Por: Domingo Caba Ramos
NOTAS: (El presente artículo fue publicado en la prensa nacional el 10 de abril del 2011. Esta vez se publica de nuevo con motivo de cumplirse el próximo domingo el decimoquinto aniversario de la muerte del eminente músico acerca del cual se escribió)
El martes 29 de marzo
del 2011, falleció a los ochenta y dos años de edad el brillante músico,
maestro y director de orquesta tamborileño, Hussaíno Germosén. Con su muerte, Tamboril
pierde a uno de sus más distinguidos hijos, y Moca, Santiago y el Cibao a uno
de sus más preclaros músicos y maestros musicales.
Además de padecer
graves problemas de salud , había perdido por completo la visión; pero aun en
esas condiciones físicas, permaneció durante muchos años al frente de la banda
de música de su venerada Pajiza Aldea (Tamboril)
Silfredo Hussaíno
Germosén Germosén nació en el municipio de Tamboril, de la provincia de
Santiago, el 1 de septiembre de 1929. Hijo de don Manuel de Jesús Germosén y
doña Cándida Rosa Germosén, cursó sus estudios primarios en la Escuela «Sergio
A. Hernández», de su pueblo natal, los secundarios en el Liceo «Francisco
Guzmán Comprés», de la ciudad de Moca, y en la U.C.M.M inició, pero no terminó,
estudios universitarios.
Su sólida formación
musical la adquirió gracias a su talento natural y a los diversos estudios que
al respecto realizó: en la Academia Municipal de Tamboril estudió música con
sus tíos Miguel y Clemente Germosén; en Santiago de los Caballeros, con el
profesor Federico G. Camejo y en Moca estudió Armonía y Composición con el
maestro Arístides G. Rojas; y piano, con doña Gilda Cruzado de Gitte.
En la región del
Cibao fundó y dirigió varias orquestas y bandas de música. Y también fundó y
dirigió academias musicales. En Moca, entre los años 1950 y 1971, fundó la
Banda de Música, la Orquesta Quisqueya y la Academia Municipal de Música. En
Tamboril funda y dirige la Banda Municipal de Música, la Academia Municipal de
Música y la orquesta Sonido 2000. Y en 1979 crea, en Santiago de los Caballeros,
la prestigiosísima orquesta «Los Caballeros Montecarlo»,
compuesta en su totalidad por verdaderos maestros.
Aparte de brillar
como maestro de música, director de orquesta y virtuoso instrumentista,
especialmente del clarinete y el saxofón, este «Hombre regla», como
lo denominaban sus hermanos, se destacó también como fino compositor de piezas
musicales, algunas de ellas pertenecientes al género sinfónico. Compuso
marchas, danzones y zarzuelas; así como sus memorables «Swits 2 de mayo»,
dedicada a los héroes y mártires del 2 de mayo de 1863, y la «Swits
30 de marzo», compuesta en honor a los héroes de la Batalla de
Santiago.
Incursionó además en
el arte literario con creaciones tanto en versos como en prosa que,
desafortunadamente, nunca publicó . En 1994 puso en circulación el libro Tamboril
por fuera y por dentro, en el
que según sus propias palabras presenta «una
combinación de datos precisos del tamboril de ayer y de hoy, descrito de arriba
abajo por dentro y por fuera…»
Aunque tamborileño de
nacimiento, Hussaíno Germosén residió gran parte de su vida en Moca (1950 –
1971), ciudad en la que supo ganarse el cariño y respeto de toda la población,
y en la que fue venerado como uno más de sus hijos. Aquí, este reputado artista
y caballeroso ser humano, aparte de convertirse en uno de los principales
promotores del arte musical mocano, fue miembro fundador del Club Activo “20 –
30” y de la Sociedad Mutualista “Los Doce”.
En esta comunidad procreó cinco de sus siete hijos, entre ellos, el Ing. José
Germosén, director del otrora conjunto musical “Los astros del ritmo”,
y calificado por su condiscípulo, el maestro Luis Ovalles, como un excelente
saxofonista. Y aquí, en Moca, formó Hussaíno toda una generación de
experimentados músicos, muchos de los cuales brillaron dentro y fuera del país,
como fue el caso del ya citado y destacado saxofonista Luis Ovalles, director
de la famosa y ya disuelta orquesta “Los Juveniles de Moca”
El juicio de los
discípulos pone de manifiesto la grandeza del maestro:
— « Hussaíno
Germosén – apunta Luis Ovalles - sentó las bases de nuestra formación
musical. Una formación bastante sólida. A todos sus alumnos nos trataba por
igual, incluyendo sus propios hijos. Fueron muchos los músicos excelentes que
pasaron por sus manos, entre ellos: Nelson Díaz, director del desaparecido
conjunto “Nelson Díaz y sus estrellas”, Francisco Santos, Fabio Collado, Freddy
Tejada, José Germosén y el diestro percusionista mejor conocido con el nombre
de Musiquito»
Fue el maestro Hussaíno – concluye Ovalles, con inocultables sentimientos y
muestras de afectos – una persona muy humanitaria, un ser humano
excepcional, no sólo como músico, sino como persona. Para mí, más que mi
maestro, fue como mi padre, un ejemplo a seguir. Cuando llegó a Moca, nosotros
éramos muchachos, y él supo volcar toda su capacidad para proporcionarnos a
todos una sólida base musical»
— «Fue un ser humano
ejemplar – confiesa Andrés
Marte
- un verdadero profesor. Fue mi maestro de música y lo recuerdo por el gran
interés que mostraba siempre en que sus alumnos aprendieran bien sus lecciones.
¡Qué Dios lo acoja en su santo seno y que descanse en paz este ilustre
ciudadano, ejemplo de servicio al prójimo!»
— «No sólo fue mi padre –afirma su hijo José
Germosén, con voz un tanto
entrecortada -, sino también mi maestro. Y de él sólo tengo que
decir que como padre, músico, maestro y director de orquesta fue,
sencillamente, ¡excelente »
Pero la más sentido y conmovedor de los
testimonios, nos los presenta otro de sus agradecidos y mocanos pupilos:
— «Con gran
tristeza recibí la noticia de la muerte de Hussaíno Germosén. Siempre le estaré
agradecido por haber sido él quien primero me instruyó en el arte del solfeo y
luego en la disciplina del clarinete y el saxofón. Fue este hombre, sencillo y
muy educado, quien me dio la primera oportunidad de tocar en una orquesta
grande: "Hussaino Germosén y su orquesta H. G.". A su lado aprendí la
dinámica que requiere la interpretación de la música bailable. Hace varios años
el maestro se enteró de que yo estaba de visita en Moca y allá se dirigió
acompañado de un joven amigo suyo. Estando sentados en mi humilde sala, él sacó
un clarinete que guardaba en un bolso negro, lo ensambló y me dijo: “Franco, he
venido a saludarle y también a tocarle una canción que usted tocaba cuando era
un jovencito”.
Tomó aquel instrumento e interpretó la canción norteamericana "Star
Dust" (Polvo De Estrella), y estoy seguro que es la mejor versión que he
escuchado de la misma. En ese momento, mis ojos se vieron obligados a
humedecerse, pues este hombre, a quien tanto le debía y ya privado de la
visión, me había hecho el honor más grande como persona y como músico. Por la
forma en que vivió y actuó en su paso por este mundo, confió en que el Señor ha
tenido misericordia de su alma. ¡Maestro querido, muchas gracias por
enseñarme y haberme permitido ser su amigo!»
Así fue el maestro
Hussaíno Germosén, uno de los músicos del siglo XX de mayor relieve de la región
del Cibao y orgullo, no sólo de Tamboril, Moca y Santiago , sino también de
todo el territorio nacional.

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