellos: Nelson Díaz, director del desaparecido conjunto “Nelson Díaz y sus estrellas”, Francisco Santos, Fabio Collado, Freddy Tejada, José Germosén y el diestro percusionista mejor conocido con el nombre de Musiquito»

 Fue el maestro Hussaíno – concluye Ovalles, con inocultables sentimientos y muestras de afectos – una persona muy humanitaria, un ser humano excepcional, no sólo como músico, sino como persona. Para mí, más que mi maestro, fue como mi padre, un ejemplo a seguir. Cuando llegó a Moca, nosotros éramos muchachos, y él supo volcar toda su capacidad para proporcionarnos a todos una sólida base musical»

— «Fue un ser humano ejemplar – confiesa Andrés Marte - un verdadero profesor. Fue mi maestro de música y lo recuerdo por el gran interés que mostraba siempre en que sus alumnos aprendieran bien sus lecciones. ¡Qué Dios lo acoja en su santo seno y que descanse en paz este ilustre ciudadano, ejemplo de servicio al prójimo!»

— «No sólo fue mi padre –afirma su hijo José Germosén, con voz un tanto entrecortada -, sino también mi maestro. Y de él sólo tengo que decir que como padre, músico, maestro y director de orquesta fue, sencillamente, ¡excelente »

Pero la más sentido y conmovedor de los testimonios, nos los presenta otro de sus agradecidos y mocanos pupilos:

— «Con gran tristeza recibí la noticia de la muerte de Hussaíno Germosén. Siempre le estaré agradecido por haber sido él quien primero me instruyó en el arte del solfeo y luego en la disciplina del clarinete y el saxofón. Fue este hombre, sencillo y muy educado, quien me dio la primera oportunidad de tocar en una orquesta grande: "Hussaino Germosén y su orquesta H. G.". A su lado aprendí la dinámica que requiere la interpretación de la música bailable. Hace varios años el maestro se enteró de que yo estaba de visita en Moca y allá se dirigió acompañado de un joven amigo suyo. Estando sentados en mi humilde sala, él sacó un clarinete que guardaba en un bolso negro, lo ensambló y me dijo: “Franco, he venido a saludarle y también a tocarle una canción que usted tocaba cuando era un jovencito”.

Tomó aquel instrumento e interpretó la canción norteamericana "Star Dust" (Polvo De Estrella), y estoy seguro que es la mejor versión que he escuchado de la misma. En ese momento, mis ojos se vieron obligados a humedecerse, pues este hombre, a quien tanto le debía y ya privado de la visión, me había hecho el honor más grande como persona y como músico. Por la forma en que vivió y actuó en su paso por este mundo, confió en que el Señor ha tenido misericordia de su alma. ¡Maestro querido, muchas gracias por enseñarme y haberme permitido ser su amigo!»

Así fue el maestro Hussaíno Germosén, uno de los músicos del siglo XX de mayor relieve de la región del Cibao y orgullo, no sólo de Tamboril, Moca y Santiago , sino también de todo el territorio nacional.

 (PUBLICADO EN DIARIO LIBRE EN FECHA 27/3/2026)

LA LECTURA, EL DOCENTE Y LA DOCENCIA


Por: Domingo Caba Ramos

 La lectura, entre otros conceptos, ha sido definida como la «Actividad mediante la cual una persona pasa la vista por lo escrito o impreso al tiempo que capta el valor y significado de los signos empleados…»; pero leer es mucho más que eso:

Es conocer, descubrir o desentrañar el sentido profundo presente el texto. Es descubrir ese universo semiótico que todo texto entraña. Es saber interpretar para el logro de una efectiva interpretación del texto.

Para comprender es necesario saber interpretar. Es evitar la mecanización de la lectura. Es realizar inferencias a partir de las ideas expresadas por el autor del texto. Es realizar asociaciones intertextuales. Es reinventar o reescribir el texto. Es crear a partir de la debida interpretación del texto. Es realizar la lectura de manera reflexiva. Es conversar de manera interactiva con el autor del texto.

Solo de esa manera la lectura puede proporcionarnos ese placer y esa felicidad de que nos habla Jorge Luis Borges.

¿PARA QUÉ SIRVE LA LECTURA?

La lectura, entre otros valores:

Desarrolla la competencia ortográfica. Desarrolla la competencia expresiva. Desarrolla la competencia léxica del individuo (Comprensión y uso adecuado de las palabras). Desarrolla la competencia lingüística (dominio de las estructuras de la lengua y la capacidad de usar estas estructuras en la formación de nuevos conceptos). Desarrolla la competencia cultural y la competencia lógica.

La lectura, además:

Desarrolla la competencia comunicativa. Permite adquirir y crear nuevos conocimientos. Desarrolla el intelecto, toda vez que es una fuente valiosa de información. Es un medio efectivo de recreación o esparcimiento. Desarrolla la inteligencia y personalidad del individuo. Incrementa la capacidad de observación, reflexión, análisis, critica y comunicación. Permite conocer para comprender mejor el pensamiento ajeno y, así, ejercitar el propio. Permite utilizar mejor la lengua, teniendo los textos literarios como espejo en donde mirarse. A través de la lectura, la comprensión verbal y la expresión oral y escrita, se podrán fundamentar y afianzar.

1.      ¿POR QUÉ DEBE EL MAESTRO LEER CONSTANTEMENTE?

 Para mantener sus conocimientos profesionales al día o actualizados.

b)      Para desarrollar cada vez más su competencia lingüística y comunicativa.

c)      Para ampliar o ensanchar su cultura general.

d)      Para despertar en los estudiantes la pasión por la lectura y la escritura.

e)      Para desarrollar la enseñanza de manera divertida, efectiva y constructiva.

f)       Para contribuir a desarrollar en los alumnos los procesos del pensamiento lógico y crítico: comparar, asociar, criticar, etc.

g)      Para fomentar hábitos críticos y de investigación en el proceso de enseñanza.

h)      Para iniciar a los alumnos en la lectura creadora, es decir, en la manifestación, mediante la expresión oral y escrita, de su visión del mundo: sus pensamientos, sentimientos…

i)        Para despertar la curiosidad científica en los alumnos y evitar la rutina y los juicios impresionistas

j)        Para imprimirle mayor rigor científico al proceso de enseñanza - aprendizaje.

En fin, el maestro que lee adquiere las competencias docentes. culturales e intelectuales requeridas para el logro en el aula de un aprendizaje significativo. Y en cuanto a la importancia de la lectura en el proceso enseñanza – aprendizaje, esta se resume en los siguientes pensamientos de nuestro universal y gran maestro Pedro Henríquez Ureña (1884 - 1946):

1.       «Urge, también, que el niño adquiera el amor a la lectura. Infundir ese amor es tarea que requiere atención y perseverancia …»

2.      «Creo, naturalmente, que los maestros no harían bien en limitarse a las lecturas del libro que hayan adoptado para la clase; deben, de cuando en cuando, dar a conocer a los alumnos pasajes de obras diversas que sirvan para despertarles la curiosidad …»

3.      «Hay que acostumbrar al estudiante a leer mucho y hay que comprobar que lee; hay que habituarlo a la lectura de obras difíciles, allanándole la vía con explicaciones y aclaraciones de orden histórico y lingüístico, pero también haciéndole comprender que nada de sólido y de duradero se alcanza sin trabajo…»

4.      «El hábito y el amor a la lectura literaria forman la mejor llave que podemos entregar al niño para abrirle el mundo de la cultura universal…»

O en el muy pedagógico y sabio juicio de la brillante maestra chilena y Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral (1889 -1955), quien escribió que :

«La maestra que no lee tiene que ser mala maestra»

(PUBLICADO EN DIARIO LIBRE EN FECHA 20/3/2026)

 

LA EXPRESIÓN DE DOBLE SENTIDO


«Es mejor tenerlo afuera, que tenerlo adentro…»

(Luis Abinader)

Por: Domingo Caba Ramos

En la expresión lingüística, el doble sentido siempre ha existido, y por lo general, casi siempre alude en forma sutil o sugerente a todo lo relacionado con el sexo o lo sexual. Un verso, una frase, una palabra o un enunciado posee doble sentido cuando el receptor, oyente o lector, le confiere al mensaje percibido un sentido que no necesariamente estuvo concebido en la intención comunicativa del sujeto emisor de dicho mensaje. De esa manera, en el proceso comunicativo entran en acción dos sentidos o intenciones comunicativas distintas: el sentido del emisor que habla y escribe y el sentido del receptor que escucha y lee. En todo caso, el humor, el morbo y lo atrevido o prohibido está siempre presente en la expresión de doble sentido.

Conforme al juicio precedente, conviene reiterar que, en determinados contextos, la naturaleza tabú o atrevida del mensaje, no siempre resulta sugerida por el hablante emisor, sino morbosamente interpretada por el sujeto perceptor. Fue lo que en octubre del 2021 le sucedió al presidente Luis Abinader, quien en una rueda prensa respondió una pregunta afirmando que «Es mejor tenerlos afuera, que tenerlos adentro…». Eso dijo el gobernante al contestar la pregunta de una periodista sobre qué pasaría con los agentes policiales que al ser evaluados se demostrara que no estaban aptos para continuar brindando sus servicios en la institución. La respuesta, sin embargo, causó muchos revuelos y no menos mensajes de burlas.

Según la construcción formal de la idea expresada, el doble sentido bien podría clasificarse en dos categorías: artístico y vulgar. Este último dice, esto es, alude a la realidad de manera directa, explícita o transparente. Ejemplos de este podemos encontrarlo en las letras de bachatas, merengues, reguetones y en los llamados cuentos «coloraos».

 El primero, el doble sentido artístico, sugiere, no dice, esto es, expresa la realidad en forma indirecta, estética o metafórica, entrañando en todo momento un fino humorismo y una elegante picardía, como los versos que se transcriben a continuación, pertenecientes a nuestro folklor poético:

 «SI YO FUERA ZAPATICO»

 «Si yo fuera zapatico,
yo me calzara en tu pie,
y ahora tuviera viendo,
lo que zapatico ve»

 (Anónimo)

 Pero fue nuestro genial poeta popular, Juan Antonio Alix (1833 – 1918), quien con mayor salero, picardía, gracias y maestría cultivó este tipo de doble sentido, es decir, el artístico. Veamos una auténtica muestra:

 «Estando una vez Teresa,
subida en un algarrobo,
desde el tronco, un Juan Bobo,
le pregunta esta simpleza:
-Muchacha, ¿qué fruta es esa?,
y teresa que no quiso,
pasar por boba ante Juan,
le contesta al truchimán:¨
- ¿Tú has visto frutas sin rizo?,
- ¡Ay, ¡cómo no!, y la que Adán,
se comió en el paraíso»

 Pero ¡cuidado!

 No debe confundirse el doble sentido con la ambigüedad característica de la expresión poética. Cuando nuestro brillante artista Juan Luis Guerra dice, por ejemplo: «Quisiera ser un pez/para tocar mi nariz en tu pecera…», en poética alusión al sexo oral, eso no es doble sentido, sino simplemente ambigüedad, que es el rasgo por excelencia del texto literario.

Un texto es ambiguo cuando admite varias interpretaciones, esto es, cuando dos o más personas lo interpretan de maneras distintas. En el doble sentido, vale reiterarlo, y como su nombre lo indica, solo intervienen dos interpretaciones: el sentido del emisor que emite el mensaje y el del receptor que lo interpreta de manera distinta. Merced a este planteo, es posible que muchos lectores jamás piensen que de la gripe se trata cuando lean un texto del tipo: «
Vas a ser mi próxima víctima, te arrastraré hasta la cama, te haré temblar de arriba abajo, poseeré tu cuerpo, no te podrás librar de mí. Te espero»

A propósito del tema que nos ocupa, durante el período de los dos años de gobierno del doctor Joaquín Balaguer, causó gran sorpresa y muchos comentarios el famoso decreto aquel, leído públicamente por el entonces presidente, en cuyo contenido se prohibía la difusión de algunos merengues:

«El Poder Ejecutivo ha prohibido los siguientes merengues: “El guardia con el tolete, no por el guardia, sino por el tolete”; “La gotera de Juana”, no por Juana, sino por la gotera; “Remenéame los mangos”, sino por el remenéamelo, y “El negrito ahí…”, no por el negrito, sino por el ahí»

Meses después prohibió el pimentoso merengue “Los limones”, interpretado por el Conjunto Quisqueya, sancionado fundamentalmente por las letras de su estribillo: “Pónmelo ahí que te lo voy a partir…”. Para justificar tales prohibiciones, se alegó que las referidas piezas musicales, por su fuerte contenido de doble sentido, constituían una clara afrenta al pudor, a la moral y a las buenas costumbres.

En lo que al doble sentido atañe, valdría preguntarse: ¿cuándo se produce?, ¿dónde podemos encontrar su raíz, en la estructura semántica de la frase, en la mente del sujeto que la emite o en la del receptor que la recibe y descodifica?

Si bien es cierto que muchos hablantes comunican una idea mensaje pretendiendo pícaramente que se interprete otra distinta, todo parece indicar que ciertamente es el receptor quien suele desentrañar un sentido que nunca formó parte de la intención comunicativa del emisor o de quien expresó el mensaje aparentemente de significación doble. En otras palabras, y como ya hemos afirmado, más que en la intención comunicativa de quien emite el mensaje, el doble sentido parece estar presente en la mente de quien lo recibe, descodifica e interpreta.

  (PUBLICADO EN DIARIO LIBRE EN FECHA MARZO 13/2026)

 

 

 

 

 

 

 

A PROPÓSITO DE LA DOBLE MENCIÓN GENÉRICA


Por : Domingo Caba Ramos

"E l feminismo ortodoxo, acrítico y acultural entiende, tal como se lo enseñó el marxismo o la sociolingüística, que la lengua es un instrumento de dominación al servicio de la sociedad machista"

(Diógenes Céspedes)

El ala radical del movimiento feminista considera que la lengua española es androcentrista, sexista, machista y, por ende, discriminatoria. Así la califica el feminismo ortodoxo, por entender que en ella se emplean formas lingüísticas que pudiendo aludir a los dos géneros en determinados contextos (masculino/femenino) solo hacen referencias al género masculino. Que por destacar el predominio de este, tales formas resultan discriminatorias por razones de sexo, y que, por tal razón, al emplearlas se incurre en “sexismo lingüístico”.

 Para combatirlo, el feminismo publicó en la segunda mitad de la década de los ochenta unas propuestas o recomendaciones que buscaban «visibilizar» a la mujer (incluirla en el discurso) a través del uso de dobletes genéricos o de la doble mención genérica, consistentes en utilizar, tanto en masculino como en femenino, el sustantivo núcleo y las palabras que en su rol de modificadores lo acompañan: «Los  dominicanos y las dominicanas luchadores y luchadoras…», «Todos y todas…», «Los ciudadanos y las ciudadanas…», «Bienvenidos y bienvenidas…»

Tales normas, al decir de Miguel García Posada (1944 – 2012) filólogo, escritor y crítico literario español, carecen por completo de pertinencia lingüística, por cuanto a su juicio «fueron redactadas por gente que, sin duda, sabe mucho de sexismo; pero muy poco de lenguaje”. Al respecto, yo considero lo mismo. Y adicionalmente entiendo que de haber enfocado el problema con una visión científico - lingüística y no desde una perspectiva ideológico - clasista los propulsores de dichas propuestas en general y de la doble mención genérica en particular, bien pudieron entender que al utilizar los dobletes genéricos propios de la denominada lengua con perspectiva de género o sexista:

1)     Se confunde el género biológico (hembra/varón) con el género gramatical (masculino/ femenino) o, lo que es lo mismo, se identifica el género gramatical con sexo, olvidando talvez, que existen seres asexuados (las cosas) a los que sí se les puede atribuir un género; pero jamás encasillarlos en un sexo determinado. ¿A qué conduce eso? “A una confusión semántica y a una sintaxis enemiga de la ley del menor esfuerzo como principio innegociable de la comunicación lingüística” –responde el profesor Diógenes Céspedes.

2)     Se viola el principio de economía lingüística o ley del menor esfuerzo. Para comprobar esto, sólo hay que descubrir las palabras que sobran cada vez que se utilizan monótonos dobletes genéricos en frases del tipo: los y las amigos y amigas, todos y todas, maestros y maestras, etc.; o en párrafos como: “Los empleados y las empleadas gallegos y gallegas están descontentos y descontentas por haber sido instados e instadas, e incluso obligados y obligadas, a declararse católicos y católicas”.

3)     Se incurre en violación o desconocimiento de las reglas de la concordancia del español. Una de estas establece que dos sustantivos de diferentes géneros demandan en masculino plural el adjetivo que los califica: “Niños y niñas traviesos…”. Pero el ultrafeminismo rechaza por machista este precepto y le opone sus engorrosas e indigeribles duplicaciones: “Niños y niñas traviesos y traviesas”.

4)     Se olvida que la función fundamental de la lengua es la comunicación. La construcción sintáctica que pretende el feminismo, por farragosa, resulta confusa, oscura y poco comunicativa.

5)     Se olvida que la lengua española no es en sí misma tan sexista como parece, sino el uso que de ella hace el hablante. En tal virtud vale destacar que el escritor, profesor e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, Álvaro García Meseguer (1934 -2009), publicó en 1977 el libro Lenguaje y discriminación sexual , donde establecía que la lengua española era profundamente sexista; pero diecinueve años después se retracta cuando en su nueva obra, ¿Es sexista la lengua española?, (Paidós, 1996, Barcelona, pág.17), admite que había confundido género y sexo, que la lengua española es inocente y que el sexismo lingüístico radica en el hablante o en el oyente, pero no en la lengua.

6)     Se ignora, como muy juiciosamente afirma Miguel García Posada, que el genérico masculino no es suprimible: pertenece al código básico del idioma, no al uso individual. Que en español, el masculino es el término no marcado y por eso “niño” puede servir para ambos géneros, contrario a niña que sólo significa “niña”, toda vez que el femenino es el término marcado.

7)     Se Incurre en vacilaciones frecuentes. Esta vacilación se manifiesta de dos maneras:

a)    Se distinguen o expresan los dos géneros en el sustantivo, pero no en el adjetivo que lo califica: “No votaré por candidatos y candidatas corruptos…” (¿Por qué no corruptas?)

b)    Tanto en la expresión oral como escrita, una misma palabra aparece usada con distinción de género en un momento, y en otro no. Así, es común leer publicaciones en uno de cuyos párrafos se lee: «Es papel de los/las maestras/maestras es leer y fomentar el amor por la lectura…». Sin embargo, en el párrafo siguiente, el mismo autor escribe que: «Sabemos que los maestros siempre han sido los grandes olvidados…» (¿Por qué esta vez se obvió la distinción genérica, al expresar solamente maestros y no los/las maestros y maestras?

¿Por qué se producen estos casos de vacilación?

Sencillamente, porque el hablante que así procede no tiene internalizada en su cerebro esa estructura sintáctica, esto es, los desdoblamientos o dobletes genéricos; porque actúa movido por la moda, por la imitación, sin conciencia lingüística, por presión, esto es, para evitar la etiqueta de machista, o quizás para estar bien o no entrar en contradicción con el movimiento feminista.

El feminismo ha sabido penetrar e insertar sus normas en los documentos de muchas instituciones públicas de la República Dominicana; pero fundamentalmente en aquellos que versan sobre el proceso de transformación curricular de la educación dominicana. De ahí que sea muy común escuchar a maestros, técnicos, empleados y funcionarios del Ministerio de Educación hablar de alumnos y alumnas, maestros y maestras, profesores y profesoras, etc., los cuales, al igual que otros carecen por completo de pertinencia desde el punto de vista lingüístico.

A esa profusión de dobletes, algunos autores los llaman «cursilerías », « insensatez, ñoñeces o locuras feministas», « plagas de género » “piruetas”, “circunloquios”, “tonterías”, “mojigatería”,” ridiculeces”, etc. Yo, en cambio, prefiero denominarlos “ridiculez lingüística” y “extravagancias léxicas”. Y las voces que se oponen a esas formas feministas han sido denominadas por sus  defensoras: “alaridos misóginos”, “posturas patriarcales”, “rugidos discrepantes”

Ya nos imaginamos cómo variarían los nombres y las siglas de nuestras instituciones en caso de que se cumpla ciegamente el mandato feminista:

a)    a) Cámara de diputados y diputadas de la República Dominicana

b)    b) Asociación Dominicana de Profesores y profesoras (ADPP)

c)      c) Sociedad de padres y madres, amigos y amigas de la escuela

d)    d) Colegio de ingenieros e ingenieras, arquitectos y arquitectas, agrimensores y agrimensoras

e)    e) Colegio de abogados y abogadas de la República Dominicana

f)     f) Día de los enamorados y enamoradas

g)     g) Día de los /las fieles difuntos y difuntas

h)   g) Partido de los/las Trabajadores y Trabajadores Dominicanos y Dominicanas ( PTTDD) , etc.

Oponerse a estas formas de expresión, de ningún modo implica desconocer o resistirse a la evolución de la lengua o adoptar una actitud en contra de la igualdad de derechos de la mujer, como afirman o contraargumentan sus radicales defensoras.

La lengua, como afirma el afamado lingüista y lexicógrafo español Samuel Gili Gaya (1892 -1976) «no permanece inalterable», vale decir, cambia, evoluciona. Y cambia, nadie lo discute; porque solo así puede cumplir con su función y renovarse permanentemente, y porque necesita adaptarse constantemente a los cambios que se producen en el mundo, como única forma de dar respuestas a las necesidades de sus usuarios; pero esa evolución, conviene precisarlo, se origina de manera natural, nunca por presión externa de un grupo reducido de hablantes, sino impulsada por la fuerza de su dinámica interna.

La lengua se resiste de inmediato a cualquier tipo de control externo, y es de ahí que el cambio lingüístico, el cual se caracteriza por ser armónico y sistémico, ni se propone ni se impone; pues de ocurrir así, los hablantes no lo asumirían o adoptarían una actitud de radical resistencia. Por eso a nadie ha de extrañar el rechazo casi unánime que ha recibido el intento del movimiento feminista de tratar de imponer sus formas expresivas en el mundo hispanohablante.

Cónsono con la ideología y el discurso feminista, un colega, escritor  y destacado maestro universitario, al referirse al tema del sexismo lingüístico  escribe que «el sexismo discursivo y lingüístico refuerzan la desigualdad y la discriminación hacia la mujer» .  A tono con este planteo, el precitado autor establece un paralelo entre lengua no sexista y trato a la mujer, al sostener que «Hay que rescatar lo femenino de la marginación discursiva. Si no se valora la mujer en el discurso, - puntualiza – tampoco se valorará lo suficiente en la práctica. También lo inverso aplica; si no se valora la mujer en la realidad o la práctica, tampoco se valorará en el discurso» 

Necesariamente tengo que disentir o expresar mi desacuerdo con el punto de vista precitado, toda vez que  a la luz de la realidad, tan reivindicativo y no menos dignificador juicio no se sostiene, por cuanto  son muchos los casos de hombres que cuando hablan en público, abarrotan su léxico de formas feministas, asumiendo así un discurso inclusivo que no sienten ni comparten; mas, en el ámbito familiar, ejercen contra sus parejas la más bestial de las violencias. Otros, como muchos dirigentes y candidatos políticos, muy especialmente en los procesos electorales, apelan al recurso de hablar destacando los dos géneros, con el único y deliberado propósito de vender una falsa imagen de identidad con el mundo femenino y captar de esa manera la simpatía y el voto de la mujer.

Los ideólogos del archifeminismo califican de “machista” a todo aquel que se oponga o no comulgue con sus postulados y prácticas lingüísticas “antisexistas”. Pensar así, es poseer una visión desenfocada o al margen por completo de la verdadera esencia del problema.

Todos debemos apoyar la justa lucha de las mujeres en pos de sus derechos de igualdad y en contra de la irracional violencia masculina que mentes insensatas ejecutan en su perjuicio. Pero esa violencia, de entrada, hay que tratar de encontrarla y combatirla primero en el seno profundo de la sociedad y no en la estructura interna de la lengua.

 (PUBLICADO EN DIARIO LIBRE EN FECHA 6/3/2026)

jueves, 2 de abril de 2026

LA CARRETILLA : MÁS QUE UN BAR, UN LUGAR DE ENCUENTRO FAMILIAR


(A mi amigo, don Salvador Lizardo: In Memoriam)

Por: Domingo Caba Ramos

La historia de los pueblos se nutre de realidades. Se alimenta de las gestas o acciones de sus gentes, así como de los símbolos y manifestaciones culturales que los conforman. Merced a esto último, vale decir que cada país, provincia, municipio y sector rural, tiene un río, un árbol, un monumento, un personaje, un centro de recreación, etc. que se traduce en marca, ícono, insignia o sello de identidad de esos espacios geográficos. Símbolos emblemáticos sin cuya mención no es posible escribir la verdadera y completa infrahistoria de las comunidades.

Es lo que sucede con La Carretilla, el otrora, familiar y tradicional restaurant del municipio de Tamboril, fundado el 2 de abril de 1977, el cual; aunque desde hace muchos años clausurado, su imagen todavía late en el recuerdo y en la conciencia de los tamborileños que lo utilizaron como su principal lugar de esparcimiento e intercambio comunicativo durante más de tres décadas.

Don Salvador Lizardo y su hijo Hamfford

Ubicado en el mismo corazón del pueblo, frente al parque central, allí acudía la familia y ciudadanos independientes a compartir una cena, un trago, un jugo… También a escuchar la canción favorita, debatir el último tema social y reencontrarse con el amigo ausente etc. Y allí iba también la pareja de enamorados a robarse el posible primer beso prohibido e intercambiar las más apasionadas y tiernas miradas de amor.

El vínculo pueblo – restaurant o Carretilla - pueblo era tan íntimo y fraterno, que, entre la administración del negocio y una buena parte de los clientes, se establecían relaciones comerciales que rayaban casi en lo familiar. De ahí que, en más de una oportunidad, yo, acompañado de uno o más de mis parientes, llegaba allí, pedía, consumía y en cualquier momento nos marchábamos sin pagar y sin notificar nuestra retirada.

Semejante conducta no generaba preocupación en la administración del clásico e inolvidable restaurant, pues dado el vínculo y la confianza existentes, había seguridad de que en cualquier momento dicho pago se materializaría. Y merced a esos mismos vínculos y a esa misma confianza, cuando yo saldaba cuenta, esta nunca la revisaba, como se hace ahora casi con lupa, muy seguro de las altas luces éticas de los amigos propietarios y administradores del negocio.

Tales relaciones de confianza, unidas al superefectivo servicio, no solo del personal administrativo, sino también de los dos ultraefectivos y populares camareros, «Tite» y «Chirrí», desgraciadamente idos a destiempo, convirtirtieron al Restaurant La Caretiila en el sitio obligado utilizado por la familia y la población tamborileñas para recrear su espíritu y disfrutar así de un tranquilo y sano momento de solaz esparcimiento.

                                                                                             Tite y Chirrí

Y ya para terminar, valdría preguntarse, si las paredes interiores de «La Carretilla» pudieran hablar, ¿cuántos secretos amorosos, políticos, personales, familiares y de otra índole saldrían a flote?

FOTOS: a) Vista general del restaurant «La Carretilla, b) Don Salvador y su hijo Hamfford Lizardo, propietario y administrador respectivamente del histórico centro de diversión, c) «Tite» y «Chirrí», los dos populares camareros del establecimiento.