“TELEFOMANÍA","WASAPMANÍA", "FEIBUMANÍA", "TWITTERMANÍA" Y OTRAS MANÍAS TECNOLÓGICAS
(La incomunicación de la comunicación)
Por: Domingo Caba Ramos.
Primer caso.
A un restaurant de la ciudad de Santiago, la pareja de esposos llega acompañada de un niño de unos cinco años de edad. Se sientan. La dama se encarga de solicitar la carta del menú y elegir lo que van a comer. Acto seguido él, el esposo, indiferente a todo, comienza a “sobar” y/ o a navegar en su teléfono celular.
El niño, tiernamente, le habla al padre; pero este no lo escucha. La esposa pregunta e intenta sostener una cordial conversación con su esposo, pero este no le responde. El hombre, interno en su mundo, “soba” y “soba” la pantalla de su aparato, y en cada “sobadera” deja escapar una que otra sonrisa.
En lo que la comida llega, ni una sola palabra se escucha en la mesa. Quince minutos después, el mozo procede a servir el manjar solicitado. El niño come con entusiasmo. Lo mismo hace la madre. El hombre, con la cuchara en su mano derecha y el celular en la izquierda, continúa concentrado en la pantalla de su venerado teléfono celular. Aparte del tintineo de los platos y las ocasionales preguntas formuladas por el niño a la madre, ni una sola palabra, emanada de las bocas adultas, allí se escuchaba
.
El mozo trae la cuenta. El hombre le entrega una tarjeta de crédito y sigue “sobando”. Solo en el momento en que quiso enseñarle algo al niño en el celular, se le escuchó pronunciar la primera palabra. Aun cuando ya abandonaron el lugar, aunque iba caminando, el hombre continuaba sobando, sobando, sobando…
Segundo caso.
En el mismo restaurant, tres jóvenes y elegantes damas llegan y se sientan a una de las mesas bastante cercana a la mía. Cada una portaba en sus manos uno de esos teléfonos inteligentes mejor conocidos con el nombre de “BB” (BlackBerry).
Los tres monumentos femeninos apenas hablaron para ponerse de acuerdo acerca del servicio que ordenarían: una cerveza. A partir de se momento, ni una sola palabra. Cada una, como si las otras no existieran, comenzó a navegar, sobar, sobar, sobar, hablar y sonreír con la pantalla de su muy embriagante BB.
Es preocupante semejante adicción. Yo le he asignado el nombre de “telefomanía”, o impulsos irresistibles que conducen a las personas a usar el teléfono celular. Se trata de la enfermedad o patología de los nuevos tiempos. Una adicción que cada vez pone en peligro las buenas relaciones interpersonales y origina que hablemos más con el celular que con las personas que nos rodean.
Los mismos nocivos resultados para una efectiva convivencia social, está generando la adicción a redes sociales como Facebook (feibumanía) y Twitter (“twittermanía”).
Semejante conducta conlleva el que dos o más personas, aparentemente juntas, se encuentren, en la práctica, sumamente separadas; o a que aquel que más lejos se encuentra físicamente, lo sentimos más cerca que aquel que al lado nuestro yace.
Conocer, saber usar y emplear los recursos que nos proporciona la tecnología, más si se es profesional, es de suma importancia en estos modernos tiempos; pero ese uso deberá ser siempre racional, productivo y antiadictivo. No debe convertirse en una práctica viciosa.
jueves, 14 de marzo de 2013
viernes, 8 de marzo de 2013
LA MUJER VISTA POR LOS GRANDES PENSADORES
Por : Domingo Caba Ramos
(A propósito del Día Internacional de la Mujer)
Por : Domingo Caba Ramos
Desde el mismo momento en que Eva comió e hizo que su esposo Adan comiera del famoso fruto prohibido, es mucho lo que se ha dicho y escrito acerca de la mujer: unos a favor, otros en contra. Contrario al hombre, la mujer siempre ha sido motivo de interés o fuente de inspiración de escritores, poetas, novelistas, pintores, etc. Acerca de ella se han publicado libros bastante detractores. Acerca de ella se han escrito los más apologéticos o ditirámbicos ensayos. E inspirado en ella se han compuesto los más bellos y sugerentes versos.
Mientras un Severo Catalina la reinvindica o defiende cuando expresa:
“La mujer sólo miente cuando el hombre es un tirano. El hombre que tiene la dicha de ser amado por una mujer de talento y de corazón es ingrato si abriga desconfianza, y un malvado si llega abrigar celos. Los celos del hombre casi siempre son infundados e infaman a la mujer; los celos de la mujer casi siempre son justos y no infaman al hombre. El hombre que abandona a una mujer digna, es un mostruo; la mujer que abandona a un hombre de quien recibe graves ofensas, es una mujer...” (La Mujer, Madrid, 1904).
Un Vargas Vila la denigra o vilipendia al sostener que:
“La mujer es la fuente del mal y del dolor. La mujer lleva en el vientre la tragedia. Ama a la mujer, diosa de la carne; ámala por su carne solamente. ¡ Bendita sea la cópula carnal! Ama a las mujeres; no ames a la mujer. No ames nunca a una mujer; esa será tu perdición. Por el placer, la mujer es una esclava; sé su Señor. Por el amor, la mujer es una reina; no sea su esclavo. El hombre que ama es un conquistador vencido por la conquista. Goza a la mujer; no la ames nunca”. (Ibis, México, Ed. Medina Hnos. S. A.).
Otros famosos pensadores opinan así de la mujer :
1. “La mujer tiene una sonrisa para todas las alegrías, lágrimas para todos los colores, consuelo para todas las desgracias, excusa para todas las faltas, súplica para todos los infortunios y esperanza para todos los corazones.” (John Gay)
2. La mujer salió de la costilla del hombre :
No de los pies para ser pisoteada,
no de la cabeza para ser superior,
sino del lado para ser igual,
debajo del brazo para ser protegida,
y al lado del corazón para ser amada” ( Anónimo)
3. Los que matan a una mujer y después se suicidan, deberían variar el sistema : suicidarse antes y matarla después” ( Ramón Gómez de la Serna“
4. “Lo único que los hombres podemos dar es nuestra fuerza; pero las mujeres se dan a sí mismas. Dan la vida a los demás con su propia vida y con su propia vida sustentan la de los demás. Estos dones son los únicos dones verdaderos” (Rabindranath Tagore)
5. “Las mujeres han sido hecha para ser amadas, no para ser comprendidas.” (Oscar Wilde)
6. “La mujer es un diablo muy perfeccionado” (Víctor Hugo)
7. “El alma de la mujer es la obra maestra de la creación” (Confucio)
8. “La mujer, corazón del mundo y poseedora inmortal de la rosa, la lira y la ciencia armoniosa,llena los ámbitos sin fin de los poemas” (Federico García Lorca)
9. “Es más fácil gobernar a una nación que a una mujer” (Milton)
10. “A los veinte años la mujer soltera pregunta: ¿Cómo es? A los treinta: ¿Qué es? A los cuarenta: ¿Dónde está? (H. Thom)
11. “En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre”. (Nietzche)
12. “Si hay debajo de la luna una cosa que merezca ser estimada y preciada, es la mujer buena” (Fray Luis de León)
13. “La mujer tiene el color y perfume de las rosas, la limpidez y pureza del cristal y, sobre todo, su fragilidad” (Lope de Vega)
14. "En una hermosa mujer no hay más que una hermosa mujer. En una mujer de talento hay mucha mujeres amables" ( La Beumuelle )
15. " Toda mujer es una flor con alma" ( Campoamor )
16. " la mujer que se estima a sí misma más por las cualidades de su alma o de su espíritu que por su belleza, es superior a su sexo" ( Chamfort )
(A propósito del Día Internacional de la Mujer)
Por : Domingo Caba Ramos
Desde el mismo momento en que Eva comió e hizo que su esposo Adan comiera del famoso fruto prohibido, es mucho lo que se ha dicho y escrito acerca de la mujer: unos a favor, otros en contra. Contrario al hombre, la mujer siempre ha sido motivo de interés o fuente de inspiración de escritores, poetas, novelistas, pintores, etc. Acerca de ella se han publicado libros bastante detractores. Acerca de ella se han escrito los más apologéticos o ditirámbicos ensayos. E inspirado en ella se han compuesto los más bellos y sugerentes versos.
Mientras un Severo Catalina la reinvindica o defiende cuando expresa:
“La mujer sólo miente cuando el hombre es un tirano. El hombre que tiene la dicha de ser amado por una mujer de talento y de corazón es ingrato si abriga desconfianza, y un malvado si llega abrigar celos. Los celos del hombre casi siempre son infundados e infaman a la mujer; los celos de la mujer casi siempre son justos y no infaman al hombre. El hombre que abandona a una mujer digna, es un mostruo; la mujer que abandona a un hombre de quien recibe graves ofensas, es una mujer...” (La Mujer, Madrid, 1904).
Un Vargas Vila la denigra o vilipendia al sostener que:
“La mujer es la fuente del mal y del dolor. La mujer lleva en el vientre la tragedia. Ama a la mujer, diosa de la carne; ámala por su carne solamente. ¡ Bendita sea la cópula carnal! Ama a las mujeres; no ames a la mujer. No ames nunca a una mujer; esa será tu perdición. Por el placer, la mujer es una esclava; sé su Señor. Por el amor, la mujer es una reina; no sea su esclavo. El hombre que ama es un conquistador vencido por la conquista. Goza a la mujer; no la ames nunca”. (Ibis, México, Ed. Medina Hnos. S. A.).
Otros famosos pensadores opinan así de la mujer :
1. “La mujer tiene una sonrisa para todas las alegrías, lágrimas para todos los colores, consuelo para todas las desgracias, excusa para todas las faltas, súplica para todos los infortunios y esperanza para todos los corazones.” (John Gay)
2. La mujer salió de la costilla del hombre :
No de los pies para ser pisoteada,
no de la cabeza para ser superior,
sino del lado para ser igual,
debajo del brazo para ser protegida,
y al lado del corazón para ser amada” ( Anónimo)
3. Los que matan a una mujer y después se suicidan, deberían variar el sistema : suicidarse antes y matarla después” ( Ramón Gómez de la Serna“
- Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche” ( Oscar Wide)
4. “Lo único que los hombres podemos dar es nuestra fuerza; pero las mujeres se dan a sí mismas. Dan la vida a los demás con su propia vida y con su propia vida sustentan la de los demás. Estos dones son los únicos dones verdaderos” (Rabindranath Tagore)
5. “Las mujeres han sido hecha para ser amadas, no para ser comprendidas.” (Oscar Wilde)
6. “La mujer es un diablo muy perfeccionado” (Víctor Hugo)
7. “El alma de la mujer es la obra maestra de la creación” (Confucio)
8. “La mujer, corazón del mundo y poseedora inmortal de la rosa, la lira y la ciencia armoniosa,llena los ámbitos sin fin de los poemas” (Federico García Lorca)
9. “Es más fácil gobernar a una nación que a una mujer” (Milton)
10. “A los veinte años la mujer soltera pregunta: ¿Cómo es? A los treinta: ¿Qué es? A los cuarenta: ¿Dónde está? (H. Thom)
11. “En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre”. (Nietzche)
12. “Si hay debajo de la luna una cosa que merezca ser estimada y preciada, es la mujer buena” (Fray Luis de León)
13. “La mujer tiene el color y perfume de las rosas, la limpidez y pureza del cristal y, sobre todo, su fragilidad” (Lope de Vega)
14. "En una hermosa mujer no hay más que una hermosa mujer. En una mujer de talento hay mucha mujeres amables" ( La Beumuelle )
15. " Toda mujer es una flor con alma" ( Campoamor )
16. " la mujer que se estima a sí misma más por las cualidades de su alma o de su espíritu que por su belleza, es superior a su sexo" ( Chamfort )
jueves, 7 de marzo de 2013
LA LUCHA DE LA A.D.P
Por: Domingo Caba Ramos
“Cuando los niveles de incentivos, la motivación y otros aspectos no se llevan a cabo de manera adecuada, pueden surgir conflictos dentro de la organización”
(William B. Werther)
El magisterio nacional desarrolla actualmente una intensa lucha. Los maestros demandan que el monto de los bajísimos salarios que devengan sea sustancialmente incrementado.
Como siempre, son muchas las voces que se levantan para oponerse a las exigencias reivindicativas de los educadores que laboran en las escuelas públicas de la República Dominicana. Voces que ni siquiera como estudiantes han pisado el patio de una escuela pública. Opinadores que desconocen por completo la verdadera realidad del maestro dominicano.
Para entender en su justa dimensión la demanda de los profesores, usted tiene que haber sido maestro, convivir con maestros o conocer la escuela dominicana por dentro. De lo contrario, cualquier juicio puede resultar desenfocado, interesado, mal intencionado y, por ende, impertinente o carente de importancia.
Yo fui maestro y director de escuela, y por eso me sobra autoridad para expresarme de esta forma.
¿Qué sabe usted, amigo lector acerca de la situación y el trabajo del maestro?
¿Sabía usted que un maestro dominicano devenga un salario base de RD$8,972?
¿Sabía usted que los incentivos que se aplican a ese salario base están sujetos al capricho de las autoridades, razón por la cual el maestro puede durar años sin recibirlos?
¿Sabía usted que el Estado Dominicano les debe a los maestros millones de pesos por concepto de no pago de incentivos?
¿Sabía usted que de ese “astronómico” monto, por motivos de descuentos, al bolsillo del maestro solo llegan RD$ 8,100?
Usted, que posee título universitario y que tan rabiosamente critica a los maestros cuando exigen aumentos de sueldos y paralizan las clases, ¿sería capaz de trabajarle a su patrón por la suma de RD$8,972?
¿Se imagina usted lo que implica para un profesional universitario ganar RD$8,972 mensuales?
Usted, amigo empresario, funcionario, comunicador social y comentarista de radio o televisión , que quizás gana en un día veinte o treinta veces lo que el maestro gana en un mes, ¿sería capaz de trabajar por un salario de RD$8,972 mensual? Si su respuesta es no, es preferible entonces que se calle o abstenga de emitir juicios en contra de la lucha que ahora y siempre ha tenido que llevar a cabo el magisterio nacional en pos del logro de sus justas reivindicaciones.
¿Sabía usted que las horas extras que emplea un maestro preparando clases y corrigiendo exámenes nadie se las paga?
¿Sería usted capaz de trabajarle a su patrón una sola hora extra sin que se la paguen?
¿Sabía usted que para que a un maestro l asciendan, le completen su segunda tanda o lo nombren en el Ministerio de Educación, tiene que ser miembro o simpatizante del partido en le poder?
¿Sabía usted que el motor de la calidad es la motivación?
¿Se imagina usted, por último, amigo lector, lo que significa impartirles clases a cuarenta o cuarenta y cinco muchachos con las inconductas, travesuras o “malas crianzas” propias de estos tiempos posmodernos en un curso escasamente ventilado, o en el que un calor diabólico convierte en causes abarrotados de sudor el rostro demacrado del atribulado maestro?
Yo también fui gerente de recursos humanos durante casi diecisiete años en una empresa perteneciente a un prestigioso grupo empresaria de Santiago, y por mi experiencia y los cursos que dentro y fuera del país tuve que realizar sobre esa importante área, aprendí que la motivación es la clave de la calidad laboral. Que un trabajador no motivado es un trabajador insatisfecho, y que un trabajador insatisfecho es un trabajador cuya calidad y productividad es altamente deficiente.
Es cierto que existen maestros sinvergüenzas, incapaces, irresponsables , charlatanes, inmorales y desactualizados que, aparte de no merecer que se les incrementen sus salarios, tampoco deberían estar activos en el sistema educativo, por el daño que hacen; pero si ese tipo de maestro todavía existe, todo se debe a la politización de la escuela dominicana, así como a la ausencia en esta de un científico, continuo o permanente sistema de supervisión docente.
Lo primero origina que se nombren , asciendan y favorezcan a maestros, sin importar sus condiciones, solo por el hecho de ser miembro o simpatizante del partido en el poder ; y lo segundo, la no supervisión, aparte de propiciar lo primero, hace que a todos los educadores se les mida "con la misma vara", evitando así que se establezcan justos o verdaderos planes de incentivos en beneficio de los maestros que a partir de una evaluación rigurosamente seria, técnica y objetiva se haya demostrado que cuentan con los niveles de excelencia académica y comportamiento ético requeridos.
Por: Domingo Caba Ramos
“Cuando los niveles de incentivos, la motivación y otros aspectos no se llevan a cabo de manera adecuada, pueden surgir conflictos dentro de la organización”
(William B. Werther)
El magisterio nacional desarrolla actualmente una intensa lucha. Los maestros demandan que el monto de los bajísimos salarios que devengan sea sustancialmente incrementado.
Como siempre, son muchas las voces que se levantan para oponerse a las exigencias reivindicativas de los educadores que laboran en las escuelas públicas de la República Dominicana. Voces que ni siquiera como estudiantes han pisado el patio de una escuela pública. Opinadores que desconocen por completo la verdadera realidad del maestro dominicano.
Para entender en su justa dimensión la demanda de los profesores, usted tiene que haber sido maestro, convivir con maestros o conocer la escuela dominicana por dentro. De lo contrario, cualquier juicio puede resultar desenfocado, interesado, mal intencionado y, por ende, impertinente o carente de importancia.
Yo fui maestro y director de escuela, y por eso me sobra autoridad para expresarme de esta forma.
¿Qué sabe usted, amigo lector acerca de la situación y el trabajo del maestro?
¿Sabía usted que un maestro dominicano devenga un salario base de RD$8,972?
¿Sabía usted que los incentivos que se aplican a ese salario base están sujetos al capricho de las autoridades, razón por la cual el maestro puede durar años sin recibirlos?
¿Sabía usted que el Estado Dominicano les debe a los maestros millones de pesos por concepto de no pago de incentivos?
¿Sabía usted que de ese “astronómico” monto, por motivos de descuentos, al bolsillo del maestro solo llegan RD$ 8,100?
Usted, que posee título universitario y que tan rabiosamente critica a los maestros cuando exigen aumentos de sueldos y paralizan las clases, ¿sería capaz de trabajarle a su patrón por la suma de RD$8,972?
¿Se imagina usted lo que implica para un profesional universitario ganar RD$8,972 mensuales?
Usted, amigo empresario, funcionario, comunicador social y comentarista de radio o televisión , que quizás gana en un día veinte o treinta veces lo que el maestro gana en un mes, ¿sería capaz de trabajar por un salario de RD$8,972 mensual? Si su respuesta es no, es preferible entonces que se calle o abstenga de emitir juicios en contra de la lucha que ahora y siempre ha tenido que llevar a cabo el magisterio nacional en pos del logro de sus justas reivindicaciones.
¿Sabía usted que las horas extras que emplea un maestro preparando clases y corrigiendo exámenes nadie se las paga?
¿Sería usted capaz de trabajarle a su patrón una sola hora extra sin que se la paguen?
¿Sabía usted que para que a un maestro l asciendan, le completen su segunda tanda o lo nombren en el Ministerio de Educación, tiene que ser miembro o simpatizante del partido en le poder?
¿Sabía usted que el motor de la calidad es la motivación?
¿Se imagina usted, por último, amigo lector, lo que significa impartirles clases a cuarenta o cuarenta y cinco muchachos con las inconductas, travesuras o “malas crianzas” propias de estos tiempos posmodernos en un curso escasamente ventilado, o en el que un calor diabólico convierte en causes abarrotados de sudor el rostro demacrado del atribulado maestro?
Yo también fui gerente de recursos humanos durante casi diecisiete años en una empresa perteneciente a un prestigioso grupo empresaria de Santiago, y por mi experiencia y los cursos que dentro y fuera del país tuve que realizar sobre esa importante área, aprendí que la motivación es la clave de la calidad laboral. Que un trabajador no motivado es un trabajador insatisfecho, y que un trabajador insatisfecho es un trabajador cuya calidad y productividad es altamente deficiente.
Es cierto que existen maestros sinvergüenzas, incapaces, irresponsables , charlatanes, inmorales y desactualizados que, aparte de no merecer que se les incrementen sus salarios, tampoco deberían estar activos en el sistema educativo, por el daño que hacen; pero si ese tipo de maestro todavía existe, todo se debe a la politización de la escuela dominicana, así como a la ausencia en esta de un científico, continuo o permanente sistema de supervisión docente.
Lo primero origina que se nombren , asciendan y favorezcan a maestros, sin importar sus condiciones, solo por el hecho de ser miembro o simpatizante del partido en el poder ; y lo segundo, la no supervisión, aparte de propiciar lo primero, hace que a todos los educadores se les mida "con la misma vara", evitando así que se establezcan justos o verdaderos planes de incentivos en beneficio de los maestros que a partir de una evaluación rigurosamente seria, técnica y objetiva se haya demostrado que cuentan con los niveles de excelencia académica y comportamiento ético requeridos.
jueves, 28 de febrero de 2013
EL DISCURSO DE DANILO MEDINA.
Por: Domingo Caba Ramos.
Con sinceridad debo confesarlo: hacía más de ocho años que no me sentaba a escuchar a un presidente dominicano hablar en el acto de presentación de memorias ante el Congreso Nacional el día 27 de febrero. Al último de esos presidentes, Leonel Fernández, no lo escuchaba porque no creía ni creo en sus palabras, porque no me inspiraba ni me inspira confianza y credibilidad, porque lo consideraba y considero altamente artificial, inauténtico y simulador. En fin, porque sentía que perdía mi tiempo al saber que quien me hablaba pretendía engañarme con sus falaces argumentos.
Con el presidente Danilo Medina me sucede todo lo contrario: lo percibo más sincero, práctico, auténtico, bien intencionado y digno de mi respeto. Por eso este miércoles me senté a escuchar su esperado discurso, y ciertamente valió la pena escucharlo. En términos de las expectativas del pueblo, su discurso , muy especialmente en lo que al leonino contrato del Estado Dominicano con la empresa Barrick Gold se refiere, debemos considerarlo no solo excelente, sino histórico, patriótico, valiente y oportuno .
Jamás presidente alguno había públicamente mostrado una actitud tan firme o corajuda de defensa de nuestro interés nacional o frente a una de las tantas empresas transnacionales que históricamente han pretendido apropiarse de nuestras riquezas naturales.
Jamás presidente alguno había destacado la importancia de los valores éticos en el ejercicio de la función pública.
En una lapidaria frase comparable solo con la que pudo haber expresado su maestro Juan Bosch, Medina le dice a los magnates de la Barrick Gold que " El oro que subyace en el suelo de la patria de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón es solo del pueblo dominicano, de nadie más”.
Observó que el proceso de extracción, explotación y exportación del oro de Pueblo Viejo, le genera a la Barrick Gold altísimas ganancias y muy bajas al Estado Dominicano, razón por la cual consideró inaceptable la vigencia del contrato que rige dicho proceso, juicio este que indiscutiblemente entraña una crítica implícita al compañero de partido que le antecedió en el cargo.
Debió decir, sin embargo, que ese contrato fue aprobado por su antecesor, Leonel Fernández, quien para tal fin contó con el apoyo decidido de Miguel Vargas, presidente del P.R.D., así como el de una parte significativa de los legisladores que sin leerlo en el 2009 le dieron su visto bueno. Los mismos legisladores que, irónicamente, aplaudieron en forma delirante cuando el presidente de la República criticó fuertemente a la multinacional empresa minera. ¡Cuanto cinismo y sinverguencería en la conducta de esos "honorables"!
Pienso también que debió hablar acerca del hoyo financiero que le dejó Fernández Reyna, cuyos negativos efectos hoy laceran los bolsillos de todos los ciudadanos. Pero independientemente de que callara esos y otros puntos importantes, Medina supo elevarse en la tribuna con su firme postura de iniciar acciones con el fin de que se revise el contrato del Estado Dominicano con la Barrick Gold.
Hasta la fecha, es mi parecer, Danilo Medina, relativamente, ha desarrollado un buen gobierno. Ojalá siga así. Pienso que si los funcionarios que lo acompañan lo dejan o no tratan de ponerle zancadillas como el caso Bahía de las Águilas, el presidente Medina Sánchez podría realizar la más exitosa gestión gubernamental de los últimos treinta años. Y en cuanto a su anunciada y responsable decisión de enfrentar los desmanes de la Barrick Gold, pienso que debe contar con el patriótico y solidario apoyo de todos los dominicanos.
Por: Domingo Caba Ramos.
Con sinceridad debo confesarlo: hacía más de ocho años que no me sentaba a escuchar a un presidente dominicano hablar en el acto de presentación de memorias ante el Congreso Nacional el día 27 de febrero. Al último de esos presidentes, Leonel Fernández, no lo escuchaba porque no creía ni creo en sus palabras, porque no me inspiraba ni me inspira confianza y credibilidad, porque lo consideraba y considero altamente artificial, inauténtico y simulador. En fin, porque sentía que perdía mi tiempo al saber que quien me hablaba pretendía engañarme con sus falaces argumentos.
Con el presidente Danilo Medina me sucede todo lo contrario: lo percibo más sincero, práctico, auténtico, bien intencionado y digno de mi respeto. Por eso este miércoles me senté a escuchar su esperado discurso, y ciertamente valió la pena escucharlo. En términos de las expectativas del pueblo, su discurso , muy especialmente en lo que al leonino contrato del Estado Dominicano con la empresa Barrick Gold se refiere, debemos considerarlo no solo excelente, sino histórico, patriótico, valiente y oportuno .
Jamás presidente alguno había públicamente mostrado una actitud tan firme o corajuda de defensa de nuestro interés nacional o frente a una de las tantas empresas transnacionales que históricamente han pretendido apropiarse de nuestras riquezas naturales.
Jamás presidente alguno había destacado la importancia de los valores éticos en el ejercicio de la función pública.
En una lapidaria frase comparable solo con la que pudo haber expresado su maestro Juan Bosch, Medina le dice a los magnates de la Barrick Gold que " El oro que subyace en el suelo de la patria de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón es solo del pueblo dominicano, de nadie más”.
Observó que el proceso de extracción, explotación y exportación del oro de Pueblo Viejo, le genera a la Barrick Gold altísimas ganancias y muy bajas al Estado Dominicano, razón por la cual consideró inaceptable la vigencia del contrato que rige dicho proceso, juicio este que indiscutiblemente entraña una crítica implícita al compañero de partido que le antecedió en el cargo.
Debió decir, sin embargo, que ese contrato fue aprobado por su antecesor, Leonel Fernández, quien para tal fin contó con el apoyo decidido de Miguel Vargas, presidente del P.R.D., así como el de una parte significativa de los legisladores que sin leerlo en el 2009 le dieron su visto bueno. Los mismos legisladores que, irónicamente, aplaudieron en forma delirante cuando el presidente de la República criticó fuertemente a la multinacional empresa minera. ¡Cuanto cinismo y sinverguencería en la conducta de esos "honorables"!
Pienso también que debió hablar acerca del hoyo financiero que le dejó Fernández Reyna, cuyos negativos efectos hoy laceran los bolsillos de todos los ciudadanos. Pero independientemente de que callara esos y otros puntos importantes, Medina supo elevarse en la tribuna con su firme postura de iniciar acciones con el fin de que se revise el contrato del Estado Dominicano con la Barrick Gold.
Hasta la fecha, es mi parecer, Danilo Medina, relativamente, ha desarrollado un buen gobierno. Ojalá siga así. Pienso que si los funcionarios que lo acompañan lo dejan o no tratan de ponerle zancadillas como el caso Bahía de las Águilas, el presidente Medina Sánchez podría realizar la más exitosa gestión gubernamental de los últimos treinta años. Y en cuanto a su anunciada y responsable decisión de enfrentar los desmanes de la Barrick Gold, pienso que debe contar con el patriótico y solidario apoyo de todos los dominicanos.
jueves, 21 de febrero de 2013
LAS "MAÑAS" EN EL ARTE DE ESCUCHAR
Por: Domingo Caba Ramos.
“Dios nos dio dos oídos y una boca por una buena razón: debemos escuchar el doble de lo que hablamos”
(Anónimo)
¡Qué difícil es escuchar con atención a los demás! ¡Qué difícil resulta esperar que el otro termine de expresar sus ideas! ¡Qué difícil es no interrumpir a quien nos habla! ¡Qué difícil es callar mientras el otro habla! ¡Qué desagradable es hablar cuando el otro habla! ¡Qué gratificante y agradable es escuchar con atención a quien nos habla! ¡Qué difícil es la escucha activa!
Escuchar de manera activa o con eficacia es un arte. Un arte que, desafortunadamente, no todos los hablantes poseen, y de ahí las fallas que se producen en el acto comunicativo, o las que Azorín llama “mañas en escuchar”
¿Por qué se originan esas mañas o problemas?
Sencillamente, porque no prestamos atención a quien nos habla, dedicamos poco tiempo a escuchar con empatía y profundidad, en la conversación no esperamos que el otro termine de hablar, vale decir, lo interrumpimos constantemente para terminar lo que nuestro interlocutor está diciendo o para expresar una idea brillante que se nos ha ocurrido acerca del tema tratado. En otras palabras, porque muchas personas solo transmiten o hablan más que lo que oyen y centran su atención más en lo que dicen que en lo que escuchan.
Pienso que semejante conducta lingüística está íntimamente articulada al autoconcepto que cada sujeto tenga de su yo. Cuando ese autoconcepto es muy elevado, es posible que el hablante entienda que lo que importan son sus ideas y palabras, nunca las ideas y palabras de los demás.
José Martínez Ruiz, Azorín, (1873 – 1967), el célebre escritor español, miembro prominente de la Generación del 98 y uno de los más finos prosistas de la lengua española, en su muy citado libro “El político” (1946), sostiene al respecto lo siguiente:
“Una de las artes más difíciles es saber escuchar. Cuesta mucho hablar bien; pero cuesta tanto el escuchar con discreción. Entre todos los que conversan, unos no conversan, es decir, se lo hablan ellos todo; toman la palabra desde que os saludan y no la dejan; otros, si la dejan, os acometen con sus frases apenas habéis articulado una sílaba, os atropellan, no os dejan acabar el concepto; finalmente, unos terceros, si callan, están inquietos, nerviosos, sin escuchar lo que decís y atentos sólo a lo que van ellos a replicar cuando calléis" ( Edición Especial, pág. 43, 1997)
Para superar tales “mañas”, Azorín recomienda que:
"Cuando se hable en corro o frente a frente, a solas con un amigo, dejemos que nuestro interlocutor exponga su pensamiento; estemos atento a todas las particularidades; no hagamos con nuestros gestos que apresure o compendie la narración. Luego, cuando calle, contestemos acorde a lo manifestado, sin los saltos e incongruencia de los que no han escuchado bien. Si es persona de calidad a quien nosotros queremos agradar aquella con quien hablamos, demostrémosle que tomamos grande gusto en lo que ella nos va diciendo"(Ob. Cit., págs.43/44)
En el proceso de la comunicación oral, si pretendemos que esta resulte efectiva, hablar lo necesario y escuchar con atención constituyen la clave del éxito. Merced a este planteo, conviene entonces tener siempre presente lo que a alguien se le ocurrió decir alguna vez:
“DIOS NOS DIO DOS OIDOS Y UNA BOCA POR UNA BUENA RAZON: DEBEMOS ESCUCHAR EL DOBLE DE LO QUE HABLAMOS”
Por: Domingo Caba Ramos.
“Dios nos dio dos oídos y una boca por una buena razón: debemos escuchar el doble de lo que hablamos”
(Anónimo)
¡Qué difícil es escuchar con atención a los demás! ¡Qué difícil resulta esperar que el otro termine de expresar sus ideas! ¡Qué difícil es no interrumpir a quien nos habla! ¡Qué difícil es callar mientras el otro habla! ¡Qué desagradable es hablar cuando el otro habla! ¡Qué gratificante y agradable es escuchar con atención a quien nos habla! ¡Qué difícil es la escucha activa!
Escuchar de manera activa o con eficacia es un arte. Un arte que, desafortunadamente, no todos los hablantes poseen, y de ahí las fallas que se producen en el acto comunicativo, o las que Azorín llama “mañas en escuchar”
¿Por qué se originan esas mañas o problemas?
Sencillamente, porque no prestamos atención a quien nos habla, dedicamos poco tiempo a escuchar con empatía y profundidad, en la conversación no esperamos que el otro termine de hablar, vale decir, lo interrumpimos constantemente para terminar lo que nuestro interlocutor está diciendo o para expresar una idea brillante que se nos ha ocurrido acerca del tema tratado. En otras palabras, porque muchas personas solo transmiten o hablan más que lo que oyen y centran su atención más en lo que dicen que en lo que escuchan.
Pienso que semejante conducta lingüística está íntimamente articulada al autoconcepto que cada sujeto tenga de su yo. Cuando ese autoconcepto es muy elevado, es posible que el hablante entienda que lo que importan son sus ideas y palabras, nunca las ideas y palabras de los demás.
José Martínez Ruiz, Azorín, (1873 – 1967), el célebre escritor español, miembro prominente de la Generación del 98 y uno de los más finos prosistas de la lengua española, en su muy citado libro “El político” (1946), sostiene al respecto lo siguiente:
“Una de las artes más difíciles es saber escuchar. Cuesta mucho hablar bien; pero cuesta tanto el escuchar con discreción. Entre todos los que conversan, unos no conversan, es decir, se lo hablan ellos todo; toman la palabra desde que os saludan y no la dejan; otros, si la dejan, os acometen con sus frases apenas habéis articulado una sílaba, os atropellan, no os dejan acabar el concepto; finalmente, unos terceros, si callan, están inquietos, nerviosos, sin escuchar lo que decís y atentos sólo a lo que van ellos a replicar cuando calléis" ( Edición Especial, pág. 43, 1997)
Para superar tales “mañas”, Azorín recomienda que:
"Cuando se hable en corro o frente a frente, a solas con un amigo, dejemos que nuestro interlocutor exponga su pensamiento; estemos atento a todas las particularidades; no hagamos con nuestros gestos que apresure o compendie la narración. Luego, cuando calle, contestemos acorde a lo manifestado, sin los saltos e incongruencia de los que no han escuchado bien. Si es persona de calidad a quien nosotros queremos agradar aquella con quien hablamos, demostrémosle que tomamos grande gusto en lo que ella nos va diciendo"(Ob. Cit., págs.43/44)
En el proceso de la comunicación oral, si pretendemos que esta resulte efectiva, hablar lo necesario y escuchar con atención constituyen la clave del éxito. Merced a este planteo, conviene entonces tener siempre presente lo que a alguien se le ocurrió decir alguna vez:
“DIOS NOS DIO DOS OIDOS Y UNA BOCA POR UNA BUENA RAZON: DEBEMOS ESCUCHAR EL DOBLE DE LO QUE HABLAMOS”
jueves, 14 de febrero de 2013
LA PRENSA DOMINICANA Y LA NUEVA ORTOGRAFÍA
Por: Domingo Caba Ramos.
«
El redactor ejerce gran influencia sobre el lenguaje de los demás y, por tanto,
ha de trabajar con responsabilidad en el uso de su herramienta»
(Alex
Grijelmo: El estilo del periodista, 2002)
En diciembre del 2010, la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española, publicaron la última edición de la Ortografía de la lengua española. Esta nueva versión sustituyó a la anterior edición académica, publicada en el año 1999. Si bien la nueva Ortografía no cambia las reglas fundamentales del idioma, sí introduce novedades importantes, cuyo conocimiento implica un doble proceso de aprendizaje y desaprendizaje, por cuanto normas que en ediciones precedentes estaban vigentes, esta vez fueron eliminadas. Así, por citar solo algunos ejemplos, :
a) Palabras como guion y truhan, por considerarse monosílabas, deberán escribirse siempre sin la tilde que antes se les marcaba, aunque una parte de los hispanohablantes las pronuncien con hiato y perciban bisílabas.
b) Se recomienda suprimir la tilde diacrítica en la palabra solo cuando funcione como adverbio con significado de solamente, así como en los pronombres demostrativos este, ese y aquel.
c) Se suprime la tilde diacrítica en la conjunción disyuntiva o cuando aparece entre cifras, cuya marca antes se recomendaba para evitar que se confundiera con el cero (0).
d) Los prefijos, que en la mayoría de los casos se escribían separados por un espacio en blanco o unidos con un guion a la palabra o base léxica a la que se agregan (ex presidente, ex marido, vice rector, sub-marino, vice-presidente…), ahora deben escribirse siempre unidos a dicha base o palabra siempre que esta sea univerbal (expresidente, exmarido, vicerrector, vicepresidente, submarino)
e) En la Ortografía de 1999 (pág. 39) se prescribe que los títulos, cargos y nombres de dignidad, como Rey, Papa, Duque, Presidente, Ministro, etc. se escribirán siempre con minúscula cuando acompañen al nombre propio de la persona o del lugar a que corresponden ( el rey Felipe IV, el papa Juan Pablo 11, el presidente del Ecuador, el ministro de trabajo) y con mayúscula cuando no aparece expreso el nombre propio de la persona o del lugar y, por el contexto, los consideramos referidos a alguien a quien se pretende destacar (El Rey inaugurará la nueva biblioteca – El Papa visitará tres países en su próximo viaje).
La nueva Ortografía, a contrario, estable que esos cargos institucionales deberán escribirse siempre con minúscula, estén o no acompañados del nombre de la persona a que se refieran ( El rey inaugurará la nueva biblioteca - El papa Benedicto XVI dice renunció por el bien de la Iglesia»
Contrario a lo que podría pensarse, esas novedades ortográficas, al parecer, se desconocen en muchas de las empresas periodísticas de la República Dominicana; y si se conocen, muy poca importancia se les confiere. Para validar este juicio, basta una breve ojeada a los diferentes diarios que se editan en este país, en los que encontraremos notas como las siguientes:
1. « El Papa renunció al Vaticano con efectividad el 28 de este mes a las 5:00 de la tarde» ( El Caribe, 13/2/2013)
2. «Cardenal López Rodríguez no aspira a Papa» (La Información, 13/2/2013)
3. «Artistas plásticos reconocen al ex presidente Leonel Fernández ( Diario Libre, 23/1/2013)
4. «El ex presidente Leonel Fernández y José Enrique Sued se reunieron en privado este jueves en la casa del ex alcalde de Santiago…» ( Acento.com, 27/12/2012)
5. « El ex presidente Hipólito Mejía opinó que el narcotráfico es un tema “sumamente delicado…”» ( Almomento.net, 16/12/2013)
6. « El presidente Danilo Medina ofrecerá esta noche una cena al ex presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva…» ( La Información, 31/1/2013)
7. « El Papa que dice renunció “por el bien de la Iglesia”» ( El Nacional, 13/2/2013)
8. « Freddy Hidalgo fue posesionado este viernes como Ministro de Salud Pública…» ( Acento.com, 17/2/2012)
En cada uno de los enunciados antes transcritos, las palabras papa y ministro debieron escribirse con “p” y “m” inicial minúscula respectivamente, y el prefijo ex unido a las palabras que acompañan : papa, expresidente, exalcalde, ministro.
jueves, 7 de febrero de 2013
LOS CRONISTAS DEPORTIVOS Y EL NOMBRE DE NUESTRO PAÍS
Por: Domingo Caba Ramos.
El fundador de la nacionalidad dominicana, Juan Pablo Duarte, en su muy famoso e histórico Juramento Trinitario, apunta lo siguiente:
«En nombre de la Santísima, augustísima e indivisible Trinidad de Dios Omnipotente, juro y prometo, por mi honor y mi conciencia, en nombre de nuestro presidente, Juan Pablo Duarte, cooperar con mi persona, vida y bienes a la separación definitiva del gobierno haitiano, y a implantar una república libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera, que se denominará República Dominicana…»
Mientras que la Constitución de la República Dominicana, en su Art. 1, establece que:
« El pueblo dominicano constituye una Nación organizada en Estado libre e independiente, con el nombre de República Dominicana…»
Eso quiere decir que, según lo ideó el patricio y lo consignó luego el legislador en nuestra Carta Magna, el nombre de nuestro país es República Dominicana y no Dominicana, como se lee en las páginas deportivas y se escucha en la cadena de radio y televisión que todos los años transmite los juegos de beisbol correspondientes a la Serie del Caribe. En otras palabras, aunque no existe en el mundo ningún país llamado Dominicana, nuestros cronistas deportivos persisten en llamar así a una nación cuyo verdadero nombre es República Dominicana, incurriendo de esa manera en una innecesaria distorsión de la esencia de la auténtica denominación.
Pero no solo los cronistas. En el mismo error incurre la Liga de Beisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), cuando decide identificar el uniforme del equipo representativo de este país en la Serie del Caribe 2012 con el nombre de Dominicana.
Con esa errónea medida, ¿qué mensaje les transmite la LIDOM a los demás países que participan en esa caribeña competencia?
Sencillamente, que nuestro país se llama Dominicana. Por eso hoy no me extraña que estando hace ya varios años en México, un nativo de esta nación me preguntó que si yo era de Dominicana. Acto seguido le respondí: «No, de la República Dominicana».
El que el amigo mexicano creyera que así se llamaba mi patria , no me sorprendió, por cuanto es bien sabido que los medios de comunicación, conscientes o inconscientemente, y debido a la gran influencia que ejercen, trazan las pautas en el uso de la lengua. De tanto leer y escuchar el término Dominicana, es lógico, pues, que todo extranjero piense que así se llama la patria que hace casi dos siglos independizó Juan Pablo Duarte. Y hasta los niños dominicanos podrían pensar lo mismo.
Conviene tener siempre presente que la palabra República forma parte del nombre de nuestro país, razón por la cual nunca deberá omitirse cuando este se exprese, ya sea en forma oral como escrita. Con el nombre de la República Dominicana, vale aclarar, sucede lo mismo que con el nombre de La Romana, cuyo artículo antepuesto (La) suele omitirse, a pesar de ser parte de dicho nombre. Cuando se refieren a esta ciudad, muchos cronistas deportivos prefieren decir simplemente Romana, como se aprecia en frases del tipo: « Hoy no habrá juego en Romana…»
En el uso de la lengua, vale siempre recordarlo, no debemos distorsionar la realidad. En tal virtud, los nombres que designan esa realidad, hay que emplearlos en su justa, auténtica y completa denominación.
Por: Domingo Caba Ramos.
El fundador de la nacionalidad dominicana, Juan Pablo Duarte, en su muy famoso e histórico Juramento Trinitario, apunta lo siguiente:
«En nombre de la Santísima, augustísima e indivisible Trinidad de Dios Omnipotente, juro y prometo, por mi honor y mi conciencia, en nombre de nuestro presidente, Juan Pablo Duarte, cooperar con mi persona, vida y bienes a la separación definitiva del gobierno haitiano, y a implantar una república libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera, que se denominará República Dominicana…»
Mientras que la Constitución de la República Dominicana, en su Art. 1, establece que:
« El pueblo dominicano constituye una Nación organizada en Estado libre e independiente, con el nombre de República Dominicana…»
Eso quiere decir que, según lo ideó el patricio y lo consignó luego el legislador en nuestra Carta Magna, el nombre de nuestro país es República Dominicana y no Dominicana, como se lee en las páginas deportivas y se escucha en la cadena de radio y televisión que todos los años transmite los juegos de beisbol correspondientes a la Serie del Caribe. En otras palabras, aunque no existe en el mundo ningún país llamado Dominicana, nuestros cronistas deportivos persisten en llamar así a una nación cuyo verdadero nombre es República Dominicana, incurriendo de esa manera en una innecesaria distorsión de la esencia de la auténtica denominación.
Pero no solo los cronistas. En el mismo error incurre la Liga de Beisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), cuando decide identificar el uniforme del equipo representativo de este país en la Serie del Caribe 2012 con el nombre de Dominicana.
Con esa errónea medida, ¿qué mensaje les transmite la LIDOM a los demás países que participan en esa caribeña competencia?
Sencillamente, que nuestro país se llama Dominicana. Por eso hoy no me extraña que estando hace ya varios años en México, un nativo de esta nación me preguntó que si yo era de Dominicana. Acto seguido le respondí: «No, de la República Dominicana».
El que el amigo mexicano creyera que así se llamaba mi patria , no me sorprendió, por cuanto es bien sabido que los medios de comunicación, conscientes o inconscientemente, y debido a la gran influencia que ejercen, trazan las pautas en el uso de la lengua. De tanto leer y escuchar el término Dominicana, es lógico, pues, que todo extranjero piense que así se llama la patria que hace casi dos siglos independizó Juan Pablo Duarte. Y hasta los niños dominicanos podrían pensar lo mismo.
Conviene tener siempre presente que la palabra República forma parte del nombre de nuestro país, razón por la cual nunca deberá omitirse cuando este se exprese, ya sea en forma oral como escrita. Con el nombre de la República Dominicana, vale aclarar, sucede lo mismo que con el nombre de La Romana, cuyo artículo antepuesto (La) suele omitirse, a pesar de ser parte de dicho nombre. Cuando se refieren a esta ciudad, muchos cronistas deportivos prefieren decir simplemente Romana, como se aprecia en frases del tipo: « Hoy no habrá juego en Romana…»
En el uso de la lengua, vale siempre recordarlo, no debemos distorsionar la realidad. En tal virtud, los nombres que designan esa realidad, hay que emplearlos en su justa, auténtica y completa denominación.
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