viernes, 15 de mayo de 2009

EL DOMINICANO Y SUS "VAINAS"


Por : Domingo Caba Ramos


El conductor amigo detuvo bruscamente la marcha acelerada del vehículo, y con gesto de incomparable cortesía me invitó a subir a su confortable y recién comprado Mercedes Benz, otorgándome así una muy agradecida “bola” que habría de trasladarme hacia la llamada Villa del Viaducto ( Moca ). A su lado iba un pintoresco personaje que no tardó mucho tiempo en reiniciar el diálogo momentáneamente suspendido, abarrotado casi en todas sus partes de los más singurales giros expresivos propios de la lengua coloquial.Era todo un ramillete de vainas lo que se desprendía de aquella boca pueblerina.

No quise desaprovechar tan inesperado y suculento manjar lingüístico, y acto seguido procedí a oprimír las teclas de mi aparato grabador con miras a registrar las realizaciones léxicas del fortuito informante o viajero parlanchín.

Al transcribir literalmente la conversación, pude apreciar que el resultado no podía ser más sorprendente : en apenas minuto y medio de grabación, el hablante que nos ocupa realizó o pronunció la palabra vaina nada más y nada menos que veinte veces.

Conforme a lo antes expresado, valdría entonces preguntarse:

1) Desde el punto de vista semántico, ¿cuál el verdadero valor denotativo que el susodicho vocablo encierra?

2) Desde el punto de vista sociolingüístico, ¿cuáles hablantes suelen emplearlo con más frecuencia?

En lo que respecta al primero de los anteriores cuestionamientos, debemos consignar que tan popular terminología pertenece al ámbito de las Ciencias Naturales, específicamente a la Botánica.

Vaina, se lee en la duodécima edición del Diccionario de la Lengua Española, 1970, Pág. 1320, es la “Túnica o cáscara tierna en que están encerradas algunas simientes…” También el “Ensanchamiento del pecíolo o de la hoja que envuelve el tallo”.

Pero los sentidos que a dicho término le emprimen los hablantes dominicanos en su diaria conversación se apartan por completo del núcleo significativo alrededor del cual giran las acepciones precedentes.

Nótese que hablamos de sentidos, no de sentido. Y es que vaina es una voz que en la práctica domínicoparlante no siempre alude a la misma realidad, vale decir, en ocasiones entraña las más diversas connotaciones según el contexto lingüístico o situacional en que se emplee. O, lo que es lo mismo, para los dominicanos, la palabra vaina, entre otros valores, significa :

1) Problema o contrariedad : “ Qué vaina, ya se fue la luz otra vez!”, “ En mi casa nunca falta una vaina”

2 ) Molestia o necedad : “ Ese vecino, con su música y su vaina, no deja dormir a nadie”, “ Me siento una vaina ahí,en el estómago, que no me deja comer…”

3) Grosería, majadería o insulto : “ Yo no le soporto vainas a nadie…”, “Fui al programa y le dije como veinte vainas por fresco…”, “ Me dijo una vaina que no me gustó, y le entré…”, “ Cada vez que voy a cobrarle siempre me sale con la misma vaina…”

4) Realidad desconocida : “ El médico me aplicó una vaina rarísima..”, “ ¿ Y qué vaina es esa…”.
En ocasiones soporta dicha voz el mismo significado que la palabra etcétera: “Fuimos a la playa, nos bañamos, bailamos, bebimos, gozamos mucho y vaina...”

El término, en tanto muletilla reveladora de pobreza léxica, es usado con más frecuencia por los hablantes de más bajo nivel de instrucción; pero la práctica ha demostrado, sin embargo, que el mismo se realiza, en mayor o menor grado, en todos los estratos sociales de la población dominicana.

Pero no se crea que se trata de una particularidad lingüística privativa del español dominicano. La muy citada estructura léxical, vale aclarar, igualmente la encontramos presente en otros dialectos del mundo hispánico, como se desprende del fragmento que a continuación transcribimos, tomado del cuento “Un día de estos”, del afamado narrador colombiano Gabriel García Márquez:

­_Me pasa la cuenta – dijo
_ ¿A usted o al municipio?
_ Es la misma vaina…


17-2-2008)-

jueves, 14 de mayo de 2009

PABLO NERUDA Y SU «VERSAINOGRAMA A SANTO DOMINGO»

Por : Domingo Caba Ramos


Pablo Neruda o Pablo de América (1904-1973) fue un poeta universal, Premio Nóbel de Literatura y uno de los más grandes poetas de las letras hispanoamericas.

Inició su producción poética cantándole al amor, a la mujer, a las lilas, a la “metafísica cubierta de amapolas”, a la lluvia, a la naturaleza, sueños y grandes volcanes de su Chile Natal. Corresponden a esta etapa, entre otros, su libro “Crepusculario” (1923) y sus muy famosos” Veinte poemas de amor y una canción desesperada” (1924)

Pero el estallido de la Guerra Civil Española ( 18 de junio de 1936 ) le sacudió tan profundamente su conciencia que el poeta no sólo cambió el rumbo temático de su poesía, la cual se transforma en un testimonio en un testimonio directo, sino también su visión del mundo ante los problemas sociales y políticos. Asume una actitud de abierto compromiso con la causa republicana o antifranquista, abandona el tono intimista presente en sus versos de iniciación, su voz se convierte en la voz de los pueblos latinoamericanos, y es entonces cuando escribe sus libros “España en el corazón” (1937), “ Canto general a Chile” ( 1942), “ Canto de amor a Stalingrado” ( 1942 ) y su obra de mayor relieve poético, “ Canto General” ( 1950 )

En febrero de 1966, publica en Isla Negra (Chile) uno de los más solidarios y contundentes canto de protesta que se haya escrito para condenar la segunda y brutal intervención que soldados de la armada estadounidense llevaron en República Dominicana en abril de 1965:


Versainograma a Santo Domingo

Perdonen si les digo unas locuras,
en esta dulce tarde de febrero,
y si se va mi corazón cantando,
hacia Santo Domingo, compañeros.

Vamos a recordar lo que ha pasado allí,
desde que don Cristóbal, el marinero,
puso los pies y descubrió la isla,
¡ay mejor no la hubiera descubierto!
porque ha sufrido tanto desde entonces,
que parece que el diablo y no Jesús,
se entendió con Colón en ese aspecto.

Esos conquistadores españoles,
que llegaron desde España, por supuesto,
buscaban oro y lo buscaron tanto,
como si les sirviese de alimento.

Enarbolando a Cristo con su cruz,
los garrotazos fueron argumentos,
tan poderosos que los indios vivos,
se convirtieron en cristianos muertos.

Aunque hace siglos de esta historia amarga,
por amarga y por vieja se la cuento,
porque las cosas no se aclaran nunca,
con el olvido ni con el silencio.

Y hay tanta inquietud sin comentario,
en la América hirsuta que me dieron,
que si hasta los poetas nos callamos,
no hablan los otros porque tienen miedo.

Ya se sabe en un día declaramos,
la independencia azul de nuestros pueblos,
una por una, América Latina,
se desgranó como un racimo negro,
de nacionalidades diminutas,
con mucha facha y con poco dinero.

( Andamos con orgullo y sin zapatos,
y nos creemos todos caballeros)

Cuando tuvimos pantalones largos,
nos escogimos pésimos gobiernos,
(rivalizamos mucho en este asunto,
Santo Domingo se sacó los premios).

En esta variedad un tanto triste,
tuvieron a Trujillo sempiterno,
que gracias a un balazo se enfermó,
después de cuarenta años de gobierno.

Podríamos decir de este Trujillo,
(a juzgar por las cosas que sabemos),
que fue el hombre más malo de este mundo,
(si no existiese Jhonson, por supuesto),
se sabrá quién ha sido más malvado),
cuando los dos estén en el infierno),

Cuando murió Trujillo respiró,
aquella pobre patria de tormentos,
y en un escalofrío de esperanzas,
subió la luna sobre el sufrimiento.

Corre por los caminos la noticia:
Santo Domingo sale del infierno,
por fin elige un presidente puro:
es Juan Bosch que regresa del destierro,
pero no les conviene un hombre honrado
ni a los gorilas ni a los usureros.

Decretaron un golpe en Nueva York,
le echan abajo con cualquier pretexto,
lo destierran con su constitución,
instalan a cualquier sepulturero,
en el tronco del mando y del castigo,
y los verdugos vuelven a sus puestos .

"La democracia representativa,
ha sido restaurada en este pueblo"
dijo El Mercurio en su "editorial" escrito,
en la Embajada que sabemos.

Pero esta vez las cosas no marcharon,
de un modo interesado aunque severo,
a norteamericanos y gorilas,
les salieron los tornillos en el queso,
y con voz de fusibles en la calle,
Salió a cantar el corazón del pueblo.

Santo Domingo con su pueblo armado ,
borró la imposición de los violentos:
tomó ciudades, campos y en el puente,
con el pecho desnudo y descubierto,
aplastó tanques, desafió cañones.

Y corría impetuoso como el viento,
hacia la libertad y la victoria,
cuando el tejano Jhonson, el funesto,
con la sangre de muchos en las manos,
hizo desembarcar los marineros.

Cuarenta y cinco mil hijos de perra,
bajaron con sus armas y sus cuentos,
con ametralladoras y napalm,
con objetivos claros y concretos:
"Poner en libertad a los ladrones,
Y a los demás hay que meterlos presos".

Y allí están disparando cada día,
contra dominicanos indefensos.

Como en Vietnam el asesino es fuerte,
pero a la larga vencerán los pueblos.

La moraleja de este cuento amargo,
se las voy a decir en un momento,
(no se lo vayan a contar a nadie:
soy pacifista por fuera y por dentro!) :

Ahí va:

Me gusta en Nueva York el yanqui vivo
y sus lindas muchachas, por supuesto,
pero en Santo Domingo y en Vietnam,
prefiero norteamericanos muertos.


(“Versainas de protesta por el desembarco de marines en Santo Domingo, publicadas en hojas sueltas en Valparaíso y en Santiago de Chile, 1966”)

jueves, 7 de mayo de 2009



"VE DE VACA" Y "BE DE BURRO "

“El distinguir la v de la b no es de ningún modo un requisito recomendable en la pronunciación española. La mayoría de las personas cultas, lejos de estimar la pronunciación de la v labiodental como una plausible perfección, la consideran como una mera preocupación escolar, innecesaria y pedante

(TOMAS NAVARRO TOMAS)


Las letras como las personas tienen sus nombres (pe, equis, i griega, ene, hache, efe zeta, etc.) Y así como en el género humano el nombre sirve para distinguir una persona de otra, en el abecedario, los nombres de los signos que lo conforman sirven para diferenciar una letra de otra. Es el caso de las grafías “b” y “v”. Aunque fonéticamente se pronuncian de la misma forma, una y otra acusan notables diferencias, no sólo ortográficas, sino también nominales. La primera se llama be (denominación recomendable) En América recibe también los nombres de be alta y be larga.

La segunda se denomina uve (recomendable), pero los hablantes americanos la llaman indistintamente “ve”, “ve corta”, “ve baja” y “ve chica”

En República Dominicana, como resultado, talvez, de una distorsión en la enseñanza de la lengua española o de un falso concepto aprendido en la escuela antigua, esa distinción se establece de manera un tanto zoológica o “con pintoresca nomenclatura”, llamándole “be de burro” a la “b” y “ve de vaca” a la “v”.

Se trata del mismo error en que se incurre cuando se habla de “ce (c) de casa” y “ca (k) de kilómetro” Es como si se quisiera dejar establecido que aparte de las empleadas para escribir las palabras burro y vaca, existen en nuestro idioma otros tipos de bes.

Conviene aclarar que las letras “b” y “v” representan el mismo fonema /b/ en todos los países de habla española: el sonido consonántico bilabial sonoro /b/, esto, es, no existe, como se ha enseñado y piensan muchos, diferencia alguna en la pronunciación de las letras “b” y “v”. Como bien lo establece al respecto don Manuel Seco en su Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española:

« La pronunciación de v es en español idéntica a la de b. Las dos letras corresponden a un mismo fonema, /b/; se pronuncian igual, por tanto, cabo y cavo; vaca y baca; sabia y savia; /tubo y tuvo. Pretender pronunciar v con articulación labiodental es un error de algunos locutores y profesores que se pasan de correctos…» (1986:371)

En otras palabras, la articulación labiodental de la "v” jamás ha existido en español. Cuando así ocurre, se trata de un equivocado prurito de corrección basado también en erróneas recomendaciones del pasado.

domingo, 3 de mayo de 2009

EL PODER DE LA COMUNICACION AL SERVICIO DE ... ¿LA LENGUA?


Por : Domingo Caba Ramos

Quien haya asistido a un curso de periodismo o consultado un manual que trate sobre esta área de la comunicación, posiblemente haya leído o escuchado y, por ende, asimilado muy bien que el periodista, más que informador, es un intérprete del acontecer. Que por ser intérprete de los hechos acontecidos, el periodista debe saber qué interesa y qué merece ser considerado noticia. Que noticia es, al decir de los especialistas es :

a) «Todo aquello que ocurre, posee importancia y le interesa a la gente …» ( José L. Martínez Albertos )
 b) «Informe oportuno de todo aquello de interés para la humanidad …» ( A. Quilis )
c) « Todo lo que el lector necesita saber …» ( M. Vivaldi )
d) « Es algo que ha sucedido y en que se hallan interesadas gran número de perso-
nas (Porter y Luzón)

Es posible que haya leído y escuchado también que la claridad es la primera condición de la prosa periodística. Y que el estilo informativo es claro cuando lo que se expresa está libre de ambigüedad o es entendido por todos los usuarios de la lengua en que ha sido escrita..Como muy acertadamente lo ha dicho Martín Vivaldi:

« Un estilo es claro cuando el pensamiento del que escribe penetra sin esfuerzo en la mente del que lee»

O como dice Iñigo Domínguez, citado por Alex Grijelmo en su libro “El estilo periodístico” (2202) :

« Una frase periodística tiene que estar construida de tal forma que no sólo se entienda bien, sino que no se pueda entender de otra manera”

No obstante los conceptos precedentes, a través de una de las más antiguas y populares cadenas de radio que en nuestro país transmiten noticias y mensajes diversos durante el período de semana santa, en la recién pasada Semana Mayor yo escuché, de boca de más de un reportero, “delicias” informativas como las siguientes:

1.« Dos hermanos sostuvieron una riña a trompadas por un jarro de frijoles condulce…»

2. « En los vehículos accidentados viajaban siete personas, todos miembros de una misma familia herida…»

3. « Por tratar de tomarse la licorería tres jóvenes sufrieron intoxicación crónica…»

4. « Dos hombres que se la buscaban en la playa de Cabarete se fueron a los puños…»

5. « El agente que estaba de centinela le disparó un cartuchazo a un enajenado mental que se presentó al cuartel de manera agresiva….»

6. « Un señor que se pasó de tragos sufrió intoxicamiento…»


Conforme a lo que ya hemos leído acerca de la noticia y uno de sus principales rasgos característicos (la claridad) valdría preguntarse:

a) ¿Posee importancia, le interesa a la gente o necesita saber el oyente o lector que « Dos hermanos sostuvieron una riña a trompadas por un jarro de habichuela con dulce…» o que dos hombres “se fueron a los puños en una playa…”?

b) ¿Está claro el mensaje, o entiende bien cualquier hablante de español qué quiere decir un reportero cuando informa que: « En los vehículos accidentados viajaban siete personas, todos miembros de una misma familia herida…», “tres jóvenes se tomaron una licorería”, un señor se pasó de tragos…”, o aquello de que dos hombres “se la buscaban en la playa…” y “se fueron a los puños…”

c) ¿Fue un “cartuchazo” o un cartucho lo que disparó el policía al “enajenado mental”?

e) ¿Existe algún enajenado que no sea mental?

d) ¿Como resultado del exceso de “tragos”, una persona puede sufrir de “intoxicamiento” o intoxicación alcohólica?


Los hasta aquí comentados fueron sólo algunos de los mensajes noticiosos que escuché el recién pasado viernes santos cuando me desplazaba por una de nuestras carreteras. Léalos y analícelos detenidamente, y usted extraerá sus propias conclusiones acerca del manejo de la noticia y el uso de la lengua española en la prensa dominicana.

domingo, 19 de abril de 2009

CAPSULAS LEXICOSEMANTICAS.


1.- CELEBRAR / CONMEMORAR

« Celebrar – se lee en el “Manual de español urgente” (1995) – no debe confundirse con conmemorar» Y no deben confundirse tales voces, por cuanto una y otra entrañan significados diferentes.

Pero la confusión, especialmente en nuestros medios periodísticos, existe y persiste. Y la misma se puso de manifiesto recientemente a propósito de conmemorarse el “Día internacional de la mujer”. Para referirse a tal fecha, periodistas, comentaristas y columnistas empleaban indistintamente ‘celebrar’ y ‘conmemorar’.

Según el Diccionario de la Lengua Española (Real Academia Española, duodécima edición, 1970), los términos ‘celebrar’ y ‘conmemorar’ soportan los siguientes significados:

« Celebrar.- Alabar, aplaudir, encarecer a una persona o cosa» (pág.288)
« Conmemorar.- Hacer memoria o conmemoración» - ( pág. 344)
« Conmemoración...- Memoria o recuerdo que se hace de una persona o cosa» (pág.344)

De los conceptos preindicados, obviamente se infiere que el verbo celebrar lleva envuelta la idea de festejos, aplausos, júbilo y otros sentimientos de alegría; en tanto que conmemorar alude a simples recuerdos de situaciones, vinculadas a hechos y personas que han impactado negativamente nuestras conciencias . En tal virtud, puede celebrarse la fecha de nacimiento de un amigo o pariente, pero jamás la fecha de su muerte. Esta deberá conmemorarse.

El día 30 de mayo de cada año, los dominicanos podemos celebrar “con bombos y platillos”, toda vez que en una fecha igual nos quitamos de encima la férrea dictadura que durante tres décadas encabezó el tirano presidente Rafael Leonidas Trujillo Molina; pero no así el 28 de abril, puesto que un día como ese ocurrió un acontecimiento bastante luctuoso para el pueblo dominicano: el irrespeto o mancillamiento a nuestra soberanía llevado a cabo por tropas del ejército norteamericano. Y merced a lo antes expresado, igualmente resultaría ilógico celebrar el “Día internacional de la mujer”, ya que un 8 de marzo ocurrió en Nueva York un trágico hecho, el asesinato de un grupo de obreras que reclamaban reivindicaciones laborales, hecho que por trágica e inhumana esencia a nadie se le ocurriría festejar, sino conmemorar.

Conforme a los juicios precedentes valdría entonces tenerlo siempre presente: no es lo mismo ‘celebrar’ que ‘conmemorar’


2.- ACCESAR, ACCEDER, ACCESIBLE Y ASEQUIBLE.

La confusión es mucho más que evidente, y merced a la misma surge la vacilación en que se incurre al emplear uno y otro término. De ahí que a una misma persona se le escuche decir: « Quien desee obtener más informaciones, sólo tiene que accesar a nuestra página de internet…», « Si desea conocer los resultados de nuestra encuesta, puede acceder a la siguiente dirección…»

Desde el punto de semántico una y otra voz soportan significados distintos, y, por tanto, no deben confundirse:

Acceder: significa ‘Consentir lo que alguien solicita, quiere o propone’, ‘pasar’, ‘entrar a un lugar’. En tanto que “accesar” entraña la idea de ingreso, llegada o acercamiento.

Conforme a los preindicados conceptos, a una página de intenert o cualquier otro sistema informático se accesa, entra o ingresa; no se accede. Se puede acceder a un puesto, a los estudios universitarios, a complacer una solicitud, etc.: “El ingeniero Diandino Peña accedió a entregar los documentos al periodista Huchi Lora…”

Parecida confusión suele producirse con el uso de los adjetivos “accesible”, que tiene acceso o de fácil acceso, trato o entrada, y “asequible”, que puede conseguirse o adquirirse. Dos ejemplos podrían resultar bastante ilustrativos:

1.- « El presidente de la República es poco accesible…»
2.- « Ese carro, por su alto precio, no es asequible para nosotros…»

27/3/08

viernes, 17 de abril de 2009

ASI NO, POETA
Por : Domingo Caba Ramos (En reconocimiento y respeto al “Poeta del pueblo”, Dionisio López Cabral)

Por: Domingo Caba Ramos

“Con el viento que no ha llegado
mi verso limpia distancias”


(Manuel del Cabral)


En la noche de este primer lunes de noviembre, ví al poeta postrado en su lecho de enfermo, paralizados sus movimientos y apagado, por inviolables imperativos médicos, el eco persistente de su voz huracanada.

En la noche de este primer lunes de noviembre, lo ví tendido en una de las camas distribuidas en la siempre indeseada quinta planta del principal recinto hospitalario de la Región del Cibao, con su triste mirada perdida en la distancia.

En la noche de este primer lunes de noviembre, observé su cuerpo exhausto o desprovisto de esa fuerza vital que siempre hemos percibido en la voz y en los corporales movimientos del famoso bardo santiaguero.

En la noche de este primer lunes de noviembre, supe que algunos de sus amigos, entre ellos, poetas y escritores , en un decoroso gesto de fraternal y poco común solidaridad que los enaltece, en ocasiones han tenido que bañarlo y ayudarlo a levantar del lecho nada grato en el que desde hace veinte días yace acostado.

En la noche de este primer lunes de noviembre, impulsado talvez por su convencido “aguiluchismo”, y consciente, posiblemente, de mi irrenunciable “escogidismo”, tan pronto me vio, suavemente bajó el volumen del radito que yacía encima de su pecho adolorido, para informarme con firmeza, pero sin su efusión característica: « Las Aguilas están ganando y El Escogido perdiendo… »


En fin, en la noche de este primer lunes de noviembre percibí el dolor plasmado en su rostro demacrado, y al contemplarlo en tan enfermizo estado, me pareció escuchar el eco persistente de una voz interior que me invitaba a decir con pesaroso e imperativo acento:

No poeta, así no. Así no quiero verte.

Quiero verte recorrer las calles de tu pueblo en una noche cualquiera, preñando de versos, símbolos y metáforas el vientre de la Gran Ciudad.

No poeta, así no. Así no quiero verte.
Quiero verte iluminando el horizonte con el “ayer de tu canto”

No poeta, así no. Así no quiero verte.

Quiero verte una vez más multiplicando tu voz a través de tus líricos gritos, calificados por tu amigo entrañable, Tomás Morel, como “puñaladas que agujerean las noches misteriosas de lo insondable”

« No poeta, así no. Así no quiero verte.

Quiero verte de nuevo en tu habitat, construyendo tus siempre originales, repentinos y breves versos. Tan breves, que parecen “escritos casi sin palabras”.
Versos de tan rápida lectura, que bien podríamos compararlos con esos relámpagos que iluminan, con su efímero fulgor, el horizonte sombrío: llegan y tan veloz desaparecen, que su existencia difícil resultaría admitirla, de no ser por la estela de luz que dejan tras sus pasos.

No poeta, así no. Así no me gusta verte.

Mas que en la cama de una quinta y aborrecible planta hospitalaria , prefiero verte pletórico de vitalidad, desplazándote, como siempre lo has hecho, de un escenario cultural a otro, discutiendo sobre arte y literatura, declamando, pariendo poemas, gestando cultura y violentando rígidos protocolos , para tronar con tu verbo explosivo, ya sea para defender tu punto de vista sobre un tema específico, o para declamar o dar a conocer el último parto de tu fértil imaginación creadora o algunos de los tantos versos que de manera repentina afloran a la fuente inagotable de tu manantial poético. Porque tú, poeta, con mucha propiedad bien podría decir lo mismo que sobre sí pregonó el famosísimo gaucho cantor, Martín Fierro:

«Cantando me he de morir,
cantando me han de enterrar,
y cantando he de llegar,
al pie del eterno padre,
dende el vientre de mi madre
vine a este mundo a cantar.

Que no se trabe mi lengua,
ni me falte la palabra,
el cantar mi lengua labra,
y, poniéndome a cantar,
cantando me han de encontrar
aunque la tierra se abra»


26/11/06

AL SAMÁN DE TAMBORIL


Por : Domingo Caba Ramos

El Banco Central realizó en 1999 una loable labor de difusión cultural al reunir en siete tomos todos los números publicados de los “Cuadernos Dominicanos de Cultura”, revista literaria cuyo primer número vio la luz pública en septiembre de 1943, y en la cual publicaban sus trabajos (poemas, ensayos, cuentos y obras teatrales) los más destacados representantes de la intelectualidad dominicana de la época.

El consejo de dirección de esa prestigiosa publicación estaba compuesto por Pedro René Contín Aybar, Rafael Díaz Niese, Héctor Inchaustegui Cabral, Emilio Rodríguez Demorizi, Tomás Hernández Franco y Vicente Tolentino Rojas.

En el tomo primero, cuaderno #7, pág. 529, aparece un singular poema titulado "Al samán de Tamboril”, de afectivo tono y telúrico aliento, en el cual su autor, Gabriel Silveira Leal, eleva un canto de amor al árbol tradicional del pueblo de Tamboril.

Interesado en obtener información acerca del Gabriel Silveira Leal, consulté las más diversas fuentes; pero en ninguna logré  encontrar el dato deseado. Como último recurso se me ocurrió consultar al
 doctor Mariano Lebrón Saviñón, poeta, médico, ensayista, humanista, y quien fuera uno de los colaboradores distinguidos de los referidos Cuadernos.

 ¿Quien fue Gabriel Silveira Leal?, pregunté a don Mariano, exdirector de la Academia Dominicana de la Lengua y miembro prominete de la Poesía Sorprendida.

«Silveira Leal jamás existió como persona – me respondió de manera enfática . Su nombre – aclara el Premio Nacional de Literatura ( 1999)  - más bien se trató de un seudónimo extrañamente utilizado por Tomás (Tomás Hernández Franco) para firmar algunas de sus composiciones poéticas. Tomás  amaba entrañablemente a su publo y , en tal virtud, nos parece  sumamente extraño que no identificara con su nombre la autoría de un poema de tan profunda raigambre tamborileña»

En la explanada frontal de la casa del autor de “Yelidá”, en Tamboril, estaba plantado el famoso árbol que tanto veneraron y que tan gratos recuerdos les trae a todos los tamborileños que hoy superan los sesenta años de vida.

Y en cuanto al poema que nos ocupa, “Al samán de Tamboril”, y cuya versión completa aparece al pie de estas notas, Lebrón Saviñón apunta lo siguiente:

«Contín Aybar lo declamaba con mucha frecuencia, le gustaba mucho y fue quien lo presentó a la dirección de los Cuadernos para fines de publicación»

Veamos su contenido:

«AL SAMAN DE TAMBORIL»
(Marzo, 1944)
(Gabriel Silveira Leal)
                                        Samanes históricos de Tamboril. Foto tomada por Tomás H. Franco en 1944


«No es sino un gran árbol que ha perdido su follaje. Desde mi habitación lo contemplo y envío mis recuerdos a cantarle corros en redor. Este árbol es mi infancia. Este árbol es mi vida. A través de mis andanzas por el mundo ha sido punto de apoyo entre la realidad y el ensueño, entre la tristeza y la paz. Es mi hermano mayor, mi hermano de ambiente, diría, pues, hemos bebido juntos sol, viento y luna y lluvia.

Está en medio del poblado, en la explanada que aísla mi casa de las demás, y donde por el día vienen a jugar los niños al salir de la escuela, y en las noches es asilo de los sueños de los enamorados y bahía donde solitarios anclan meditaciones y esperanzas.

Es un bello samán, de lucientes hojas, que de repente se han ido a volar, como mis pensamientos.

La vida del pueblo discurre a su vera. Es un patriarca, señero y grave, con austero silencio y ternura umbrosa, corazón de perfume y auras llenas de melodía.

De pequeño, una bala, en una de nuestras revueltas civiles, le hendió el entonces débil tronco. Mi padre, con tierra, grama y flejes, le hizo un vendaje. Ahora la herida no es sino esa gran cicatriz donde algunas veces hace nido un ave y otras, cuelgan su panal las abejas. Yo escondí en ella mis tesoros juveniles, fue mi alcancía, y hoy, ya cansado, con polvos de caminos rápida y largamente recorridos empañándome los ojos, vengo a sonarla en busca de mis haberes, porque ardido de fatigas terrenales, quiero un balance de olvido y de sombras para fabricarme un sueño.

¡Viejo samán de mi pueblo, amigo, hermano, yo te saludo! Los niños que te cercan ya pueden ser mis hijos y aún cantan los versos que aromaron mi infancia. Y aquel viejo, taciturno, que descansa el ala de tus pensamientos en tus desnudas ramas, antes de echarlos a andar mundo arriba, mundo abajo, puedo ser yo.

Esperaré al recrecer de tu follaje. Atisbaré la canción de tus venas. Creeré que me nacen, como a ti, renuevos primaverales. Sorprenderé en las pequeñas cosas el vibrar solemne de la vida. Partiré mi pan de esperanzas, y de mi mano comerán sus migajas las volanderas brisas. A otros viajes alimento darán y hasta la muerte, tu noble figura amable presidirá mi existencia.»


20/9/97