sábado, 7 de marzo de 2020

LA EXPRESIÓN DE DOBLE DE SENTIDO


                                                                                    JUAN ANTONIO ALIX

 En la expresión lingüística, el doble sentido siempre ha existido. Ese doble sentido puede tener carácter artístico o vulgar. Ejemplos de este último podemos encontrarlo en las letras de bachatas, merengues y reguetones. En cuanto al primero, el doble sentido artístico, nadie como nuestro genial poeta popular Juan Antonio Alix lo cultivó. Veamos una auténtica muestra:

«Estando una vez Teresa,
 subida en un algarrobo, 
desde el tronco, un Juan Bobo, 
le pregunta esta simpleza:
 -Muchacha, ¿qué fruta es esa? 
Y teresa que no quiso,
 pasar por boba ante Juan,
 le contesta al truchimán:
 -¿Tú has visto frutas sin rizo?
 -¡Ay, cómo no!, y la que Adán, 
se comió en el paraíso»

jueves, 27 de febrero de 2020

“NEPOTISMO”: UN CUENTO DE JOSE RAMÓN LÓPEZ



Por: Domingo Caba Ramos

«Nepotismo - Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos»

(Diccionario de la lengua española)

Si leemos con ojos críticos muchas de las obras representativas de la literatura dominicana, muy pronto nos daremos cuenta de lo poco que hemos evolucionado en algunos aspectos, muy especialmente en lo que tiene que ver con los vicios y debilidades de nuestra clase gobernante. El oportunismo, el arribismo, el transfuguismo, la corrupción administrativa y el nepotismo se nos presentan como prácticas recurrentes en el comportamiento de quienes han detentado y detentan el poder político en la República Dominicana. Aunque en cada momento o período histórico los actores son diferentes, su accionar resulta ser exactamente el mismo.

Merced a lo antes dicho, los historiadores nos hablan de la astucia y oportunismo de Tomás Bobadilla (1785 - 1871). En su famosa carta “Receta para desembalsamar el cadáver de la patria” (1884), José Ramón López (1866- 1922) describe críticamente en el periódico “La Libertad“, de Puerto Plata, la corrupción administrativa durante el gobierno de Ulises Heureaux (Lilís).  Juan Antonio Alix (1833 – 1918), en una de sus más famosas o conocidas décimas, Los mangos bajitos(1903), critica la conducta de un siniestro personaje llamado Martín Garata, y a los que como él se comportan, quien pretendía obtener dinero de manera fácil, sin trabajar y evitando todo lo que implicara sacrificios, vale decir, cogiendo los mangos bajitos”.

Por último, el ya citado José Ramón López , en su revelador cuento,“ Nepotismo, nos cuenta cómo Maruca, esposa de don Fausto, tan pronto se entera de que este ha sido nombrado Ministro de Hacienda, le pide que en los principales puestos de este ministerio sean nombrados miembros importantes de su familia, incluyendo el perro. Visto todos estos perfiles, actualmente no resulta raro encontrarnos en el mundillo político dominicano con un Tomás Bobadilla, un Lilís, una Maruca o un Martín Garata.

NEPOTISMO
« -¡Ay Maruca! ¡Abrázame! Aquí lo tengo.
Y don Fausto, al decir esto, se dirigía hacia su mujer, con la cara congestionada, ambos brazos en alto, y en la mano derecha un pliego de papel.
     -¿Y qué es? -le contesta Maruca, estrechándole -¿Qué es, mi querido Faustico?
-¿No has adivinado todavía? ¿Nada te dicen mi emoción, mi alegría, mi...? es el nombramiento. Estoy nombrado Ministro de Hacienda, y es muy consolador que quien no tiene una suya pueda manejar la de la República. ¡La hacienda grande, Maruca!
     -Ya se acabaron nuestros apuros, Faustico, y los de la familia también. Porque tú, ¡lo juraría!, no has de ser un mal pariente.
     -Ah. por supuesto. Lo que yo tengo está a disposición de la patria, digo de la familia.
     -Bueno, pues comencemos por los hijos. Ernestico y Luisito necesitan dos interventorías de Aduana, y es preciso buscárselas de las mejores. ¡Les daremos, les darás tú, la de Puerto Plata y la de la Capital!
     -Pero son muy jóvenes...
     -¡Bah! No seas tonto. En Europa han hecho oficiales de ejército, oficiales militares, a niños recién nacidos, y ya los nuestros pasan de los quince años. Además los Papas han hecho, de sus sobrinos, Cardenales infantiles...
     -Ahora, siquiera sea para que compensen las edades, me les dará otras dos aduanas a papá y a mi abuelo Don Pepito.
Entre los cuatro suman ciento setenta y ocho años, de manera que la parte alícuota de cada uno será de cuarenta y cuatros y un pico. Con eso se les cierra el ídem a los envidiosos.
     -Ya tienes lo que querías. Ahora déjame acordarme de los amigos y de las personas útiles. Tú sabes que en la política los hombres valen más por lo que pueden servir que por lo que han servido. Ese es un Axioma indiscutible.
     -Eso es una paparrucha. Lo que yo sé es lo que decía un político venezolano. "Quien no gobierna con los suyos se suicida," y los suyos son la familia de uno.
     -¡Maruca! ¡Maruca!, que me pierdes! Bien lo dijo San Nepomuceno: "Si tu mujer quiere que te tires por una ventana, ruégales a Dios que no esté lejos del suelo".
     -Mira, Fausto. Los santos no saben gran cosa de mujeres, porque ellos no las lidiaron jamás. Si una mujer le pide a su amado que se arroje por una ventana, ten por seguro que no es alta, y que debajo de ella ha puesto un colchón, para por si acaso.
Conque déjate convencer.
     -Pues sigue pidiendo.
     Oh, ya no será mayor cosa. Sólo necesito quince empleos importantes más para todos nuestros primos, nuestros tíos, nuestros hermanos. Déjame ver...
     (Los enumera y los cuenta con los dedos)
     -Sí, quince nada más.
     -¿Estás contenta ya, Maruquita? Te he concedido los diecinueve empleos mejor retribuidos de mi ramo. ¿No quieres algún otro?
     (Maruca se queda pensativa un rato, como repasando todo su árbol genealógico. Al fin se da una palmada en la frente y exclama:)
     -¡Ya! ¡Dónde tendría yo la cabeza! Falta uno; pero no vayas a alarmarte: una bicoca, el empleo más humilde.
     -¿Cuál?
     -La portería del Ministerio.
     (El marido asombrado:)
     -¿Cómo? ¿Para un pariente la portería?
     -No, no es pariente, que la familia es corta, pero es de la casa. Es Nerón. El pobre Nerón a quien olvidábamos.
     -¿Qué Nerón?
     -Hombre, nuestro mastín. Tan fiel, tan ladrador, tan bueno...
     -Maruca... ¿un perro?
     -Sí, Fausto. Y no te creas, hay antecedentes clásicos. Un emperador romano nombró cónsul a su caballo... ¿Y habrás tú ser menos?
     -Es verdad, Maruca. El nepotismo comprende a todos los seres vivientes que duermen bajo nuestro techo
»

JOSÉ RAMÓN LÓPEZ

sábado, 15 de febrero de 2020

VENTITRES AÑOS Y PARECE QUE FUE AYER


Por : Domingo Caba Ramos

                                                                                   Doña Librada Ramos Vda. Caba

En la madrugada de aquel infausto 16 de febrero que no quiero recordar, se nos fue para no volver, víctima de un fulminante paro cardíaco, hace ya veintitrés años. A veces mi mente admite  que ya falleció, y su tierna imagen maternal,  aparentemente se me aleja o  la olvido; mas de repente, como un torbellino, y  en el momento menos esperado, la tengo más cerca que nunca, más viva que nunca,  tan cerca y tan viva que parece que la veo,  que me  habla, que me ríe, besa y me  abraza dulcemente. Es entonces cuando mi subconsciente trata de convencerme de que ella, doña Librada, aún vive. Y es entonces cuando comprendo la grandeza o inmenso sentido que entraña las sabias palabras del poeta  cuando dijo: Hay muertos que van subiendo cuánto más su ataúd baja

sábado, 8 de febrero de 2020

LOS HERMANOS CANDIDATOS: UNA HISTORIA, UN EJEMPLO.


(A los dirigentes, militantes y simpatizantes políticos)
Por : Domingo Caba Ramos

Todavía recuerdo la crónica publicada en el Listín Diario. Lo que no recuerdo es el nombre del municipio donde ocurrió el hecho. Todo sucedió cuando el PRD era un partido de verdad, durante el reinado de Peña Gómez, o cuando perredeístas y peledeístas se odiaban a muerte.

Dos hermanos candidatos, uno por el PRD y el otro por el PLD, se presentaron a un canal local de televisión para ser entrevistados. Los acompañó la madre de ambos. Los tres llegaron al canal en un mismo vehículo. Uno, el del PRD era abogado; el otro ingeniero. El primero tenía treinta años. El segundo, veintinueve. Los dos eran solteros. En tal virtud, aún residían en la casa paterna y dormían en un mismo cuarto.

« -¿Qué opinión te mereces tu hermano? », – se le preguntó al del PLD.

« -Es una estrella, mi ejemplo a seguir, más que un hermano, mi amigo, mi guía. Lamento que cogiera el camino equivocado y por esa razón será derrotado por mí. Sin embargo, no acepto que me lo hieran ni con el pétalo de una rosa »

« - Y tú, ¿qué opinas acerca de tu hermano?» - le preguntaron al hermano mayor.

« - Apenas le llevo un año de edad – respondió. Por eso siempre hemos sido pana full. Lo quiero con el alma. Creo que he sido su hermano, padre, amigo etc. El es un excelente candidato, pero yo soy mejor. Es también un extraordinario ser humano. Por eso a nadie le acepto que me defienda a mí, empañando la imagen suya . Quien hable mal de él está hablando mal de mí. Lo único que puedo criticarle es que como político no eligió el mejor partido. Por esa razón, lamentablemente, su derrota es segura »

« - Y usted, ¿por quién va a votar?»- se le preguntó a la madre.

« - Por ninguno – respondió, sin pensarlo mucho. Los dos son la luz de mis ojos. Los dos son brillantes y sé que cualquiera que gane de los dos va a realizar un excelente trabajo»

El programa concluyó. Los dos hermanos, junto a su adorada madre, abordaron el vehículo familiar que lo trasladó a su paterna residencia y tras sí dejaron una gran lección:

NINGUNA SIMPATÍA O MILITANCIA POLÍTICA PUEDE SITUARSE POR ENCIMA DE LAS RELACIONES QUE MANTIENE UNA PERSONA CON LOS SERES  QUE SON DIGNOS DE SU AFECTO.

Ojalá que el grandioso ejemplo de los grandiosos hermanos protagonistas de nuestra historia sea imitado por aquellos que afectados por un fanatismo político patológico o enfermizo poco les importa, especialmente en los procesos electorales, ofender e injuriar al amigo, hermano, hijo, vecino, compañero de trabajo, padre, a la madre etc., y hasta enemistarse con cada

viernes, 7 de febrero de 2020

HACER : UN VERBO CON PODERES IMPERIALES



Hacer: un verbo con poderes imperiales.
Por: Domingo Caba Ramos.

En diciembre del recién pasado año escuché y leí las siguientes notas periodísticas:

1) - " Todos bailaron, bebieron y compartieron en un ambiente de sana camaradería. Y como hacía mucha hambre, al llegar a la mesa comieron con voracidad... ".

            2) " Agentes de la policía apresaron a una pareja que fue sorprendida haciendo el amor en el interior de una yipeta... "


La primera nota constituye el párrafo final de una extensa crónica en la que uno de los reporteros de un famoso canal de televisión de Santo Domingo describe la fiesta que esta empresa ofreció en navidad a todos sus empleados. La segunda se explica por sí sola.

En la primera se afirma que " hacía mucha hambre ", en lugar de " sentían mucha hambre”. Y en la segunda se dice que la pareja fue "sorprendida haciendo el amor ", en vez de " fue sorprendida cuando sostenía relaciones sexuales". Y es que el hambre, en tanto sensación o necesidad fisiológica, es un deseo que se siente o experimenta, como sentimos la sed, el dolor, la fiebre, etc., Mientras que el amor, en tanto entidad abstracta, es un sentimiento, manifestación o impulso interior que se expresa a través de las más diversas formas afectivas; pero imposible sería, por su propia naturaleza, hacerlo y construirlo, como imposible resultaría igualmente hacer y construir el odio.

 Si así fuera, los prostíbulos habría entonces que considerarlos como verdaderos santuarios del amor. Y auténtico amor sería, además, el que quedaría edificado en cada relación sexual sostenida entre la linda jovencita y el  acaudalado hombre de avanzada edad, a quien ella finge amar , sólo por el  apartamento, el vehículo o el dinero  que de él espera recibir. De ahí que no exista en nuestra lengua una expresión más ligera, ilógica, irreal y carente por completo de valor semántico que la archimanoseada y eufemística frase: " hacer el amor”

Y todo por el uso dominante y monopólico de un verbo que históricamente ha marginado o situado en un plano secundario a las demás formas verbales del español. A tono con esta idea, Martín Vivaldi plantea lo siguiente:

“El verbo hacer, tan amplio y tan 'incoloro' se nos está introduciendo en el habla popular y en la escritura con profusión peligrosa para la pureza del idioma. La influencia es francesa. Hoy se hace todo. Así, se dice corrientemente: ' hacer música', por escribir o componer música’; ' hacer un viaje ', por ' viajar ‘; ' hacer un proyecto', por ' formar un proyecto’, etc. " (2000:140)


Si bien el muy citado profesor, periodista y lingüista español recomienda que “Emplearemos correctamente el verbo hacer siempre que nos refiramos a una acción manual, de manipulación o artesanía", este mismo autor entiende y aconseja emplear siempre el verbo que mejor precise el sentido de la acción expresada. Conforme a esta recomendación:

En lugar de…                                           Lo apropiado hubiera sido

Hizo la comida                                                Cocinó la comida
Hicieron una fiesta                                          Realizaron una fiesta
Hizo tres disparos al aire                                Realizó tres disparos
Hacer un libro                                                 Escribir un libro
Hicimos mucho dinero                                   Ganamos mucho dinero
Haré el informe                                               Redactaré el informe
Le hicieron su oficina                                     Le construyeron su oficina
 Le harán una despedida                               Le organizarán una despedida

Estos son sólo algunos ejemplos.

 Si al final de un día cualquiera pudiéramos leer y escuchar todo lo que en su transcurso expresamos, posiblemente nos convenceríamos de una vez y para siempre de la forma monopólica y señorial como se comporta el verbo hacer en el uso cotidiano de la lengua española.

Igual vaguedad sucede con otras formas verbales, llamadas por Vivaldi”Verbos fáciles“: poner, decir, haber, estar, ser, tener, etc... Entre estos y otros verbos fáciles, hacer, a todas luces, parece ser el más fácil de todos. Particularmente, para la mayor parte de los hablantes dominicanos, todo se hace: ¡hasta el amor…!