sábado, 29 de agosto de 2009

USO DISCORDANTE DE LA VARIANTE SI 
Por : Domingo Caba Ramos


Cuando del uso de la lengua se trata, abundan los errores que de tanto repetirse semejan o parecen verdades incontrovertibles. Es el caso de la archiusada frase “volver en sí”, bastante concordante o acertada cuando se refiere a la tercera persona, tanto del plural como del singular ( él, ella, ellas, ellos ) ; pero muy discordante o desacertada cuando alude a la primera y segunda persona del singular ( yo, tú ), o a la primera persona del plural ( nosotros )

Conforme al juicio precedente, vale recordar que al pronombre de tercera persona corresponde, entre otras, la variante sí ; al de primera persona ( yo ) , la variante mí ; al de segunda persona ( tú ) , la variante ti , y al de primera persona del plural ( nosotros ) la variante nos. Y merced a esta aclaración, carecerían de pertinencia gramatical, oraciones del tipo :

a) «Perdí el conocimiento y media hora después volví en sí».
b) « Perdiste el conocimiento y media hora después volviste en sí».
d) «Perdimos el conocimiento y media hora después volvimos en sí».

Y por la misma razón, resultarían válidas, desde el punto de vista sintáctico, las formas:

a) «Perdió el conocimiento y media hora después volvió en sí».
a) «Perdí el conocimiento y media hora después volví en mí».
c) « Perdiste el conocimiento y media hora después volviste en ti».
d) «Perdimos el conocimiento y media hora después volvimos en nos».

jueves, 20 de agosto de 2009



ANDRES ACEVEDO Y SUS POESIAS PARA NIÑOS


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« La literatura para niños implica un lenguaje claro y comunicativo, que satisfaga el apetito natural de sueños y aventuras mediante ese mundo verbal de fabulaciones que articulan signos y símbolos portadores de sentido»

(Bruno Rosario Candelier)


¿POR QUE ESCRIBIR POESIAS PARA NIÑOS?

Crear poesías para niños constituye un ejercicio escritural más complejo o menos sencillo de lo que parece. Para cultivarla, aparte de estar prevalido de la sensibilidad artística y aliento creativo requeridos para tal fin, el adulto que la concibe debe poseer alma de niño, amar a los niños, sentir como niño y penetrar en lo más íntimo o recóndito de esa zona casi extraterritorial que conforma el siempre fantástico y tierno mundo de la niñez. O, para decirlo con palabras parecidas a las de Pedro Henríquez Ureña, para escribir versos infantiles es condición necesaria que el adulto no haya perdido su corazón de niño.

La desvinculación del poeta infantil con el universo psicológico de la infancia origina, como bien lo apunta Acevedo, que muchos temas sean enfocados “desde la perspectiva del creador adulto, y no desde el entorno vivencial del infante” Y origina igualmente que muchas creaciones no pasen de ser lo que la inmensa Gabriela Mistral consideró como “simples balbuceos de docentes”

Andrés Acevedo muestra plena conciencia de su oficio de escritor, y parece estar muy convencido o sentir gran satisfacción de haberse dedicado a recrear el mundo de los menores con el rítmico y lírico acento de sus cantos infantiles. Merced a este planteo, ninguna sorpresa pueden causar las razones vertidas por este aedo de la chiquillada, cuando confiesa que escribe poesías para niños debido al “amor que siento hacia ellos…”, para testimoniar la “ magia contenida de su mundo”, “ recrear una y otra vez mi pasado de niño…” y “ … dejar constancia de la imprescindible armonización entre la naturaleza y la infancia…”

Javier Villegas Fernández, destacado poeta peruano, Premio Nacional de Poesía y consagrado cultor del verso infantil, explica también las razones que lo llevaron a escribir ese tipo de literatura:

« Escribimos literatura infantil – argumenta Villegas F. - porque constituye la mejor manera de expresar el sentimiento de ese niño que todos llevamos dentro, porque sólo mediante ella se pueden inventar mundos fantásticos, en donde todo se torna real gracias a la fantasía y porque a través de ella la realidad y la fantasía se complementan, se vuelven una armonía para penetrar con mucha sutileza en las zonas más recónditas del alma de los niños.

Para que la poesía infantil sea aceptada como tal o encasillada en su justo lugar, ya se afirmó en otra parte del presente trabajo, lo estético de imponerse a lo didáctico; lo artístico a lo instrumental; lo bello, a lo utilitario. Una poesía que en primer término lleve al deleite espiritual y no la lección instruccional. Pero además de su naturaleza estética, esta expresión poética, ha de cumplir con otras características tales como: musicalidad, brevedad, sencillez y claridad.

La producción poética de Andrés Acevedo, vale reiterarlo, cumple con cada uno de esos rasgos. Ha logrado este artista literario y conocido animador cultural crear:

A ) Una poesía en la que sin marginar el mensaje, sentido o configuración semántica del verso, se prioriza la esencia estética e imaginativa del mismo :

« Yo quiero subir
al cielo infinito
para sonreír
con los angelitos » ( “ARCOIRIS DERRETIDO”, p. 13)


B) Una poesía clara y sencilla:

« Tengo dos gatitos
con saco y corbata
que son vecinitos
de una vieja rata» ( VERSOS PARA NIÑOS RECITADORES», p.16)

C) Una poesía breve y musical:

«La luna asoma
su miradita.
por la casona
de mi abuelita» (“VUELVETE MI NIÑO”, p.32)


En la literatura dominicana, la poesía para niños ha contado con muy pocos cultivadores. Y para estos no existen distinciones institucionalmente establecidas. Quizás se deba esto al prejuicio o falsa concepción de que a la producción de este tipo de expresión poética sólo se dedican aquellos que carecen del talento requerido para componer versos para adultos o que, naturalmente, entrañen mayor nivel de complejidad temática y/o estructural.

Olvidan talvez quienes así piensan, que si bien la infantil es literatura para menores, no se trata por eso de una literatura menor. Se trata, al contrario, de una literatura (poesía, cuento, teatro) entre cuyos cultores se encuentran registrados verdaderos clásicos del género o autores de la estatura literaria de Gabriela Mistral, Emilio Ballagas, Juan Ramón Jiménez, Julio Cortázar, Pedro Henríquez Ureña, Federico García Lorca, José Martí, Mark Twain y Antoine de Saint Exupery, entre otros.

En nuestro país, cual Quijote sin Sancho, Andrés Acevedo ha decidido abrirse caminos y formar parte de la lista de poetas que han decidido construir sus mundos imaginarios teniendo como centro al niño. Ojalá que a pesar del panorama nada motivador y, si se quiere adverso, en que desarrolla la literatura para niños en la República Dominicana, Acevedo continúe deleitando a los infantes, y, por qué no, también a los adultos, con los bellos cantos emanados de su siempre activa y fértil imaginación.

miércoles, 12 de agosto de 2009

EL PARQUE DE TAMBORIL, AYER Y HOY.


El parque de Tamboril honra el nombre de doña Trina de Moya, autora de las letras del “Himno a las madres” y esposa del ex presidente Horacio Vásquez.

Dicho parque cubrió todo una época de ensueños, romanticismo, armonía y sana convivencia municipal.

Una época en la que la familia tamborileña se concentraba allí, tarde y noche, especialmente los fines de semana, para airearse con la fresca brisa que se desprendía de la copa de los árboles, o deleitarse con los acordes ejecutados por la banda de música, brillantemente dirigida por el maestro Usaíno Germosén, en las entonces famosas y hoy desafortunadamente desaparecidas retretas dominicales.

Una época en la que parejas de jóvenes enamorados, con sus manos entrelazadas, se sentaban en los bancos del parque a intercambiar las más sugerentes, amorosas y románticas de las miradas, o procedían a darle a este vueltas y vueltas que en ocasiones parecían interminables.

Hoy, el parque de Tamboril ya no es el mismo. Su esencia recreativo – familiar hace tiempo se perdió. La globalización y la posmodernidad arrasaron con ella.

Aunque todavía se le sigue llamando parque, ya el mismo es otra cosa, y, en tal virtud, bien podría llamársele : “Tierra de nadie”, “Zona Roja”, “Zona de peligro”, “Área restringida”, etc. Y en virtud de eso, ya no es lógico y sensato seguir identificándolo como "el parque de Tamboril", sino como el parque del grupito de desampresivos que dentro y alrededor del mismo hacen y deshacen

Se trata, el de Tamboril, un parque concebido y por mucho tiempo utilizado para el sano esparcimiento ; pero en donde hoy se oye de todo, se ve de todo, se hace de todo , se consume de todo y se acepta todo, especialmente después de la media noche.

Un lugar a quien los padres y madres temen visitar y llevar sus niños, por cuanto ya le perdieron la confianza o no lo creen seguro.

Un lugar donde un grupito de jóvenes y no tan jóvenes , posiblemente desprovistos de materia gris en sus cerebros, apuesta a quién despierta primero a los enfermos que en cama yacen internos en la clínica ubica frente a frente al parque. O quién logra demostrar que cuenta en su vehículo con el radio de volumen más fuerte, capaz de impedirle a la aldea conciliar el sueño o quedarse dormida " bajo un cielo de plata", como en épocas pasadas ocurría, al decir de su ilustre poeta Hernández Franco.

Un lugar que no ha podido ser sometido al orden por la Policía Nacional, institución compuesta todavía por criminales, matones y asesinos, que, en lugar de resolver la anarquía reinante dentro y fuera del parque de Tamboril, lo único que ha hecho es arrancarles las vidas a los mejores hombres de este dinámico y trabajador municipio, como es el caso de la muerte reciente y bestial, ejecutada por miembros del equipo swat de dicho organismo, en contra del empresario y digno ciudadano tamborileño, Vinicio Espaillat Germosén.

Pienso que todavía las autoridades de Tamboril cuentan con tiempos suficientes para rescatar la imagen pública del parque Trina de Moya. Pues de lo contrario, podría ser demasiado tarde. Y es entonces cuando necesariamente tendrán que hacer lo mismo que en el barrio La Joya, en Santiago: amurallar su histórico espacio recreativo, el Parque Valerio, para controlar la entrada a este y evitar las inconductas llevadas a cabo por antisociales , chulos, rameras y drogadictos.

jueves, 6 de agosto de 2009

ANDRES ACEVEDO Y SU POESIA PARA NIÑOS.
Por : Domingo Caba Ramos.
 

“ Sólo es grande el hombre que nunca pierde su corazón de niño…”

( PEDRO HENRIQUEZ UREÑA )

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Andrés Acevedo (1964) nació en Santiago de los Caballeros, y en esta ciudad ha desarrollado una intensa y fecunda labor literaria, educativa y cultural. Poeta, escritor, articulista y gestor cultural a tiempo completo, su constante accionar en bien de la educación, el arte y la cultura parece no tener límites. Además de fundar y cofundar talleres y grupo literarios, Andrés Acevedo ha publicado, y actualmente publica, comentarios y ensayos literarios en los principales periódicos del país, tales como El Siglo, La Información, El Nuevo Diario y el Listín Diario, entre otros.

Igualmente, orienta, motiva, colabora y ayuda a cuantas personas se acercan a él para solicitarle desde la corrección de un texto hasta el préstamo del libro de difícil adquisición. Y, como si todo eso fuera poco, Acevedo « Tiene y mantiene – apunta el poeta y ensayista Enegildo Peña – una misteriosa hemeroteca personal, repleta de periódicos y revistas que saca como de un pozo de papel, y los entrega al que lo necesita con una candidez propia de su carácter de poeta» ( La poesía contemporánea de Santiago, 2005, pág. 202 )

Es él lo que bien podríamos llamar, un verdadero peregrino de la cultura.

Como artista literario, vale resaltarlo, el proceso creativo de este inquieto cultor de la palabra escrita, se ha focalizado en una de las vertientes de la expresión poética menos cultivada no sólo en la República Dominicana, sino también en la literatura hispanoamericana: la poesía infantil o poesía para niños. La más evidente prueba de esto son los cuatro libros de versos que sobre el género ha publicado hasta la fe-
cha : “ Arco iris derretido” ( 1992 ), “ Vuélvete mi niño”( 2003 ), “Versos para niños recitadores” ( 2005 ) y “ Leyendo versos para niños ( 2007 )

Constituyen estas, obras de indiscutible valor literario en las que el alma de los infantes, envuelta en la magia de la fantasía y el ritmo, e impulsada por el fuego de la imaginación se desplaza por cada uno de los versos que las conforman.

Obras en las que lo estético se impone a lo didáctico , y en las que sin obviar el mensaje o contenido semántico de las palabras, no se persigue como propósito primero instruir o transmitir conocimientos, sino deleitar, sugerir, estimular la imaginación infantil o provocar sensaciones y sentimientos en la frágil mente del pequeño, como debe ser el fin de la auténtica literatura para niños.

Obras cuyas composiciones reúnen las principales características que tipifican el verso infantil. Obras en las que como confiesa el propio autor se plasma o recrea el “universo vivencial e imaginativo de los pequeños”

Obras en fin, que en cada escuela y colegio dominicanos debieran ser empleadas como material de lectura por los maestros del nivel básico como una forma de acercar al niño a la palabra, desarrollar su proceso de verbalización, despertar desde la más tierna edad el amor por la lectura, estimular en el menor la creación poética e introducirlo en el siempre fabuloso y maravilloso mundo del arte y la literatura.

jueves, 23 de julio de 2009

¿PRESIDENTE O PRESIDENTA?
Por : Domingo Caba Ramos

La Real Academia Española, en la decimonovena edición (1970) de su Diccionario de la Lengua Española, no registra el término “presidenta”. Sólo aparece presidente, asignándole, entre otros significados, « Que preside» y « El que preside» Tampoco lo registra el académico y laureado lexicógrafo español, don Manuel Seco, en su muy valioso y consultado “Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española” (1986), en el cual sólo se hace alusión al susodicho vocablo, “presidenta”, para definirlo como el femenino del nombre presidente.

La intensificación de la presión ejercida por grupos feministas a partir de 1989, en pos del uso de una lengua no sexista , fue determinante para que la docta corporación lingüística decidiera incluir la voz “presidenta” en la vigésima segunda edición (2001) del ya citado Diccionario, ofreciendo, acerca de ella, las siguientes acepciones :

presidenta.

1. f. Mujer que preside.
2. f. presidente (‖ cabeza de un gobierno, consejo, tribunal, junta, sociedad, etc.).
3. f. presidente (‖ jefa del Estado).
4. f. coloq. Mujer del presidente.

También figura “presidenta como entrada en el « Diccionario Panhispánico de dudas», publicado en el 2005 por la Real Academia Española y la Asociación de Academias Españolas. Según este lexicón, presidenta lo mismo que presidente, es la « ‘Persona que preside algo’ y, en una república, jefe del Estado’. Por su terminación, puede funcionar como común en cuanto al género (el/la presidente); pero el uso mayoritario ha consolidado el femenino específico presidenta.» (pág. 520)

Resulta a todas luces extraño el tratamiento genérico que se le ha dado al sustantivo presidente, participio activo del verbo presidir, toda vez que otros participios iguales, tales como estudiante, comandante, oyente, dirigente, cantante, paciente, residente, ayudante, entre otros, no han recibido el mismo tratamiento gramatical, vale decir, no se dice estudianta, comandanta, oyenta,dirigenta,cantanta, pacienta, residenta y ayudanta.?

Tal práctica carecería de pertinencia linguística, por cuanto al emplear los llamados dobletes genéricos ( presidenta/presidenta – la/las – todos/todas- miembros/miembras ) se incurre en una anomalía sintáctica que viola, desconoce o contradice el principio de economía lingüística.

Pero, a pesar de tal violación o incongruencia morfosintáctica, no se descarta que el uso de las precitadas voces ( estudianta, comandanta, oyenta, tc. ) comience a ser demandado por los grupos feministas y demás defensores, fanáticos y propulsores de la llamada lengua con perspectivas de género.

lunes, 29 de junio de 2009

AL MAESTRO SIN CARIÑO
(A mis hermanos Pedro, Gernalda y Basilio Caba Ramos. )

Formo parte de la dinastía magisterial conformada por los hermanos Caba Ramos, cuyos nombres aparecen en la dedicatoria del presente artículo. Dinastía a la que me integré como cuarto y último miembro, y a la cabeza de la cual se encuentra mi hermano Pedro, experimentado,competente y consagrado educador, a quien sin pasión tenemos que considerar como uno de los más nobles seres humanos paridos en nuestro hermoso y querido Valle del Cibao.

Fiel amigo, excelente y amoroso padre, esposo ejemplar y hermano solidario, él fue el ejemplo a seguir en nuestra tortuosa, pero placentera trayectoria docente. El ejemplo que en términos del comportamiento general a todos, tempranamente, nos inyectó nuestra fenecida y siempre recordada madre: doña Librada.

Fue él el primero en inculcarnos la idea de que un buen maestro tiene que desempeñar sus delicadas funciones con entrega y responsabilidad, planificar siempre las clases que imparte, leer e investigar mucho para mantenerse actualizado sobre los principales acontecimientos que se verifican en el mundo de la ciencia y la cultura, enseñar siempre con el ejemplo, y, sobre todo, respetar a sus alumnos y mostrar interés por todo lo que ataña a la formación general de estos.

Ex maestro y director de educación básica y media en el municipio de Moca, el hoy abogado, master en derecho internacional y profesor universitario, nos enseñó que si bien las autoridades no son dadas a reconocer o incentivar la labor del maestro, no por esta razón, este debe comportarse de manera irresponsable en el ejercicio de sus funciones.

Y nos enseñó también, que no es verdad que el maestro es un apóstol como política y maliciosamente quieren presentarlo muchos de los sustentadores del status quo, con el deliberado propósito de invalidar cualquier tipo de lucha reivindicativa. Y que si así fuera, entonces estaríamos frente a frente a un apóstol muy singular: un apóstol afectado por las mismas necesidades y/problemas vitales que sufren los demás seres. Un apóstol que viste, que se enferma, que paga agua y luz, que se alimenta, que necesita divertirse, leer libros y actualizar sus conocimientos, que paga alquiler de casa, que compra leche, que pasea, baila y bebe ron, wisky, cerveza y vino. Un apóstol que tiene que enfrentar los múltiples problemas económicos que la vida le plantea. Un apóstol, en fin, que necesita tener resueltas sus condiciones materiales de existencia y que está en el deber de reclamar sus derechos en pos de una vida mejor.

Mañana martes, se celebrará en nuestro país el “Día del maestro”. El día del ser que ejerce el más noble y digno de los oficios. Mañana no habrá gran despliegue publicitario, como ocurre en otros días, el de las secretarias, por ejemplo, ni se escribirán enjundiosos editoriales, espectaculares reportajes o apasionados artículos exaltando el trabajo de este abnegado servidor.

Y es que no obstante la importancia de la labor que realiza, al maestro casi nadie lo incentiva, motiva o reconoce su trabajo. Nadie parece entender que sólo él es capaz de borrar las tinieblas de la ignorancia y abrir las puertas del conocimiento. Al contrario, como recompensa a la labor que realiza, el maestro dominicano, extrañamente, lo único que recibe es crítica e interesados cuestionamientos, realidad que lo convierte en el gran vilipendiado. Como bien se registra en las letras de la canción:

“El cura cree que es ateo / y el alcalde comunista / y el cabo jefe de puesto/ dice que es un anarquista…”

Todo el mundo sólo le pide, pero casi nadie le da, empezando por quien más debiera concederle ¬: el Estado Dominicano.

Seguros estamos que tan adversa actitud se debe al comportamiento inadecuado de algunos profesores que no han sabido comportarse a la altura de su investidura, pero que por la ausencia de un científico procedimiento de supervisión docente se mantienen activos dentro del sistema educativo. Un sistema injusto, sectario, politizado e ideológicamente altamente contaminado.

Un sistema que muy poco ha hecho para premiar y retener a sus mejores talentos, y que no ha sido capaz de establecer categorizaciones importantes técnicamente estructuradas en virtud de las competencias y desempeño de cada quien, evitando así que todos los educadores sean “medidos con la misma vara” o valorados de la misma forma.

Un sistema, en fin, al cual muy pocas veces se refieren o parecen exonerar de culpas, en los que a sus males atañen, quienes de manera impresionista critican despiadadamente la gestión del maestro, tratando de presentarlo como único culpable de la mala calidad de la enseñanza y demás fallas vigentes en la escuela dominicana , olvidando intencionalmente que la mala práctica que en la base del mismo pueda incurrir un maestro , no es más que la viva expresión de las irregularidades cometidas en su cúspide por las autoridades que lo administran, las cuales consumen más tiempo defendiendo rabiosamente los intereses del partido en el poder que diseñando planes y programas orientados a desarrollar y modernizar la enseñanza pública.

Autoridades que no propician las condiciones materiales y espirituales requeridas para que en nuestras escuelas reine la paz, nunca se interrumpan las clases, y el maestro se sienta motivado a ejercer su trabajo con alegría, dedicación, gusto y entusiasmo.

Para ese maestro sin cariño, que en medio de tan desmotivador y adverso panorama laboral es capaz de ejercer con dedicación o empeño el delicado oficio que la sociedad puso en sus manos, vayan nuestro más sentido y sincero reconocimiento.

jueves, 21 de mayo de 2009




MARIO BENEDETTI
(In Memoriam)

El mundo literario está de luto y sufre el dolor que se produce como resultado de la ausencia física del eximio escritor uruguayo, Mario Benedetti (1920 – 2009), quien falleciera en Montevideo, el jueves de la pasada semana (18/5/09), a los 88 años de edad. Murió uno de los pocos escritores que aún se mantenían, con inigualable y revolucionario fervor, izando la bandera del compromiso en la literatura hispanoamericana.

Poeta, novelista, ensayista, cuentista, crítico literario, dramaturgo y periodista, Mario Benedetti está considerado como una de las expresiones más sobresalientes de la literatura uruguaya del siglo XX, el autor más leído en su país y una de las voces de mayor relieve de la literatura iberoamericana.

Nació en Paso de los Toros, un pueblo del Departamento de Tacuarembó, Uruguay, el 14 de septiembre de 1920. Sus padres lo bautizaron con los nombres de: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno.

Desde muy temprana edad manifestó su inclinación por el arte literario, y pronto comenzó a escribir cuentos y versos bajo el influjo del dramaturgo y escritor francés, Alejandro Dumas.

Participó activamente en la vida política de su país. En 1971 forma parte de la fundación del Movimiento independiente “26 de marzo”, y en 1973, tras el golpe militar llevado a cabo en su patria, se ve obligado a recorrer el camino del exilio, teniendo que refugiarse en Argentina, Perú , Cuba y España.

En 1976 vuelve a Cuba, esta vez como exiliado, y se reincorpora al Consejo de Dirección de Casa de las Américas. A esta etapa corresponden sus libros : “Con y sin nostalgia” ( 1977) , “La casa y el ladrillo” ( 1977 ) , “Pedro y el Capitán” ( 1979 ) , donde trata el tema de la tortura y “Viento del exilio” ( 1981 ). Fue siempre un ferviente defensor de la revolución cubana.

A Uruguay regresa en marzo de1983, iniciando así una etapa a la que el mismo denominó período de desexilio. Aunque cultivó y brilló en todos los géneros literarios, fue en la narración donde alcanzó su mayor estatura o dimensión como escritor.

Pero Benedetti fue mucho más de lo que pueda escribirse en unas breves notas acerca de su vida y trayectoria literaria. De él puede afirmarse que fue Mario América, Mario Uruguay, Mario Mundo, Mario Gente, Mario Pueblo, Mario Antiimperialista, Mario Justicia, Mario Libertad…

En su obra late lo social, el dolor, la ternura, lo humano y la realidad existencial del hombre latinoamericano en medio de un sistema político que lo estrangula y lo margina. Es lo que se aprecia en poemas como “Quién sabe”, “Un padrenuestro latinoamericano”, “Qué les queda a los jóvenes” y en el que se transcribe a continuación: “De qué se ríe”


¿DE QUE SE RIE?

En una exacta / foto del diario,
Señor Ministro / del imposible.

Vi en pleno gozo / y en plena euforia,
y en plena risa / su rostro simple.

Seré curioso / Señor Ministro,
de qué se ríe / de qué se ríe.

De su ventana / se ve la playa,
pero se ignoran / los cantegriles.

Tienen sus hijos / ojos de mando,
pero otros tienen / miradas tristes.

Aquí en la calle /suceden cosas,
que ni siquiera / pueden decirse.

Los estudiantes / y los obreros,
ponen los puntos / sobre las íes.

Por eso digo / Señor Ministro,
de qué se ríe / de qué se ríe.

Usté conoce / mejor que nadie,
la ley amarga / de estos países.

Ustedes duros / con nuestra gente,
¿por qué con otros / son tan serviles?

Cómo traicionan / el patrimonio,
mientras el gringo / nos cobra el triple.

Cómo traicionan / usté y los otros,
los adulones / y los serviles.

Por eso digo / Señor Ministro,
de qué se ríe / de qué se ríe.

Aquí en la calle / sus guardias matan,
y los que mueren / son gente humilde.

Y los que quedan / llorando de rabia,
seguro piensan / en el desquite.

Allá en la celda / sus hombres hacen,
sufrir al hombre / y eso no sirve.

Después de todo / usté es el palo,
mayor de un barco / que se va a pique.

Seré curioso / Señor Ministro,
de qué se ríe / de qué se ríe.