martes, 24 de julio de 2018
¿DESAFORTUNADAMENTE O INFORTUNADAMENTE?
(A los hermanos, licenciados Juan y Rey Estévez: dos contadores con sólida sensibilidad lingüística)
El falso juicio se ha masificado, propalado y repetido de manera tal que, indudablemente, ha alcanzado la categoría de auténtico mito: «La palabra desafortunadamente no existe en español, porque no aparece en el diccionario. Por tanto, en su lugar, debe usarse infortunadamente». Así reza el archidifundido y desacertado argumento.
En relación con una y otra voz conviene aclarar lo siguiente:
Afortunado: es el participio regular del verbo afortunar. En tanto participio, el precitado verboide se comporta como un adjetivo. Según el diccionario de la Real Academia España, la voz afortunado soporta los siguientes significados:
1. Que tiene fortuna o buena suerte.
2. Que es resultado de la buena suerte.
3. Feliz, que produce felicidad o resulta de ella.
4. Oportuno, acertado, inspirado…
De afortunado, procede otro adjetivo : desafortunado (Carente de fortuna, desacertado, inoportuno.. ) y el adverbio modal afortunadamente (Por fortuna, felizmente, de manera afortunada ), el cual, a su vez, origina el también adverbio de modo desafortunadamente, voz prefijada de correcta estructura morfológica, y la que por los elementos léxicos que la conforman entraña los significados de no afortunado, por desgracia y lamentablemente : « Desafortunadamente, nada se puede hacer para salvarle la vida»
Conforme a lo antes dicho, no existen, pues, razones de naturaleza morfosintáctica y/o léxicosemántica que puedan justificar la no validez del término desafortunadamente, independientemente de que este aparezca o no registrado como entrada en el diccionario de la RAE, vale decir, el hecho de no figurar en el precitado texto académico, de ningún modo significa que el susodicho adverbio sea inexistente o no forme parte del léxico activo del mundo hispanohablante.
¿Por qué no figura la palabra en la versión general e impresa del diccionario?
La página Wikilengua aclara, apropósito, lo siguiente:
«El sufijo -mente sirve para formar adverbios, principalmente de modo, a partir adjetivos. Es un sufijo muy productivo y con él se forman palabras a menudo y con facilidad, aunque con ciertas restricciones… El DRAE solo recoge una selección de los derivados en mente, por lo que no incluye adverbios correctos como desafortunadamente o brevemente» (http://www.wikilengua.org/index.php/-mente)
La propia Real Academia Española, en su página de Twitter (RAE (@RAEinforma) establece que «El DRAE no recoge todos los derivados correctamente por economía de espacio, en especial los adverbios terminados en mente» Y al relacionar semánticamente uno y otro adverbio, lo docta corporación lingüística establece de manera escueta que «Ambos son igualmente correctos y de sentido equivalente» Esto quiere decir, que tan válido es el uso de infortunadamente como desafortunadamente.
Por esa razón, y contrario a lo que podría pensarse de manera colectiva, no resulta extraño que en una de las actualizaciones de la versión en línea del diccionario, 2017, Edición Tricentenario (http://dle.rae.es/?id=CNPcYcG), la RAE haya incluido el término desafortunadamente con los siguientes significados:
a) «Por desgracia o lamentablemente»
b) «Con poco acierto u oportunidad»
Infortunadamente, según el DRAE, significa «De manera infortunada o desgraciada» «Sin fortuna, con desgracia»
Basta una simple comparación de los sentidos que soportan ambos términos para concluir que uno y otro significan relativamente lo mismo (desgraciadamente, lamentablemente, no afortunado…) Ambas formas, como bien lo prescribe la RAE, son sinónimas y gramáticamente correctas.
jueves, 12 de julio de 2018
¡ADIOS, MAESTRO MONCHE! - (*)
(*) – Palabras escritas el 28 de noviembre del 2007 con motivo del sentido fallecimiento del profesor Noel Ramón Ramón Peralta (Monche), ocurrido en N.Y., Estados Unidos, en fecha 13/11/2007. La reproducimos en este medio como honra a su memoria.
Profesor Noel R. Peralta (Monche)
« Los hombres no pueden ser más perfectos que el sol. El sol quema con la misma luz con que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz…»
(JOSE MARTI)
Aunque todos sabíamos que su nombre verdadero era Noel Ramón Peralta, en la comunidad todos lo llamábamos el Maestro Monche. Y cuando no así, entonces invertíamos los términos, identificándolo, cuando a él nos referíamos, como Monche, el Maestro.
Pero lo cierto es que una y otra forma denominativa entrañaban el gran cariño y respeto que todos sentíamos por quien durante casi cuatro décadas se encargó de alfabetizar y repartir el pan de la enseñanza a generaciones de alumnos que hoy lloran y lamentan la muerte repentina de su antiguo preceptor.
Al servicio educativo, se integró el maestro que nos ocupa muy joven todavía, cuando apenas había trillado las rutas de la adolescencia, y provisto de un grado académico que no superaba el octavo curso. Una baja formación profesional que, sin embargo, estaba muy por debajo del alto nivel de competencia mostrado en sus siempre constructivas prácticas pedagógicas.
Posiblemente nunca mantuvo este maestro contacto con los más avanzados principios de la Didáctica o de aquellos postulados que norman el arte de enseñar. Probablemente tampoco conoció a los más destacados representantes del pensamiento pedagógico, registrados en la historia de la educación dominicana y /o universal. Pero a pesar de semejante desconocimiento, justo es reconocerlo, la calidad de su enseñanza siempre se puso de manifiesto en el ejercicio de su trabajo docente.
En otras palabras, no poseía, el Maestro Monche, título de licenciado, maestría, ni siquiera de bachiller; sin embargo, enseñaba, que es lo que un buen maestro debe hacer.
Para lograr eso, sólo le bastó trabajar con entrega, pasión, responsabilidad y amor, tanto por su oficio como por los cientos de alumnos que pasamos por sus manos, y que , gracias a sus empeños, recibimos las primeras lecciones o aprendimos a leer y a escribir en el centro educativo en el que ejerció durante treinta y siete años, ubicado en uno de los parajes que conforman la sección Ceiba de Madera, del municipio de Moca.
Su presencia como maestro desbordaba los límites del espacio enmarcado en las cuatro paredes del aula escolar, para insertarse en el mismo corazón de la comunidad, vale decir, ningún otro educador logró, como él, mantener un contacto tan íntimo, tan estrecho con la comunidad educativa. En esta, él, además del maestro, era el medidor o tasador de la tierra en venta o recibida por herencia, el consejero familiar, el fino peluquero y aquel que se desplazaba a la casa a inyectar al enfermo que requería de sus servicios.
Así era este singular educador. Así era ese tierno, pero firme maestro cuyos restos hoy yacen sepultados en los Estados Unidos en el frío espacio de un sepulcro silencioso.
Todavía lo recuerdo. De mediana estatura, poco hablar, lento caminar, el largo cordón, soporte de su inseparable llavero, moviéndose circularmente alrededor de su dedo índice, y una sonrisa en la que no podía ocultar la natural timidez que eternamente yacía plasmada en su rostro.
Poseía un concepto casi militar de la disciplina escolar. Por esos sus medidas disciplinarias eran recias, firmes y rígidas, pero sin abandonar nunca esa ternura casi paternal y ese trato afable que siempre lo caracterizó en su roce con los alumnos.
En la vida de todo ser humano, los hechos y seres que forman parte de sus primeras experiencias difícilmente resulten cubiertos por el manto del olvido. De ahí que en el ámbito escolar, cualquier estudiante, con relativa facilidad, borre de las páginas del recuerdo a quienes fueron sus profesores en la secundaria y en la universidad, pero jamás olvidará al maestro que en la escuela primaria le impartió sus primeras lecciones, y, muy particularmente, a quien lo alfabetizó o lo enseñó a leer y a escribir.
De ese maestro siempre tendremos latente su imagen y patente su recuerdo. Como patente y latente siempre hemos tenido la imagen y el recuerdo del maestro que en la antes citada escuela, a todos nos alfabetizó y suministró esas primeras lecciones.
Víctima de un fulminante paro cardíaco, falleció en Nueva York, el día 13 del presente mes (noviembre), el Maestro Monche. Ante tan infausta noticia, y transidos por el profundo dolor que hoy a todos nos embarga, pienso que sus exalumnos, padres de familias y todas las agrupaciones que conforman las fuerzas vivas de la comunidad, debemos amarrar nuestras voces , para en un gesto de sentida expresión de gratitud, despedirlo o decirle con el más doloroso de los acentos:
¡Adiós, Maestro Monche!
¡Adiós, Maestro Monche!, te decimos todos los que fuimos tus alumnos o saboreamos el néctar nutritivo de tus sabias enseñanzas.
¡Adiós, Maestro Monche!, te dice esa comunidad que tantos te agradece y a la que tantos le diste y enseñaste.
Nos despedimos de ti, Maestro, con las mismas palabras utilizadas por la también maestra y poetiza Salomé Ureña para honrar la memoria del eximio educador y pensador puertorriqueño, Eugenio María de Hostos:
«Te vas, pero germinará la simiente que dejas en el surco y los frutos del porvenir se fecundarán con las sabias de tus doctrinas pedagógicas.
¡Adiós!. Cuando en las horas tranquilas que te esperan bajo otro cielo, acuda a tu memoria un pensamiento de amargura, en el cual palpite el nombre de mi patria, piensa también que hay en ella corazones amigos que te recuerdan y almas agradecidas que te bendicen »
(*) – Palabras escritas el 28 de noviembre del 2007 con motivo del sentido fallecimiento del profesor Noel Ramón Ramón Peralta (Monche), ocurrido en N.Y., Estados Unidos, en fecha 13/11/2007. La reproducimos en este medio como honra a su memoria.
miércoles, 4 de julio de 2018
DEL PADRE ROGELIO AL REVERENDO FRANCISCO BATISTA
«Las leyes injustas son la telaraña a través de la cual pasan las moscas grandes y las más pequeñas quedan atrapadas»
(Honorato de Balzac)
Padre Rogelio Cruz
La comunidad salesiana ya está tranquila. La espinita (Rogelio Cruz) que tanto hería y «daños» le provocaba a su muy sensible y eclesiástica piel, por fin fue eliminada. El padre Rogelio fue expulsado de dicha congregación y, con su expulsión, parece que llega la tranquilidad al seno de esta.
El reverendo Francisco Batista, inspector superior para las Antillas de la antes citada Orden, debe estar, en estos momentos, preñado de felicidad.
Batista fue quien ordenó el traslado de Rogelio Cruz a Colombia y el mismo que denunció que este había procreado varios hijos y llevó a cabo la investigación que dio al traste con la separación del polémico sacerdote de origen mocano de la Sociedad de San Francisco de Sales.
Por esa razón, lo reitero, el padre Francisco Batista, muy feliz ha de estar y, con él, toda la comunidad salesiana; pues ya ese «necio», «jodón», «desobediente» y «cabeza caliente» llamado Rogelio Cruz no cuenta en su seno.
Se trata del mismo Francisco Batista que a la luz del valiente testimonio de la señora Yasmín Peralta, parece tener en su haber un pasado nada luminoso, poblado de acciones que por su gravedad sí merecen que cualquier cura sea excluido de la Iglesia.
No pudiendo contener las lágrimas, Yasmín Peralta confesó en el programa de Nuria Piera (marzo 2018) que conoció al salesiano, hoy superior, cuando ella tenía quince años, y que dos años después sostuvieron relaciones sexuales. Cuenta que ese día el sacerdote, con quien frecuentemente hablaba, fue a buscarla a su casa, sin imaginar que llegarían tan lejos. Que ella había tomado unas copas demás y eso contribuyó a que Batista se aprovechara y terminaran en una cabaña ubicada en San francisco de Macorís, hace aproximadamente veinticinco años.
Reveló que en ese momento no se encontraba en sus «cabales» y por eso, cuando despertó, quería morirse de tristeza, pero que, a pesar de todo, mantuvieron relaciones por varios meses.
Peso eso no es lo más grave del caso.
Revela Yasmín Peralta que tras salir embarazada le solicitó apoyo al religioso, y que este solo se limitó a incentivarla para que abortara, cuando ella tenía ya unos tres meses de embarazo. Ese, confiesa, fue el punto detonante para que todo se terminara. Y aclaró, finalmente, que ella no fue la única, ya que existen muchas otras mujeres víctimas del padre Batista; pero no hablan por miedo.
Hasta aquí el testimonio.
Un testimonio que de ser cierto revela, entre otras, cuatro faltas graves cometidas por el ahora inspector superior de la congregación salesiana, Francisco Batista, algunas de las cuales la Iglesia condena y/prohíbe de manera persistente:
1. Violación de la norma del celibato sacerdotal obligatorio.
2. Violación sexual.
3. Relación sexual con una menor de edad.
4. Inducción a la práctica del aborto.
Compare, amigo lector, esas faltas con los motivos que originaron la expulsión del padre Rogelio y, posiblemente, usted llegue a la conclusión que el inquieto cura, hoy extrañado de la Iglesia, nada que no sea mostrar su compromiso con los mejores intereses del país ha hecho, y que resulta ser un verdadero «niño de teta» al lado de su inquisidor, perseguidor y «puritano» superior.
A pesar de que han transcurrido tres meses, después de la denuncia de la señora Peralta, ninguna investigación ha realizado al respecto la Orden Salesiana ; pero como esta congregación, como lo demostró con el caso Rogelio, es tan «sensible, estricta, rigurosa y ñoña» con sus leyes internas, y muy cuidadosa de que sus miembros cumplan al pie de las letras esas leyes, estamos más que seguros que muy pronto su inspector superior será sometido a la más una estricta y rigurosa investigación en relación con la grave denuncia que públicamente dio a conocer la señora Yasmín Peralta.
Si no lo hace, entonces estaríamos frente a una institución de doble moral y carente por completo de la más mínima credibilidad.
jueves, 28 de junio de 2018
«GRITO PARA ENTERRAR UN MAESTRO»
(Composición poética, de elegíaco acento, leída por su autor, Pedro Mir, en el acto de inhumación del cadáver del profesor Manuel de Jesús Camarena Perdomo (*), llevado a cabo a finales de marzo de 1938)
Este sábado, 30 de junio, se celebrará el «Día del Maestro» dominicano. Cada quien que cursó estudios en un centro docente quizás recuerde con fraternal cariño y mayor gratitud a uno o más de los maestros que pasaron por su visa, y que por su dedicación, sabias enseñanzas y ejemplar comportamiento ético resulta difícil excluirlo del nicho de la memoria.
Cada quien talvez recuerde con dolor inmenso el fúnebre momento en que vio a su maestro descender, para morar eternamente en el siempre silencioso e indeseado espacio del lecho sepulcral. Y quienes en ese instante no tuvieron la oportunidad de pronunciar unas palabras de despedida ante el féretro de su antiguo preceptor, esta vez quizás resulte propicia la ocasión para decirle a este con las palabras de nuestro Poeta Nacional:
GRITO PARA ENTERRAR UN MAESTRO
«Maestro:
Tu imperio de silencio y de penumbra
ha comenzado al fin.
Tuyo es el ritmo.
callado del misterio. Tuyo el beso
que ha de ahuyentar las sombras del olvido.
Tuya esta pena que se abrió la entraña
para cerrar tus párpados dormidos.
Enmudeciste
para adorar tu soledad tranquilo
pero a tu oído bajarán las horas
a decirte el secreto de los siglos
pero a tu voz la ahuecará el recuerdo
para llorarte en la ilusión de un nido
y el último destello de tus ojos
saldrá a la tierra floreciendo en lirios.
Enmudeciste
para vivir tu eternidad tranquilo, pero en tu tumba
muchos lamentos vivirán contigo
muchos sollozos besarán tus huellas
para alfombrar de llanto tu camino.
Maestro:
Jardinera de cátedras, tu mano ha
alargado de adioses infinitos.
Mas, no importa. Tu mano sembradora
eternamente enflorará el cultivo.
Siempre tu voz palpitará en el aula
como un millón de corazones vivos.
Siempre tu voz acoplará el recuerdo
con la emoción de desflorar un libro
y habrá un intenso volotear de angustia
en el alón de recuerdo vivo.
Sigue tu vuelo fantástico. Prosigue
tu siembra de doctrinas en lo Empíreo
y en el hondo silencio de la noche
al rumor de los cánticos divinos
desparrama tus cátedras celestes
como una lluvia de luceros ígneos.
No te decimos adiós. Tú no te has ido.
Tú estás en el recuerdo palpitante
y eterno en las raigambres del gemido.
Cada lágrima en flor del estudiante
apretada en el pecho conmovido,
será como un puñal de sentimiento
que querrá defenderte del olvido…»
(*) –El profesor Manuel de Jesús Camarena Perdomo, al decir del ensayista y escritor, Edwin Espinal Hernández, fue el primer procurador general de la Corte de Apelación del Departamento Judicial de Santiago, fundada en 1908, y fue, además, miembro de la Academia Dominicana de la Lengua, Sillón F, el mismo asiento que ocupa actualmente el presidente de esta institución, Dr. Bruno Rosario Candelier.
sábado, 9 de junio de 2018
EL MUNDO MARAVILLOSO DE LOS EUFEMISMOS
«Los eufemismos pululan principalmente en los terrenos de las realidades poco agradables o poco seguras: la enfermedad, la muerte y los muertos, los demonios, el sexo, los animales temibles, etcétera»
Mauro Rodríguez Estrada
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En su sentido más amplio y profundo, ¿qué es propiamente un eufemismo?
Según el Diccionario de la Real Academia Española, un eufemismo es una «manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta o franca expresión sería dura o malsonante»
Dicho vocablo procede del griego eu = bien, bonito, y femí= hablar. Se trata de voces o expresiones que no denotan el significado tal y cual, por considerar que la realidad a la cual aluden es muy dura, desagradable o cruel; por lo tanto el significado se suaviza a través de connotaciones más aceptables socialmente. Voces y expresiones utilizadas para sustituir a todas aquellas palabras (tabú) que la comunidad de hablantes considera ofensivas, obscenas, groseras, de mal gusto o que hieren la dignidad de la persona.
Se trata, como bien amplía el reputado humanista, sicólogo y filólogo mexicano antes citado, de una «manifestación espontánea del siquismo que tiende a sobrevaluar las cosas que aprecia y a maquillar las que teme o detesta; y que instintivamente capta el poder de las etiquetas verbales» (p.12)
Esas «cosas» o elenco de palabras que se maquillan, detestan y etiquetan y que, por ende, los hablantes las sustituyen por expresiones o perífrasis eufemísticas que suavicen o disfracen su contenido, generalmente se refieren a la religión, al sexo, muerte, prostitución, marginación social o política, etc. )
Conforme a los juicios precedentes se infiere, pues, que la función del eufemismo, como creación lingüística, consiste en disfrazar, dulcificar, enmascarar, suavizar, sublimizar, decorar, atenuar y maquillar la realidad.
Pero no solo eso. En diversos ámbitos, tales como el político, periodístico y administrativo, el eufemismo se emplea para ocultar, manipular, confundir y distorsionar. De ahí que son muchos los líderes políticos, funcionarios, empresarios y presidentes de la República que se valen de esa forma de expresión para de manera maquiavélica confundir a la masa.
«Dentro del discurso político – escribe al respecto Rodríguez Estrada – el eufemismo sirve no solo maquillar y disimular la realidad, sino también distorsionarla y crear la ilusión de una situación favorable, donde la clase en el poder cumple y maneja todo a la perfección» (ídem, p.14)
Por esta y otras razones ya expuestas, los eufemismos, entre otras finalidades, se emplean en el uso cotidiano de la lengua:
1. Para evadir asuntos evocadores de situaciones tristes , penosas o desagradables:
«Invidente» (ciego ) «Interno» (preso ) «Discapacitado» ( inválido, lisiado, tullido) «Enfermo mental» (loco ) «Sobrepeso» (gordo ) «Interrupción del embarazo» ( aborto ) «Centros penitenciarios» ( cárceles ) «Residuos sólidos» (basuras ) «Sustancias prohibidas» (drogas ) «Disfunción eréctil» (impotencia) «Última morada» (tumba)
2. Para dignificar la personalidad :
«Trabajadora sexual» ( prostituta ) «Trabajadora doméstica» ( sirvienta ) «Adulto mayor» ( anciano ) «Maestro» ( músico de cuestionable prestigio) «Encartado» ( procesado, acusado ) «Drogodependiente» (drogadicto ) «Contento» (borracho) «Poco agraciado» (feo) «Pasadito de copas» (borracho) «Alumbrar» (parir)
3. Para sustituir términos o expresiones que aluden al sexo o entrañan prejuicios.
«Tercera edad» (viejo) «Acostarse con…» (Sostener relaciones sexuales) «Persona de color» ( persona negra) «Persona de edad» ( vieja) «Regla o período» (menstruación) «Pompis, trasero» ( culo, nalgas ) «Encinta, en Estado» ( preñada) «Ir al baño» ( orinar, cagar, mear) «Hacer el amor» ( sostener relaciones sexuales) «Dar a luz» (parir ) «Naturaleza» ( ´pene ) «Su parte» ( su órgano sexual) «Casa de citas» (prostíbulo) «Dar del cuerpo» ( defecar, cagar)
- Otras expresiones eufemísticas:
«País en vías de desarrollo» (país pobre) «Mercado paralelo» (mercado negro), «Revisión de los precios» (aumento de precios) «Reducción de personal» (despido masivo de personal) «Incidente» (pleito) «Aguas negras» (aguas con mierda y orines) «Ajuste de precios» (aumento de precios) «Delicado» (muy enfermo) «Cometer irregularidades» (robar)
Algunos eufemismos se nos presentan envueltos en el manto de los diminutivos: «Te invito a tomarnos unos traguitos…» «Mi padre está delicadito de salud» «Mi madre solo tiene un dolorcito…» «Le compraré una ropita a mi niña»
El deseo de atenuar, suavizar o restarle sello negativo a la realidad ha generado la deshumanizada práctica de llamarle «clientes» a los pacientes.
- Eufemismo y disfemismo.
Finalmente, conviene diferenciar o no confundir el eufemismo y el disfemismo. El segundo es lo contrario del primero. Tanto uno como el otro se sitúa en el ámbito de la connotación; pero mientras el eufemismo supone un procedimiento de sustitución de la expresión desagradable e inoportuna, por la agradable y decorosa, el disfemismo, por el contrario, consiste en utilizar expresiones peyorativas para degradar o desvirtuar de manera irónica y sarcástica a personas, cosas, hechos, etcétera.
Mientras el eufemismo eleva, el disfemismo rebaja. Es lo que sucede, esto último, cuando hablamos de: «Vestir santos» (permanecer soltera o nunca casarse) « Colgar los tenis» (morir) «Trapos» ( ropa vieja o de mala calidad» o cuando llamamos «Cosa» a una persona.
EL MUNDO MARAVILLOSO DE LOS EUFEMISMOS
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«Una de las manifestaciones más interesantes de la creatividad lingüística es el eufemismo. El eufemismo es una creación dinámica, fina, artística, sutil; munchas veces voluntariosa, ambiciosa, idealista; otras veces manipuladora y maquiavélica»
Mauro Rodríguez Estrada.
En toda comunidad lingüística existen palabras o expresiones que, por convención social, los hablantes estigmatizan y rechazan por considerarlas políticamente incorrectas, de mal gusto, vulgares, soeces, indecorosas, inoportunas o atentatorias al pudor, al honor, a la moral, a la decencia y a las buenas costumbres. Se trata de palabras o expresiones que, en un determinado contexto sociocultural, poseen el sello de lo prohibido, razón por cual el usuario de la lengua evita utilizarlas, por entender que la realidad a la cual aluden es muy dura, cruda y desagradable. Esas palabras reciben el nombre de tabú. Crean estas, pues, un vacío léxico que suele ser llenado por otras de inofensiva connotación, lingüísticamente conocidas con el nombre de eufemismos.
Manuel Seco, en su «Gramática esencial del español», profundiza sobre el tema al establecer que:
«Muchas veces se presenta la necesidad de dar nuevos nombres a una cosa por el deseo de no pronunciar el suyo habitual, sentido como demasiado evocador de realidades sexuales, fisiológicas o tristes, que la delicadeza o la ¨buena educación¨ prohíben mencionar crudamente. Para ello se utiliza el nombre de algo que tiene cierta semejanza o proximidad de lo designado, o un nombre cuyo sentido propio es más vago. Estos sustitutos se llaman eufemismos, y se suelen llamar tabús o tabúes las palabras sustituidas» (Espasa, 1996:372) Tanto el eufemismo como el tabú son causas importantes del cambio semántico.
Tabú, según Fernando Lázaro Carreter, es una «Voz polinesa que, en Lingüística, se utiliza para designar cualquier palabra que, por motivos religiosos, supersticiosos o de índole social, es evitada por el hablante» (Diccionario de términos filológicos, 1987:387)
Y en relación con el eufemismo, el precitado autor, filólogo, profesor y exdirector de la Real Academia Española, afirma que se trata de un «Proceso muy frecuente que conduce a evitar la palabra con que se designa algo molesto, sucio, inoportuno, etc., sustituyéndola por otra más agradable…» (Ídem, 177)
El tabú se considera la principal causa sicológica de cambio semántico. Con su empleo, el hablante persigue utilizar la palabra que se acomode más armoniosamente a la estructura fonética del discurso o se ajuste mejor al tono general de la expresión.
Stephen Ullmann (1967: 231), reputado lingüista y semantista de origen húngaro, clasifica los tabúes lingüísticos en tres grupos más o menos diferentes según la motivación sicológica que exista tras ellos: unos son debido al miedo, otros a un sentimiento de delicadeza y otros a un sentido de decencia y decoro.
1. Tabú del miedo. Se basa en un temor de naturaleza reverencial que entrañan los seres que poseen poderes sobrenaturales. Desautoriza este tabú el uso de ciertos términos que tienen que ver, entre otros, con temas religiosos o políticos. Los judíos, por miedo, no podían mencionar el nombre de Dios. De ahí que crearan los eufemismos: Señor, Ser Supremo. También Diablo ha sido sustituido por otros nombres, tales como Enemigo Malo, Pájaro Malo, Satanás…
2. Tabú de la delicadeza. Elude referirse directamente a asuntos que evocan realidades consideradas molestas o desagradables. Ejemplos : parir ( dar a luz), estar preñada (estar encita, en estado…), morir (cerrar los ojos)
3. Tabú de la decencia. Tiene que ver con la actitud que se ha adoptado con respecto a las tres grandes esferas por este afectadas: el sexo, ciertas partes del cuerpo y determinadas funciones fisiológicas de este. Está ligado, pues, a todo lo relacionado con la vida sexual: orinar (hacer pipí, ir al baño…) sostener relaciones sexuales (hacer el amor) defecar (hacer pupú, ir al baño…)
Sigmund Freud, citado por el propio Ullmann, destaca la naturaleza prohibitiva del tabú al establecer que: «Para nosotros el significado del tabú se ramifica en dos direcciones opuestas. Por un lado significa para nosotros sagrado y consagrado; pero por otra parte significa misterioso, peligroso, prohibido e inmundo…» (Ob. Cit. 231) ________________________________________
jueves, 17 de mayo de 2018
EL CLUB ROTARIO TAMBORIL
(Notas : El Club Rotario «Tamboril» cumple hoy
venticinco años de fundado. Un mes después de su fundación, publiqué en la
prensa nacional el artículo que se transcribe a continuación. Lo reproduzco
como reconocimiento a tan significativo acontecimiento. D.C.)
Parte de los miembros fundadores del Club Rotario Tamboril
“La obra de bien no
perecerá: Ella asciende y se arraiga, porque sus semillas y sus frutos son
sanos”. (Emilio Prud - Homme)
Un buen día (17/5/93) a alguien se le ocurrió
pensar en la posibilidad de su nacimiento.Y merced a tal convicción, se
iniciaron los contactos, se programaron los encuentros, las reuniones,
comenzaron los enrolamientos, las afiliaciones, se apeló a los conocimientos y
experiencia de clubes rotarios ya establecidos, uno de los cuales, el Santiago
Gurabito, se constituyó en padrino - asesor del organismo en formación, y
aparecieron los expertos dictando charlas de educación rotaria.
En tal virtud, poco a poco, se fueron creando las
condiciones que en corto tiempo dieron al traste con su instauración
definitiva. Y es así como el nacimiento o proyecto concebido en la mente de
aquel “alguien” soñador, muy pronto se convierte en realidad, vale decir, nace
el Club Rotario «Tamboril».
Nace inspirado en los principios o postulados
filosóficos sustentados por Rotary Internacional, asociación de todos los
clubes rotarios del mundo y cuyo propósito fundamental consiste en “proporcionar servicios humanitarios, promover elevadas normas éticas en
todas las ocupaciones y fomentar la buena voluntad y la paz en la esfera
internacional”.
Nace el Club Rotario «Tamboril» con el deliberado
propósito de fomentar la armonía, la solidaridad, las normas de convivencia
social y el espíritu de servicio con miras a la consecución de metas concretas
en beneficio de los mejores intereses de la colectividad tamborileña.
Nace al margen de banderías ideológicas o de toda
intención que no sea la de servir desinteresadamente a la comunidad. Nace en
fin, para servir a los demás.
El próximo sábado (26 - 6 - 93), a partir de
las 3:00 p.m., en acto solemne que se llevará a cabo en el municipio de
Tamboril, el gobernador del Distrito 4060, licenciado Jordi M. Gassó hará
entrega formal de la Carta Constitutiva al Club Rotario Tamboril, que lo
acredita como miembro de Rotary Internacional.
Saludamos la constitución de este nuevo Club
Rotario. Y ojalá que todas sus ejecutorias estén inspiradas o en consonancias
con el muy famoso y significativo lema rotario:“Dar de sí, antes de pensar en
sí.” Tamboril, pujante y emprendedora franja municipal, así se lo merece.
(Publicado en el periódico La Información: 18 - 6 - 93)
NOTAS AL MARGEN : Semanas después de haberse publicado este artículo y de estar ya constituido el club, me cupo el honor, junto a doña Rosa de Espinal, de ser designado SOCIO HONORARIO del mismo, la más alta distinción que Rotary concede a un ciudadano, y convirtiéndonos así, en los dos primeros socios honorarios del Club Rotario «Tamboril»



