viernes, 31 de agosto de 2018

CÁPSULAS LEXICOSEMANTICAS

 Por: Domingo Caba Ramos

1. «SEÑORES DE LA MESA PRINCIPAL…»

Cuando escucho a un maestro de ceremonias decir: «Señores de la mesa principal…», busco en cada una de las partes del salón en donde se está desarrollando el acto ceremonioso y no veo más que una sola mesa. Es entonces cuando logro convencerme de que ese archimanoseado «Señores de la mesa principal », en un lugar donde solo hay una mesa con personas sentadas a su frente, carece por completo de pertinencia semántica y sustancia discursiva. En otras palabras, una mesa principal implica, necesariamente, la existencia de otra u otras no principales. Si estas no existen, el sintagma «mesa principal», entonces sobra.

2. ¿ANALFABETO O ANALFABETA?

 Acerca del término analfabeto, dice don Mariano Lebrón Saviñon en su libro «Usted no lo diga» (2008: 32):

« No debe decirse analfabeta para aludir alguien que no sabe leer ni escribir. Lo correcto es analfabeto. ‟Este muchacho es analfabeto, no analfabeta” Esta forma existe, pero es la femenina cuando se refiere a una niña o una mujer. ‟ El pobre Juan es un analfabeto y su mujer también es analfabeta”

¿Qué significa eso?

 Sencillamente que analfabeto es un adjetivo que sufre flexión, accidentes gramaticales o variación, tanto de género como de número. De ahí que si de un ser femenino se trata, se dirá analfabeta (Esa funcionaria es casi analfabeta) y analfabeto si se refiere a una persona de género masculino (Ese funcionario es casi analfabeto)

 «Este adjetivo –señala al respecto el ‟Diccionario Panhispánico de dudas” -, usado a menudo como sustantivo, tiene dos terminaciones, una para cada género: «El indio Trinidad era analfabeto y desconocía la aritmética»; «Se cree que soy una analfabeta». No debe usarse la forma analfabeta para el masculino, como si fuese común en cuanto al género: «Este es el héroe de millones, un analfabeta funcional que falla goles». (2005:47)

No obstante el prescriptivo juicio académico, son muchos los hablantes dominicanos y de otras zonas hispanoamericanas (Colombia, Méjico, Guatemala, Nicaragua, Puerto Rico, Cuba, Perú, Chile, etc.) que emplean esa forma femenina para calificar o modificar el sentido de nombres masculinos.

 A pesar de eso, apunta el lingüista y filólogo venezolano de origen polaco, Ángel Rosenblat (1902-1984), «… en el castellano general se dice ‟María es una analfabeta”, ‟Juan es un analfabeto” » (‟Buenas y malas palabras”, 2004:91)

« ¿Cómo se explica entonces esa difundida forma en -a para el masculino?» - se pregunta Rosenblat.

El propio autor responde que la palabra analfabeta fue adoptada de la lengua italiana por analogía o semejanza formal con otros nombres masculinos terminados en -a: poeta, nauta, acróbata, autodidacta, esteta, políglota, autómata, etc. « Pero hay que distinguir – aclara el distinguido hispanista – los acabados en -a etimológica (poeta, nauta, etc.) de los que tienen una -a ultracorrecta, que no se justifica ni por el griego ni por el latín. De este tipo es autodidacta, muy usado en Hispanoamérica, aunque hay actualmente una fuerte tendencia a favor de autodidacto, que es lo etimológico y lo académico. Del mismo tipo es analfabeta» (Ídem, 92)

En conclusión, como bien lo prescribe el diccionario académico, «No debe usarse la forma analfabeta para el masculino, como si fuese común en cuanto al género»

 3. GENTE/GENTES

 La duda persiste y las preguntas se repiten: ¿Siempre se utiliza en singular o se puede pluralizar el sustantivo gente? ¿Es correcto decir, por ejemplo, «Las gentes del Cibao son simpáticas »? o «La gente del Cibao es simpática» ¿Cuándo es correcto utilizarlo en plural?

La validez de una u otra forma, singular/ plural, dependerá del significado o valor semántico que se le atribuya en un determinado contexto.

 La voz gente, según el diccionario académico, es un sustantivo colectivo que significa «Pluralidad de personas» Con este significado, dicho sustantivo deberá emplearse siempre en singular: «El escándalo de la gente no dejaba dormir a los vecinos» «Un grupo de gente se concentró frente a la iglesia»

Pero en el español dominicano y en otros pueblos de América el vocablo gente se emplea con carácter individual, equivalente a la voz persona. En casos como estos, dicha palabra, escrita así, en singular, no designa, como lo define el Diccionario, «Pluralidad de personas», sino un «individuo de la especie humana» o« un hombre o mujer cuyo nombre se ignora o se omite…»

 a) Él era una gente muy caballerosa.
b) Ellos eran gentes muy caballerosas.

El Diccionario panhispánico de dudas (2005:313), de la Real Academia Española y la Asociación de Academias Españolas, es más específico y aclara mejor el asunto al establecer que:

 «gente. 1. En el español general, este sustantivo femenino se emplea como nombre colectivo no contable y significa ‘personas’: «La gente acudía a su bar» «En torno a nosotros había un grupo de gente joven que reía y voceaba» Como otros nombres colectivos, admite un plural expresivo, usado casi exclusivamente en la lengua literaria: «Fue ella quien me introdujo en las cosas, en las comidas, en las gentes de aquí»

2. En el español de ciertas zonas de América, especialmente en México y varios países centroamericanos, se usa también con el sentido de ‘persona o individuo’, es decir, como sustantivo contable y no colectivo: «Luis era una gente muy caballerosa»; con este sentido, su uso en plural es obligado cuando se desea aludir a más de una persona: «Alrededor de la tina, en la que podían caber cinco gentes, había muchas plantas». En España solo es normal el uso de gente con referente singular en la expresión buena (o mala) gente, que también se documenta en el español americano: «Yo soy muy buena gente»; «Tato, por su parte, no era mala gente»

 3. En el español coloquial de muchos países de América se emplea también, como adjetivo o como sustantivo, con el sentido de ‘[persona] honesta, amable y servicial’ y ‘[persona] distinguida o de buena posición’: «Sería conveniente que llamara al doctor Pereyda [...]; él es muy gente y seguramente no le cobrará»; «Ese es para mí menos que nada, aunque estos caballeros hablen de él como si fuera gente»

lunes, 27 de agosto de 2018

EL SAMÁN DE ICO

 Por : Domingo Caba Ramos
  (A mi apreciada amiga, Carmen Yolanda Martínez)


 Cual celoso guardián del municipal entorno, se yergue radiante, imponente y señorial en el dinámico cielo de la Pajiza Aldea. Sus ramas entretejidas conforman una especie de fáunico colchón que cubre y recrea con su sombra protectora el amplio patio, en el fondo del cual yace, como reliquia bendita, la histórica residencia donde habitaron los ángeles protectores del simbólico y venerado árbol.

Todos lo llaman el SAMÁN DE ICO, aquel médico filántropo del pueblo tamborileño (Ico Martínez), a quien la muerte, avara e ingrata como siempre, decidió un mal día cualquiera del año 2010 llevárselo a su indeseado regazo y excluirlo para siempre del mundo de los vivos.

sábado, 25 de agosto de 2018

LA VIDA DEL GATO SEGÚN JUAN ANTONIO ALIX

Por: Domingo Caba Ramos
                                                                                         Juan Antonio Alix


 Juan Antonio Alix (Moca,1833- Santiago, 1918), «Papá Toño» o «El Cantor del Yaque», como lo llamaban en su tiempo, está considerado como el más grande poeta popular dominicano de todos los tiempos , «el más fecundo de nuestros juglares» y, al decir de Joaquín Balaguer, « el más regocijado de nuestros ingenios y el poeta que con mayor fidelidad ha traducido en versos las peculiaridades y matices característicos de la sicología dominicana» Según este autor, «El mundo de Juan Antonio Alix se reduce a la realidad que lo circunda…»

 En esa realidad – afirmo yo - ningún detalle se le escapa. Todo lo toma en cuenta. Por eso le cantó a los más diversos aspectos de la vida nacional. Por eso en sus décimas no solo hubo espacios para temas tan relevantes como la crítica de inconfundible sabor satírico a los oportunistas («Los mangos bajitos») y a los legisladores incompetentes ( «Corroboro, corroboro»), sino también para temas o aspectos tan aparentemente insustanciales como el follón que un humilde ciudadano dejó escapar en el momento en que el cura oficiaba una misa («El follón de Yamasá»), el tormentoso olor de un basín con cacá ubicado en el aposento (« El basín» ), el temblor que le impedía a la vieja Rosa no ensuciar el calabazo mientras defecaba en este («La vieja Rosa »), así como la oreja que un « condenado» e «inhumano ser» le cortó al loco de Ñico el Loco («La oreja de Ñico el Loco») Y por eso acerca de Juan A. Alix dice Emilio Rodríguez Demorizi que « Su criollismo no era unilateral, sino poliédrico…» 

Ni siquiera la conducta o comportamiento animal le fue indiferente a nuestro poeta cantor. Así se pone de manifiesto en una muy graciosa y quizás no tan conocida composición, «La buena vida del gato», en la que Papá Toño describe la vida de «Gran Señor» de un ser que como el gato goza del exclusivo privilegio de pasar el día durmiendo y la noche gozando, “en correría» o parrandeando:



 LA BUENA BUENA VIDA DEL GATO

 «La vida que pasa el gato,
 cualquiera la envidiaría, 
el día lo pasa durmiendo,
 y de noche en correría. 

 Cuando un gato se enamora,
 para entrar en relaciones, 
empieza a cantar canciones, 
de la noche a toda hora, 
y así que le canta y llora, 
a su novia largo rato, 
entra sin pagar barato,
 en relación amorosa,
 conque, miren si es dichosa,
 la vida que pasa el gato. 

 Cuando son gatos ladrones, 
de pollos y de gallinas, 
con esas comidas finas, 
no piensan en los ratones, 
y así viven como dones, 
de alta categoría, 
y, como no hay policía, 
ni juez que le dé mal trato,
 la suerte que tiene el gato, 
cualquiera la envidiaría. 

 Un gato muy consentido, 
un gato muy consentido, 
en la cama de su dueño, 
como un niñito querido, 
rompe todo y hace ruido, 
sin andar nada temiendo,
 y, cuando no está corriendo,
 o con algo retozando,
 y en rincones escarbando, 
el día lo pasa durmiendo. 

 El trabajo nada más, 
del gato es arar la tierra, 
porque en ella es que entierra ,
lo que bota por atrás, 
pues no se olvida jamás, 
de enterrar su bobería, 
pero lo que es en el día, 
cuando no está comiendo, 
así lo pasa durmiendo, 
y de noche en correría» 

 PAPÁ TOÑO
Santiago, noviembre,1900

viernes, 17 de agosto de 2018

DE LA «CASA DE JUERGA» A «CORROBORO, CORROBORO»

 Los legisladores, en todo tiempo y lugar, parecen ser los mismos. Así se pone de manifiesto, entre otras composiciones literarias, en la escena primera del cuadro segundo del sainete “La casa de la juerga” (1906), del destacado dramaturgo español, de origen andaluz, Pedro Muñoz Seca (1879/1936), quien fuera llamado el Lope de Vega o «Fénix de los Ingenios» del siglo XX.

El autor pone en boca de Antoñito, personaje central, el siguiente parlamento, el cual, con inocultable ironía, entraña una contundente crítica a la incompetencia o carencia de formación académica mostrada por sus compatriotas diputados de la época en que vivió.

¿No es ese diputado igual al que nos describe Juan Antonio Alix en sus famosas décimas «Corroboro, corroboro» y a la mayoría de los que hoy, en la República Dominicana, van y se sientan todas las semanas en el Congreso Nacional?

LA CASA DE JUERGA (1906) 

«Tengo un borrico canelo,
 más sabio que un profesó,
 con orejas de ministro 
y ojos de gobernaó. 

Rebusna como si fuera,
 diputao ministerial ,
y se come hasta el pesebre ,
como cualquier consejal. 

Yo quisiera que a mi burro,
 lo sacaran diputao, 
porque otros siendo más burros,
 a ese puesto ya han llegao. 

Pero temo que de serlo,
 vaya a quedarme sin él, 
porque como allí habrá tantos,
 no lo voy a conocer»

lunes, 13 de agosto de 2018

¿DÓNDE ENCONTRAR LA VERDADERA POESÍA?


 No se crea que solo hay poesía en la secuencia de versos que forman un poema. Auténtica poesía podemos también encontrarla en las más diversas manifestaciones de nuestro mundo natural.

Auténtica poesía podemos encontrarla en la  risa y sonrisa de un bebé, en la lluvia con su armónico sonido e impresionante descenso hacia la Tierra, en las ramas de los árboles cuando ejecutan su baile al ser mecidas por el viento, en el sinfónico canto del ruiseñor, en las olas que como veloces e impetuosas sierpes de desplazan por nuestros mares tropicales, en los sonidos que cual polifonía cuasi divina emiten invisibles pajaritos en nuestras noches campestres.

Hay auténtica poesía en una puesta de sol, en un bello atardecer, en una noche de luna llena, en el alba que anuncia un nuevo día, en el murmullo de las olas o el estruendo por estas emitido al estrellarse contra las rocas.

Hay, finalmente, verdadera poesía, en la sonrisa incierta del anciano y en la madre que tierna y amorosamente amamanta a su criatura.

miércoles, 1 de agosto de 2018

CINCO PÉTALOS HAN BROTADO DE UNA FLOR

 Por : Domingo Caba Ramos


« ¡Hosanna! Nicol María,
¡Salve! mi niña adorada,
con pétalos de guirnalda,
yo te espero este gran día...»


(Domingo C. Ramos: Del poema «¡Salve! mi bella Nicol», 1/8/2013)


 En ocasiones, en el momento menos esperado, se me acerca y con su infantil y tierna voz me dice: «Papi te quelo mucho» Todo mi cuerpo tiembla.

 En otra ocasión, cuando me acompaña en el carro, en cualquier momento se para en el asiento trasero, me abraza, me besa y otra vez se escucha su amoroso y tierno: «Papi te quelo mucho» Es entonces cuando debo concentrarme para no perder el control y chocar mi vehículo. La emoción me descontrola.

Y en más de una oportunidad, al ella notar que me preparo para salir de la casa, busca un peine y me dice: «Papi siéntate, para peinarte» Y comienza a pasar el peine por mi cabeza. Cuando cree que terminó su estilística labor, entonces me dice: «Ya papi…», con la satisfacción plasmada en su angelical rostro. Y yo, entonces, le hago creer que realmente me peinó, la beso, la abrazo y le doy las gracias.

Un día como hoy, hace cinco años, nació ella, una flor a la que cinco pétalos le han nacido.

Un día como hoy, para alegría y regocijo de su padre, nació ella, mi pequeño manojito de ternura.

 Un día como hoy, 1 de agosto, nació Nicol, la más auténtica expresión de mi otro yo.

Un día como hoy, nació Nicol María: una flor que llora y un diamante que respira.

martes, 24 de julio de 2018

¿DESAFORTUNADAMENTE O INFORTUNADAMENTE?

Por: Domingo Caba Ramos

 (A los hermanos, licenciados Juan y Rey Estévez: dos contadores con sólida sensibilidad lingüística) 

El falso juicio se ha masificado, propalado y repetido de manera tal que, indudablemente, ha alcanzado la categoría de auténtico mito: «La palabra desafortunadamente no existe en español, porque no aparece en el diccionario. Por tanto, en su lugar, debe usarse infortunadamente». Así reza el archidifundido y desacertado argumento.

 En relación con una y otra voz conviene aclarar lo siguiente:

 Afortunado: es el participio regular del verbo afortunar. En tanto participio, el precitado verboide se comporta como un adjetivo. Según el diccionario de la Real Academia España, la voz afortunado soporta los siguientes significados:

1. Que tiene fortuna o buena suerte. 
2. Que es resultado de la buena suerte. 
3. Feliz, que produce felicidad o resulta de ella. 
4. Oportuno, acertado, inspirado… 

De afortunado, procede otro adjetivo : desafortunado (Carente de fortuna, desacertado, inoportuno.. ) y el adverbio modal afortunadamente (Por fortuna, felizmente, de manera afortunada ), el cual, a su vez, origina el también adverbio de modo desafortunadamente, voz prefijada de correcta estructura morfológica, y la que por los elementos léxicos que la conforman entraña los significados de no afortunado, por desgracia y lamentablemente : « Desafortunadamente, nada se puede hacer para salvarle la vida» 

Conforme a lo antes dicho, no existen, pues, razones de naturaleza morfosintáctica y/o léxicosemántica que puedan justificar la no validez del término desafortunadamente, independientemente de que este aparezca o no registrado como entrada en el diccionario de la RAE, vale decir, el hecho de no figurar en el precitado texto académico, de ningún modo significa que el susodicho adverbio sea inexistente o no forme parte del léxico activo del mundo hispanohablante.

 ¿Por qué no figura la palabra en la versión general e impresa del diccionario?

La página Wikilengua aclara, apropósito, lo siguiente:

«El sufijo -mente sirve para formar adverbios, principalmente de modo, a partir adjetivos. Es un sufijo muy productivo y con él se forman palabras a menudo y con facilidad, aunque con ciertas restricciones… El DRAE solo recoge una selección de los derivados en mente, por lo que no incluye adverbios correctos como desafortunadamente o brevemente» (http://www.wikilengua.org/index.php/-mente)

La propia Real Academia Española, en su página de Twitter (RAE (@RAEinforma) establece que «El DRAE no recoge todos los derivados correctamente por economía de espacio, en especial los adverbios terminados en mente» Y al relacionar semánticamente uno y otro adverbio, lo docta corporación lingüística establece de manera escueta que «Ambos son igualmente correctos y de sentido equivalente» Esto quiere decir, que tan válido es el uso de infortunadamente como desafortunadamente.

 Por esa razón, y contrario a lo que podría pensarse de manera colectiva, no resulta extraño que en una de las actualizaciones de la versión en línea del diccionario, 2017, Edición Tricentenario (http://dle.rae.es/?id=CNPcYcG), la RAE haya incluido el término desafortunadamente con los siguientes significados:

a) «Por desgracia o lamentablemente»
 b) «Con poco acierto u oportunidad»

Infortunadamente, según el DRAE, significa «De manera infortunada o desgraciada» «Sin fortuna, con desgracia»

 Basta una simple comparación de los sentidos que soportan ambos términos para concluir que uno y otro significan relativamente lo mismo (desgraciadamente, lamentablemente, no afortunado…) Ambas formas, como bien lo prescribe la RAE, son sinónimas y gramáticamente correctas.