miércoles, 20 de septiembre de 2017

ISLAS DE AZÚCAR AMARGA

 Por: Domingo Caba Ramos

 Como bien lo dice nuestro gran poeta, los huracanes que se pasean por nuestros mares tropicales, están jugando con las islas del Caribe, las cuales tiemblan con la simple respiración de estos devastadores fenómenos naturales. Islas que por los tantos daños humanos y materiales históricamente recibidos por efectos de esos fenómenos, afirma el poeta, « no parece que fue Dios/ quien las puso en ese mar» (DC)

ISLAS DE AZÚCAR AMARGA

« ¿Ves aquel mar salpicado de
 islas? Cuando el huracán respira,
 ¡cómo tiemblan aquellas
 pequeñitas Américas!

 Islas: erizos de cañas, de cañas
 tan ciegas que...
 que en el filo que las hiere
 ponen miel.

Llora diabético el árbol.
 ¡Como que el árbol también
 ya sabe que endulza el filo
 que habla inglés!

 Hoy que la Tierra en la voz
ha crecido un poco más.

 ¡Alguien puso en las Antillas
 tanta miel para su mal!

Juguetes de geografía
con que juega el Huracán...
Islas del Mar del Caribe:
no parece que fue Dios
 quien las puso en ese Mar.

Hoy algo pasa en el aire.
Telegramas, y algo más.
(Por el aire de Manhattan
e ven las islas pasar).

Negrito que tiemblas triste,
tú desgranas el collar
de aquellas islas, tu boca
lo echa al viento en un cantar.

Un canto que cruza el agua,
un canto que cruza el mar,
y abre las puertas de carne
que no están de par en par.

Negrito remoto y blanco,
 eres la tierra tal vez,
que sale a cantar su pena,
su pena por ser de miel»

(MANUEL DEL CABRAL)

domingo, 17 de septiembre de 2017

EL LIDERAZGO COMO EJE DEL ÉXITO DE LA ORGANIZACIÓN

Por : Domingo Caba Ramos
 Una buena parte de mi vida laboral, tanto en el ámbito docente como industrial, me la pasé dirigiendo personas. En tal virtud, recuerdo que cuando ejercía como encargado de recursos humanos en un prestigioso grupo empresarial de Santiago, en una de las habituales reuniones de trabajo, un director de departamento me preguntó: "¿Qué se requiere, a su juicio, para que una empresa o grupo marche en forma exitosa?"

 « Una empresa o grupo se desarrolla exitosamente – le contesté:

 1. Cuando en la misma brilla por su ausencia el chisme, el individualismo, el protagonismo y el conflicto insustancial.

 2. Cuando reina la armonía, la camaradería, la solidaridad, la colaboración y la integración constructiva.

 3. Cuando las acciones o responsabilidades individuales siempre están enfocadas hacia el logro de un propósito común»

Y le amplié mi respuesta diciéndole, más o menos lo siguiente:

 «Todos los tratadistas en la materia coinciden al afirmar que solo mediante el trabajo en equipo una organización puede alcanzar sus metas, y que para el logro de estas, todos los miembros del equipo deben operar concentrado siempre en el objetivo común que se persigue, dejar de lado las posturas individualistas, la buscadera de culpables, la búsqueda del éxito personal, los reproches no constructivos, así como las burlas, las discriminaciones y los desprecios desmotivadores.

 Plantean igualmente los especialistas que los retos o propósitos de una organización solo es posible convertirlos en realidad uniendo las fuerzas de los miembros que la conforman con la sabia dirección de un líder que los conduzca.

Una empresa, siempre lo he sostenido, camina como caminan las personas que la dirigen. El liderazgo constituye, pues, uno de los factores más importantes para el logro de un buen trabajo en equipo y, por ende, para el éxito general de la empresa.

Un buen líder motiva, inspira, genera compromisos, provoca que los integrantes del grupo trabajen con agrado, asuman una actitud laboral positiva y se empoderen de sus obligaciones. Solo un líder auténtico es capaz de abandonar el yo protagónico, crear un ambiente positivo de trabajo y propiciar una edificante atmósfera laboral.

Un líder verdadero, en fin,  eleva la moral de los miembros del equipo, haciendo que estos se sientan respetados, apoyados, valorados y, lo que es más importante, identificados con la empresa»

viernes, 8 de septiembre de 2017

EL VERBO ADECUAR: DUDAS Y CONFUSIONES

 Por : Domingo Caba Ramos

“Adecuar” es una de las tantas formas verbales cuyos usos generan vacilaciones, dudas y confusiones, muy especialmente cuando la empleamos (‘adecuar’) en primera, segunda y tercera persona del singular (¿adecúo o adecuo?, ¿adecúas o adecua?, ¿adecúa o adecua?)

 El verbo ‘adecuar’, vale aclarar, sólo se conjugaba como el verbo 'averiguar', conservando en todas las formas de su conjugación el diptongo correspondiente, vale decir, se consideraba equivocada la acentuación en 'adecúa' y ‘adecúe’. Sin embargo, recientemente la Asociación de Academias de la Lengua Española, en su Diccionario Panhispánico de Dudas (2005) admite la acentuación que antes se consideraba errónea. Además de la conjugación de 'adecuar' como 'averiguar', la docta institución admite que dicho verbo se conjugue como 'actuar' y 'situar', aunque recomienda el uso preferencial de la primera forma (adecue, adecua, etc.). 

Según el mandato académico, es válido el uso tanto de 'adecúa' como 'adecua'. Y en virtud de ese mismo criterio, tan aceptable sería decir:

 “Es preciso que la sociedad de adecúe a la nueva ley"… como  "Es preciso que la sociedad se adecue a la nueva ley….".

jueves, 7 de septiembre de 2017

«EL RÍO Y SU ENEMIGO»

 Por: Domingo Caba Ramos
  Juan Bosch nos cuenta la historia en uno de sus cuentos magistrales, “El río y su enemigo”, contenido en el volumen «Más cuentos escritos en el exilio» (1962) Dicha historia se inicia señalando el ambiente o marco espacial donde se desarrolla el hecho relatado:

«Sucedió lo que cuento en un lugar que está más debajo de Villa Rivas, en las riberas del Yuna. Cuando pasa por allí, el Yuna ha recorrido ya muchos kilómetros y ha fecundado las tierras más diversas…» (P.57)

A pesar de que nuestra  crítica literaria no incluye a “El río y su enemigo” entre los cuentos clásicos de Juan Bosch (“La mujer”, “Dos pesos de agua”, “Luis Pie”, “Los amos” y “La nochebuena de Encarnación Mendoza”), este, sin embargo, lo sitúa a la cabeza de sus mejores textos narrativos, por cuanto fue a partir de su escritura cuando él, según sus palabras, logró dominar la técnica de tan complejo género literario:

 « - Durante muchos años tuve problemas técnicos que no sabía resolver en mis cuentos. Recuerdo que fue en el año 1942, al escribir “El río y su enemigo”, cuando me dije a mi mismo: “Bueno, ahora ya domino el género; ya sé escribir cuentos, y a partir de ahora, puedo escribir el cuento que me dé la gana y como me dé la gana” Pero eso fue en 1942 y yo había comenzado a escribir cuentos desde que tenía doce años» (Guillermo Piña Contreras.“Doce en la literatura dominicana”, 1982:64)

 La trama: 

Balbino Coronado era un campesino que vivía en conflictos permanentes con el río Yuna, cuyas crecidas y avenidas, “dos veces por año, y una cuando menos…” ponían en riesgo los productos que celosamente cultivaba en sus quince tareas de tierra. Fue así como este agricultor fue desarrollando, en contra del impetuoso río, un sentimiento de animadversión, como si de un ser humano se tratara:

 «- Yo, en cambio, conozco a otra persona – Balbino Coronado – que siente por el Yuna un odio mortal, un odio que no puede tenerse, sino por un hombre que nos ha hecho mucho daño» (p.61)

 Cuando el río se desbordaba, arrancaba “árboles de cuajo, arrastraba viviendas y animales, se lleva pedazos enteros de conucos… las familias que viven en las márgenes suben a los lugares altos, llevándose consigo los cerdos, las gallinas y las vacas…" (p.62)

Fue en uno de esos desbordes que una noche el río furioso penetró a la propiedad de Balbino y la arrasó:

« Al parecer le había costado mucho trabajo adquirir esa propiedad. Estaba situada a la orilla del río, cerca de aquí. Vino el Yuna crecido por este tiempo, dos años atrás, y le comió la tierra en una noche. Al otro día el conuco de Balbino Coronado era cauce del río y todavía pasa por ahí. El muchacho se volvió loco y para mí que desde entonces no anda bien de la cabeza» (p.63)

 Por esa razón, desde que Balbino escuchaba el rumor del río, su reacción, sumamente aterrorizado, no se hacía esperar:

 «- ¿No oye como viene roncando ese maldito?»

Y como si se tratara de un monstruo peligroso, así amenazaba el apasionado labriego al río de sus tormentos:

« - ¡Y lo mato; si crece lo mato! ¡Le juro por mi madre que lo voy a matar!»

 Y así, tratando de matar al Yuna, un mal día Balvino Coronado encontró la muerte. Impulsado por la cólera, penetró al río y empezó a la lanzarle machetazos a su superficie. Penetró, pero nunca salió… El río no sólo logró arrasar con sus cultivos, sino también con su vida.

jueves, 31 de agosto de 2017

CÓMO CREAR UN DELINCUENTE

 (A la madre del joven Marlon Martínez, confeso autor de la muerte de su adolescente novia embarazada)

Por: Domingo Caba Ramos.
                                                                        Marlon Martínez y su madre Marlyn Martínez

Ahora que los actos de delincuencia campean por sus fueros en la República Dominicana. Ahora que las columnas que servían de sostén a los valores tradicionales de la sociedad dominicana, parecen haberse derrumbados. Ahora que hasta niños de diez años violan y matan al ser violado, y a sabiendas de que la actitud que asuman los padres en la educación de sus hijos favorece o no el desarrollo de la delincuencia, quizás convenga compartir de nuevo el contenido del presente artículo, publicado hace varios años en la prensa nacional :

 «Emilio Calatayud es un popular juez de menores de Granada, España, que dentro y fuera de su país se ha hecho famoso por sus educativas y rehabilitadoras sentencias, dictadas a la hora de aplicar justicia a los menores de edad, las cuales persiguen, más que castigar, reeducar la conducta de todos aquellos menores que incurren en prácticas o acciones reñidas con la ley, y hacer que los mismos descubran sus más importantes valores.

Considera este singular magistrado que aparte de otras causas, la delincuencia juvenil es originada o está íntimamente asociada a la mala educación que los padres brindan a sus hijos. Que detrás de la conducta delincuencial infantojuvenil existe una familia disfuncional, un niño maleducado y unos padres incompetentes, vale decir, unos padres creadores de hijos delincuentes.

Plantea Calatayud que todo el mundo puede regenerarse, y que la mejor forma de lograr esto, fundamentalmente cuando de menores se trata, es mediante la educación, y no necesariamente a través de la represión, el castigo y la privación de libertad. Esta visión del delito y la justicia es lo que ha llevado a dicho magistrado a emitir numerosas sentencias, consideradas ejemplares por el propio juez, que, por originales, han impactado considerablemente y generado sorpresas en la sociedad española .

 Pero ha sido su muy interesante “Decálogo para formar un delincuente”, publicado en su libro: “Reflexiones de un juez de menores” (2007), lo que más fama le ha dado al singular juez que nos ocupa. Como considero, lo mismo que este, que muchos padres y madres se comportan como genuinos o auténticos constructores de delincuentes, me permito presentarles a ellos el contenido del referido decálogo:

DECALOGO PARA FORMAR UN DELINCUENTE

1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece. 

2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente. 

3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas. 

4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad. 

5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás. 

6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura. 

7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño .Así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre. 

8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar. 

9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones. 

10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo. 

Y cuando su hijo sea ya un delincuente, proclame que nunca pudo hacer nada por él»

 Así concluye el famoso magistrado español su muy interesante y aleccionador decálogo, texto al cual yo le agregaría un párrafo final, para recomendarle a papá y a mamá lo siguiente:

Si usted desea tener en su casa un “pichón” de delincuente o un hijo antisocial, sencillamente apruebe todos los actos de travesuras que este cometa, nunca lo reproche ni castigue y defiéndalo “a sangre y fuego”. Ante la sociedad, preséntelo como un ángel bajado del cielo, dígale que todo lo que él hace está bien, apele a todos los recursos posibles para ocultar sus inconductas y, en situaciones de conflictos, trate de mostrarle al mundo las bondades e  inocencia de su adorado “muchacho”.

jueves, 17 de agosto de 2017

BLOQUEOS, MAESTROS CANCELADOS, COMPLICIDADES Y LA AUSENCIA DE CONTROL Y DE AUTORIDAD DE LOS DIRECTORES DE DISTRITOS ESCOLARES

Por : Domingo Caba Ramos.

El Ministerio de Educación de la República Dominicana informó recientemente que tres mil novecientos veintinueve maestros quedaron fuera de nómina, porque cobraban sin trabajar. Antes de esta medida, el organismo oficial había autorizado el bloqueo de nómina de ocho mil noventa y ocho profesores, hasta tanto se determinara si estos estaban ofreciendo el servicio correspondiente.

La investigación llevada a cabo por el Ministerio de Educación para determinar quién o no trabajaba, consistió, como primer paso, en una auditoría realizada por un equipo técnico enviado directamente de la sede central, en Santo Domingo, que se trasladó a todos los centros educativos de todos los distritos escolares del país.

Vale resaltar que la auditoría preindicada estuvo a cargo, no de las autoridades de cada distrito escolar, sino de técnicos procedentes de la sede del ministerio.

 ¿Por qué?

 ¿No cuenta cada distrito educativo con un funcionario que lo dirige y el cual, junto a su equipo técnico bien pudo haber realizado dicha auditoría?

 ¿No es este funcionario el único autorizado para ejecutar todos los movimientos: nombramientos, traslados, cancelaciones, suspensiones, etc. que ocurran en su demarcación?

 Si es así, ¿no es el director de distrito el más llamado a saber quién trabaja y quién no en su área educativa?
¿Cómo entonces puede cobrar un maestro sin trabajar sin que lo sepa el director de distrito? Esto, naturalmente, lleva a pensar que tan grave irregularidad o acto de corrupción solo es posible cuando es motorizada o cuenta con la complicidad del director de distrito.

 ¿Por qué las auditorías tienen que ser realizadas por técnicos de la sede del ministerio y no por las autoridades de la base del sistema, encabezadas por el señor director o directora de distrito?

¿Es que las máximas autoridades del sistema educativo dominicano no confían en los encargados de distritos escolares, técnicos distritales y demás autoridades regionales? ¿Para qué sirven entonces estas autoridades? ¿Cuál es el verdadero rol de un director distrital?

Realmente no lo sé. Lo que sí sé es que su autoridad es casi nula si la comparamos con el poder que poseía el otrora inspector de educación, nombre que se le daba al director de distrito en la época en que yo ejercí como director de escuela pública.

En fin, ¿cómo pagarle un elevado salario a un funcionario que no tenga el mínimo control de su personal o no cuenta siquiera con la elemental competencia de saber quién trabaja y quién cobra sin trabajar en su distrito educativo?

sábado, 12 de agosto de 2017

VERBOS DEFECTIVOS

 Se llaman DEFECTIVOS los verbos que presentan una conjugación incompleta, es decir, los que constituyen paradigmas que carecen de algunas formas flexivas” (Nueva gramática de la lengua española, 2010, p.68) Se trata de verbos cuya conjugación es incompleta debido a que carecen de algunas formas personales o de algún tiempo verbal: balbucir, acontecer, acaecer, blandir, concernir….También son llamados verbos incompletos.

Son también defectivos los verbos referidos a fenómenos de la naturaleza (anochecer, llover, anochecer, atardecer, relampaguear…)

El verbo abolir, considerado tradicionalmente defectivo, se usa actualmente en todas sus formas…” (Abolo, aboles, abole, abolemos, aboléis, abolen… Se trata de un verbo regular)